Juez Molina soltó al “Capi”, alfil de Los Choneros

En 2021, el juez Banny Molina benefició a Adrián Mero Quijije, El Capi, sentenciado por narcotráfico, con la medida de arresto domiciliario. El beneficiado fue brazo derecho de Fito, líder de Los Choneros; luego dirigió “La Banda del Capi”. Murió acribillado en julio. Le otorgó la libertad al exVP Glas, Daniel Salcedo y a un sentenciado por asesinato, pese a que estaba suspendido, tampoco era competente. Hay evidencias de que las boletas de excarcelación estaban adulteradas. Los mismos abogados de Glas y Salcedo son los defensores de Leandro Norero y sus hermanos.

Por Alianza Código Vidrio y Vistazo, con apoyo de Connectas e ICFJ

 Poco después de las 21h00 del martes 9 de agosto, el juez de garantías penitenciarias Banny Molina Barrezueta fue detenido con fines investigativos, por presunta usurpación de funciones. El juez otorgó la libertad para un sentenciado por asesinato e hizo extensivo el beneficio para el exvicepresidente Jorge Glas y para Daniel Salcedo. Molina no era competente para conocer el recurso de Habeas Corpus, porque los detenidos estaban fuera de su jurisdicción. Cuando emitió las boletas, estaba suspendido por un llamamiento a juicio que enfrenta por prevaricato. Tras la decisión de liberar a los tres sentenciados el sobreseimiento que le habían dictado fue anulado.

Una investigación de la alianza Vistazo, Código Vidrio y Connectas reveló la trayectoria del cuestionado juez manabita, quien fue involucrado en una trama de cobros y extorsiones a presos, para facilitar su excarcelación de varias cárceles de esa provincia. El caso se conoció como Expediente El Rodeo. De ese proceso se libró porque el entonces fiscal provincial de Pichincha, Alberto Santillán, no lo acusó a pesar de la cantidad de evidencias. Santillán es candidato a juez anticorrupción.

Además, Molina enfrenta otra causa, por prevaricato, al haber dispuesto que una sentenciada por peculado cumpliera arresto domiciliario, sin que hubiera justificado enfermedad, o condición de vulnerabilidad, que justificara el cambio de medida. Inicialmente fue sobreseído pero el viernes esa decisión fue revertida por las actuaciones presuntamente delictivas del juez. El caso debe resolverse en última instancia en la Corte Nacional.

Banny manda a su casa al Capi

El juez Molina, de 33 años, también benefició en 2021 a otro sentenciado por narcotráfico de drogas. Se trata de Willians Adrián Mero Quijije, El Capi. El 10 de noviembre de 2021 durante la audiencia de beneficio penitenciario, Molina dispuso que Mero cumpliera arresto domiciliario. Él integraba la banda de Los Choneros y era hombre de confianza de José Adolfo Macías Villamar, Fito, cabecilla de Los Fatales.

Reportes de inteligencia a los que accedió esta investigación revelan que, desde su domicilio ubicado en Manta, dirigía actividades delincuenciales. Fue acribillado el último día de julio, cuando se movilizaba en un vehículo Toyota, lo que dio origen a una investigación interna contra el uniformado que estaba a cargo de su custodia.

Un juez golondrina. A los 25 años, Molina llegó como uno más de los dos mil jueces enrolados durante la revolución ciudadana, para impartir justicia, sin experiencia ni méritos. Fuentes judiciales revelaron que Molina ingresó a la función judicial gracias al entonces director del Consejo de la Judicatura en Manabí, Rafael Saltos. Saltos es actual precandidato a la Alcaldía de Portoviejo por el Correismo.

Además, en la Comisión de Fiscalización se investigan los vínculos familiares entre el juez Molina Barrezueta y la asambleísta manabita Gabriela Molina, representante de UNES, correísmo. Ella integra, justamente, esa comisión.

Molina fue detenido para investigación por usurpación de funciones al decidir la libertad de los tres detenidos. En el proceso intervino Jonathan Roberto Aguinda Shiguango, quien trabaja en el mismo despacho jurídico que defiende al acusado de narcolavado Leandro Norero. Él actuó en representación del exVP Jorge Glas. En cambio, en representación del sentenciado por corrupción Daniel Salcedo intervino el abogado Alexander Lara. Los mismos abogados de Glas y Salcedo son los defensores de Leandro Norero y sus hermanos.

Así operaba la red de Guamán en la Prefectura

El epicentro de la supuesta red de corrupción estaba en la Prefectura de Cotopaxi. Su cabeza, al parecer, era el prefecto y líder del movimiento indígena, Jorge Guamán, quien habría integrado la organización con el apoyo de altos funcionarios públicos, familiares, y empresarios. Este vienes la jueza de la causa formalizó la orden de prisión preventiva contra ocho de los acusados y concedió medidas alternativas al prefecto Guamán, quien deberá usar grillete electrónico, con otra de las implicadas. Anoche, la Conaie exigió que esta investigación siga los  principios de independencia, objetividad e imparcialidad. 

Redacción Código Vidrio

Jorge Guamán fue detenido el jueves 28 de julio junto con ocho sospechosos más en el operativo Depuración I realizado por la Fiscalía y varias unidades especiales de la Policía en Latacunga, Salcedo, Pujilí y La Maná. Tras su captura, la Fiscalía informó que el Prefecto es investigado por un presunto delito de delincuencia organizada.

Desde la mañana hasta la noche de ayer los sospechosos permanecieron detenidos en la Policía Judicial de Cotopaxi. Pasadas las 22:00 se inició la audiencia de formulación de cargos en la Corte Provincial de Cotopaxi.

En la diligencia intervino la fiscal Ruth Amoroso, quien presentó un sinnúmero de indicios sobre el direccionamiento ilegal en la adjudicación de contratos, a cambio del pago de sobornos de contratistas privados; así como el cobro de dinero por cargos públicos, utilizando a terceras personas como testaferros para ocultar el incremento patrimonial de los funcionarios públicos.

Este viernes, la jueza Rosario Freire dio paso a la formulación de cargos y oficializó  la detención preventiva contra Pablo Velásquez, Santiago Sinchiguano, Gilmar Sinchiguano, Pablo Albán, José Naranjo, César Coronel, Jorge Hernández y Carlos Villacís. Además concedió medidas alternativas al prefecto Guamán y Margoth Toaquiza. Así se inició la fase de instrucción fiscal. Guamán deberá usar grillete electrónico, no podrá salir del país y tendrá que presentarse periódicamente ante la autoridad judicial competente, mientras dure el proceso.

El abogado del Prefecto, Carlos Poveda, informó ayer que tras las detenciones se estaban tomando las versiones de los implicados y que luego se definirá si se los llama o no a juicio.

La Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) se pronunció sobre la detención para investigaciones de Guamán. “Ratificamos nuestra lucha frontal contra la corrupción, en los espacios de la administración pública, privado o cualquier ámbito, que afecta a millones de ecuatorianos”, indica el pronunciamiento.

En el documento se mencionan presuntos casos de corrupción de los cuales el movimiento indígena ha exigido respuestas de los órganos estatales y a la administración de justicia. Se hace referencia al exconsejero ‘ad honorem’ del Gobierno, Juan José Pons, cuyo domicilio fue allanado la semana anterior en el operativo Danubio que investiga una red que ofertaba cargos en el sector público. También los casos Pandora Papers, Ina Papers, entre otros.

“En un Estado constitucional de derechos y justicia exigimos la plena independencia de los poderes del Estado, una investigación bajo los principios de independencia, objetividad e imparcialidad, sin presiones políticas de ningún tipo, que se esclarezca bajo el debido proceso los presuntos actos de corrupción”, señala el comunicado.

El ministro del Interior, Patricio Carrillo, confirmó que la investigación sobre supuestos actos de corrupción en la Prefectura empezó desde hace más de un año y medio, y no está orientada a afectar a ningún funcionario en particular sino a judicializar actividades delictivas.

Los orígenes de la organización  

Fuentes cercanas a la investigación informaron que la organización venía operando en el Gad de Cotopaxi desde 2014 y también estaría conectada con presuntas acciones ilícitas en la Alcaldía de Latacunga.

La Fiscalía estima que se habrían cometido otros supuestos delitos de concusión, testaferrismo, enriquecimiento ilícito, enriquecimiento privado no justificado y trafico de influencias.

El prefecto Guamán fue detenido este jueves en su domicilio.

En un documento sumillado por Guamán, incautado en uno de los allanamientos realizados este jueves, se detallan algunos de los aportes que hizo al Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi, MICC, y a la Conaie, liderada por Leonidas Iza.

En ese documento se detalla que el 2020 Guamán hizo depósitos a la cuenta de la Cooperativa El Sagrario, a nombre del MICC por 7.669 dólares. Para la movilización de octubre del 2021 entregó 4.000 dólares, mientras que en lo que va de este año entregó 2.000 dólares para organización del Congreso del MICC. Además consta un aporte del 10% de su sueldo, hasta este mes, por 2.100 dólares.

En los operativos también fueron incautados 38 celulares, 18 computadoras, un arma de fuego, 24.160 dólares en efectivo y varios documentos relacionados con la organización delictiva.

Guamán, de 57 años, es uno de los dirigentes más importantes del movimiento indígena, conocido por su cercanía con Leonidas Iza. Empezó su carrera política en los 90s. Ha sido diputado por la provincia de Cotopaxi, presidente de la Comisión Especializada de Asuntos Indígenas del Congreso, segundo vicepresidente del Legislativo y coordinador nacional del Movimiento Pachakutik.

En los paros realizados en octubre de 2019 y en junio pasado tuvo un papel importante como principal autoridad política de Cotopaxi. Esta provincia fue un punto neurálgico de las movilizaciones.

Familiares y amigos cercanos en la red

La estructura habría estado conformada por familiares y amigos cercanos del Prefecto. Empezó a operar en la campaña electoral, para su primer período en la Prefectura, en 2014. En la campaña, al parecer, recibió logística y recursos económicos de un grupo de amigos, que luego ocuparon cargos importantes en la Prefectura.

En esta trama se presume la participaron Pablo Albán, quien era chofer en la Universidad Técnica de Cotopaxi, y luego fue nombrado Director Administrativo de la Prefectura. Otro personaje importante es Pablo Velásquez, que dejó de ser docente de la Universidad Técnica de Cotopaxi para ir a ocupar el cargo de Director de Compras Públicas de la Prefectura.

Sitios donde se realizaron los allanamientos de la Policía

 


Eloisa Toaquiza, esposa de Guamán, sería la encargada del cobro de dinero a cambio de la entrega de cargos en la Prefectura. Además por la renovación de contratos en la entidad. Con ese dinero, según los elementos acopiados, adquiría bienes que fueron traspasados a testaferros para burlar las auditorías sobre su incremento patrimonial.

Su hija, Sisa, economista de profesión, presuntamente se encargaba de las coordinaciones con empresas privadas para la adjudicación de contratos. A cambio, al parecer, recibía importantes cantidades de dinero, que eran traspasadas a prestanombres que compraban bienes. Además realizaba constantes viajes turísticos al extranjero, especialmente a Estados Unidos. Su último movimiento migratorio registra su salida a España, el 16 de junio pasado, en un vuelo de KLM desde Guayaquil.

En este documento sumillado por Guamán se registran los aportes de Guamán al MICC de Cotopaxi y a la Conaie.

Desde su llegada a la Prefectura de Cotopaxi, Guamán ubicó en puestos estratégicos a los miembros de la organización que lideraba. Así, exigía a los contratistas el cobro de un porcentaje para la concesión de obras públicas. También habría pedido coimas a sus trabajadores para otorgar más puestos  en la Prefectura.

Desde el primer año de su gestión, en 2014, Guamán habría establecido el cobros de diezmos a los empleados de la Prefectura para aportaciones del MICC y la CONAIE. Con los recursos producto de esos supuestos ilícitos adquirió varias propiedades en el país. Guamán es dueño de una envasadora de gaseosas y socio mayoritario de una cooperativa de ahorro y crédito con varias sucursales en el país.

Los miembros de la red

Pablo Velásquez, director de Compras Públicas. Era el brazo derecho del prefecto Guamán. Fue ubicado en el departamento de Compras Públicas para gestionar la adjudicación ilegal de obras. También se encargaba del manejo de dinero proveniente de sobornos de una empresa privada que es investigada por la Fiscalía. Con el dinero recolectado habría incrementado sustancialmente su patrimonio los últimos años, lo cual no concuerda con su nivel de ingresos. Adquirió varias propiedades. Entre otras, una suite en el edificio ONE, en Quito, y un departamento en el edificio Soho, en Guayaquil.

En los operativos también se encontraron fajos de dinero en efectivo y chequeras. En total se hallaron 24.160 dólares.

Paúl Sinchiguano, contratista. Su función principal ha sido la adjudicación a su favor de contratos públicos para el GAD de Cotopaxi. La mayoría de acuerdos, según evidencias que se recogieron durante la investigación, fue otorgada a sus empresas de manera ilícita. Para acceder a las contrataciones habría pagado sobornos en efectivo, con propiedades y vehículos. Además, según los investigadores, sería el intermediario con el alcalde de Latacunga, Byron Cárdenas, donde también se investiga la existencia de una red. Se presumen delitos como tráfico de influencias, concusión y peculado. Para ocultar su participación directa en la organización, Sinchiguano creó varios consorcios para participar como proveedor de la Prefectura. Los contratos eran asignados por el Director de Compras Publicas.

Fernando Albán, director administrativo. Su función era colaborar en los procesos administrativos presuntamente ilegales ordenados por el Prefecto. Autorizaba el uso de presupuesto para contrataciones, removía funcionarios públicos y gestionaba la contratación de las personas que cedían a las exigencias de dinero de la red. También estaba encargado del cobro de dinero para la logística que generaba ingresos a los empleados de la Prefectura .

Margoth Toaquiza, exdirectora administrativa. Entre 2014 y 2018 colaboró como Tesorera de la Prefectura de Cotopaxi, realizando cobros indebidos del 10% (diezmos) a los empleados del GAD de Cotopaxi, para realizar aportes al MICC y la CONAIE. Además intervino como gestora para la creación de la cooperativa de ahorro y crédito INOVACION ANDINA. En esa entidad, según los indicios recabados, el prefecto Guamán realiza la reinserción al mercado de divisas del dinero adquirido de manera ilícita por esta organización delictiva. Para ocultar las transacciones e ingresos transfirió el dinero obtenido a sus familiares, que actuaron como sus testaferros.

Un funcionario del la Prefectura parte de la red adquirió entre otras una suite en el edificio ONE, en Quito, y un departamento en el edificio Soho, en Guayaquil.

Carlos Villacís, funcionario de la Prefectura. Ocupaba un puesto estratégico dentro del esquema de direccionamiento ce contratos a cambio de sobornos. Autorizaba los requerimientos administrativos en los procedimientos de contratación en la Prefectura. Así evitaba que los entes de control detecten las irregularidades y velaba porque se cumplan las disposiciones del Prefecto, en torno a que la empresa que debía ganar los contratos cuente con todos los sustentos documentales en el área administrativa de la entidad.

José Naranjo, jefe de la Unidad de Producción de la Prefectura. Está identificado en las investigaciones como el facilitador en la entrega de sobornos de los empresarios al Prefecto y sus colaboradores. Prestaba su nombre para el intercambio de propiedades de bienes inmuebles entre los miembros de la organización. Específicamente el empresario Santiago Sinchiguano puso a su nombre una hacienda, ubicada en Cotopaxi, que era parte de un soborno que debía pagar al Prefecto Guamán, por la adjudicación de un contrato. Aplicaba el mismo mecanismo con vehículos que la organización se repartía como ganancia de sus actividades ilícitas.

César Coronel, contratista. Es la mano derecha del empresario Sinchiguano. Se habría encargado de pagar sobornos en efectivo, tanto en la Prefectura de Cotopaxi como en la Alcaldía de Latacunga, para recibir contratos. También acordaba de forma presencial las actividades ilícitas que la organización delictiva quería mantener en secreto. Así servía como emisario entre los líderes de la organización y sus colaboradores.

Diego Sinchiguano. Es hermano del empresario Santiago Sinchiguano, cuya función principal era realizar la supervisión de los contratos presuntamente ilícitos acordados por su hermano con la Prefectura y la Alcaldía de Cotopaxi. Asímismo realizaba las actividades necesarias en la Prefectura y la Alcaldía para mantener la adjudicación presuntamente ilícita de contratos públicos, usando tráfico de influencias con el pago de sobornos.

Jorge Hernández, contratista. Este ciudadano extranjero, de nacionalidad cubana, colaboró con la red delictiva prestando su nombre y su estatus dentro del portal de compras públicas para la adjudicación de contratos públicos de forma presuntamente ilícita.El objetivo era encubrir al empresario Santiago Sinchiguano. y al prefecto Guamán para el direccionamiento ilícito a un solo empresario en todas las obras ejecutadas por la Prefectura.

 

Reestructura en FF.AA. para enfrentar al narcotráfico

El Jefe del Comando Conjunto, general Nelson Proaño, asegura que la reorganización de las Fuerzas Armadas empezó en función de los nuevos paradigmas y amenazas, como el narcotráfico, con la cooperación de la Policía y otras entidades. Confirma que se está puliendo con EE.UU. un proyecto para  mejorar la seguridad y operaciones de Inteligencia en la frontera norte, que está a cargo del Centro de Inteligencia Estratégica. El financiamiento esperado es de 300 millones de dólares. Además dice que están analizando la creación de Asuntos Internos para investigar casos de corrupción entre los uniformados.   

Por Arturo Torres

¿General, cómo ve usted el papel que juega y debe jugar Fuerzas Armadas en una coyuntura marcada por escenarios muy distintos a los de las guerras convencionales con países vecinos, sino de creciente inseguridad ciudadana, acrecentada por el aumento del narcotráfico?  Sí, Fuerzas Armadas, bajo el cumplimiento de nuestras competencias, como responsable de la seguridad nacional y de la soberanía nos basamos en el tema de amenazas que podemos tener y enfrentamos. Existen varios tipos de amenazas, desde las tradicionales y las amenazas intermedias. Las amenazas tradicionales van dejando un poco atrás el tema de estos tipos de conflictos interestatales que hoy por hoy son mínimos, aunque nunca podemos descartarlos totalmente. Pero, en todo caso, las llamadas amenazas intermedias, que estamos viendo, como el narcotráfico, delincuencia organizada, minería ilegal, son conexas. Si bien es cierto es responsable en el orden interno la Policía, las FF.AA. estamos trabajando conjuntamente para apoyar en el control y manejo de este tipo de amenazas. Bajo esta perspectiva nuestro rol principal sigue manteniéndose, pero nuestras actividades siguen o se amplían para proporcionar este apoyo a la Policía y buscar este tipo de capacitación. Además necesitamos una reestructuración interna para orientar nuestras operaciones.

¿Hay algún plan concreto o se va a presentar algún proyecto para plasmar este nuevo papel de FF.AA. en el actual escenario?
Sí, indiscutiblemente desde hace dos años atrás tuve la oportunidad de manejar la Dirección de Transformación del Ejército. Ahí ya nos proyectamos hacia los escenarios futuros, prospectivos, visualizamos estas nuevas amenazas. Hoy acá en el Comando Conjunto, con las tres fuerzas, estamos ya iniciando este tipo de planteamiento de una reestructuración, inclusive en la parte doctrinaria, que permita orientarnos, apoyar eficientemente en el apoyo del combate en el narcotráfico y los delitos conexos.

Concretamente para la frontera norte, de lo que yo conozco, hay un plan que va a tener apoyo, que se está presentando y se está conversando con Estados Unidos, para precisamente reforzar el combate al crimen organizado en esta zona fronteriza por donde ingresa la cocaína de Colombia.
Efectivamente, hemos estado justamente en esta planificación para orientar una organización que nos permita, con las otras instituciones del estado y el apoyo internacional, orientar el esfuerzo hacia la frontera norte principalmente, y poder destinar las unidades operativas que permitan de forma eficiente, trabajando con tecnología, con inteligencia, realizar operaciones efectivas para disminuir los flujos o mejorar el control de la frontera norte.

¿Qué implica este plan que se está discutiendo?
Este plan implica apoyo de varias instituciones del estado. Usted conoce que para entrar a este tipo de operaciones, hay que coordinar con la Policía, Fiscalía y otros organismos. También es necesario tener la tecnología que nos permita orientar nuestro trabajo al mejor control fronterizo.

¿Qué duración tiene el plan?
Todavía no hemos planificado la duración pero estamos sobre la marcha para poder ir viendo cómo se va organizando este tipo de actividades y de operaciones, lo importante es ir alcanzando resultados.

Conozco que el monto es de 300 millones de dólares
No le podría decir este momento el valor exacto, porque es en base a un análisis que se está realizando.

¿Pero hay conversaciones con autoridades estadounidenses para ver si hay factibilidad de poner en marcha el proyecto?
El estamento que corresponde, en este caso Inteligencia (CIES), lo está realizando. Fuerzas Armadas directamente todavía no estamos efectuando esas negociaciones.

Un problema de fondo es la racionalización de los recursos. Un caso preocupante es el de la FAE, que solo cuenta con un avión operativo. ¿Concretamente qué tienen pensado hacer para racionalizar los recursos para ser mucho más eficaces, mejorar las operaciones, coordinadas con la Policía, en este nuevo entorno de criminalidad e inseguridad que estamos viviendo?
Las instituciones nuestras, las fuerzas, tienen la instrucción de los comandantes generales para revisar los procesos dentro de cada una de las instituciones. Sin embargo, cada institución, por ejemplo la Fuerza Aérea, tiene su personal técnico y altamente capacitado en temas específicos, hay gente que tiene muchos años en ese trabajo, pero estamos elaborando los proyectos para poder recuperar algunas aeronaves que se requieren para mantener la capacidad operativa, de esta manera podemos a futuro tener empleados todos los medios que dispone la institución.

Y en el caso de la Armada ¿cómo está la situación, no es también necesaria la racionalización?
Bueno, todas las fuerzas son importantes; cada una tiene y cumple un papel específico; es importante también nuestro mar territorial, el control del espacio marítimo que nuestra fuerza aérea con los medios disponibles lo está cumpliendo. Recordemos que Galápagos es un punto muy importante, estratégico y turístico. Hay mucho interés, muchas flotas pesqueras de bandera internacional que se acercan a nuestras costas, entonces nuestra Armada cumple ese rol importante  de mantener el control. Por otro lado, la Dirnea, que es la policía marítima, cumple también su rol en el tema del manejo y control de espacios acuáticos para temas de delitos en el mar. Entonces con los medios disponibles se está cumpliendo. Siempre son importantes más medios, que necesitan ser actualizados, repotenciados y que estén tecnológicamente acordes a los nuevos escenarios

Ese es un reto de su administración, en este momento, dejar viejos paradigmas y construir nuevos en función de lo que ha dicho el mismo presidente Guillermo Lasso. Él dijo que Fuerzas Armadas tienen que cambiar y adaptarse a nuevas situaciones. ¿Cómo van a cambiar?Fuerzas Armadas estamos trabajando en eso, ya se elaboró una propuesta. El Ejército  ya tiene elaborado un plan y estamos elaborando uno a nivel del Comando Conjunto. Esta reestructuración, estos análisis de los nuevos escenarios siempre tienen que ser constantes, las FF.AA. están evolucionando porque los escenarios son cambiantes; cada vez se van creando, van apareciendo nuevas amenazas, delitos y nosotros como parte importante de apoyo a la Policía en nuestras operaciones también tenemos que estar a par en la capacitación y en la tecnología. Por lo tanto, es importante manejar e incrementar las capacidades que tiene cada una de las fuerzas para poder ser empleadas en el ámbito que le corresponde.

¿Cómo va a solucionar ese histórico distanciamiento y desconfianza que ha existido entre FF.AA. y Policía? Es otro momento, pero todavía hay recelos, aún no se trabaja completamente en equipo. ¿Cómo se piensa estimular el trabajo en equipo de cooperación en labores de inteligencia, en labores operativas?
A lo mejor pudo haber esta relación, digamos anterior, entre las dos instituciones pero hoy por hoy estas relaciones son las mejores, hay un acercamiento muy importante desde hace ya algún tiempo entre las dos instituciones porque venimos trabajando conjuntamente en las operaciones, en las labores de inteligencia y creo que eso son lo que ha permitido tener muy buenos resultados en la parte operativa. Se complementan las dos instituciones porque cada uno tiene sus competencias, pero esta complementación permite mejorar resultados.


“Las relaciones de los mandos son excelentes y hay las disposiciones en cada una de las instituciones para que a los niveles operativos, niveles tácticos, unidades menores en las diferentes jurisdicciones, exista esta comunión y este trabajo coordinado con la Policía”.


¿Cómo identifica usted las principales fortalezas y debilidades en este momento de FF.AA?
Bueno, la fortaleza nuestra, hoy por hoy, estamos cumpliendo 200 años, estamos en el bicentenario de la batalla, un Ejército y unas FF.AA. que iniciaron con la patria misma y que siempre estuvieron junto al pueblo ecuatoriano en las diferentes actividades a través de la historia, es decir, es por eso que los militares siempre se han mantenido entre los altos niveles de credibilidad del país. Hoy, a los 200 años hemos realizado algunos eventos importantes. Creemos que hoy la relación, no solamente con la Policía sino también con instituciones seccionales, con instituciones públicas, es excelente. Lógicamente esa es la misión de hoy por hoy Fuerzas Armadas, esa cercanía con los jóvenes, esa cercanía con los diferentes estamentos de la sociedad que nos permite interrelacionarnos; la seguridad somos parte todos los ciudadanos y todos tenemos que colaborar desde nuestro ámbito, desde nuestra posición.

Había una máxima histórica de que básicamente se hacían fuerzas vivas porque las Fuerzas Armadas siempre llegaban a los sitios donde no llegan otras entidades. ¿Esa función se sigue cumpliendo? ¿Ha habido recursos para eso porque vemos que durante 10 años se debilitó a Fuerzas Armadas?
A través de la historia siempre el despliegue de FF. AA. en todo el territorio y el Ejército, que son responsables del control de los espacios terrestres aún más, a nivel nacional, a la frontera norte, a la frontera sur, el espacio amazónico, es decir esta presencia ha permitido que nuestro personal militar, nuestros soldados, estén con aprobación, con las comunidades en el tema de atención médica, de las acciones cívicas, de llevar nuestros médicos a atender comunidades, teníamos profesores militares inclusive en escuelitas. La presencia militar siempre ha sido bienvenida.

La década pasada, una de las mermas más importantes fue en el sistema de inteligencia. Básicamente se sacó de escena a Inteligencia en función de seguir a unos blancos que tenían vinculación con las organizaciones o grupos colombianos que a su vez habían tendido redes hacia nuestro país. ¿Cómo se está recomponiendo el papel de Inteligencia, tanto en el tema de las funciones como en el tema tecnológico?
La Inteligencia la maneja el órgano más alto del estado que es el Centro de Inteligencia y las Fuerzas Armadas con la Policía somos subsistemas. En este contexto es importante y se ha procedido a buscar cómo la Inteligencia militar, en el caso nuestro, nuevos procesos que permitan mejorar su trabajo. Lógicamente, como la tecnología avanza, se requieren más equipos tecnológicos que permitan trabajar de mejor manera las labores de Inteligencia que son muy delicadas.

Es decir  la complementariedad apropiada del tema de fuentes humanas con el procesamiento de información con adecuados equipamientos y tecnología, ¿Eso se está trabajando?
Precisamente, la Inteligencia humana tiene que estar de la mano con la inteligencia artificial y eso nos va a permitir lograr mejores resultados en base a esta tecnología. Hoy la tecnología, la ciencia está muy desarrollada, entonces buscamos esa ciencia y tecnología que nos permita mejorar.

¿Hay recursos? ¿Van a tener fondos para hacer eso?
Precisamente estamos programando esto para gestionar los recursos que sean necesarios a fin de alcanzar este tema

¿Más o menos cuánto van a necesitar para hacer eso? ¿Se puede saber alguna cifra?
Estamos en ese proyecto, estamos levantando porque sí es importante saber los campos en los que se requiere y dar prioridad porque conocemos que en el país todos los sectores necesitan recursos. Estamos siendo muy objetivos en buscar estrictamente lo que se requiere para mejorar esta competencia.

¿Cómo están ustedes subsanando los hechos de corrupción que involucran a uniformados para que no vuelvan a ocurrir? Es decir, ¿Se plantea ya el hecho de crear Asuntos Internos en Fuerzas Armadas con la realización de pruebas de confianza y el polígrafo?
Las inspectorías cumplen un papel importante dentro de cada fuerza: verificar en las unidades militares cómo se está realizando y se está cumpliendo la función anual en base a diferentes aspectos: en la parte operativa, en la parte administrativa, en la parte financiera. Inclusive en la parte personal. Pero hoy por hoy no tenemos una unidad o un departamento de asuntos internos dentro de Inspectoría, estamos analizando este tema porque creemos que sí es importante. Sin embargo, los comandantes y las fuerzas tienen la disposición de seguir trabajando con el tema de los valores y principios y el sentido de pertenencia del personal militar.


“Las Fuerzas Armadas tienen que estar cohesionadas, deben tener un mismo sentido que nos permita avanzar hacia un futuro. Pueden haber personas que se aparten un poco de esto por casos de corrupción, pero lógicamente tenemos que realizar los procedimientos que correspondan porque la institución es lo primero que debemos defender”.


¿Entonces se analiza el hecho de poder entrar a contar con departamentos de asuntos internos, además de la Inspectoría?
Precisamente, hoy en ciertas funciones delicadas e importantes se están realizando procesos adecuados de selección, especialmente en temas de seguridad, cumplimiento de funciones importantes; es decir pruebas de confianza y levantando perfiles que permitan asegurarnos que la persona que va a cumplir esa función sea la más idónea.

Glas le pidió a Cortázar no dejar nada por escrito

Producción Código Vidrio

El director de la Agencia de Regulación y Control Hidrocarburífero, José Luis Cortázar, estaba metiendo las narices donde no debía.

En la reunión en la Vicepresidencia, el 5 de febrero de 2014, Jorge Glas le advierte a Cortázar que no interfiriera ni exijiera cuentas a las petroleras privadas sin su conocimiento ni aprobación.

Meses antes, Cortázar había conformado una comisión de técnicos, incluidos, ingenieros, matemáticos y abogados, que estableció que la curva para fijar el pago que recibiría el Gobierno, por cada barril de petróleo, extraído de los campos petroleros Shushufindi-Aguarico y Libertador-Atacapi, no estaba bien cálculada, en perjuicio del Estado ecuatoriano.

En 2012, el gobierno de Correa había entregado a los consorcios Shushufindi S.A y Pardaliservices la coadministración de esos campos, con la firma de contratos de Prestación de Servicios Específicos con Financiamiento, por una vigencia de 15 años. A cambio, acordó pagarles, por cada barril de crudo, una tarifa de 30,62, en Shushufindi, y $39,53, en Libertador.

En lugar de seguir con su tarea como máxima autoridad de control hidrocarburífero, Cortázar bajó la guardia y aceptó las órdenes de Glas, quien le alertó que en ese tipo de temas sensibles no debía dejar nada por escrito, pues con esos documentos años más tarde podrían apresar al presidente Rafael Correa.

En marzo de 2017, José Luis Cortázar fue nombrado gerente de Petroecuador.

El video al que Código Vidrio accedió fue grabado por el mismo Cortázar con una cámara oculta. Pese a que la grabación evidencia el cometimiento de supuestos delitos, Cortázar nunca denunció lo ocurrido y se desconoce para qué la utilizó.

Lo que si ocurrió posteriormente es que Glas le pidió a Cortazar las cabezas de los técnicos que auditaron la forma en que se fijó la tarifa.

Cortázar  fue ingeniero naval y obtuvo una maestría en Seguridad y Riesgos por la Universidad de las Fuerzas Armadas (ESPE). En la ESPE, precisamente, conoció a Glas; desde esa época fueron amigos cercanos.

El 2006 Cortázar se incorporó a la campaña de Rafael Correa, a cargo del manejo de su equipo de seguridad. Sus hermanas eran amigas de la familia Correa, desde jóvenes.

En el gobierno de Correa ocupó varios cargos claves: fue secretario nacional Anticorrupción, gerente de Comercialización Nacional de EP Petroecuador, gerente general encargado de Petroamazonas EP, Gerente de Estrategia Corporativa y Nuevos Negocios de Petroamazonas EP, Presidente del Directorio de Operaciones Río Napo, Gerente de Estaciones de Servicios PDVSA y hoy promociona sus servicios como Descomplicador Empresarial.

Pedimos la versión de Cortazar, lo llamamos a su número celular y le escribimos a su correo electrónico de Yahoo; ambos están registrados en su perfil de Linkedin que mantiene activo y usó hasta esta semana. No ha respondido a nuestras solicitudes.

Video inédito destapa manejos ocultos de Glas

El 5 de febrero de 2014 el entonces vicepresidente Jorge Glas mantuvo una reunión con José Luis Cortazar, entonces director de la Agencia de Regulación y Control Hidrocarburífero, en la Vicepresidencia de la República. Código Vidrio accedió al video de esa cita. La grabación es inédita y reveladora, pues destapa por primera vez, en palabras de sus principales protagonistas, las prácticas políticas turbias, ocultas, de ese gobierno en el área energética, en medio de las elecciones seccionales que marcaron su declive y pérdida de apoyo electoral. 

Producción Código Vidrio

Febrero del 2014 marcó un revés histórico para el proyecto político del entonces presidente Rafael Correa y Alianza País. Ese mes, Correa y su movimiento sufrieron su primera derrota electoral, tras siete años en el poder, luego de ganar nueve elecciones consecutivas.


En las elecciones seccionales que se realizaron el 23 de febrero del 2014 el correísmo perdió las alcaldías de Quito, Guayaquil y Cuenca, y la mayoría de capitales de provincia. Esa aparatosa derrota fue el inicio del declive acelerado de Correa y su movimiento, que perdían aceleradamamente popularidad y apoyo ciudadano, debido a que la bonanza económica que su gobierno tuvo por varios años, gracias a los altos precios del petróleo, había terminado.

Correa y sus colaboradores sabían perfectamente que estaban quedándose sin apoyo y que su capital político se les esfumaba, en medio de denuncias de abusos de poder, persecución a opositores, líderes sindicales, indígenas, organizaciones sociales, medios y periodistas.

Estaban desesperados. Incluso Correa entró de lleno en la campaña para hacer proselitismo por sus candidatos. Pero su participación fue mortífera para sus aspiraciones y generó más rechazo entre los votantes que decidiero apoyar a los candidatos de la oposición.

Para hacer proselitismo, Correa pidió tres veces licencia a la Asamblea y fue reemplazado por su vicepresidente Jorge Glas. En medio de esas circunstancias, el 5 de febrero Glas mantuvo una reunión con José Luis Cortazar, entonces director de la Agencia de Regulación y Control Hidrocarburífero (ARCH), en la Vicepresidencia de la República.

Código Vidrio accedió al video de esa reunión. La grabación es inédita y reveladora, pues destapa por primera vez, en palabras de uno de sus principales protagonistas, las prácticas políticas turbias, ocultas, de ese gobierno en el área energética.

Conscientes de que estaban perdiendo respaldo en la Amazonia Correa y Glas no dudaron en ordenarle a Cortazar que subiera ilegalmente los cupos de venta de combustibles en las provincias fronterizas y eliminara las restricciones a la comercialización de explosivos para los mineros. Eso es lo que se evidencia en esta primera parte de nuestra entrega de esa reunión.

Pedimos la versión de Cortázar, por su papel de autoridad de control, a su número celular y a su correo electrónico, pero no repondió a nuestras solicitudes de entrevista.

MAÑANA: Glas le exige a Cortázar que no pida informes a las petroleras privadas a cargo de los Consorcios Shushufindi y Pardaservices, y que no deje nada por escrito, pues años después con eso podrían apresar al Presidente. 

“Enfrentamos franquicias criminales y sus jugadores invisibles”

Por Arturo Torres R.

ENTREVISTA. El excomandante del Ejército, Luis Altamirano, hace una disección transversal de las políticas de seguridad y defensa que se han aplicado los últimos años y han sido poco eficaces para frenar la vertiginosa escalada del crimen organizado en el país. Cree que el concepto de la seguridad integral debe ser redefinido con una verdadera inclusión sistémica de todos los sectores responsables, incluida la sociedad civil. Destaca la importancia de una reforma profunda en Fuerzas Armadas, que debe redefinir sus paradigmas, esquemas operativos y administrativos, así como procesos de control internos (pruebas de confianza) para frenar la corrupción, y una racionalización de sus recursos. “Esta será una batalla permanente”, advierte Altamirano, hoy retirado de las funciones castrenses, en su cuartel de invierno, una oficina en el centro norte de Quito. Al costado izquierdo de su escritorio destaca un hermoso mueble de ajedrez, con finas y coloridas piezas talladas, que adquirió en la India, donde siguió una maestría de estudios estratégicos. Altamirano cuenta que cuando tenía cinco años aprendió a jugar ajedrez. Este deporte ciencia fue inventado en la India por un brahmán, consejero del Rey Ladava. En el siglo V (DC) el monarca perdió en una batalla a su hijo Ajamir, quien se había inmolado para que su ejército alcanzara la victoria. Para sacarlo de su amargura, el brahmán le obsequió al Rey su primer tablero y le enseñó el juego. En una de las partidas vio como la posición de las piezas representaba fielmente la batalla en que falleció su hijo. Así se percató de que en esa situación solo lograría el triunfo sacrificando a uno de los alfiles. El exjefe del Ejército estima que en las condiciones que enfrenta hoy el país no se puede aplicar una estrategia de ajedrez, donde las piezas están a la vista y los jugadores se ven cara a cara. “Este, más bien, es un juego de cartas. El Estado está en desventaja porque enfrenta jugadores mafiosos, invisibles, con ases bajo la manga”.

¿Cómo entender las nuevas amenazas y eventos delictivos sistemáticos, en el contexto del aumento del narcotráfico y el crimen organizado, con niveles sin precedentes de inseguridad?
Inciden fundamentalmente sobre la población, las instituciones y los valores ciudadanos, mediante procesos de generación de violencia cultural, estructural y directa. Destacan los fenómenos transnacionales con expresión local, así el terrorismo, narcotráfico y crimen organizado, generan interconexiones de todo orden, lo que les posibilita concebir franquicias criminales y terroristas. Por esa  razón, difícilmente pueden ser neutralizadas utilizando las capacidades tradicionales de una fuerza militar; aún aquellas que podrían aparecer como circunscritas exclusivamente a las fronteras. Se requiere un esfuerzo del Estado y de todas las instancias de la sociedad, así como la cooperación internacional; sin esta última toda acción será incompleta.

¿Se puede ganar esta batalla contra el crimen organizado y la delincuencia imperante bajo las mismas estrategias y políticas de seguridad?
El país demanda soluciones versátiles y dinámicas, que procuren atender las necesidades de seguridad y desarrollo; entendiendo este par, no solo desde la doctrina tradicional, muy enraizada durante el período de la guerra fría, en donde las nociones de soberanía, territorialidad y poderío militar primaban en la conceptualización de la seguridad. Las condiciones estructurales, como la pobreza y la ausencia de oportunidades, contribuyen al incremento de la criminalidad común y la incorporación de estas personas a bandas y organizaciones criminales. Mientras existan estos factores, siempre será un reto mayor la gestión de la seguridad; sin embargo, un elemento clave debe ser la cooperación internacional, en especial con los países vecinos, en donde se concentra la mayor producción de droga; y con los países destinatarios de la misma, especialmente EE.UU. Estos mecanismos a la vez se convierten en una oportunidad para fortalecer la integración regional e internacional, más allá de los vaivenes y banderas políticas de turno; es necesaria una verdadera cruzada.

¿Cuáles son las posibles soluciones?
Tomemos en consideración que conforme datos oficiales el 80% de los homicidios están relacionados con la confrontación de grupos criminales por la lucha de rutas y territorios, tanto en el tráfico local como en el de gran escala. Este no es un problema cuya solución se alcanza con el exclusivo esfuerzo en el ámbito doméstico o nacional. Se requiere mantener diagnósticos y fortalecer a las instituciones responsables de la seguridad, no solo con equipos, sino mediante soluciones innovadoras y creativas, que no necesariamente conlleva al aumento desmedido de efectivos o pie de fuerza, cuya factura y costos los veremos en un futuro inmediato. Deben conjugarse soluciones tecnológicas, legales, doctrinarias, etc. El concepto de la seguridad integral debe ser redefinido. Debe incluir los derechos humanos y la rehabilitación social, y una verdadera integración sistémica de todos los responsables. Esta será una batalla permanente, lo importante es que el Estado tenga la capacidad de controlar, reducir las expresiones de violencia y evitar un desborde de esta amenaza, con la participación de todas las funciones. Es necesario confrontar la corrupción y la impunidad, y para ello se requiere el esfuerzo de todos, en donde la prensa juega y ha jugado una tarea importante.


El general (sp) Luis Altamirano fue Comandante el Ejército, en el anterior Gobierno. Cumplió su carrera militar en varias unidades operativas. Ha desarrollado proyectos tecnológicos en el área de sistemas militares. Ha sido docente universitario y conferencista en foros académicos.


¿Cómo debe actuar el Estado a nivel de sus instituciones de seguridad para volverlas más eficaces, blindarlas frente a la corrupción?
Se requiere un esfuerzo interagencial, así como la generación de nuevas instituciones, aumentando la posibilidad de detección de la penetración criminal. Norberto Bobbio en su obra “El Futuro de la Democracia” coloca una duda que es extrapolable a cualquier instancia estatal: ¿quién controla a los controladores? La respuesta no solo radica en los controles internos, los cuales ha reforzado la Policía, sino en evitar asignar a una sola institución múltiples funciones. Esto permite la especialización y la existencia de contrapesos. Sin embargo, eso no garantiza que la corrupción o el crimen no permeen las instituciones del Estado -especialmente las responsables de la seguridad-, pero brinda mayores oportunidades de prevención y detección temprana. Hace varios años la emisión de la licencia de conducción, la matriculación vehicular y el control de tránsito recaían en una sola institución, esto hacía casi imposible que se desvelarán los mecanismos ilegales que giraban en torno a esta problemática que fue endémica. Hoy vemos como la ANT, la Fiscalía y la Policía, han puesto en evidencia una gran red de corrupción. Lo propio debe ocurrir en cuanto al control migratorio, la inteligencia estratégica, vigilancia aduanera, la vigilancia penitenciaria, la protección del medio ambiente, etc. Cada una requiere de un marco legal y un adecuado plan de carrera.

 ¿Cuáles son las prioridades que debe enfrentar el gobierno en la redefinición del actual clima de inseguridad?
Las prioridades del gobierno son salud, educación y seguridad, y todas merecen estar en primer orden. Es sustancial adecuar y reformular los planes vigentes, sobre todo rediseñar las políticas públicas, articuladas con un horizonte de futuro. En el ámbito de la seguridad es necesario realizar un giro de 180 grados, pues la aplicación de “más de lo mismo” no cambiará la situación actual. Lo que la ciudadanía vive hoy no nació en este período de gobierno, pero es obvio que la visión de seguridad y defensa del gobierno anterior presentó serias deficiencias.

¿Qué se debe hacer concretamente?
Es necesario desarrollar estrategias convergentes, pues la construcción del Plan Nacional de Seguridad Integral 2019-2030 se hizo bajo un concepto de “planificación inversa”, lo que ha generado vacíos y la falta de unidad de esfuerzo por parte de todas las instituciones relacionadas directamente o aquellas transversales a la seguridad; sus resultados son evidentes. La creación del Gabinete de Seguridad, como órgano ad-hoc, en sustitución del Ministerio de Coordinación de Seguridad fue un error grave. Se precisa de un organismo que ejerza una rectoría permanente, y que establezca y supervise los mecanismos para el desarrollo y el empleo de capacidades del sector seguridad.

 ¿Cómo cambiar el “más de lo mismo”, al que usted se refiere, con otra visión para tener resultados eficaces a mediano y largo plazos?
Es fundamental generar un verdadero debate, en el que se involucre a la sociedad civil, con la participación fundamental de la academia y el sector privado. Se requiere decisión presidencial, el sector seguridad debe ser rediseñado, mientras se va atendiendo los embates de una coyuntura que ha sido el resultado de continuar postergando decisiones o incluso del resultado de decisiones que debilitaron la institucionalidad de la seguridad. No se puede endilgar toda la responsabilidad al gobierno central. Lo que es evidente es que hay una acumulación de desaciertos en el tiempo. La participación articulada de todas las funciones del estado y sus instancias, son claves en el desarrollo de cualquier estrategia y la implementación de políticas.

¿En cuanto a la inteligencia, son suficientes las actuales capacidades de la Policía y FFAA?
Es preciso fortalecer el sistema nacional de inteligencia, no solo en sus recursos. Cómo es posible que no exista un plan de carrera para los servidores de la inteligencia nacional en el CIES. La rotación de personal es impresionante, tenemos analistas que duran 6 meses en funciones. Así es imposible esperar que se perfeccionen y acumulen experiencia. Por otro lado, hay que tomar en cuenta las especificidades de la Policía y FF.AA. El CIES es un órgano articulador en el nivel estratégico, pero se debe desarrollar de manera complementaria a los subsistemas policial y militar.  A esto debe sumarse la creación de 2 o 3 centros de fusión de información, con personal permanente de varias agencias, incluyendo Policía, FF.AA. Senae, Arcom, ARCH, Arcotel, UAFE…, que permitan mejorar el trabajo coordinado y el flujo de información oportuna, con un elevado control interno de sus integrantes mediante pruebas de confianza. Tuve la oportunidad de conocer uno de estos centros en EE.UU., en el Paso Texas, en donde confluían y se articulaban 16 agencias de seguridad.


“El CIES debe tener una capacidad de inteligencia autónoma, con un adecuado control político para evitar desvíos. No debemos tener miedo a las malas experiencias del pasado”.


En el caso de las FF.AA., con base en su experiencia como excomandante del Ejército, ¿qué reformas se requiere hacer?
Es preciso repensar los denominados procesos de transformación militar, deben desecharse los paradigmas dominantes o tradicionales, para cambiar radicalmente la forma del cumplimiento de las misiones impuestas mediante la implementación de nuevos conceptos doctrinarios, estructuras, organizaciones y capacidades. En 2020 se lanzó en el Ejército la doctrina Equinoccio, a los 20 años desde la última revisión en esta área. Para eso se contó con el aporte de países amigos. Por ello la transformación, a cambio de los simples procesos de adaptación o modernización, como señala García Covarrubia, requieren el soporte de la política, pues permitirán una transformación profunda en la organización, forma de empleo, gestión administrativa, y cultura de la organización, procurando preservar la naturaleza de la institución militar. Sus efectos no son inmediatos, pero con seguridad definirán los resultados del mañana.

 ¿Cuáles otras iniciativas permitirían una profunda reforma en FFAA?
Es preciso trabajar en una adaptación estratégica y operativa, estos aspectos conllevan reformas normativas, desarrollo de capacidades multipropósito y cambio en las estructuras. Por ejemplo, se debe fortalecer a las unidades terrestres y de infantería de marina de la frontera norte y sur, pasando de organizaciones terciarias a cuaternarias. Esto conllevaría a disponer de 16 elementos o equipos de combate en vez de los 9 actuales. También debe articularse a un sistema de rotación o descanso por subunidades y no por personas; este aspecto lo palpé durante mis estudios en Asia, con muy buenos resultados. Se debe dotar a estas unidades con vehículos 4 x 4, con blindaje de nivel 4, con la incorporación de armas remotas, incorporación de drones y sistemas de comunicación seguros. Es necesario crear estructuras conjuntas de carácter permanente, en las provincias de Esmeraldas y Manabí.

 

¿Y qué hacer con la racionalización del personal en función de los nuevos escenarios y amenazas, porque esa estructura esta desfasada, fue diseñada para tiempos de guerras convencionales?
Así es, se requieren reformas al sistema educativo militar, lo que permitirá una mayor disponibilidad numérica del pie de fuerza, para lo cual se deben fortalecer los mecanismos de capacitación en el trabajo, la educación virtual -en donde sea posible- y el uso de equipos móviles de adiestramiento, tal como lo mantiene, por ejemplo, el Ejército de Colombia. Es necesario fortalecer el cuerpo de guardacostas con unidades oceánicas, lo que posibilitará operar en alta mar con mayor autonomía, complementado con el uso de drones o helicópteros. Se debe fortalecer el sistema de alerta temprana de la Fuerza Aérea, así como redefinir el tamaño del cuerpo de infantería aérea y creativas formas del empleo de esta capacidad.

Cuando se habla de racionalización y eficiencia ¿qué alternativas se pueden explorar?
Existen muchas. Solo para ejemplificar, es necesario centralizar en la Fuerza Aérea la capacidad de ala fija, esto es de aviones, para lograr los efectos de una economía de escala, al disminuir los costos de formación de pilotos y mecánicos; y de mantenimiento, al concentrar recursos materiales, humanos y de manejo de inventarios. Esto aumentará la disponibilidad de más aeronaves. La operación y mantenimiento de una plataforma aérea es igual para naves de reconocimiento, transporte y exploración, así vuelen sobre la tierra o el mar. Actualmente se dispone de aviones de condiciones y servicios similares en las tres ramas de las FF.AA, lo que aumenta los costos de operación, especialmente si consideramos que los de mayor capacidad y uso provienen del mismo fabricante. En Brasil los aviones empleados en la exploración aeronaval son de la Fuerza Aérea; sin embargo, la operación de los equipos de exploración es responsabilidad de la marina. Algunos países han buscado este tipo de alternativas para ser más eficientes.

¿Entonces, nuevamente racionalizar los recursos es vital, no solo para gastar menos sino para ser más eficaces?
Si no anteponemos racionalidad, la demanda del trasporte aéreo de otras instituciones conllevará a que se adquieran aeronaves de trasporte pesado incluso para la Policía, lo que no sería adecuado en un país de las dimensiones territoriales como Ecuador. En cuanto a las aeronaves de ala rotativa o helicópteros se requiere centralizar su capacidad en el Ejército, ya que facilitaría igualmente la operación, mantenimiento y disponibilidad de aeronaves de este tipo. Estas dos iniciativas deben llevar cuidadosos procesos de transición, sus efectos se verán en el mediano plazo, y los beneficios mayores solo se apreciarán en el futuro. Cabe puntualizar una salvaguardia, ya que los helicópteros navales deben ser exclusivos de la aviación naval, ya que el concepto que debe primar es su operación desde o hacia una plataforma naval.

¿Qué cambios se requieren en el campo administrativo y en el gasto de defensa?
Existen varios aspectos administrativos que deben ser reformulados, como la necesidad de la centralización del sistema de compras para la defensa y la actualización de la legislación actual en esta área, pues la normativa vigente no favorece una ejecución presupuestaria ágil y oportuna. Esta iniciativa la presenté en 2019 cuando fui comandante del Ejército. En cuanto a la ejecución de gastos generales corrientes, no es lógico que se mantenga la adquisición de uniformes, municiones de calibre menor o vehículos administrativos por separado, en procesos diferentes en cada Fuerza; estas prácticas no permiten optimizar las condiciones de negociación.


“Es indispensable redefinir los procesos de adquisición para la seguridad y la defensa. La Fuerza Terrestre, Naval y Aérea, como instituciones, deben  ser responsables exclusivamente de la edificación de capacidades, junto con la preparación y administración del talento humano; esta es la tendencia mundial”.


En este sentido, ¿cómo ve usted la actual estructura del Comando Conjunto?
Con los años, el Comando Conjunto se ha convertido en un organismo pesado y altamente burocrático, pues ha asumido una multiplicidad de procesos administrativos y de rectoría que no le corresponden; su función debe centrarse en la planificación y conducción estratégica de las operaciones. Esto evidencia la ausencia de un control político adecuado, como parte del fortalecimiento de la relación civil-militar que debe imperar en toda fuerza armada moderna. Hay un camino a recorrer, y en gran medida hubo un retroceso por todos los ataques que sufrieron las FF.AA. desde hace dos gobiernos.

¿Cómo se puede mejorar la eficiencia del personal administrativo?
La racionalización, precisamente, permitirá evitar la incorporación excesiva de personal administrativo y de apoyo, que ser sustituido parcialmente por varias vías. La principal, mediante la rotación interna de personal que ha sobrepasado la edad operativa, en especial en la tropa, para que puedan ejecutar tareas que demandan un menor esfuerzo físico y riesgo, en las áreas de apoyo como son el manejo de inventarios o la participación en cuarteles generales, etc.

¿Y qué se debería hacer con el servicio militar voluntario?
Se debe pensar en un servicio militar voluntario diferente, pues impera un sistema que fue válido en su momento. El servicio militar alargado, y su incorporación como soldados profesionales, ya sea de carácter temporal o semi-permanente, permitirá disponer de personal con una inversión menor en su formación. Chile mantiene un sistema de 14 meses de servicio militar y 5 años de soldados contratados. Colombia de 20 años, y España con una tercera línea de carrera que debe ser explorada. Por otro lado, se debe considerar a oficiales y suboficiales temporarios, de tiempo de servicio de 5 a 10 años en áreas como finanzas, comunicación social, medicina -en ciertos casos -, algunas áreas tecnológicas, etc. Estas iniciativas, en su conjunto, disminuirán los costos asociados al gasto corriente salarial y sobre todo tendrá efectos positivos para la sostenibilidad de la seguridad social.

Otro talón de Aquiles es la corrupción interna ¿Qué tipo de controles hay en FFAA?
Los controles existen, pero es preciso profundizarlos. Se requiere decisión institucional y soporte político para incorporar nuevos requisitos en las normativas internas para la incorporación de pruebas de confianza, como el polígrafo o el estrés de voz, para funciones específicas de elevado grado de responsabilidad. Eso no necesita una reforma legal, simplemente aquel personal que no desee someterse a estos procesos no podrá ejercer funciones más delicadas como comandante de unidad, segundo comandante, oficial de inteligencia, agente o analista de inteligencia, custodio de bodegas de material bélico, administradores de sistemas de comunicaciones, o responsables del trámite de documentación calificada, entre otras. Eso producirá efectos posteriores, incidiendo en los procesos de selección y ascensos. Esta decisión es impostergable.

¿Las normas disciplinarias son suficientes?
Actualmente se trabaja en una reforma al reglamento disciplinario, incorporándola a nivel de Ley. Sin embargo, siempre he mantenido que el problema mayor no radica en los preceptos administrativos para el juzgamiento de faltas. El mayor obstáculo está en las personas que ejercen la potestad sancionadora, pues en contadas ocasiones los preceptos legales se aplican según las circunstancias. Esto más allá de exonerar de responsabilidades a quien merece una sanción, destruye la confianza en el ejercicio del mando, en cualquier nivel.


“Ser justo no es fácil, es posible cometer errores; lo que sí afecta considerablemente es cuando de forma deliberada se toman decisiones que pudieran ir en beneficio de ciertas personas, no solo en estos procesos, sino en aquellos de reconocimiento al desempeño profesional. Eso genera una decepción y desconfianza internas, que afectan a la moral”.


Los últimos años, entidades públicas y privadas han sido atacadas por hackers, que han provocado graves daños, sobre todo por la paralización de los servicios y el robo de información sensible. ¿Cómo enfrentar a estos piratas cibernéticos?
Vivimos el auge de la cuarta revolución industrial, concepto acuñado por Klaus Schwab, el cual está marcado por la inteligencia artificial, el internet de las cosas, la robótica, el big data y los sistemas ciber físicos. Esta nueva dimensión presenta ciberamenazas como los cibercriminales, ciberespías y ciberterroristas, tal como lo describen varios autores como Mike Chapple o David Seidl. Los ciberataques serán cada vez más sofisticados, en intensidad y espectro, lo que exige proteger y garantizar las funciones gubernamentales y la infraestructura crítica. Los eventos que hemos vivido recientemente en el país, en el denominado ciberespacio, son apenas el inicio de los eventos que enfrentaremos a futuro. Este año, dos importantes bancos sufrieron ataques, con costos enormes. En este sentido, la ciberseguridad es muy relevante en la política de seguridad, pero requiere la asignación de recursos y el desarrollo de competencias que no son fáciles de alcanzar en el corto plazo.

¿Cómo definir esa política desde el Estado?
Es preciso contar, bajo la rectoría del Ministerio de Telecomunicaciones que ya está a cargo de esta tarea, de un sistema que articule el esfuerzo público y privado, en el cual las instituciones de seguridad deberán jugar un rol fundamental. En el área militar es preciso un diseño diferente a las tradicionales estructuras operacionales, para estar en condiciones de asumir funciones de ciberdefensa, ciberseguridad y ciber-inteligencia. Es indispensable un plan de carrera diferente, pues formar y mantener un “guerrero digital no es justamente el prototipo tradicional de un soldado convencional; requiere innovación en los sistemas de captación del talento humano. En esta área, así como otras de carácter técnico, se deben cambiar los paradigmas relacionados a los sistemas de rotación de personal, pues estos no contribuyen a la consolidación del aprendizaje y la experiencia.

Las redes sociales influyen en la percepción de seguridad y han sido gravitantes en acontecimientos como las manifestaciones de octubre de 2019. ¿Es necesario fortalecer las capacidades en este campo?
Hoy los fenómenos en el mundo virtual se interrelacionan con variadas y diversas expresiones de violencia en la sociedad. El denominado espacio virtual-cognitivo no está exento de su uso como campo de disputa, pues produce desinformación o la construcción de narrativas que impulsan a la anarquía o la desobediencia civil, o la simple generación de pánico. Por eso, es importante, en el marco del respeto a la libertad expresión, tomar acciones para contrarrestar los efectos que puedan  debilitar la labor del Estado. La pregunta es: ¿vamos a ser también reactivos a esta realidad que ya hemos evidenciado?

¿Y qué hacer, a nivel de la sociedad civil?
El país, por medio de las instancias educativas, debe fomentar el uso responsable de las redes sociales, esto no significa suprimir la crítica, pues es parte de la naturaleza humana y del goce de la libertad individual. Pero es prioritario que el ciudadano sepa procesar los mensajes, y asuma mayor responsabilidad en la emisión de sus opiniones. Las redes sociales son usadas como parte de mecanismos disciplinares, mediante el lanzamiento de mensajes de miedo y terror, para disuadir a la población en la colaboración con las fuerzas del orden o en el envío de mensajes a grupos rivales. México es un ejemplo del uso indiscriminado de estos canales de comunicación.

¿Quiénes son los jueces que decidirán la suerte de Glas?

Los ojos del país están sobre ellos. Integran el tribunal que resolverá la apelación del SNAI al recurso de habeas corpus que permitió la excarcelación del exvicepresidente Jorge Glas. La presidenta del tribunal, Silvana Caicedo, no tiene bienes y aseguró que su accionar ha sido siempre transparente er imparcial. El juez Kléver Franco, antes de llegar a la Función Judicial, también ha sido empresario; dijo que es apolítico e independiente; uno de sus hermanos fue alcalde por el correísmo.  Su colega Juan Carlos Camacho ha ejercido varios cargos públicos antes de llegar a la administración de justicia. Para este reportaje revisamos los archivos de varias entidades de control, así como de la Judicatura. Nota actualizada alas 16:30.

Alianza investigativa Código Vidrio y Revista Vistazo

La jueza ponente

Silvana Isabel Caicedo preside la Corte Provincial de Santa Elena desde enero de este año. Será la ponente en el tribunal que conozca la apelación planteada por el SNAI, que busca anular el habeas corpus otorgado al exvicepresidente Glas. La audiencia en este caso se realizará el próximo miércoles.

Nació en 1973. Registra títulos de tercer nivel como abogada de los tribunales, desde 2003. Es licenciada en Ciencias Sociales y Políticas, desde 2002. Según el registro público de la Contraloría, desempeñó varios cargos: jueza provincial de Santa Elena; jefa de Patrocinio en la Universidad de Guayaquil; analista 3 de Patrocinio en el mismo centro, entre 2018 y 2019.

Silvana Caicedo es una funcionaria judicial de carrera.

Fue ayudante judicial en la Corte de Guayas durante nueve años; participó para el cargo de jueza en la Corte Provincial de Justicia de Santa Elena, que desempeña desde 2013, según informes de la Judicatura.

En sus últimas cinco declaraciones de bienes reportó no tener ningún patrimonio. Al ser entrevistada por este medio, la jueza dijo que efectivamente en la actualidad no tiene ningún bien que declarar y que su gestión ha sido transparente e imparcial.

Juez y empresario

Kléber Iván Franco Aguilar es juez de la Corte Provincial de Santa Elena desde 2014. Tiene 54 años. Registra títulos de cuarto nivel como Magister en Ciencias Internacionales y Diplomacia; Magister en Derecho Constitucional. También, títulos de tercer nivel como Abogado, Licenciado en Ciencias Políticas y Sociales, Licenciado en Diplomacia y Organizaciones Territoriales.

Según informes de la Super Intendencia de Compañías, ha sido accionista o directivo en las compañías Loadport; Multipallets y Suministros; Prese Presentación de Servicios; Transportes Palacios Franco. Algunas empresas tienen que ver con logística, bodegaje y transporte. Sin embargo, Franco aclaró que las firmas están domiciliadas en Guayas y El Oro fuera del área de su jurisdicción,.

“Mi actividad empresarial es de más de diez años anterior a mi ingreso a la función judicial”, explicó el juez, al atender nuestro requerimiento vía telefónica.

“Soy independiente y apolítico, nunca me he afiliado a partido político alguno”, aclaró, al ser preguntado sobre su supuesta relación con el correísmo. Su hermano, John Milton Franco Aguilar, fue alcalde del cantón El Guabo con la divisa de Alianza País, entre 2009 y 2014. Luego de su período como alcalde, John Milton fue funcionario del ministerio de Obras Públicas y de Transporte durante el correísmo.

Ambos han compartido cargos directivos en algunas de las empresas del consorcio familiar, según registros públicos que revisamos.

“Debemos preguntarnos cómo se puede pensar que por tener un hermano que en su momento incurrió en política, en base a su derecho de libre participación y autodeterminación, esto se convierta en una etiqueta que descalifique a un juez por asumir una presunta predisposición de no actuar de forma imparcial”, puntualizó. “Esto no es pensar con objetividad, pues cada juzgador es responsable de la carga de sus decisiones, que en muchos casos se pueden ver afectadas por la presión social”.

En su primera declaración patrimonial, a mitad de período como juez de la Corte Provincial, reportó un patrimonio de 192 mil dólares. Luego, declaró 208 mil dólares de patrimonio. Su siguiente declaración jurada ubica su patrimonio en 231 mil dólares. Su cuarta y última declaración jurada, según los registros de Contraloría, ubica su patrimonio en siete cifras (9,2 millones). Sin embargo, él aclara que se trata de un error de la Contraloría, pues la cifra correcta es de 91 mil dólares. “La cifra es coherente con la sumatoria de los bienes, hubo un error en la colocación de la coma. Fui auditado no hace mucho por la Contraloría, esa información es verificable”, explicó.

Un juez con pasado de funcionario público

Antes de ser juez, Juan Carlos Camacho Flores fue servidor público, así consta en los registros de la Contraloría. Según esa fuente, fue coordinador zonal jurídico de de la zonal 2 del Ministerio de Salud Pública. En el 2015 llegó a la administración de justicia, como juez temporal de la Corte Provincial de Manabí, indican los reportes de ese organismo.

También fue notario suplente en la Notaría 70 y procurador síndico en el Municipio del El Chaco. Ejerció como juez temporal en la Corte provincial de Manabí en 2016 y juez provincial en la sala de lo Civil en la Corte de Guayas. A la Corte Provincial de Santa Elena llegó en 2019.

Ha presentado cuatro declaraciones patrimoniales, desde 2018. En la más antigua reporta un patrimonio de 71.544 dólares. En la más reciente registrada en Contraloría su patrimonio es de 149.000.

Tiene los siguientes títulos: doctor en Jurisprudencia por la Universidad  Central, en 2002; diplomado en diseño de proyectos en la Universidad Estatal de Bolívar en 2003, y especialista en Liderazgo y Gerencia en el mismo centro. Además es magister en Derecho Ambiental Internacional por la Universidad Central.

*Los datos sobre el juez Juan Carlos Camacho han sido actualizados y corregidos, luego de verificar que hay otro funcionario público con idénticos nombres y apellidos, es decir que se trata de un homónimo. El juez no accedió a responder nuestras llamadas y mensajes escritos para tener su versión. Lamentamos el error y ofrecemos disculpas a nuestros lectores. 

La Armada confirma que UAV cayó al mar por falla

Redacción Código Vidrio

La Armada confirmó que uno de los cuatro aviones UAV no tripulados, tipo “Searcher”, usado para el control antidrogas, presentó fallas y “realizó un amarizaje” a cuatro millas naúticas de Manta.
Al ser consultado por Código Vidrio, el comandante de la Marina, contralmirante Brumél Vásquez, confirmó que el avión se precipitó al mar, el miércoles, a las 04:50, en medio de una operación contra el narcotráfico, cuando retornaba al aeropuerto de Manta.
También precisó que la aeronave, de fabricación israelí, no tenía un radar, sino un sensor electróptico, que es su principal dispositivo de detección. “Su función primaria, es la de un relay de comunicaciones”, recalcó y recalcó que el avión sí tenía una cámara electroóptica.
En la operación en la que participaba el UAV, la Marina localizó y capturó un barco que transportaba más de una tonelada de cocaína, en 1.112 bloques compactos. También fueron detenidas dos personas, a 127 millas náuticas de Manta.
El aparato averiado permitía extender el enlace de comunicaciones, con otro avión no tripulado, el “Heron”, que sí tiene radar en su panza. La Marina cuenta este momento con dos naves de este tipo y un “Searcher”.
Tras el percance, las capacidades de exploración aeromarítima de la Armada no se han visto afectadas, recalcó el Comandante Vásquez.
Luego del accidente se iniciaron las investigaciones que son parte del procedimiento establecido para confirmar las causas del siniestro.
Fuentes de la Marina consultadas manejan dos hipótesis: la primera, que pudo tratarse de una falla del equipo, y la segunda, de un posible sabotaje.


Este es el avión Herón, que sí tiene radar, y está operativo.

El UAV “Searcher”, al igual que todas las aeronaves militares, cuentan con un seguro que cubre los costos de reposición.
El Searcher tiene sensores electroópticos, pero de alcance limitado y orientado para explorar la superficie del mar y hacer fotografías.
Los aviones UAV fueron adquiridos en Israel, durante el gobierno de Correa, para combatir las actividades al margen de la ley en el mar, en el contexto de la salida del FOL de EE.UU. de la Base de Manta, en 2008.
Esos aviones, tienen una función principal: proveer información oportuna, a través de fotografías e imágenes de radar.
Una de las alertas sobre el transporte de la droga, según conoció Código Vidrio, provino de una agencia de Inteligencia de Estados Unidos, con la cual la Armada realiza coordinaciones e intercambio de información.

El excabo ‘Don Naza’ fue ejecutado

Una semana después de su sorpresiva visita, en tres ocasiones, al Ministerio de Defensa, el ex cabo del Ejército Miguel Ángel Nazareno, Don Naza, fue asesinado en un camino vecinal en Amaguaña, al nororiente de Quito. Nazareno era investigado por la captación ilegal de dinero que habría recibido de oficiales y clases de Fuerzas Armadas y la Policía, así como funcionarios públicos, jueces y fiscales que lo visitaban en sus oficinas, en el club de Clases y Policías de Quevedo. Pagaba intereses de hasta el 90%.      

Redacción Código Vidrio

El sargento del Ejército (SP) Miguel Ángel Nazareno, Don Naza, recibió un tiro en la pantorrilla de su pierna izquierda y luego fue apuñalado. Esas fueron las causas de su muerte, según el informe de criminalística de la Policía al que tuvo acceso Código Vidrio.

Su cuerpo fue hallado este jueves 14 de abril, a las 06:30, por Ángel I, mientras verificaba el estado de su ganado en su hacienda en la vía a la reserva Pasochoa, al ingreso del club ecuestre Ecuandina, al nororiente de Quito. En su recorrido el hacendado se percató “de la presencia de una persona afrodescendiente tendida en la vía pública aparentemente sin signos vitales”.

Tras observar el cadáver, llamó al ECU-911 que comunicó la novedad a la Policía, que envío un patrullero a la zona.

Desde la semana pasada, Nazareno era buscado por la Policía, una vez que se conoció que había estado en tres ocasiones en el Ministerio de Defensa, contando con la complicidad de seis militares, incluido un oficial. El Ministro de Defensa, Luis Hernández, formalizó una denuncia en la Fiscalía el martes por un ingreso no autorizado aun recinto militar.

Don Naza, de 35 años, enfrentaba un juicio por la captación ilegal de dinero, mientras era parte del Ejército en el Grupo de Fuerzas Especiales de Quevedo. Desde 2017 montó un negocio de captación de cientos de miles de dólares, por los cuales pagaba jugosos intereses que llegaban al 90% semanal desde la plataforma Big Money. Tenía algunas de sus oficinas en el Club de Clases y Policías.

Entre sus beneficiarios estuvieron oficiales del Ejército y la Policía, de rangos medios y altos, así como personal de tropa, jueces, fiscales, autoridades locales y funcionarios públicos y privados, según informes de Inteligencia. También le entregaron fuertes sumas de dinero personas particulares de distintas provincias.

Ni en la Policía ni en el Ejército se han iniciado investigaciones o conocido sus resultados para sancionar a los uniformados que participaron en las operaciones delictivas de Don Naza, luego de que estallara el escándalo en junio del año pasado. Tampoco hubo indagaciones en otras entidades públicas.

La Fiscalía abrió una investigación que precisamente debía tener un primer desenlace el jueves de la semana anterior, cuando fue convocada la audiencia para el llamamiento a juicio de Nazareno.

Don Naza reapareció la semana anterior cuando se supo que estuvo en el Ministerio de Defensa junto a cinco personas, que ingresaron en dos vehículos donde se encontraron decenas de miles de dólares y un arma de fuego. Fueron detenidos por personal militar y puestos a órdenes de la Policía, pero Don Naza logró escapar con el apoyo de uniformados, minutos antes.

El parte policial detalla que el cadáver de Nazareno se encontraba sobre la vía pública, en un camino de tercer orden, en posición de cúbito dorsal. Personal del UCM procedió a tomar necrodactilias de las manos para el respectivo cotejamiento, identificándolo como Miguel Ángel Nazareno. “De la revisión externa del cadáver se puede apreciar que presenta heridas producidas por un arma de fuego en la pierna izquierda y aparentemente con un arma punzo cortante en otras partes de su cuerpo”, indica el informe del levantamiento del cadáver. Luego fue trasladado hasta la morgue de la Policía para practicarle la autopsia médico legal.

Don Naza, el rey Midas de militares y policías

Miguel Nazareno, ‘Don Naza’, hizo nuevamente gala de su audacía. Ayer, 7 de abril, acudió al Ministerio de Defensa junto con cinco personas más, que fueron detenidas con miles de dólares y un arma de fuego. Pero ‘Don Naza’ se hizo humo.  Mientras era cabo del Ejército en Quevedo captaba fondos de miles de clientes desde varios sitios. Uno de los principales era el Club de Clases y Policías, donde actuaba, al margen de la ley, con el apoyo y complicidad de militares, policías, jueces,  fiscales… Tras confirmar las irregularidades, el mando policial decidió sacar de Quevedo a 94 oficiales y policías y el Ejército inició una investigación interna, cuyos resultados se desconocen. En la Policía tampoco han habido sanciones para los uniformados involucrados. Nota actualizada este viernes 8 de abril. 

Redacción Código Vidrio

Miguel Nazareno, conocido como Don Naza, convirtió al Club de Clases y Policías de Quevedo en uno de sus centros de captación y operaciones financieras varios años. En esas y otras dependencias recibía ilegalmente cientos de miles de dólares con la supuesta participación y complicidad de policías, militares, jueces y fiscales.

Este jueves 7 de abril Don Naza reapareció sorpresivamente en el Ministerio de Defensa, un día antes de la fecha señalada para la instalación, vía telemática, de la audiencia preparatoria de juicio en su contra por captación ilegal de dinero. El Ministerio de Defensa confirmó que Naza estuvo en el lugar, tras la captura de cinco personas que ingresaron en dos vehículos al parqueadero de la institución. 

En un comunicado, Defensa indicó: «Mientras se desarrollaba la inspección de los vehículos y las personas, el ciudadano Miguel Ángel Nazareno evadió la seguridad utilizando la parte posterior del Ministerio de Defensa».

Cuando fueron capturados por militares, tres hombres y dos mujeres transportaban maletas llenas de dinero en efectivo y un arma de fuego, informó el general Fausto Salinas. Los cinco fueron procesados por la Fiscalía por una supuesta captación ilegal de dinero.

El ministro Luis Hernández dijo que se ha iniciado una investigación para determinar a los responsables de estos hechos que atentan a la ética y el honor militar. «Es política de este gobierno enfrentar con cero tolerancia todo acto que esté reñido con la moral y la fe pública».

El Ministerio de Defensa confirmó que Don Naza estuvo en el lugar, tras la captura de cinco personas que ingresaron en dos vehículos al parqueadero de la institución.

Las cinco personas detenidas en Defensa tenían en su poder dinero en efectivo y un arma de fuego.

La relación de Don Naza con los uniformados -militares y policías- y funcionarios públicos, y la estructura piramidal que recibía fondos, así como sus sitios de funcionamiento, están detalladas en un informe ejecutivo, enviado el 21 de junio pasado a la Jefatura de la Unidad de Investigaciones Internas de Conducta Policial, así como en varios reportes de Inteligencia, a los que Código Vidrio tuvo acceso.

Esos informes fueron los primeros campanazos que alertaron al mando policial sobre las transacciones al margen de la ley. El mecanismo era simple: los clientes le entregaban a Don Naza y sus asistentes sumas de dinero promedio entre los 100 y 100 mil dólares, aunque hay versiones que sugieren montos superiores. A cambio, los depositantes ganaban un interés de 90%, cada ocho días.

Desde el 14 de junio, la Dirección General de Inteligencia (DGI) entregó paquetes de inteligencia y 11 documentos a la comandante General, Tania Varela, a la Dirección General de Seguridad Ciudadana y Orden Público, a la Dirección General de Investigaciones, al Comandante de la Subzona de los Ríos y al Comandante de la Subzona Imbabura.

Los siguientes días, se decidió que la información recabada fuera procesada por la Unidad de Lavado de Activos y la Unidad de Análisis de la Conducta. Simultáneamente, el director de la DGI, general Mauro Vargas, dispuso que las unidades de Contrainteligencia e Inteligencia integraran equipos para reconfirmar los datos obtenidos en Quevedo y judicializarlos con la Fiscalía, con el inicio de la Investigación Previa No. 120501821060338, el 24 de junio.

Las acciones, manejadas en absoluta reserva,  se concretaron el miécoles 30 de junio, cuando empezaron a trascender públicamente las operaciones de Don Naza. Ese día, un agente del Ministerio Público, designado por la fiscal Diana Salazar, encabezó los allanamientos con uniformados llegados de Quito a varios inmuebles: Comercial Nazareno, el domicilio de Don Naza, el Tennis Club Quevedo, donde también se recibía dinero en efectivo, y el Hotel San Vinicio. En las incursiones, los agentes se incautaron de un arma de fuego, 12 contadoras de dinero, 3 celulares, 17.165 dólares en efectivo, 71 municiones y carpetas con documentos.


 

En el Club de Clases y Policías, en Quevedo, Don Naza montó uno de sus centros de operación para captar dinero, al margen de los controles de la Superintendencia de Compañías. El excabo del Ejército operó en ese cantón de Los Ríos, desde 2017.

94 policías fueron movidos de Quevedo

Luego del operativo, durante el cual un vehículo de la Policía fue quemado, Inteligencia profundizó la investigación con Asuntos Internos para identificar a todos los uniformados que estuvieron involucrados en las captaciones y que trabajaban para Don Naza, dándole seguridad o que fueron negligentes para alertar lo que ocurría, sobre todo entre mayo y junio, cuando el negocio de Nazareno creció como la espuma.  A esa fecha tenía una cartera de unos 5.000 clientes de distintas partes del país.

Sobre la base de esas indagaciones,  la cúpula policial decidió retirar de Quevedo a 94 oficiales y policías de distintas unidades y transferirlos a otras provincias. Los oficios en los que se ordena el traslado, en poder de este medio, fueron puestos en conocimiento de todas las jefaturas el 14 y el 15 de julio pasados, por el director de Talento Humano, general Fausto Olivo. La Policía no ha informado si los policías fueron sancionados por su participación en este esquema delictivo.

Antes de que estallara el escándalo, agentes de la Policía se trasladaron a Quevedo, específicamente parroquia el Guayacán, en la vía a la Virginia. En ese sector verificaron que en las afueras del Club de Clases y Policías se agrupaban aproximadamente mil personas, decenas de vehículos y motocicletas.

Los agentes constataron que en el Club de Clases y Policías, uniformados y civiles participaban junto a Don Naza en la captación de dinero, a través de un esquema piramidal en la empresa Big Money, que operaba sin autorización de la Superintendencia de Compañías.

Según el informe policial del 21 de junio,  Don Naza y su gallada recibían diariamente “grandes cantidades de dinero ilícito proveniente de altos funcionarios del estado, entre ellos fiscales, jueces, policías, militares y ciudadanía en general”. El único requisito para los interesados era llevar y entregar el dinero y en 8 días regresar al Club policial con el recibo que les entregaban para realizar el cobro del capital, además de los jugosos intereses.

Las autoridades juegan al avestruz

Para la captación, Nazareno, de 32 años, contaba con la complicidad de servidores policiales directivos y operativos, así como también funcionarios judiciales de Quevedo y la  gobernación de Los Ríos. Ninguno de esos funcionarios emprendió acciones legales para contrarrestar la captación de dinero. En sus acciones también habrían participado oficiales del Ejército y clases de la Brigada de Fuerzas Especiales de Quevedo, pero la entidad no ha informado si hubo alguna consecuencia disciplinaria en su contra.

El domingo 20 de junio pasado los uniformados verificaron que Don Naza  también tenía su centro de planificación y captación de dólares en el sector de la Venus del Río, frente al Grupo de Operaciones Especiales (GOE) y luego en  el Club de Clases y Policías de Quevedo.

Según versiones de varias personas que acudían al Club de Clases y Policías para retirar su plata, esas actividades ilícitas eran bien conocidas por el comandante de Policía Quevedo, la Gobernadora, jueces, fiscales, autoridades militares, y otros funcionarios públicos.

Contactamos telefónicamente a la gobernadora Génesis Blum para consultarle sobre las acciones iniciadas para denunciar las actividades ilegales de acopio de dinero, pero respondió que debíamos coordinar una entrevista en Quevedo con su Secretaria de Comunicación, los siguientes días.

Entonces, fuentes del Ejército informaron que hay una investigación interna en marcha para ubicar a los militares que estuvieron involucrados y serían parte de la Brigada de Fuerzas Especiales de Quevedo.


DON NAZA PUBLICITABA LA DEVOLUCIÓN DE DEPÓSITOS, DEPENDIENDO DEL MONTO

 

Big Money empezó a operar desde 2017, según reconoció Don Naza, oriundo de Esmeraldas, quien para entonces ya era cabo del Ejército. “Empezamos con ese proyecto con 40 socios, se manejaba de formas reservada entre militares, médicos y otros profesionales que se arriegaron a invertir”, dijo el uniformado, que fue dado de baja en la Fuerza Terrestre, la semana pasada. “Como nos fue bien, entonces decidimos ayudar a dinamizar la economía de Quevedo, que no tiene nada malo ni irregular, somos gente seria y seguiremos respondiendo como hasta ahora lo hemos hecho”, aseguró Nazareno a una radio local.

Este viernes estaba prevista la audiencia de juzgamiento de este caso, por vía telemática, según informó la Fiscalía. Don Naza y sus abogados han insistido en que las operaciones tenían el objetivo de reactivar la economía de la zona  y ayudar a personas de escasos recursos con víveres y enseres, cuya entrega se aceleró en Quevedo luego de que empezaran las primeras acciones de la Fiscalía.  En redes sociales Don Naza aseguró que devolverá su dinero a todos sus clientes, mientras Big Money estaba cerrando sus operaciones.