La Armada confirma que UAV cayó al mar por falla

Redacción Código Vidrio

La Armada confirmó que uno de los cuatro aviones UAV no tripulados, tipo “Searcher”, usado para el control antidrogas, presentó fallas y “realizó un amarizaje” a cuatro millas naúticas de Manta.
Al ser consultado por Código Vidrio, el comandante de la Marina, contralmirante Brumél Vásquez, confirmó que el avión se precipitó al mar, el miércoles, a las 04:50, en medio de una operación contra el narcotráfico, cuando retornaba al aeropuerto de Manta.
También precisó que la aeronave, de fabricación israelí, no tenía un radar, sino un sensor electróptico, que es su principal dispositivo de detección. “Su función primaria, es la de un relay de comunicaciones”, recalcó y recalcó que el avión sí tenía una cámara electroóptica.
En la operación en la que participaba el UAV, la Marina localizó y capturó un barco que transportaba más de una tonelada de cocaína, en 1.112 bloques compactos. También fueron detenidas dos personas, a 127 millas náuticas de Manta.
El aparato averiado permitía extender el enlace de comunicaciones, con otro avión no tripulado, el “Heron”, que sí tiene radar en su panza. La Marina cuenta este momento con dos naves de este tipo y un “Searcher”.
Tras el percance, las capacidades de exploración aeromarítima de la Armada no se han visto afectadas, recalcó el Comandante Vásquez.
Luego del accidente se iniciaron las investigaciones que son parte del procedimiento establecido para confirmar las causas del siniestro.
Fuentes de la Marina consultadas manejan dos hipótesis: la primera, que pudo tratarse de una falla del equipo, y la segunda, de un posible sabotaje.


Este es el avión Herón, que sí tiene radar, y está operativo.

El UAV “Searcher”, al igual que todas las aeronaves militares, cuentan con un seguro que cubre los costos de reposición.
El Searcher tiene sensores electroópticos, pero de alcance limitado y orientado para explorar la superficie del mar y hacer fotografías.
Los aviones UAV fueron adquiridos en Israel, durante el gobierno de Correa, para combatir las actividades al margen de la ley en el mar, en el contexto de la salida del FOL de EE.UU. de la Base de Manta, en 2008.
Esos aviones, tienen una función principal: proveer información oportuna, a través de fotografías e imágenes de radar.
Una de las alertas sobre el transporte de la droga, según conoció Código Vidrio, provino de una agencia de Inteligencia de Estados Unidos, con la cual la Armada realiza coordinaciones e intercambio de información.