37 funcionarios, entre médicos y administrativos, eran parte de la red que robaba y clonaba documentos para vender carnets de discapacidad, desde 2014. Operaban en casas de salud de Guayaquil, Babahoyo, Portoviejo y Quito. Los certificados costaban entre 2.500 y 3.300 dólares y se obtenían en un solo día. Las sospechas de corrupción se extienden al Conadis, que hasta el 2013 otorgaba ese documento. Precisamente, el presidente del Consejo de Participación Ciudadana, Christian Cruz, fue denunciado por poseer el carnet, que certifica su supuesta discapacidad visual del 81% y obtuvo en 2009. Para obtenerlo adulteró un certificado médico.
Redacción Código Vidrio
Era como un servicio express. La obtención de un carnet de discapacidad fraudulento podía tomar un día, para quienes pudieran pagar por él entre 2.500 y 3.300 dólares. Por la vía normal este trámite tarda, con suerte, varias semanas. En otros casos hasta meses, según han denunciado familiares de personas con discapacidad.
Un equipo de diez especialistas audita en el Ministerio de Salud la entrega de estos documentos desde 2014 hasta 2020, tras las denuncias de su uso indiscriminado para acceder a una serie de beneficios y exoneraciones tributarias, que hoy se investigan en la Fiscalía.
Por lo pronto, la investigación en la cartera de Salud ya arroja los primeros resultados. Uno de los más relevantes es que han sido identificados 37 funcionarios públicos, entre médicos, asistentes de salud y secretarias en Guayaquil, Babahoyo, Portoviejo y Quito. Ellos participaron directamente en el trámite, aprobación y venta de los carnets expedidos de forma fraudulenta.
Los funcionarios, al parecer, eran parte de una red que usaba el mismo patrón, según Rafael Tamayo, quien coordina la auditoría.
Para clonar los respaldos robaban sellos de los médicos de la red de salud y los certificados que expedían para carnets de otras personas con discapacidad.
Las primeras evidencias de la corrupción en la entrega de estos documentos aparecieron, tras la captura de Daniel Salcedo, implicado en negociados en contrataciones de los hospitales del IESS en Guayaquil. Luego de su detención se supo que tenía un carnet de discapacidad con el cual importó un vehículo Toyota Sequoia Platinum en 60.000 dólares, que en el país cuesta 100.000.
Entre quienes obtuvieron el documento para beneficiarse de exenciones sin tener una discapacidad o con rangos mucho menores de afectación hay funcionarios, alcaldes, jueces, asambleístas, futbolistas, abogados…
Fundaciones y clínicas emitieron certificados falsos
Dentro de este esquema también se identificó que varias fundaciones y clínicas privadas se prestaron para dar certificados fraudulentos, que eran adjuntados a los expedientes que servían de respaldo para solicitar el carnet, indicó Tamayo.
Las irregularidades se detectaron en todo el proceso de calificación, que empieza con un diagnóstico de la discapacidad, exámenes que la prueben y establezcan su grado de afectación, y la revisión de médicos, psicólogos y trabajadores sociales.
Hasta la fecha se descubrieron irregularidades en la entrega de más de 8.000 carnets: 3.000 durante la pandemia, entre marzo y junio, y 5.000 desde 2014 al 2019.
En Guayaquil un solo calificador emitió 4.645 carnets, entre fraudulentos y legales. También se descubrió que entre 2013 y 2019 una epemidemóloga aprobó en dos centros médicos de esa ciudad la entrega de 1.985 carnets sin documentos de respaldo.
Las autorides de Salud han presentado unas 30 denuncias penales en la Fiscalía por adulteración de documentos públicos y delincuencia organizada. En una de las últimas demandas interpuestas los últimos días, a la que este portal tuvo acceso, se detalla que en las investigaciones se estableció que los expedientes de calificación y recalificación tenían información adulterada, con reportes técnicos fraguados, documentos incompletos, puntuación de trabajo social alterada en el sistema informático. En estos casos tampoco se encontraron las justificaciones técnicas para establecer el porcentaje y calificación de la discapacidad.
45%, 51% y 78%, los porcentajes más aplicados
Entre los respaldos hay hojas en blanco o documentos con tachones. En este esquema se expedían carnets con porcentajes recurrentes del 45%, 51% y 78% de supuesta discapacidad, explicó Tamayo. Buena parte se expidió en los hospitales Teodoro Carbo y Luis Vernanza y otros centros de salud de Guayaquil, así como en hospitales de la Policía.
Para las personas con discapacidad o uno de sus familiares, cabeza de hogar, el carnet les permite el acceso a un bono, la exoneración en el pago de impuestos para importar vehículos, reducción en las tarifas de servicios básicos, devolución de valores pagados por el IVA, disminución en el pasaje de boletos aéreos, para buses urbanos e interprovinciales y prebendas laborales. El 2019, el Gobierno destinó para estos beneficios 63,3 millones de dólares.
Por eso se volvió un documento muy apetecido para las redes de adulteración, con la participación de funcionarios públicos y operadores privados, que, en algunos casos, enganchaban a los interesados en redes sociales. En Quito, según hemos corroborado, hubo un grupo familiar que se dedicó a ofertar carnets de discapacidad, para la importación de vehículos.
Ante las anomalías detectadas, se decidió la anulación de 2.454 carnets fraudulentos otorgados en la emergencia. Hay 22 profesionales que enfrentan expedientes administrativos por sus actuación supuestamente dolosa durante la pandemia. 29.708 carnets emitidos sospechosos están en revisión, dijo la directora de Discapacidades del Ministerio de Salud Lissete Tapia, en un informe a la Asamblea.
La Asamblea mermó la facultad de control de Salud
Para establecer el perjuicio y las responsabilidades, al Contraloría lleva adelante 59 auditorías. El contralor Pablo Celi informó que a partir de 2018 se reformó el artículo 10 de la Ley de Discapacidades, que impide al Ministerio de Salud extinguir el carnet, si se establece dolo o error en su expedición. La norma también prohíbe exigir la recalificación de una discapacidad, con lo cual se blindaron los documentos entregados de manera fraudulenta y se limitó drásticamente la facultad de control.
Adicionalmente -agregó Celi- desde 2019 el Conadis extendió la vigencia de carnets de discapacidad hasta el 2023.
Pese a que la normativa establece que cada equipo de evaluación de discapacidad debe estar integrado por tres profesionales, en la red de Salud a cargo de estos trámites solo trabajan 631 funcionarios en 397 unidades. Menos de dos profesionales por departamento.
Durante la pandemia los auditores confirmaron que se entregaron 2.283 carnets de discapacidad y 78 personas tramitaron importaciones de vehículos con exoneración de impuestos. Mientras en 2018 con esos documentos se ingresaron 1.479 autos, en el 2019 se importaron 4.022 carros, es decir que hubo un incremento del 162%.
La corrupción se extiende al Conadis
Aunque el Ministerio de Salud expide el documento desde 2013, también se han denunciado irregularidades y posible corrupción antes de esa fecha, cuando el Consejo de Discapacidades, CONADIS, tenía esa competencia.
Hay varios casos en investigación. Destaca el de del presidente del Consejo de Participación Ciudadana, Christian Cruz Larrea.
El presidente del Consejo de Participación Ciudadana, Christian Cruz Larrea, obtuvo el carnet que certifica su discapacidad visual del 81%, desde 2009. Según denuncias de una vocal del Consejo, para obtener el certificado presentó un informe adulterado. Foto archivo.
La consejera María Fernanda Rivadeneira denunció a Cruz por haber obtenido un carnet del Conadis en un solo día presentando un certificado médico adulterado de la Fundación Vista para Todos, con el cual se habría beneficiado de varias exenciones, desde 2009.
El carnet de Cruz le atribuye una discapacidad visual de 81%. Edwin Flores, médico oftalmólogo de esa Fundación, confirmó que ningún certificado ha sido expedido a favor de Cruz, lo cual fue corroborado por Diego Nieto, director de la entidad. “El certificado que presentó Christian Cruz Larrea al Conadis se encuentra adulterado”.
Ayer 22 de julio el pleno del Consejo resolvió pedir la renuncia de Cruz, con los votos de cinco consejeros, por las presuntas inconsistencias en la obtención del certificado. Sin embargo, Cruz dijo que no dejará el cargo, hasta que le «demuestren» con documentos que cometió un acto irregular.
En una encendida reunión, los consejeros David Rosero, Juan Javier Dávalos, Ibeth Estupiñán, Sofía Almeida, votaron a favor de la moción de María Fernanda Rivadeneira, en la que se pide a Cruz que renuncie a la consejería. El consejero Francisco Bravo se abstuvo y lo defendió.
El pleno también pidió que se remita el expediente a la Fiscalía, la Asamblea y al Presidente de la República, para que se inicien las investigaciones correspondientes.
En esta emisión te contamos detalles sobre la primera vacuna AZD1222, cuya efectividad en el tratamiento contra el Covid-19 acaba de anunciar la Universidad de Oxford. Es una de las 200 vacunas en fase experimental para frenar la pandemia.
En el ámbito nacional, la Fiscalía convocó para este jueves 23 a cinco asambleístas para que den su versión. Ellos son mencionados en un diálogo grabado que mantuvieron los legisladores Daniel Mendoza y Eliceo Azuero (ambos con orden de prisión) sobre supuestas presiones para la entrega de cargos públicos.
“Salimos de Nueva York el último día que se podía y llegamos a una zona rural del norte de California, el 12 de marzo. Luego de cuatro meses fuimos hacia Europa. Tuvimos 20 horas de viaje, hicimos dos escalas, pasamos por tres aeropuertos todos vacíos, pero ni un solo agente de migración nos entrevistó ni al salir de Estados Unidos ni al entrar en Europa. ‘Mundo sin fronteras’, pensé. Llegamos a Croacia y no nos pidieron cuarentena. Ese día, parecía uno más, como todos, pero no lo fue…”.
Santiago Andrade, especial para Código Vidrio
“Nadie sabe lo que va a pasar, en el siguiente segundo morirán miles de personas, nacerán miles o quizá más, unos se atraerán y otros se alejarán; la incertidumbre es la materia del Gran Espíritu y está presente todo el tiempo, es bastante natural. La única certeza es que todos vamos a morir y es bueno recordarlo para estar en paz en vida y no esperar para estar en paz recién de muertos”, así recuerdo las palabras de un abuelo en el Imbabura de quien aprendí el oficio de curandero cuando joven.
“La paz para nuestros pueblos, es nuestra sagrada profecía”, decía. En ese tiempo estaba seguro de que ese día llegaría pronto. Se suponía que todos reconoceríamos la llegada del Pachakutik, entendido su significado quechua como la transformación de una era. Señales claras, inequívocas donde todos volverían a mirar a la madre tierra como nuestra familia. “Quizá nuestra atención la tenemos puesta dónde no es, por ignorancia, pero llegará el día donde nadie podrá decir que no sabía que destruir la naturaleza era condenar a muchas familias a penurias y a poner en riesgo la vida del ser humano”.
Esta mañana lo recordé, mientras pasaban las nubes sobre los tejados de Zagreb en Croacia y veía hacia la calle como ya nadie usa mascarilla y el covid pareciera solo un fantasma olvidado.
Llegamos a este país hace poco y es nuestro momentáneo último destino. Nuestro viaje comenzó hace siete meses cuando llegamos a Nueva York desde Ecuador a cumplir con una beca artística. Partimos de luto porque mi padre Nelson había muerto el 31 de diciembre y su partida envolvió mis pensamientos y mis sentimientos durante meses.
La muerte siempre es un misterio y la vida también, la incertidumbre de lo que sucederá siempre ha estado al lado y nada está completamente seguro. Toda la vida silvestre lo sabe y cuida su espacio con inteligencia, atención y trabajo. Nosotros, no. No somos conscientes de nuestra propia basura, menos aún del pensamiento, del sentimiento, del impacto que generamos con nuestra presencia.
Santiago Andrade permaneció varado en California casi cuatro meses por la pandemia. No pudo volver a Ecuador, y hace dos semanas viajó hacia Croacia.
No lo queremos ver, porque la responsabilidad en nuestros actos exige atención y trabajo diario; disciplina y visión para ser expertos en el reciclaje de nuestra propia energía. Pero hay tiempos proféticos como estos, en donde esa incertidumbre se hace más consciente porque nos topa a todos, y no hay manera de negarla. Este virus invisible a los ojos, como la energía que viaja en nuestra palabra a todo el universo, nos pone en la atención a todo lo que significa energía. De eso estamos hechos todos, es nuestro cuerpo, pensamiento, sentimiento, nuestra vida y nuestra memoria.
“Llegará el día en que las ciudades se callen”, decíamos cuando éramos muy jóvenes, “para escuchar a nuestra naturaleza, para darnos el tiempo de escucharnos a nosotros mismos”, lo repetíamos como un augurio del día del inicio de la profecía que queríamos vivir. Nueva York hizo cuarentena y se calló. En silencio nos quedamos en casa. Aprendimos, como todos, a cuidarnos de otra manera, sin tocar a nadie, tomando atención de todo y madrugando, como nunca, para evitar aglomeraciones; tratando de hablar menos con extraños, aprendiendo nuevamente a cambiar hábitos y acompañar a la familia estando lejos. Aprendiendo de adultos a cambiar, a buscar nuevas certezas que nos permitan cuidarnos mejor; mirar más allá de nosotros, dejar de ser tan egoístas y limitados, ciegos a la responsabilidad que todo acto genera y a su consecuencia, como respuesta al equilibrio que dicta la suprema ley de nuestra naturaleza: la reciprocidad. Ella es el gran sistema de salud que sostiene todo y no sólo a la humanidad sino a lo diferente de nosotros, aquello que nuestros ancestros llamaban familia, todo lo que habita en esta esfera inmensa, en el sagrado vientre de este gran ser que es el planeta.
Porque nuestros antepasados no se miraban solo en lo humano, se reconocían en toda la naturaleza, eso hemos olvidado. Pensar que nos creemos la cúspide de la evolución, es algo irónico, a veces creo que poco inteligente, porque nos impide ver que es más saludable reconocer lo que nos junta que lo que nos diferencia. Quizá sea bueno agradecer los cambios, aceptarlos con valentía al menos, y a esta emergencia que nos ha puesto en acción para mirar nuestra forma de vida.
Salimos de Nueva York el último día que se podía y llegamos a una zona rural del norte de California, el 12 de marzo. Bosque, belleza, agricultura e inspiración, así podría describir el tiempo en la cuarta economía mundial, donde la vida del agricultor y ese gran amor por estar cerca al abuelo volcán, me evocaba a nuestra comunidad al pie del Imbabura.
La gran montaña Shasta, lugar sagrado para todas las tribus de alrededor, me recordaba nuestros volcanes. Me sentí con suerte, respirando aire amigable. “Nuestra vida es una montaña” decía mi padrino. Cada uno somos una porción de tierra que decidió ponerse de pie. Por eso vamos a la montaña a encontrarnos con nosotros mismos y con nuestros antepasados. Por eso fuimos a la montaña y a la laguna a dejar ofrendas a nuestros antepasados y pedir por la memoria de nuestros muertos, por la salud de los vivos y por el cuidado de nuestros ancianos y enfermos. Así y a la distancia nos despedimos de Anita mi hermana que falleció el 28 de marzo y de mi compañero de colegio Marcelo que falleció también, así como de mi padre.
El luto era grande porque también nos dolía el país, el mundo entero. Como a todos, nos ha tocado vivir este luto sin abrazar a nuestros familiares, no pudimos enterrarlos ni acompañarlos. Menos mal nos podemos encontrar siempre con todos cuando vamos a la montaña, a la laguna o a la cascada a agradecer por la vida y a pedir fortaleza. Los pueblos indígenas de las praderas en Norteamérica dicen que el luto es un tiempo sagrado en la vida de todos, en donde el espíritu nos llena de sagradas lágrimas que nos recuerdan el dolor visceral de la ausencia. Cuando se llora, estas purifican todo lo que topan, caen adelante aclarando el camino de la vida, para no sentirnos solos nunca más, para no temerle al final.
Dicen también que el Gran Espíritu tiene muchos nombres, uno de ellos es: Nosotros. Su lenguaje no tiene la palabra: ‘yo’, porque nadie está solo ni se hizo solo, porque para reconocernos hay que reconocer lo que nos rodea como nuestro parecido, nuestro pariente. Porque para el Gran Espíritu todos somos importantes, todo es importante y la vida es plena cuando podemos entender esta relación. Eso también lo dice el mundo andino, cuando habla de la reciprocidad con todo lo que existe en nuestro mundo, en el de arriba y en el de abajo también.
En Zagreb, Croacia, las personas no utilizan mascarillas, solo se aplica el distanciamiento social, como medida para prevenir el Covid-19.
Vivir en medio de la naturaleza fue un lujo en tiempo de pandemia. La vida en el campo nos permitió tornar otra vez la atención a la simpleza de las cosas. Sin duda eso fue lo que nuestra vida necesitaba para sentirnos mejor. Eso y volver a prestar atención a nuestro cuerpo, al orden en nuestro entorno, a nuestros hábitos de limpieza de nuestra casa, a la información que consumimos y la energía usamos en este tiempo. Uno de mis maestros decía que la seguridad era una ilusión, que lo único que nos hace seguros de nosotros mismos es primero ponernos en paz con nuestro origen. A eso le llamaba: sombra del pasado. “Hay que tener buena sombra” decía, para que te cobije la coherencia de tus actos, para que tu vida sea el testimonio de lo que dices y el honor vuelva a ser parte de nuestros valores. Reconocer nuestro origen común nos construye y construye tradiciones, educa y permite la cultura. Cuando negamos nuestro pasado nuestras certezas son ficticias y nos acostumbramos a ellas, a lo que creemos saber y a lo que llamamos “confort”.
Somos más débiles e inmaduros, faltos de herramientas para enfrentar las dificultades, y nos negamos a cambiar, incluso cuando es vital hacerlo. ¿Y cuándo es vital hacerlo? Cuando nuestros hábitos dañan a los demás. Pero mientras la crisis no nos tope o tope lo que amamos, no nos importa el otro. Este tiempo exige que esto cambie, que ese pasado de injusticia muera y que estemos en paz con nuestro origen, para recuperar nuestra memoria y saber que somos los hijos de esta tierra; ella nos cuida y nos alimenta, y se merece de nosotros lo mismo.
Grandes enseñanzas de este tiempo que marcan el camino al vivir en plenitud, pensando bien, sintiendo bien y obrando bien. El encontrar el propósito de nuestra vida y reconocerlo en el propósito de nuestra comunidad, el encontrar la medicina en nuestras relaciones, el respeto a toda forma de vida y el reconocimiento de la naturaleza como nuestra familia, cobran más vigencia que nunca en este momento donde se mira la falta de amor, de respeto y de valores que deberíamos tener y no tenemos. Aprender mejores maneras de llevar nuestra ira, nuestra tristeza, nuestra agresión; regresar a mirar nuestra naturaleza, volver al núcleo y al principio, al respeto por todos. Y otra vez la voz del abuelo en mi cabeza diciéndome que las profecías no son como las imaginamos. Son más sencillas de lo que pretendemos, construidas por gente simple y normal, que sabrán que el tiempo ya no es el mismo, y simplemente cambiarán para bien. Nuestro origen y nuestro futuro se condensan en este presente con tanta fuerza que parecería ese, el llamado de atención de esta pandemia. Para, quizá volver a la sencillez, a la conciencia en el consumo y en el uso de nuestra energía y recursos; dejar tal vez de una vez por todas nuestros excesos y cuidarnos más. El misterio de la vida se manifiesta con cambios profundos para todos.
En la capital de Croacia reina la normalidad, parece un país fuera del resto del planeta, agobiado por el coronavirus.
El poder del presente es reconocer el lugar donde estamos y hacer de ese espacio lo mejor para nosotros, eso también es el Pachakutik: la unidad del tiempo pasado y futuro en el presente, la conciencia del cambio y el retorno a la armonía. Es el momento cuando las fuerzas negativas son tan grandes que ya no pueden crecer rápido. Es el momento cuando las fuerzas positivas comienzan a crecer más rápido que antes y todo se equilibra otra vez. Es el círculo de la medicina y el concepto de equilibrio en símbolos como la Chakana andina. Es la antítesis, que planteada, es la semilla de la tensión justa que creará armonía otra vez. Quizá no sea como lo imaginábamos, ni como lo estábamos esperando, quizá las profecías no sean así, quién sabe…
“Ojalá sea así”, pensaba el día que salimos de Estados Unidos, hacia Europa. Tuvimos 20 horas de viaje, hicimos dos escalas, pasamos por tres aeropuertos todos vacíos, pero ni un solo agente de migración nos entrevistó ni al salir de Estados Unidos, ni al entrar en Europa. ‘Mundo sin fronteras’, pensé. Llegamos a Croacia y no nos pidieron cuarentena. Ese día, parecía uno más, como todos, pero no lo fue.
Recordaba el último cuadro que pinté y que no logré terminar porque no he podido regresar a aquel estudio en New Jersey, fue el retrato de mi padre y un auto retrato a la vez. Ahora mi padre está en el agua, en el fuego, en la tierra y su palabra en el viento. Su voz en mi pensamiento cada vez que hablo o escribo de él. Esa voz que calmaba mi ser, que me daba certezas en mi vida, me dice que este es el tiempo que tanto esperábamos. Ya no más justificaciones, la tierra debe volver a ser el sitio sagrado donde el ser humano pueda vivir a plenitud y encontrar la sabiduría, cuidando su relación con la naturaleza y el cosmos. Puedo reconocer también la voz de mi maestro que murió hace ya largos 8 años, que me dice que la voz de nuestros antepasados nos habla desde el interior y nos aconseja. Hay que hacer silencio para escucharla. A esa voz le decimos esperanza, le decimos la profecía de un nuevo mundo para nuestros hijos, donde el ser humano se vuelva a sentir bien consigo mismo y su familia. Una sociedad donde la enfermedad no nos deje ver la miseria de nuestro abuso, sino la salud y la generosidad que recíprocamente compartimos con todos, como lo hace nuestra madre, la Tierra, con justicia. “Estamos aprendiendo recién a tejer fino”, diría mi Taita en el cielo.
Un pueblo libre debe tener tanto seguridad como libertad. Ambas son fuerzas antagónicas, en constante conflicto. Sin embargo, el estado no puede tener la una sin la otra. Los agentes secretos, tanto los que espían para recabar información, como los que hacen contrainteligencia, simulando otras identidades y montando fachadas, pueden, en ciertos momentos, infringir la ley. Sus prácticas incluyen escuchas telefónicas, seguimientos, instalación de micrófonos, grabaciones ocultas y el robo de todo tipo de documentos y datos. Esa ha sido una constante en la forma de operar de los aparatos de Inteligencia en todo el planeta, a lo largo de la historia. Pero en Ecuador estas prácticas subterráneas de los servicios secretos se volvieron, de facto, una política de estado durante el gobierno de Rafael Correa. En nombre de la seguridad nacional, los servicios secretos, con la Secretaría de Inteligencia a la cabeza, trampearon y quebrantaron la ley de forma sistemática y premeditada. Sus cabezas, desde el nivel político, degradaron la razón de ser de la Inteligencia, entendida como la información indispensable para precautelar la seguridad del país, y en ese contexto la del gobierno. Correa y sus colaboradores la convirtieron en una policía secreta a su servicio, totalmente fuera de control de otros poderes, como el Legislativo. Sus agentes no solo hicieron seguimientos sino operaciones de hostigamiento, agresiones físicas, montajes para incriminar inocentes, acallar opositores y silenciar bestias salvajes, como nos llamó Correa a los periodistas, haciendo suya, sin atribución, una frase del ex primer ministro inglés Tony Blair, otro enemigo jurado de la prensa.
El periodista Juan Carlos Calderón es un testigo privilegiado de esos tiempos tenebrosos. Quién mejor que él para llevarnos de la mano por los sinuosos laberintos del espionaje criollo, durante el gobierno de Correa. Su apuesta por la memoria esta vez nos llega en su libro Después olvidarán nuestros nombres, la historia del agente Ratón y los espías salvajes.
El Ratón es el agente de inteligencia Raúl Chicaiza, un ex sargento de la policía, sentenciado por el plagio del activista político Fernando Balda, ocurrido en 2012 en Colombia. En esta investigación Calderón desentraña los entretelones de este suceso (con sus antecedentes y repercusiones), que retrata de cuerpo entero un sistema de espionaje corrompido y decadente. El Ratón y Balda son los personajes centrales de esta trama, ambos tienen luces y sombras, pero ambos son -sobre todo- víctimas del sistema de espionaje político y toda su podredumbre, en tiempos de la así llamada revolución ciudadana. Calderón acaba de lanzar esta semana su obra, rigurosamente documentada, con una narración envolvente, intensa. Como un abreboca publicamos uno de los capítulos más reveladores: Habla elRatón Chicaiza: la Ugsi me puso la cascarita.
Redacción Código Vidrio
Septiembre del 2019. El exagente Raúl Chicaiza, se reunió con el autor. Sus revelaciones, donde cuenta y argumenta según su juicio lo que “verdaderamente pasó”, quedan para la historia del Ecuador:
El señor Fernando Balda no es una persona honesta. Fue muy difícil para nosotros estar en una relación judicial en la cual sobre todo era contra Correa, y contra toda esa gente que trabajamos con ese Gobierno. Debemos estar claros que fue un mandamás, un Gobierno autoritario, y las instituciones como la Policía debemos acatar porque somos subordinados.
Pertenecí a la Dirección General de Inteligencia y asumí la Unidad de Barridos Electrónicos en todo el Ecuador. Barridos en el país nunca existieron. Los barridos en la Casa Presidencial se hacían con detector de metales. Debo agradecer al Estado que me mandó a capacitar en Estados Unidos. A través del vicealmirante Arellano y anterior a él con el arquitecto Jijón conformamos la Unidad. Les hice ver que la cíber seguridad en el Ecuador no existe, ni seguridad ni defensa. Pero teníamos como antecedente, cuando al coronel Patricio Acosta, secretario de la Administración, fue grabado durante el gobierno de Lucio Gutiérrez. Había antecedentes que los equipos, la radio fonomagnéticas existían ya pero no se había detectado.
Conformamos la Unidad en la Dirección de Inteligencia. Hubo una gran apertura del Ejecutivo y se abrieron las puertas para que se conforme el Servicio de Protección Presidencial, y es cuando en la Presidencia se empiezan los barridos electrónicos, la inspección de alimentos para el Presidente y damos los procedimientos operativos para la Casa Presidencial. Se hizo las normas, por el 2008. Fue una orden que todos los subsistemas de Inteligencia pasamos a pertenecer a la Senain, porque antes era el Consejo de Seguridad. El comandante Lenín Sánchez fue el primer jefe del SPP.
Hacíamos ingeniería social, identificación de IP de todo lo que se hablaba contra el Presidente, fue un trabajo que en el país no se conocía. Es un trabajo en el cual se mete a las redes y comienza a navegar, mi gente era preparada y había solo gente de tercer nivel, gente de la Politécnica Nacional. El primer curso de barridos electrónicos se dio en la Politécnica. Ahí fueron capacitados los del Servicio de Protección Presidencial, del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, hubo 36 alumnos.
Luego de Arellano, llegó el almirante Yépez y luego Raúl Patiño. Él se presentó y hablamos diez minutos y expusimos lo de barridos electrónicos y trabajos especiales, luego salió Patiño. No sé por qué, ya que en el área de contrainteligencia y espionaje nunca se pregunta. Nosotros nos cuidamos por todo. Pablo Romero era subsecretario de Inteligencia de Patiño. Pero ya lo conocía, había trabajado antes en el proyecto Baba y sabíamos con quien estábamos conversando, porque era una persona allegada al Presidente. No es como dice Correa que no lo conocía, no, él era del comité de negociación del proyecto Baba, de otros proyectos que involucraban a la seguridad nacional.
Cuando Pablo Romero llegó, nos dijo que nosotros no podíamos andar de aquí para allá y le dijimos que necesitábamos una oficina propia, una unidad y así nos dieron todo el piso 17 del edificio Benalcázar Mil, equipos y toda la apertura; trajimos TVO de España, que son proveedores de equipos, que sirven para inteligencia, contrainteligencia y espionaje. Con eso tuvimos buenos resultados.
Mucho insultaban al presidente Correa. Recuerdo que una vez lo habían insultado en Ibarra y a las dos de la mañana me llamó Romero y me dijo: ve, tienes que saber quién es. Y claro, en Facebook al menos la gente del pueblo se pone la foto, la de la familia, y eso es un riesgo para la sociedad, porque de ahí sale la extorsión. Encontré al insultador y todo eso fue quedando en archivos. Siempre se manejó con archivos, por la norma estadounidense, que dice que podemos destruir lo físico, pero lo archivado en discos duros no se puede destruir tan fácil, porque se puede espejear. Con eso nos cuidamos las espaldas.
Comenzamos a dar resultados, justo se dio la marcha indígena contra Correa y comienzan, nos dicen, que nos van a dar una operación especial, de un político. No sabíamos qué político era, porque siempre nos daban políticos. Pero luego nos dicen: se trata de un tal Balda, pero como era una persona desapercibida no le hacíamos caso. Pablo Romero también decía que no hiciéramos mucho caso, porque no tenía ni en qué caerse muerto. Y era verdad, no tenía nexos con políticos, solo con Lupera, Gutiérrez, Borbúa. No era de peso para el Gobierno. Pero un día nos vamos a Manta y un informante, un abogado, nos pregunta si queríamos equipos para hackear. Era porque estábamos atrás de unos israelitas que traían equipos GSM para interceptar llamadas. Y que un informante nos dice esto en Manta y entramos en alerta, se suponía que solo en Quito y Guayaquil había esa tecnología. Así que reclutamos a este abogado y le pedimos que nos diga cuál era el proveedor de los equipos, y nos respondió que era un tipo que se fue del Ecuador y vivía en Colombia; les apuesto que sí le conocen, que saben quién es, nos dijo. Trago viene, trago va y le sacamos: es Balda. Y enseñó información de Gutiérrez y de Balda, y nos pidió dinero por esa información. Le pagamos. Llegué con la información sorprendido: Balda vendiendo equipos interceptadores desde Colombia. No lo creíamos, de eso estábamos hablando en el 2011. Pero no lo parábamos mucha bola en nuestra área porque éramos solo barridos electrónicos y operaciones especiales. Entrábamos cuando las otras áreas no operaban, porque nuestros técnicos eran muy avanzados y más que todo no teníamos una ley que nos respalde. Y no nos queríamos meter directamente, pero alimentábamos con información.
Así que llegamos donde Romero con esa información desde Manta. Eran equipos que ya tenía Borbúa a través de su empresa de seguridad. Y Romero nos dijo: con razón que este tiene plata. Y nos autoriza que hagamos la operación, solo búsqueda de información sobre Balda y vimos que había salido prófugo del Ecuador, con difusión roja, que en Colombia no lo ubicaban. Pasamos el reporte a Romero y dijo que iba a ver lo que pensaba el Presidente. Al ver los equipos todo el mundo decía que nos estaban dando en la cabeza con la información, porque es verdad, sabían todo; y es porque entraron equipos interceptadores de Colombia. Los que estaban escuchando (al gobierno) eran los gutierristas, Borbúa, la gente de Cuenca, mucha gente que estaba haciendo eso. Balda mandó como quince equipos, que en ese entonces el equipo básico valía trescientos cincuenta mil de dólares. Es así de caro porque usted lo pone en la parte de atrás de la camioneta y puede capturar de inmediato unos cien teléfonos al tiempo. Hay equipos de varias categorías. Por ejemplo, el equipo llamado Almada, que se usa en Colombia, lo tiene todo el mundo y cuesta setecientos mil dólares. Por eso, en Manta sabían todo, y eso sucede hasta ahora.
Raúl Chicaiza está libre desde julio de 2019. Es parte del programa de protección de testigos de la Fiscalía. Él junto con su compañera Diana Falcón admitió su culpa por el secuestro de Fernando Balda en Bogotá. Con sus testimonios y pruebas documentales involucraron al ex presidente Rafael Correa y al ex jefe de la Senain, Pablo Romero, que está preso y espera su sentencia. Foto cortesía Plan V.
Se pasó la información y mandamos a nuestros agentes en Colombia a que verifiquen, pero no estábamos de lleno en esa operación porque no teníamos la orden de operación especial, solo era levantamiento de información. Luego, Pablo Romero nos dijo que si recibíamos órdenes seguiríamos en el tema. Nosotros nos mantuvimos en nuestras tareas. Luego, nos dan una alerta de que Balda está hablando del Presidente. No le parábamos bola porque no era nuestro campo, pero atrás de él estaban la Dirección General de Inteligencia, la UGSI, el GO de Ecuador, los militares de la Casa Presidencial. Lo habían buscado ya en Colombia pero no dieron con él. Todas estas unidades lo buscaban, pero ellos buscaban a pie, y nosotros lo buscábamos a través de las IP. Es por eso que hubo algo de resentimiento en las demás unidades. Se preguntaban cómo los de barridos electrónicos teníamos buenos resultados. Poca gente, pocos vehículos y éramos más efectivos en la información. Es por eso que el Presidente catalogaba mejor a Pablo Romero. Lo trataba bien: hermano, flaquito… Cuando él volvía feliz de las reuniones de gabinete es porque ya nos tocaba otra operación. Y cuando venía bravo era que algo había fallado.
La operación Guayacán
Como ya las unidades habían estado en Colombia tras Balda sin resultados, me llama Romero un martes en la noche (porque siempre en la Senain nunca nos reuníamos durante el día; primero por la agenda del Secretario y luego por el celo de los jefes de área. Nos reuníamos de noche) y me dice: tenemos una misión y ahora sí vamos a ver qué tan efectivos son ustedes. Lo que Balda ha estado vendiendo equipos, nos dijo, es verdad. Se le ha confirmado al Presidente, está vendiendo equipos y nos dicen que ahora nosotros (la Senain) nos vamos a hacer cargo. Y dijo, vamos a ser más efectivos. Ahí estaban los gorilas, nos dijo (Romero siempre fue algo chabacano), y los chapas, el Rommy también está. Peor ahora tenemos que demostrar; haz rapidito el plan de búsqueda, arma los equipos y me tienes para el viernes qué vamos a hacer, me lo das para revisar y luego presentarle al Presidente. Y así fue; como para nosotros era más rápido porque nuestros policías eran técnicos. Así fue que nos metieron para que demos con Balda, pero no sacaron a las otras unidades del camino.
Así comienza el apadrinado, con la invitación a Medellín. Al capitán Stalin Sacoto también lo invitan y le dicen que averigüe porque también quería irse un compañero (o sea Chicaiza. Nda.); él no estaba en Inteligencia, pero dice voy a consultar y si te invitan te vas. Pero verás que tienes que aportar allá porque es con aporte financiero. Le di parte el Secretario, y le dije ya estoy adentro y le muestro la invitación. Me pide la invitación y dice que le va a mostrar al presidente Correa. Vuelve y me ordena que pida gastos, pasajes y viáticos al financiero de gastos especiales; me ordena que me lleve dos agentes más, una colombiana y otro de aquí. Le advertí que me iba con mi propio pasaporte, porque yo entraba y salía de Colombia porque tenía mi empresa de seguridad, iba a dar cursos y todo eso.
Ingresé a Colombia, entré como empresario, les mostré en Colombia que yo compraba equipos, cámaras… Fui a esa reunión con Uribe como empresario, incluso ahí estuvimos con gente de Petrocolombia, que eran mis amigos porque a ellos les asesoré para poner el circuito cerrado de seguridad en Colombia.
Vamos a la reunión, Balda se presentó: hola, hola. No pasó nada. Conversando. Ahí estuvieron otros dos agentes de la Senaín, Jarrín y Gaibor y entraron como de una fundación. Ellos fueron porque así es Inteligencia. No les conocía, luego supe de ellos. No pasó nada, les grabé, tomamos las fotos; en esa reunión estuvieron Almeida, otros, y Mario Pazmiño. Él es un comandante de Inteligencia del Ejército. Al sabueso el hueso le queda y siendo de Inteligencia él no se dio cuenta cuando le grabamos en el escritorio. Es lamentable que como director de Inteligencia no sabía lo que estaba pasando. Esa reunión nunca fue de nexos democráticos, esa reunión fue para incitar al pueblo ecuatoriano contra la Ley de Seguridad del Estado. Claro que la prensa sólo sacó lo que les correspondía, pero si lo tomamos desde el principio a la raíz, veamos lo que ellos decían: Almeida, Terán, Pazmiño. En esa grabación completa está todo lo que dijeron. El presidente Uribe es una persona muy respetuosa y él respetó la jerarquía de Correa. En esa reunión lo que dijo fue que son actitudes y conocimientos del pueblo, de cada pueblo. Pero él nunca incitó a nada, pero los otros sí. Había sido la tercera reunión.
Chicaiza y Falcón (de rojo) fueron parte de los operativos Wilson y Guayacán, perpetrados por la Secretaría de Inteligencia del gobierno de Correa para hacer espionaje en Bogotá y Medellín a Balda y sus contactos (incluido al expresidente colombiano Álvaro Uribe) y luego secuestrarlo en la capital colombiana. Foto cortesía Plan V.
Yo no tengo dinero para regalar y ese día voy al hotel de Medellín, costeado por la Senain de gastos especiales. Llegué allá, fui presentado pero yo sí sabía quién era Balda, se acerca y me dice: Raúl, te puedo pedir un favor especial, sé que eres empresario y quiero que me ayudes, necesito cancelar el café del receso. Claro, le dije, cuánto es, no era mi plata pues era una operación. Balda se acercó porque ya estuvimos medio día en la reunión, ya habíamos hablado; se dice que hemos roto el círculo de seguridad, y no es cierto; es un expresidente de Colombia y tiene sus anillos de seguridad, ¿un ecuatoriano puede romper los círculos de seguridad de ellos? O sea, los de las FARC entrarían cuando quisieran. No, la situación fue más política. Uribe habló unos 45 minutos, nos tomados las fotos, todo, y se retiró. Salimos a conversar al pasillo, y ahí fue cuando Balda se acercó y me pidió apoyo para pagar el café de todos. Le dije que claro, que pongan eso a la cuenta de mi habitación. Luego también me pidió apoyo para el almuerzo, y estábamos como unas doce personas. Pero Colombia es barato, así que también sume el almuerzo a mi cuenta. Pidieron hasta vino. En el almuerzo, el señor Achig, el que siempre anda con Balda (es un señor muy pilas), se acercó y me pregunta si soy ingeniero en seguridad, sí le contesté, sabes, me dice, Fernando pide que te quedes un rato que te va a indicar unas cosas que te van a interesar. Acabamos de almorzar y me quedo, con Mónica Flores mi compañera. Nos quedamos con Balda, y me dice si tengo empresas de seguridad, y si necesito equipos electrónicos, le dijo que claro. Verás, dijo, yo te puedo facilitar, tengo unas representaciones aquí y si te quedas mañana y te vas a Bogotá conmigo te hago conocer a todos los proveedores; solo te voy a decir que nosotros somos proveedores de equipos para las Fuerzas Armadas y para la Policía de Colombia. ¿Cuáles equipos?, pregunté. Te vas a quedar loco, me dice. Y le pide al Achig que le traiga su computadora. Baja una Mac y una HP, y dice: te voy a hacer una demostración, vamos a romper el correo de los Alvarado. Y nosotros grabamos y en verdad rompió el correo. Sé todo lo de los trolls, dijo. Soy sincero, me quedé quieto. A la Mónica solo le hacía ojitos. Y me dice, tengo de los teléfonos, de los blackberry, ¿crees que el PIN es seguro? Digo no, el PIN nunca es seguro porque eso ya sabía, recibí clases en Estados Unidos. Me dice dame un número y rompamos ahorita, y todos mis agentes tenían un blackberry porque en la Dirección General de Inteligencia les compraron blackberry a toditos, porque decían que el PIN era el más seguro. Yo me reía, en el Ecuador si les venden piedras donde salen números, compran las piedras. Le di todo un listado y los bajaron en verdad. Le digo ¿en serio tienes todos estos equipos? Sí, loco, en Bogotá, pero te voy a ser sincero, dice: tú me apoyas y aquí hacemos los números, tranquilamente, pero sí te voy a decir, si Correa sabe esto me mete preso. Yo no le paré mucha bola, para que no me vea.
Comenzó la reunión de nuevo a las dos y media y a mí me interesaba mandar el PI (Parte Informativo. Nda.) porque ya vi cómo rompe el correo de los Alvarado y tenía eso en vivo, porque le dijo que mande al correo del Alvarado una cosa que diga si el memorando ya está listo, y le manda: amiga, ¿el memorando ya está listo para firmar? y le contesta que sí, que pase por el despacho. Me quedé loco, le dije que nos veamos a las cinco de la tarde, porque estaba mal anochecido del viaje. Mejor veámonos para merendar, para cenar y nos vemos en la parte de atrás, le digo, pero anda pensado, anda haciendo números, me dice. Le digo: ya, pero si es que es efectivo te compro, a mí no me pongas precio porque si valen yo te compro los equipos, yo conozco los equipos, le dije.
En la noche cenamos a las siete, tomamos vino, entre todos, luego nos quedamos. Eso también pagué yo. Yo estaba con Achig, Balda y Mónica en una mesa. Entonces qué fue, te animaste me pregunta. Ya, le digo, hagamos las pruebas. Pero yo no quiero que me hagas pruebas aquí sino pruebas de campo en Ecuador; yo te doy todo. Ya, dice, mañana desayunemos. Pero teníamos que retornar al siguiente día, él a Bogotá y yo a Quito. Tomamos el desayuno y conversando con Balda dice: voy a pedirte un favor especial, voy a perder mi vuelo, ayúdame para la penalidad. ¿Cuánto es? Cuatrocientos dólares. Para el Áchig también, me dice. Le doy mil dólares. ¿En qué vuelo te vas? En el de la noche, me dice, porque yo me voy en el vuelo de las dos de la tarde, le digo. Seguíamos conversando, hablando de que él había ingresado al DAS de Colombia, al TCI, a las instalaciones. Pero antes de eso trabajamos toda la noche. A (Pablo) Romero le mandaba los PI, que es el Parte Informativo. Y Romero me decía, no puede ser Raúl, cómo va a tener esos equipos. Vea, no es mentira, y le mandaba por escrito los PI. Raúl, me dice Romero, no te preocupas por dinero, carta abierta. Por eso le di los mil dólares.
A las once nos despedimos y le digo: Fernando, ¿cuándo nos vemos? Y me dice que nos vayamos a Bogotá, pero desde el cajero ya no podía sacar dinero. Mira Fernando, le dije, bajo al Ecuador y en quince días nos vemos en Bogotá, pero ya ten todo listo. Toma mi número, me da el número.
Llegamos, me voy a presentar en la Secretaría, ahí explicándoles; no puede ser Raúl, estabas bien, no estabas tomado; les digo que no. Dame un informe ejecutivo, el uno de la reunión con Uribe y un PI de la venta de los equipos. Hice el Informe Ejecutivo o Boletín al Instante 001. Fue a presentarle a Correa y el Presidente se raya. Eso era miércoles y jueves a las 12 de la noche me llama Romero a la casa. Me dice que vaya, y me pide el PI de la venta de equipos. Fui a la Secretaría y nos citamos a esa hora, y luego Romero se fue a la Presidencia. El viernes llega a las diez de la mañana y me dice: Raúl, tienes que viajar el sábado a Bogotá, hazte cargo del Balda, luz verde. Sábado viajo a Bogotá con luz verde para conversar con Balda. Pero doctor, le digo, va a ser notorio. Le dije que viajaba en quince días y llegó al sábado siguiente de lo que nos vimos. Sí, aguanta, manéjalo vía telefónica pero pídele una propuesta por escrito. Llamo a Balda y le digo que voy, pero que necesito una propuesta seria, que me haga una presentación completa de los equipos. Te voy a mandar primero un correo, me dice, pero ten cuidado que si esto llega donde Correa me mete preso. Y me manda los costos. Él tenía los equipos en pesos y en dólares. Y me dice, Raúl préstame mil dólares y ya cuando estén los equipos cuadramos y no pasa nada. Y digo ya, pásame tu cédula y te mando. Y me dice, de Vanesa te voy a mandar la copia de la cédula y le mandas a ella. Y le muestro a Romero la cédula; ahora sí le colgamos, me dice, lo ideal hubiera sido que envíe la de él pero de la mujer es lo mismo. Busqué las agencias de envíos a Colombia, pero las registradas en la Superintendencia de Bancos. Solo había DHL y Rexeira. Mandamos mil dólares a nombre de Vanesa Castelló, y guardamos, primera evidencia, más los correos. Juntábamos las evidencias.
En mayo de 2012, Chicaiza espió al expresidente Álvaro Uribe en una reunión celebrada en Medellín junto a Fernando Balda. Se había registrado en el hotel Las Lomas de Rionegro. Simulaba ser miembro de una ONG ecuatoriana. Foto cortesía Plan V.
Le pregunté a Romero si viajaba a Bogotá. Claro, me dice, si el Presidente quiere para ya, y me preguntó si le habíamos comprado los equipos. Me voy solo, llegué a Bogotá, conversamos, me llevó donde unos proveedores, me mostró varios equipos pero eran unos que Ecuador también tenía. Nos fuimos a Parque Lago, ahí le compramos a Balda dos computadores, con factura a mi nombre. Me pidió uno para mandar a un técnico y el segundo al otro técnico para espejear. Y comenzamos la negociación. Nos quedó mal, a cada rato nos pedía mil dólares; hicimos como cuatro depósitos a Vanesa Castelló. Fueron como seis mil dólares. Luego se hacía negar, y ya me puse grosero: oye, le dije, tanta plata que te damos y tú me dices que no puedes, que tu técnico… mejor preséntame al técnico. El tema era que Balda tenía que presentarme los equipos en Bogotá, hacíamos las pruebas allá, le comprábamos y él se encargaba de pasarlos al Ecuador y entregarnos aquí. Sea en Manta o el Tena. Te voy a presentar al técnico, me dice, pero con una petición: que mientras yo no apruebe no puedes hacer nada con el técnico. Todo pasa por donde mí. Me presenta al técnico, Franklin Herrera, que sí es ingeniero en seguridad y defensa. Entonces, cuando él conversa conmigo se da cuenta, porque le hablaba del radio espectrograma, de los megahertz, de los ciclos, que uno sabe. Sí me dice, a Balda yo le vendo los equipos y me he ido al Ecuador, a Manta. Cuando me dijo en Manta… Como ya me dijo lo del técnico ya no presioné a Balda. Este momento llévate unos equipos, unos GPS imantados, que se le pega a un vehículo y le va siguiendo. Me traje seis al Ecuador. Llegó a la oficina y los muestro a Romero, pero eso no me interesa, dijo, lo que quiero es el interceptador. Al técnico le pido que revise los equipos, y me dice que estos no hay en Ecuador. Y que tampoco había la plataforma informática acá, pero estos equipos sí cogían en Ecuador. Lo que pasaba era que venían los colombianos de inteligencia con estos equipos y nos estaban chequeando. Le digo al técnico que me vea la plataforma, el radio espectrograma porque Colombia se estaba metiendo en el Ecuador y eso es un delito, porque ellos pueden interceptar nuestras señales. Hice un informe que Romero llevó al Presidente.
Vuelvo a Bogotá, le digo a Balda: qué fue de los equipos, ya vengo a hacer las pruebas. El Balda ya se caía, y me dice que el técnico ya tiene los equipos pero están instalándolos. A ver, dime la verdad, ¿tienes los equipos? Sí tenemos, me dice, si al Ecuador ya hemos mandado. Y me dice que en cuando vuelva hacemos las pruebas. Regreso al Ecuador e informo y vuelvo a Colombia, y me presenta a otros técnicos, del ejército, de otros lados, y de verdad funcionaban, pero ya estábamos hablando de millones de pesos. Al regreso le digo al doctor Romero, mire doctor, está listo el equipo, quieren la plata, nos salía como 320 mil dólares, vamos a llevar el dinero, no ha de ser, me dice. Pero el costeño es vivo, cuando hablan de cifras busca la comisión. No me dice, tranquilo, traigan al técnico de Colombia, hacemos las pruebas acá con él y te doy el dinero.
Estaba ya para viajar un viernes. Romero me dice que hay disposiciones de arriba, del jefe, que una persona te acompañe. Escoge a cualquiera, y yo escogí a Huertas, un compañero de confianza. Pero no van a ir dos hombres, dice, van a pensar que son maricones. De tus chicas, de las que son más vivas y entradoras. Bueno, Diana Falcón y una chica Rojas. Escogió a Falcón y viajó conmigo como contadora de la empresa, era la fachada.
Llegábamos al hotel Capital, en Bogotá. No porque fuera de lujo, sino que siempre hacíamos ACT y hablábamos frente a las cámaras, para evidenciar. Nosotros ya habíamos hecho la búsqueda en cuál hotel nos podíamos reunir y este hotel tenía el círculo de seguridad con cámaras. Decía, si aquí nos matan sale en las cámaras y si algo pasa sale en las cámaras también. Es por eso que llegamos a ese hotel. Así llegamos a la negociación, Diana empieza a hacer amistad con Vanesa Castelló, como a Balda le encanta la carne, comimos. A Balda le dije que empezábamos desde cero la negociación, que tenía a mi contadora y si ella decía que te compre ese rato firmo y pago. Llegamos a un acuerdo en el restaurante San Andresito, donde a Balda le gustaba ir. Hay unas grabaciones de eso. Bien, dice Balda, ahora sí estamos en buen camino, te mando a Franklin Herrera al Ecuador; me pagas la salida, el viaje, el vuelo, la estadía en el Ecuador y le das un dinero y hacemos las pruebas de campo. Ningún problema, para mé era tener otra evidencia, pero esta vez con una persona. Así fue, trajimos a Franklin Herrera; lo hospedamos y un sábado hicimos un poco de pruebas. Herrera no supo que eran de la Senain, lo llevamos al Benalcázar Mil y no sospechó porque nuestra fachada era una empresa de ingeniería social. Teníamos ahí las máquinas, los cubículos, como cualquier empresa. El sábado en la tarde dijo que quería irse a Manta a dar mantenimiento a unos equipos, que iba a hacer una visita técnica. Avisamos a Pablo Romero y se dispuso el seguimiento en Manta. Ahí llegó a la casa y se le vio con el hijo del prefecto de Manabí, Mariano Zambrano. Solo esa visita hizo el domingo. Volvió el lunes, y Herrera estaba sentado en la oficina del Benalcázar Mil. Llamo a Pablo Romero y le digo que Herrera ya estaba en la oficina para hacer las pruebas. Espera, me dice, salgo de gabinete a la una de la tarde y voy. Llega a las dos y media, por primera vez a la oficina. Ahí teníamos una pantalla gigante táctil, nos conectamos a Colombia, hicimos unas llamadas interceptadas y Romero me dijo que estábamos mal, que Balda nos vigilaba todo, nos tenía controlados. Dijo que iba a reportar de inmediato al Presidente, y que diéramos unas vueltas con Herrera para ver qué se hace. Nos llama y nos dice que Balda nos estaba jugando Barcelona, que nos estaban metiendo equipos y nos estaban hackeando. Ese rato se dio la orden de que la Senain cambie todas las terminales, todos los puertos. Al tercer día todos nosotros habíamos cambiado a teléfonos satelitales y los ministros también para hablar con el Presidente. A Herrera, un buen técnico, le ofrecimos un contrato. No iba a saber que era con el Estado. Tocaba abrir una partida en la Senain para contratar con un informático en ingeniería social, y no pasaba nada, como con Ola Bini, sino que en este tema les falló no más. Ola Bini era de gastos especiales. En la Ley de Seguridad Nacional se tiene derecho a eso. Él era contratado por la Senain, es fácil comprobarlo abriendo las IP, es muy fácil, pero eso no lo van a hacer por la Ley de Seguridad Nacional. ¿Para qué se trae a Ola Bini? Hay muchas cuestiones, un hacker no camina de gana.
Bueno, Herrera no quiso y no alcanzó a firmar lo que nosotros llamamos el Pacto de Reserva, porque si no yo mismo lo metía preso. Igual que a Balda, porque al momento que yo le daba el dinero a él y a Herrera, no les pedía factura sino que aplicaba el Pacto de Reserva. Eso es lo que nos falló a nosotros como profesionales de inteligencia y contrainteligencia, porque no se les dio el dinero. Si les dábamos los 320 mil dólares se nos llevaban el dinero también, pero los equipos que ingresaron sí lo hicieron. Ellos vendían equipos. Franklin Herrera no quiso hablar en el testimonio anticipado. Balda cogió plata de gastos especiales que me dio a mi la Senain para la operación. ¿Quién usufructuó del dinero? Balda, que devuelva la plata. Tampoco abrieron un campo de investigación en el tema de los equipos. ¿Porqué Balda y Vanesa Castelló no dijeron en su versión a qué se dedicaban en Colombia? A la compra y venta de equipos.
La UGSI se mete en el baile
Lamentablemente la UGSI había estado metida detrás de nosotros. Rommy Vallejo. Era porque Correa ya no le paraba bola, solo a Pablo Romero. Toda operación era para el flaco por aquí, flaco por allá. La UGSI había estado todo el tiempo tras de nosotros, aquí y en Colombia, viendo que paso dábamos. Nosotros solo hacíamos lo que ellos no podían. Mientras nos seguían no encontraban nada. Nosotros operábamos más técnicamente. Rommy Vallejo se quedó atrás. Fue a Bogotá y armó la primera operación contra Balda, cuando lo quisieron deportar. Ahí ya estábamos nosotros con Balda y me llamó: la UGSI me está siguiendo. Pero a mí no me interesaba, las peleas en la Policía son de todos los días. Porque la jerarquía, por acceder a un puesto, te venden. Pero no sabíamos que estaban detrás de nosotros, sobre todo queriendo hacernos quedar mal, pero nosotros éramos muy eficientes; porque en información espejeábamos: a Pablo Romero le mandábamos un correo ficticio, le mandábamos luego una clave y el correo, imprimía y se llevaba el informe; se llama buzón y es una forma de seguridad.
Qué es lo que pasa. Balda comienza a lanzar la historia de Mameluco y Correa se raya. Pablo Romero me dice, luego de que la UGSI falló el operativo de traer a Balda, Ratón el Presidente quiere que hagas una operación muy sutil, no vas a hacer nada ilegal. No sabe cómo, pero quiere que traigan a Balda, con la misma gente de él. Y si no puedes, ya sabes lo que te pasa. Es que uno cuando está jerarquizado no es si quiero o no quiero. Es que ya conozco al político. Son 25 años en Casa Presidencial yo sé cómo manejan las cosas, se toman los nombres. Frente a mis dudas, Romero dice: espera, este momento lo pongo. Y pone el teléfono en altavoz. Carlitos, dice, aquí estoy con el amigo. Pone el altavoz y dice que tenemos el apoyo político, económico e institucional. Porque nos están haciendo pedazos.
Nuestra misión era ubicar a Balda, localizarlo nada más. Y el equipo de Colombia, estos militares de Colombia, lo iban a traer sano y salvo al Ecuador. Ahí dicen que le querían matar. Querían denunciar por lesa humanidad. Balda, en Colombia, hacía negocios con un empresario, le pide 30 millones de pesos (unos 10 mil dólares), le falla durante treinta días, le dice que le devuelva, devuelve 20 millones y se queda con diez; va donde otro empresario y le pide de nuevo 30 millones, le falla y devuelve 20 millones y se queda con diez. Y así es el juego suyo. Por eso en Colombia le quisieron matar. Y a esta gente a la que afectó Balda se le dice: a Balda lo quieren en el Ecuador porque dejó una chica embarazada. A esta gente se le dice que ha dejado una chica embarazada y les impacta en el sentimiento, y les digo que yo les pago. Por eso les pago a ellos. Yo le pago a Karim, con quien nos conocimos a través de Balda, porque es gente amiga de Balda. Karim es del ejército, y Balda me lo presentó porque dice que tiene un montón de cursos. La operación contra Balda no la hicieron delincuentes, eso tienen que entender. Eran militares, Karim era suboficial del ejército de Colombia, un negro alto. Solo la chica era civil, todos de Puerto Tejada. Yo contacto con Karim en la reunión con Balda, porque nos llevó a una finca donde había búfalos, tomé fotos. Ahí conozco a Karim y converso con él. A Karim, Balda le estaba debiendo como tres millones de pesos, por sueldos. A toda esta gente le quedó debiendo mucho dinero. Franklin Herrera, la última vez que hablamos, me dijo que Balda no le pagaba como tres mil dólares.
¿Quién hizo caer la operación de Raúl Chicaiza y los colombianos? Fue la UGSI, porque si traíamos a Balda a Ecuador el que quedaba bien era Pablo Romero. Ellos hacen caer la operación cuando la denuncian. Como estaban siguiendo al Balda y como ven al taxista que ve cómo secuestran a Balda y les dice que lo secuestraron. Y ellos denunciaron a las autoridades. Así hicieron caer la operación porque era un juego de poderes.
Nosotros, para la operación, solo llevamos el dinero; no sabíamos ni cuando lo iban a traer. No nos interesaba eso, porque esa operación no era nuestra. Lo que hicimos fue seguirlos, buscar allá las fuentes y ellos que lo traigan. La UGSI, como no sabían de esa situación, quemaron el caso. ¿Por qué? Por el poder. Porque ¿cómo era el poder? Correa, José Serrano y Rommy Vallejo. Rommy era “hijo” de Serrano y los dos iban donde Correa y a estos señores nosotros les estábamos dejando en el piso. Romero estaba arriba porque daba resultados. Todos los casos los hacía Romero, y estos señores que tenían Policía, UGSI y todo, no daban resultados. Y eso que tenían mucho dinero. Porque a la UGSI se le daba 300 mil dólares cada semestre, lo mismo a la DGI. Y no había resultado. Nosotros con una operación de 40 mil dólares trajimos a Arcos Peninos desde Panamá. Y ellos gastaron en Colombia, México, Guatemala buscando a Arcos Pepinos. Claro, dándose la buena vida, no para hacer las operaciones. La operación no cae por el taxista.
Rafael Correa fue llamado a juicio como autor mediato en el secuestro de Balda. Tanto Correa como Pablo Romero fueron señalados por los exagentes de Inteligencia de la Policía Raúl Chicaiza y Diana Falcón. Aseguraron que Romero conocía del operativo para secuestrar a Balda, que habría sido ordenado por Correa. Foto cortesía Plan V.
Nosotros, como policías tenemos el Ameripol. Como policías en servicio activo teníamos que presentarnos en Colombia para la relación de los hechos, pero nunca nos llamaron. Sobre el recibo con el que se pagó el alquiler de los vehículos, nunca hicieron el examen grafológico y no es mi letra, pero me pusieron el nombre. Por eso la Fiscalía de Colombia va a la empresa que rentó los autos, da mi foto y les dicen que no me conocen. Me pusieron el nombre porque así se manejaban allá. Por eso estamos pidiendo en Colombia la nulidad del proceso. Nosotros ya pagamos nuestra pena, pero no es porque hemos matado o robado. Nosotros pagamos para que le traigan al señor Balda, pero no coordinamos el secuestro. No es el primer caso, de toda Latinoamérica se trae gente, y de aquí los americanos se llevan gente. Los buques vienen, se quedan a tres millas de la costa, cogen lanchas rápidas, vienen, matan a la gente y se van.
Cuando secuestraron a Balda yo no estaba con él, yo salí con el gerente de Zonacero, la empresa proveedora en Cedritos, y cogimos el mismo taxi. Balda salió con Franklin Herrera. El gerente le dijo que fuera con nosotros, pero no quiso. Y ahí fue donde lo secuestraron supuestamente. Ahora, la pregunta es: ¿por qué lo secuestraron? ¿Y por qué no se llevaron a Herrera? Herrera dijo que fue para patearle los tres mil dólares, porque estos eran para pagarle a Herrera. En sí no existió el secuestro, él no estuvo retenido ni 24 horas, y nunca hubo una petición (de los secuestradores); él estuvo como 40 minutos y luego lo sueltan.
Yo fui al hotel Capital a descansar y me llamó Vanesa, la esposa. Me dice: Raúl, hasta qué hora estuviste con Fernando, le digo hasta las nueve más o menos; porque hasta ahora no se asoma, me dice. ¿Le diste dinero? Sí, le di tres mil. Y ella dijo: este se fue a joder. A las tres de la mañana me volvió a llamar: Raúl, sabes que a Fernando le han querido hacer el paseo millonario, pero ya está en la casa, gracias a Dios. Al siguiente día, me llama Vanesa a las siete de la mañana: Raúl, queremos pedirte un favor, que nos prestes mil dólares porque le han robado todo, y está sin un centavo para hacer la denuncia. ¿Y cómo quieres que te haga llegar? A través de un giro, en Bogotá mismo. Yo salgo en un vuelo de la una de la tarde y a las siete de la noche, en Quito, me llaman y me dicen que la operación había fallado.
Cuando el general Mejía me dice que si no son profesionales, para qué se meten. Es un déspota. Y en la noche me llama Romero, me dice tranquilo Ratón, no es nuestra operación, no pasa nada. También me llamó Carlitos en la noche y me dijo que no me preocupe, que vamos a tener el apoyo económico e institucional. Eso pasó en el 2012, en el 2018 que me retiro de la Policía nadie me topaba nada, nadie nos decía nada. Se acaba el 2017, enero o febrero, entra el fiscal Baca, y es porque se pelea con José Serrano. Si no se hubiera dado esta pelea de compadres, no pasaba nada.
Nosotros ya fuimos sentenciados, pagamos la pena, han acabado con nuestra vida profesional, con nuestras familias, somos señalados, tenemos amenazas, no tenemos apoyo del Estado; Correa está fuera del país como prófugo, ¿qué ha ganado el país? ¿Por qué no preguntamos al señor Balda de qué vive? ¿Cuánto declara en impuestos? ¿De dónde tiene oficina y chofer? Yo también puedo decir que me dan donaciones, pero los que donan también deben declarar. ¿De qué vive Balda? Nosotros sabemos, pero no podemos decir porque para nosotros es más grave, porque sus apoyos políticos son fuertes. ¿Qué han sacado? Han acabado con dos policías honestos y profesionales. Estuve en la escuela de Baton Rouge, escuela de barridos electrónicos en Estados Unidos, Perú, Panamá… Diana Falcón, la primera mujer del curso de Garras en Bolivia, más que los del GIR. ¿Qué han sacado de nosotros? Sacaron al populismo de Correa y el que se ha beneficiado es Balda. Tiene seguridad 24 horas y nosotros ¿qué tenemos? ni un perro que nos cuide. El programa de testigos protegidos en el Ecuador es un chiste. Estoy dentro del programa, hay 23 agentes para 115 protegidos. No nos beneficia en nada, solo a jugar con nuestros testimonios. Y por último, ahora nos quitaron la visa de Estados Unidos, a pedido del gobierno. Rommy Vallejo está en Chicago y no pasa nada. La única explicación para quitar la visa es por narcotráfico, desfalco y coyoterismo. Nosotros no estamos en eso. ¿A qué estamos jugando, o es un revanchismo contra Correa y nos hacen pagar? Porque entonces también debiéramos decir qué hacían los americanos en el Ecuador y que la Senain sabe. ¿Por qué no investigan el ahora de Balda? ¿A quién está sirviendo? ¿Al pueblo o al Gobierno de turno?
Yo no admití el secuestro, nosotros somos gente de honor y no vamos a tapar a nadie. Yo pude salvar a Correa, me comía el que yo quería secuestrar a Balda a título personal; pero toda una Inteligencia, que es profesional, tenemos espejeada la información. Ahora en nuestro país no tenemos Inteligencia; ahora se van a Inteligencia porque es hijo de general, y se van allá porque no se uniforman. ¿Qué operaciones de Inteligencia hay ahora en el Ecuador, qué tipo de seguridad tenemos? Nada. Antes teníamos 43 agentes en el Departamento de Información. Después pasamos a 120 agentes a la Dirección de Inteligencia, y ahora es la Dirección General de Inteligencia. Fue un ciclo y toda esa gente fue formada. Pero qué podemos esperar si desde la cabeza estamos mal. Para ser General de la Policía se tenía que comandar previamente el Comando Pichincha, el Comando Guayas y el Comando Especial Lago Agrio. Vayan a ver ahora las hojas de vida de los generales: solo han sido carga maletas de los políticos, de la Comandancia General, secretarios. Ellos no pueden dar seguridad, no saben ordenar a su gente. ¿Cómo puedo exigir inteligencia a mis agentes si yo no sé? Por eso en el testimonio digo que es el pseudo secretario de Inteligencia, Rommy Vallejo; sin desmerecer su personalidad, pero el profesionalismo. Si es zapatero es zapatero, si es policía es policía. La Senain se acabó, habíamos gente muy preparada. Nadie le pide resultados, a nadie le rinde cuentas. La Senain siempre será la gallina de los huevos de oro para políticos, militares, policías, porque nadie controla.
Yo siempre he tenido mis empresas, tuve una empresa de seguridad y transporte. En este litigio vendí los dos tráilers. Me tocó pagar los honorarios del abogado, míos y de mi compañera. Ahora estoy en cero.
Desde que ingresé a la Policía yo tenía volquetas. Esas me compraron mis padres y trasladábamos material pétreo desde la Mitad del Mundo al sur de Quito. En la Policía, si usted no tiene un negocio se hace ladrón, y si tiene un negocio se hace un buen policía, esa es la ley porque usted no está dependiendo del sueldo. Y luego están los créditos de la Policía. Yo hice un crédito de 60 mil dólares para litigar. Más mi cesantía, que ya no tengo. Solo este proceso me costó 120 mil dólares. Solo en copias se fueron como 3000 dólares.
Yo le pido dinero y le exijo para la defensa a José Serrano. Y el Presidente les ordenó que solucionen el problema. Porque en febrero ya nos notificaron, y le digo que íbamos a tomar como abogados a Diego Chimbo, al doctor Moreno y a la doctora Tania y nos cobraban 65 mil dólares. No le pedí a José Serrano, pedí que se cumpliera la disposición de que la Senain nos apoye en la defensa con gastos especiales. No es algo personal, por eso les pedí que cumplan. Porque Pablo Romero deja el cargo y deja una partida presupuestaria de defensa territorial, para el caso en Colombia. Rommy Vallejo, que vino luego de Romero, no cumplió y me hizo una congeladora. Porque nos tuvo en la Senain sin funciones, no hacíamos nada, no podíamos salir del país, nada. Me hacía volver de cualquier parte a la oficina para tenerme sin hacer nada toda la tarde. Eso era porque le habían dado la orden de que nosotros no podíamos salir de la Senain, no nos podían dar el pase, por este caso.
Ahora vaya a ver a Diana cómo está. No tiene trabajo, está mal económicamente. Ella mantiene a sus padres. Ahora con grilletes no le dan trabajo en ninguna parte, quedó endeudada en la Cooperativa de la Policía y señalada para siempre.
4.879 infectados con Covid-19 en esta capital rompieron el aislamiento en sus domicilios, en contra de las prohibiciones de los médicos que les confirmaron el diagnóstico. En esta ciudad hay 8.132 infectados confirmados. El 60% no acató el asilamiento, según reportes del sistema de georeferenciación, a partir de los datos proporcionados por las empresas de telefonía celular.
Redacción Código Vidrio
Cada vez más contagiados con coronavirus en Quito burlan la cuarentena para moverse libremente por distintos sectores.
Hasta fines de junio, 4.879 infectados con Covid-19 en esta capital rompieron el aislamiento en sus domicilios, en contra de las recomendaciones de los médicos que les confirmaron el diagnóstico, según un informe del Ministerio de Salud.
El último reporte epidemiológico indica que en esta ciudad hay 8.132 infectados confirmados. El 60% no acató el asilamiento, según reportes del sistema de georeferenciación que utilizan los técnicos de salud, a partir de los datos proporcionados por las empresas de telefonía celular.
La georeferenciación es precisa, arroja datos sólidos. En estos casos se utiliza para ubicar a cualquier contagiado en el mapa de la ciudad, en tiempo real. La información se obtiene a partir de un sistema de referencia de coordenadas en una imagen digital, con la información proveniente del celular de los portadores.
Así, estos datos permiten conocer de forma pormenorizada sus movimientos, los sitios que visitan, los lugares por donde circulan, incluso las redes wifi a las que se conectan. Toda esta información proviene del dispositivo celular y puede ser usada para reconstruir cualquier trayecto que haya realizado.
El fin de semana, funcionarios municipales clausuraron locales donde se celebraban fiestas clandestinas, en medio del toque de queda que empieza a las 21:00. Foto Municipio de Quito
El rompimiento o violación de la cuarentena se define como un movimiento de más de 5 kilómetros fuera del domicilio del paciente. A su residencia se la denomina “radiobase domiciliar”. Es el sitio donde el usuario monitoreado ha permanecido, al menos, el 45% de su tiempo durante los primeros 15 días, luego de haber sido diagnosticado positivo.
El diagnóstico tiene tres elementos: la encuesta que realiza el médico al paciente para conocer los síntomas y el contexto epidemiológico, la prueba PCR y la georeferenciación, una vez que se confirma el contagio.
“Es muy grave que estas personas no respeten la cuarentena, porque se dispuso su aislamiento, tras confirmar el diagnóstico de coronavirus, con base en un examen completo”, dijo el ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, entrevistado por este portal.
Dos estudios de georeferenciación
Entre mayo y junio se hicieron dos estudios para medir el impacto de movilidad, como parte del seguimiento epidemiológico a los positivos.
En mayo, el primer análisis estableció que el 54% de los contagiados no acató el aislamiento y se movilizó, poniendo en riesgo a otras personas.
Desde marzo, se registró un aumento significativo de violaciones de la cuarentena
“Es muy irresponsable que quienes están contagiados salgan y pongan en riesgo a otras personas que desconocen su estado”, destacó Zevallos, al comentar que si bien los hospitales están al tope de su atención, la situación no está fuera de control. “El virus está contenido -aseguró- porque fortalecimos las atenciones de primer nivel y las derivaciones a los hospitales están funcionando adecuadamente”.
No obstante, el Ministro advirtió que si seis de cada diez contagiados están circulando el riesgo de un rebrote está latente.
Precisamente, el fin de semana las autoridades de la Policía y el Municipio realizaron operativos en varios sectores de la ciudad. Clausuraron locales donde se celebraban fiestas y reuniones sociales nocturnas, con decenas de personas, que violaron el toque de queda, especialmente en Chillogallo.
El personal del Cabildo quiteño y la Policía realizan operativos de control constantes desde el inicio de la cuarentena, en marzo pasado.
Estas dos semanas se estima que Quito estará en el pico de contagios, que se aceleraron cuando se pasó al semáforo amarillo, desde inicios de junio. De hecho, el 1 de julio registró un récord con 711 casos.
Sin embargo, los datos de contagios son un subregistro y apenas muestran un cuadro parcial, según varios especialistas, pues no se han realizado suficientes pruebas PCR en Quito.
La mayoría de infectados habita en Chillogallo, Guamaní, La Magdalena, Chimbacalle, la Ecuatoriana, en el sur, y Belisario Quevedo, Calderón y Cotocollao, en el norte, así como en el Centro Histórico.
La muestra georeferencial es de toda la ciudad y determina que mientras en mayo los contagiados que rompieron la cuarentena se movieron 25 kilómetros semanales, en junio recorrieron 19 kilómetros, cada uno, tres días a la semana, 7 horas al día, en promedio.
¿Cuáles son las zonas de mayor circulación de personas infectadas? La avenida Naciones Unidas, el Centro y el Recreo, al sur, según el análisis.
El promedio de horas que los casos confirmados en esta ciudad burlaron la cuarentena se ha mantenido con una tendencia marcada al alza, desde marzo.
¿Quiénes son? Buena parte son vendedores informales que trabajan en las calles y no pueden quedarse en sus casas, porque deben mantener a sus familias, comenta Zevallos.
La lucha digital por posicionar tendencias y discursos es despiadada y costosa. Apela a métodos bien planificados, que han convertido a Ecuador en un caso de estudio regional. Los trolls son personajes humanos o digitales, anónimos, que tienen la función -para eso les pagan o programan- de generar tendencias ficticias en redes o atacar al unísono a un blanco determinado. En Quito se identificó la operación de 18 troll centers. Los principales son tres ejércitos virtuales, que batallan sin cuartel. Parte de estas tropas se creó desde el gobierno anterior con recursos de la Senain y la Secretaría de la Administración.
Redacción Código Vidrio
Ecuador es el escenario de una guerra digital de trolls de gran intensidad. Al menos tres ejércitos virtuales batallan sin cuartel por dominar las redes sociales. Difunden todo tipo de mensajes, incluidas noticias falsas, proclamas y propaganda, tratando de persuadir a más y más internautas.
La lucha digital por posicionar tendencias y discursos es despiadada y costosa. Apela a métodos, bien planificados, que han convertido a Ecuador en un caso de estudio regional.
Los trolls son personajes humanos o digitales, anónimos, que tienen la función (para eso les pagan o programan) de generar tendencias ficticias en redes o atacar al unísono a un blanco determinado, según explica Andrés Elías, un ecuatoriano ganador de premios internacionales y creador de Datametrix, una de las empresas de estudios digitales más destacadas en México.
Como la red no tiene fronteras los trolls pueden direccionar sus arremetidas a cualquier usuario, en cualquier sitio del planeta que tenga conexión a internet.
En el país, estas operaciones se incrementaron sustancialmente desde octubre pasado, en el paro indígena, y tuvieron un nuevo pico desde marzo, con la llegada de la crisis por el coronavirus.
Desde inicios de esta década, Twitter se convirtió en una válvula de escape, un espacio para denunciar y criticar al gobierno de Rafael Correa por abusos, persecuciones a opositores y casos de corrupción. “Era una minoría, pero una minoría bulliciosa que ganó espacio en el debate público”, explica Galarza.
En ese régimen los medios y periodistas fueron hostigados de forma sistemática, para lo cual también se creó la Ley de Comunicación que dio origen a organismos encargados de vigilar y castigar a los infractores.
La Ley, sin embargo, no pudo regular las redes. Por eso, Correa y sus subalternos se fijaron como meta posicionarse y controlar indirectamente este entorno digital. Con este fin, su administración empleó toda la maquinaria estatal y recursos públicos, con el soporte de los aparatos de Inteligencia, que contrataron firmas internacionales especializadas en guerra sucia digital y perfilamiento de críticos al gobierno. La Secretaría Nacional de la Administración, con Vinicio Alvarado a la cabeza, entró de lleno en esas maniobras, que han sido negadas por Correa y sus excolaboradores.
Dos expertos en troleo contratados por la Senain
Precisamente, Gastón Douek y Carlos Ibáñez tienen dos características en común. Son reconocidos por manejar ejércitos de trolls y trabajaron para el gobierno de Rafael Correa.
Su forma de operar quedó al descubierto este año. En Argentina, Douek es llamado el “señor de los trolls”, luego de que aceptara contar sus vivencias al periódico La Nación. Reveló que durante casi una década ha manipulado combates digitales para difundir fake news y posicionar ideas específicas entre los usuarios digitales en varios países.
Lo mismo sucedió con Ibáñez, quien está envuelto en un escándalo por su trabajo digital para el FC Barcelona. Su nombre trascendió porque usó sus tropas digitales para posicionar opiniones a favor de los directivos y jugadores del club.
Ambos tuvieron una estrecha relación con la Secretaría Nacional de Inteligencia (Senain), hoy Centro de Inteligencia Estratégica (CIES). Sus empresas Emerging MC, Illuminati Lab y Eye Watch, se encargaron del seguimiento y acoso digital a ciudadanos, políticos y periodistas críticos al anterior gobierno. Además, ajustaron las piezas principales y la hoja de ruta de uno de los centros de troleo del correÍsmo, que hoy operan a tiempo completo.
Douek e Ibáñez fundaronEmerging MCen México. En 2014, la Senain la contrató para proteger el perfil digital de Correa y su familia. No obstante, Galo Lara, quien fuera político de oposición a ese gobierno, denunció que esa compañía fue contratada por el correísmo para perseguirlo y difamarlo en redes.
Lara fue acusado y sentenciado por su supuesta participación en un triple asesinato en la provincia de Los Ríos. Estuvo cuatro años detenido y siempre aseguró que todo era vendetta política del antiguo régimen.
Sus palabras cobran fuerza con dos hechos. El primero, la más reciente decisión de la Corte Nacional de Justicia que hace pocos días declaró inocente a uno de los involucrados en ese caso. Y, el segundo, la desclasificación de documentos reservados de la Secretaría de Inteligencia a los que accedimos y confirman la operación de desprestigio en su contra, lanzada en Ecuador y en Panamá.
En 2013, Lara se refugió en la nación centroamericana para evadir la sentencia en su contra. Entonces, según contó a este portal, la Senain montó el “Operativo Goliat” para traerlo de vuelta al país.
Por esta operación se desembolsaron 7.1 millones de dólares, provenientes de fondos especiales de Inteligencia, según informes de la Senain.
Esta operación fue investigada por la Contraloría que detectó varias irregularidades. Según la auditoría, se pagaron $6,7 millones a Emerging MC para la elaboración de un video sobre maltrato a las mujeres y su difusión durante siete días.
Los auditores aseguraron que el material fue dirigido a la población panameña y que no tuvo ningún beneficio para el país. El entonces secretario de Inteligencia, Rommy Vallejo, explicó que esa operación fue un trabajo en conjunto con el Ministerio del Interior, dirigido por José Serrano (hoy asambleísta), y con las autoridades panameñas, para localizar, capturar y extraditar a Lara.
La tarea de Illuminati Lab no se limitó al acoso a Lara. Douek con su empresa se encargó de afinar la estrategia digital de Correa y su gobierno.
Esa empresa recomendó que las secretarías de Inteligencia y de Comunicación trabajaran en conjunto para copar las redes y aplastar a los críticos del gobierno. Desde estas instituciones se planificaron todas las intervenciones, con el apoyo de medios oficialistas para direccionar la información; apalancarse en personajes influyentes para convencer a los internautas de las consignas del oficilismo y emplear trolls y bots (robots) para sofocar las críticas.
Ese libreto sigue aplicándose con pocas variantes. El correismo aún lo emplea: tuvo su clímax con la difusión de todo tipo de mensajes y fake news en los momentos más críticos de la pandemia del Covid-19. La Secretaría de Comunicación ha registrado 349 noticias falsas difundidas masivamente en cuentas y medios de ese movimiento, desde el anunció del primer contagiado, el 29 de febrero.
Estos mensajes, según el Gobierno, se difundieron desde cuentas que trabajan en coordinación con simpatizantes del anterior gobierno. Y con ataques desde México, Venezuela y otras naciones.
Este portal pidió una entrevista a Douek, pero no respondió.
Illuminati Lab no solo cumplió una tarea de asesoría en estrategia de redes. El gobierno la escogió, en 2014, para que sea su representante en las negociaciones con Hacking Team, una empresa italiana que ofrecía un sistema indetectable para poder robar la información digital de cualquier persona.
Pablo Romero fue nombrado secretario de Inteligencia en 2012 por Rafael Correa. Contrató los servicios de empresas internacionales para ataques en redes y perfilamiento de opositores políticos, activistas y periodistas. Está preso en Quito. Foto archivo.
Ese trabajo lo aprobó el secretario de Inteligencia de la época, Pablo Romero, quien enfrenta dos juicios penales por el secuestro de Fernando Balda (2013) y por los gastos supuestamente ilegales para el pago de informantes. Está detenido en una cárcel de Quito, tras ser extraditado desde España, en febrero pasado.
El 27 de febrero del 2013, Romero entregó ese poder para que Illuminati Lab sea la “representante e interlocutora para la demostración, evaluación y contratación de Hacking Team”. La representación terminó con la contratación de la firma italiana, lo cual fue revelado por WikiLeaks el 2015.
Stalin Oviedo, abogado de Romero, aseguró que no conoce sobre la contratación de IlluminatiLab, y sostuvo que su responsabilidad está delimitada en la defensa por el presunto secuestro de Balda y en el caso que investiga el pago de informantes, conocido como “Caminito”.
El ojo que todo lo miraba
Carlos Ibáñez es un uruguayo especialista en Big Data y Markenting Digital, aunque también ha apostado por las guerras de guerrillas en las redes. En sus referencias personales está la empresa Eye Watch, otra contratista de la Senain y que junto a Illuminati Lab se encargaban de enfilar ataques digitales.
De su ojo y disparos de trinos pocos se salvaban. En la lista de reportes que revisó este portal están jóvenes, estudiantes, periodistas, políticos de Ecuador y del exterior.
El 23 de marzo del 2013 entregó un informe de los principales usuarios digitales que intervinieron en el hashtag: “Un tiro en la frente para”. Allí detectó que ocasionaron más de 18.000 interacciones, con un alcance de 200.000 usuarios.
Perfilamiento de Tommy Arteaga, contratado por la Senain a Eye Watch
“La cantidad de menciones relacionadas directamente al SP (señor presidente) sobre la conversación es muy baja comparando con la cantidad de volumen que alcanzó (sic) la conversación en general sobre el hashtag, ya que los usuarios tienen un alcance bajo, versus el volumen de la conversación; el impacto de los hits no es relevante”.
Entre los usuarios espiados estuvo Tommy Ortega, un joven que usó ese hashtag, el 2013. La Senain conoció que tenía una ideología de derecha; vivía en Guayaquil, trabajaba en ServiJunior S.A. y estudió en la Universidad Católica de Guayaquil y accedió a su número de celular.
Además, ubicó todas las personas con quienes interactuaba y sus preferencias políticas. Adicionalmente extrajó sus fotos de eventos sociales en Facebook, con los licores que consumía.
¿Cuántos usuarios digitales entraron en archivo de la Senain? Según el ex jefe de Inteligencia del Ejército, Mario Pazmiño, seguramente están todos los que escribieron y publicaron mensajes contra Correa. Todo el servicio secreto estaba a disposición del caudillo y su partido.
“Hay un sinnúmero de personas que estamos. Se levantaron perfiles personales, actividades, negocios, viajes. Todo para ser usado en nuestra contra”.
Los informes de seguimientos y perfilamiento fueron variados. Uno de ellos fue del periodista Carlos Vera, atacado sistemáticamente por ese gobierno.
Él fue calificado como un influencer junto a su hijo Carlos Andrés @Polificcion, quien produjo el documental “Rafael Correa, retrato de un padre de la Patria”.
Precisamente, otro de los trabajos de Eye Watch fue boicotear ese documental, que denuncia el supuesto financiamiento ilegal de la campaña presidencial de Correa. En su reporte la empresa informó que habían desactivado 85 cuentas que difundieron ese video, entre el 8 y 23 de marzo del 2013. También eliminaron otras relacionadas con Ann Malherbe, esposa de Correa; y el canal de Youtube del fallecido narcotraficante Óscar Caranqui.
Operación Valkiria en la reelección de Correa
La activista Martha Roldós fue la primera en denunciar cómo el gobierno de Correa hizo naufragar el sitio web Bananaleaks, creado para denunciar casos de corrupción y evitar su reelección.
Sin embargo, hoy se conoce que sus principales responsables fueron Duek e Ibáñez. En su informe para justificar los ataques contra esa página, Eye Watch indicó que existía un presunto complot internacional para afectar al ex presidente. En su reporte hicieron un cuadro de relaciones, sin justificarlas, entre Emilio Palacio, ex articulista de El Universo; los dueños de ese periódico guayaquileño; los ex banqueros Roberto y William Isaías; su abogado Xavier Castro; periodistas colombianos y agentes del FBI.
Para desarticularlos montaron una operación conjunta entre Analytics Team (Ecuador, aunque no hay reportes de ella en la Superintendencia de Compañías); Scanner Team (México); Social Interaction Team (Argentina) y Metaexploit & Hacking Team (Rusia).
El 28 de enero del 2013, las cuatro “unidades”, como se hicieron llamar, tumbaron el sitio. Un día después su cuenta de Twitter fue suspendida.
La reacción de los creadores de la página fue inmediata. Según Eye Wacth abrieron otro dominio en Colombia, con más seguridad y protección digital. Entonces, sus atacantes optaron por confundir a las personas que buscaban su información.
“Las cuatro unidades tácticas nuevamente entran en operación determinando que el nuevo sitio tiene medidas de seguridad más importantes, por lo cual se crea una estrategia con el objetivo de minimizar el impacto y confundir a los usuarios. Se ha creado una página idéntica a bananaleaks.com, pero con el dominio bananaleaks.com.co, para confundir a los usuarios. Además se creó la cuenta de Twitter falsa para difundir la información del nuevo portal”.
Con estas cuentas espejo no solo aplacaban la difusión de contenido sino que ubicaban a quienes la visitaban. Al final calificaron su acción como exitosa. Sus cuentas simuladas tenían más seguidores que las originales, pero la información que recibían era falsa.
Para Pazmiño, la ex Secretaria de Inteligencia debe revelar este y otros gastos que hizo durante el correísmo. También informar el destino de la información que recopiló, ya que muchos registros fueron destruidos con la salida de Vallejo.
18 troll centers en Quito
La ruptura de Correa con el presidente Lenin Moreno también dividió las aguas en las redes sociales, a fines del 2017. El aparataje orgánico que había creado el ex presidente se fracturó: unos se fueron con Moreno y el segundo ejército con el correísmo. La fractura originó un tercer batallón, que eran los antiguos opositores a Correa y que ahora se suma a cualquiera de los dos bandos, según sus conveniencias políticas.
Al ser consultado en México, Elías aseguró a este portal que la conversación política de Twitter en Ecuador no es orgánica (creada por personas que se coinciden en su criterio). La mayoría de hashtags son creados y viralizados por granjas militantes, trolls o bots. Un fenómeno que se repite en la región solamente en Venezuela. “En Venezuela me encontré con laboratorios digitales (así llaman a los troll center) de 500 personas”.
En Ecuador no hay datos que evidencien esa magnitud. Pero Albertina Navas, docente de la Universidad de las Américas de Quito, dirigió un trabajo con sus alumnos para medir el alcance de estas operaciones.
En Quito identificaron 18 ‘troll centers’. Ella explicó que las agencias que ofrecen servicios de desinformación tienen personal para labores específicas. “Son estructuras que a veces tienen no menos de 60 personas, cada una con su propia especialidad”
Primero están los investigadores. “Pero no es una investigación académica, sino de ‘sacar los cueros al sol’. Investigar la única vez que te atrasaste en el arriendo o cuándo no pagaste una pensión alimenticia”, comentó.
Además, hay expertos en pautaje, diseño gráfico y edición de videos. Después están los programadores, que desarrollan ‘bots’, para que estos pequeños programas inmediatamente reaccionen a determinadas cuentas.
Otra pieza del engranaje son los ejércitos de ‘community managers’, que crean cuentas falsas para publicar a favor o en contra y posicionar ‘trending topics’.
Las granjas militantes
Una consecuencia de la fractura en el aparataje del correísmo -explicó Andrés Elías- es la aparición de grupos particulares para influir en redes. “Antes todo era integral. Todos defendían o atacaban al unísono. En cambio ahora hay granjas de Lenin Moreno; del vicepresidente Otto Sonnenholzner y de cada ministro”.
Los simpatizantes del ex mandatario son sus militantes más apasionados, que mantienen una estructura que empieza con sus grupos barriales y se convocan por Whatssap o Telegram para difundir sus mensajes.
El 15 de junio pasado, el grupo de Telegram de Compromiso EC pidió a sus seguidores que empezarán el “tuitazo” a las 11:30, usando el hashtag #LaConsultaMañosa. El mensaje central era que la denuncia sobre el financiamiento irregular de la consulta del 2018 fue presentada por el legislador correísta Ronny Aleaga y no por el portal La Posta. Además coordinaron ataques a la fiscal Diana Salazar, por su presunta relación con el presidente Moreno.
Miles de cuentas, trolls y bots
La granja cumplió con el objetivo a la hora fijada y convirtió a ese hashtag en el más replicado en tuiter. Para Elías no todo es apoyo de personas reales. Recordó que mientras se estructuró la estrategia digital del anterior gobierno se crearon miles de cuentas troll y bots. Algunos troll para defender o atacar y otros para dar seguimiento. Además, de los robots encargados de replicar y poner likes.
En cambio, el actual Gobierno se respalda en sus funcionarios y cuentas institucionales. Eso se evidenció con un mensaje que subió Helen B. a su cuenta de Twitter el pasado 27 de mayo. Ella cometió un error en redes: difundió el mensaje institucional interno de convocatoria.
“Por favor se solicita su activación en REDES SOCIALES (sic) con lo siguiente: todos RT con comentario a la publicación de la Ministra usando los hasta #Revalorizacióndocente; #Quierosermaestro6 y citando la cuenta de la ministra monserratcream1”.
En esta línea, una de las aspiraciones del exconsejero presidencial Santiago Cuesta era contar con un ejército de funcionarios públicos que repliquen y den likes a los mensajes de gestión del Gobierno. Aunque no consiguió el apoyo desde las cuentas personales, sí logró que se usaran cuentas institucionales.
Cuando la Secretaría General de Comunicación de la Presidencia (Segcom) envía una alerta de activación todas las cuentas institucionales deben obedecerla. Por eso, Alfredo Velazco, de Usuarios Digitales, dice que no es difícil para el Gobierno ser tendencia en redes, aunque su duración es corta. Esto se debe a que las tendencias se consolidan en horario de oficina.
La Vicepresidencia y la Secretaría de Comunicación aseguraron a este portal que no trabajaban ni han contratado trolls o empresas con este fin.
Héctor Galarza, consultor y experto en marketing, detectó comportamientos anómalos en las cuentas que apoyan a las autoridades del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). Sus primeros registros se remontan a la administración de Richard Espinosa, desde el pasado régimen. Siguieron con Paúl Granda y con Jorge Wated, dijo Galarza.
“No puedo asegurar que sea una empresa o sus propios funcionarios; pero cumplen con una tarea que traspasa a las autoridades”.
El departamento de Comunicación del IESS aseguró a este portal que no contrató ni tiene un troll center y explicó que el respaldo en redes es de los ciudadanos.
En esta misma línea están los seguidores del Consejo Nacional Electoral (CNE), que en las últimas semanas han defendido la gestión de su presidenta Diana Atamaint.
Ella no es muy activa en redes, sus publicaciones se concentran en sus entrevistas con medios de comunicación y la difusión de las sesiones del organismo electoral. Pero sus seguidores crearon una cuenta de apoyo y el hashtag #DianaesDemocracia, fue tendencia.
El CNE explicó que su labor se concentra en el manejo de las cuentas institucionales y que no ha contratado a personas o empresas que hagan esta defensa digital.
Entre 2013 y 2019, la doctora Sandra B. aprobó en dos centros médicos de Guayaquil la entrega de 1.985 carnets de discapacidad que no tenían documentos de respaldo, plagados de irregularidades. Las principales inconsistencias se detectaron en el registro del nombre de la persona que cada solicitante refería como contacto, así como en los informes técnicos. Daniel Salcedo, su hermano y amigos obtuvieron sus documentos, en el centro médico Cisne II, para intentar evadir el pago de impuestos al importar vehículos de lujo. El Ministerio de Salud presentó denuncias en Fiscalía contra tres funcionarios, Salcedo y su hermano.
Redacción Código Vidrio
La doctora Sandra B. es un eslabón clave en la cadena de corrupción armada para la entrega de carnets adulterados de discapacidad en el Ministerio de Salud.
La especialista es una epidemióloga con más de diez años de experiencia en esa cartera, encargada de calificar y autorizar la entrega de los documentos en Guayaquil, según informes internos de esa cartera y la denuncia penal a los cuales Código Vidrio tuvo acceso.
En el memorando MSP-2020-0606, del 26 de junio, suscrito por Lissete Tapia, directora Nacional de Discapacidades, y en el informe técnico de la Comisión de Monitoreo de esa entidad, se detalla que Sandra elaboró, recalificó y acreditó certificados, entre el 2013 y 2019, elaborados en las unidades calificadoras del Centro de Salud 28 de Febrero y Santiago de Guayaquil.
En total, en este período, la especialista aprobó 1.985 carnets de discapacidad que no tenían documentos de respaldo, y estaban plagados de inconsistencias e irregularidades, especialmente en el registro del nombre de la persona que cada solicitante refería como contacto, así como en los informes de respaldo.
Esta funcionaria fue parte de los equipos médicos del Centro 28 de febrero, ubicado en el callejón P. del Guasmo Sur y, luego, en el Santiago de Guayaquil, en la calle Nobol del suburbio portense.
Francisco Pérez, coordinador de la Zonal 8 del Ministerio de Salud, denunció en la Fiscalía que las primeras sospechas se encendieron luego de una auditoría de la Comisión Nacional de Monitoreo y Control de la Dirección de Discapacidades, realizada el 26 de junio pasado.
La epidemióloga Sandra B. trabajó en los centros médicos Santiago de Guayaquil, en la calle Nobol del suburbio, y 28 de febrero, en el callejón P. del Guasmo Sur. Aprobó la entrega de 1985 carnets de discapacidad. Es investigada por Fiscalía.
En esa inspección se detectó que los certificados de esos dos centros de salud tenían “discrepancias e irregularidades”. Las principales fueron:
Inconsistencias en los nombres de la personas que se anotaron como contacto y respaldo de la calificación
Inexistencia de documentos cargados en el sistema
Documentos de PDF escritos con palabras sin sentido y otras referencias que no cumplieron con el Manual para Calificación de Discapacidades
Pedimos la versión de la doctora Sandra B., pero no respondió a nuestra consulta.
Hoy su caso está en manos de la Unidad de Delitos contra la Fe Pública de la Fiscalía de Guayas, que inició una investigación previa reservada, por una denuncia formalizada por las autoridades del Ministerio de Salud, ante supuestos delitos de falsificación y uso de documentos falsos.
La funcionaria de Salud, según las investigaciones preliminares, sería parte de una red donde también participaron más empleados públicos, que, a cambio de pagos, que oscilarían entre 1.000 y 2.000 dólares, facilitaban los carnets a quienes no tenían una discapacidad.
La fiscal Diana Salazar anunció que en este caso iniciará una investigación por delincuencia organizada. Por lo pronto, se trata de identificar a los responsables de la entrega anómala de los documentos, especialmente utilizados para acceder a beneficios como la importación de vehículos lujosos, exonerados de impuestos.
El ministro de Salud Juan Carlos Zevallos pidió que se formalicen las denuncias en la Fiscalía.
Entre quienes obtuvieron el documento hay funcionarios, futbolistas, asambleístas, alcaldes y jueces. Pero no todos se han beneficiado de exoneraciones para importar autos.
Según el Consejo Nacional de Discapacidades (Conadis), en el país hay 485.000 personas con discapacidad, que tienen esa credencial. El 25 % está en Guayas y el 15,9 %, en Pichincha.
Familiares de ecuatorianos con estos problemas de salud han denunciado estos días lo complejo y engorroso que es obtener una certificación. En general, más de un año transcurre en el proceso para calificar a este documento, porque los aspirantes deben someterse a múltiples evaluaciones y citas médicas con especialistas. Por eso, en el camino, muchos desisten, aunque saben que el carnet les facilita acceso a un bono, la exoneración en el pago de impuestos para importar vehículos, reducción en las tarifas de servicios básicos, devolución de valores pagados por el IVA, disminución en el pasaje de boletos aéreos, para buses urbanos e interprovinciales. El 2019, el Gobierno destinó para estos beneficios 63,3 millones de dólares.
Las primeras evidencias de la corrupción en la entrega de estos documentos aparecieron hace dos semanas, tras la captura de Daniel Salcedo, implicado en casos de corrupción en las contrataciones de los hospitales del IESS en Guayaquil. Luego de su detención se conoció que usó un carnet de discapacidad para importar un vehículo Toyota Sequoia Platinum en 60.000 dólares, que en el país cuesta 100.000.
La cifra de documentos adulterados aún no es exacta. El ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, aseguró que se comprobaron 2.281 documentos ilegales. Sin embargo, este número puede crecer luego una revisión del sistema que abarcará los últimos siete años. En esta inspección se incluirán los 3.000 carnets entregados durante la emergencia por el Covid-19.
Para evitar el mal uso de los carnets, el presidente Lenin Moreno anunció varias medidas, entre ellas la suspensión momentánea de la reducción de aranceles para vehículos importados por personas con discapacidad. También dispuso la detención de vehículos importados con carnets fraudulentos y solicitó una auditoría del Ministerio de Salud.
Salcedo obtuvo su certificado en Cisne II
El Ministerio de Salud confirmó que Daniel Salcedo, su hermano y sus amigos consiguieron certificados de discapacidad ilegalmente. Esta semana sus autoridades presentaron una segunda denuncia en la Fiscalía de Guayaquil.
El uso ilegal de carnets de discapacidad se conoció luego de la detención de Daniel Salcedo, implicado en negociados en hospital del IESS, en Guayaquil.
Según informes de Salud, Salcedo obtuvo su carnet el 2 de febrero del 2018 en el Centro de Salud Cisne II de Guayaquil. Él fue presuntamente chequeado por la doctora Jéssica S., quien certificó que tenía una discapacidad del 41%, auditiva/física, en grado moderado.
Al revisar nuevamente su documentación se verificó que no existían los informes médicos que certificaran técnicamente el porcentaje de discapacidad señalado en su registro.
Este año, Salcedo intentó importar desde Estados Unidos un vehículo de lujo usando el documento, pero las autoridades de la Aduana no aprobaron el trámite por varias discrepancias.
Su hermano, Noé Salcedo, también consiguió su carnet de discapacidad. Certificó el documento en el Centro de Salud La Victoria de Guayaquil, el 20 de enero de este año. Él presuntamente tenía una discapacidad del 42%, física/visual.
Dos funcionarios del hospital del IESS involucrados
El Ministerio de Salud también denunció por este caso a César Rodríguez y Karla Cárdenas, amigos y empleados del hospital Teodoro Maldonado del IESS. Ellos también obtuvieron su certificado de discapacidad. El primero lo hizo en el Centro de Salud Cisne II, a donde había acudido Salcedo. Allí certificaron que tenía 36% de discapacidad física/auditiva.
En cambio, Cárdenas acudió al centro de salud 28 de Febrero: obtuvo el certificado de 48% de discapacidad física, sin ninguna prueba documental de respaldo.
En esta trama también aparece José Enriques, ex asesor de Dalo Bucaram, quien fue jefe de la unidad de contrataciones del hospital Teodoro Maldonado. Es investigado por aprobar los pagos de los contratos de Salcedo.
En 2018, Enriques obtuvo su carnet de discapacidad, en el centro de Salud Cisne II. Allí certificaron un 41% de discapacidad auditiva.
Por lo pronto, Salud suspendió la entrega de certificados, hasta terminar la auditoría. El ministro Zevallos dijo que el objetivo es hacer una purga, mejorar los procedimientos para conseguir este documento y emprender una recalificación de todos los sospechosos, sin perjudicar a quienes realmente lo necesitan.
El Comité Empresarial Ecuatoriano, que también agrupa a las asociaciones de laboratorios farmacéuticos, los importadores y distribuidores de insumos médicos y los proveedores de medicina prepagada, pide al Gobierno reformas urgentes al nuevo sistema de compras, que quitó a los hospitales la facultad de contratar directamente. Las autoridades aún no responden.
Redacción Código Vidrio
El Sistema Unificado de Compra de Medicamentos y Bienes Estratégicos para el Sector Salud no convence a los principales actores del sector privado.
El Comité Empresarial Ecuatoriano, que también agrupa a las asociaciones de laboratorios farmacéuticos, los importadores y distribuidores de insumos médicos y los proveedores de medicina prepagada, pide al Gobierno reformas urgentes a su plan de compra de insumos médicos.
La creación de este sistema fue la respuesta del presidente Lenin Moreno ante el fracaso del esquema de compras de medicamentos en el país, permeado por negociados y corrupción, que investiga la Fiscalía.
La pandemia del Covid-19 encontró al país con bodegas vacías en los hospitales, contratos a proveedores no calificados y compras con sobreprecios en todo tipo de productos.
En mayo pasado, el Ejecutivo emitió el Decreto 1033, donde se establece la licitación corporativa de medicamentos, eliminando la potestad para que cada hospital o centro realice las contrataciones.
El objetivo, dijo la directora del Servicio de Compras Públicas, Silvana Vallejo, es ahorrar 400 millones de dólares para el Estado.
Sin embargo, el Comité estima que se requieren cambios urgentes al decreto. La primera alerta se hizo pública el primero de junio pasado. El ente envió una carta, firmada por su director, Roberto Aspiazu, al presidente Moreno y sus ministros.
En la misiva los empresarios indicaron que el tema era delicado y urgente. Primero, porque no se tomaba en cuenta la realidad mundial del mercado farmacéutico y de dispositivos médicos, afectado por la crisis del coronavirus.
“Nos preocupa que ante los cortos tiempos que se aspira en implementar este nuevo modelo de gestión, se imponga un sistema para el cual no todos los actores, tanto públicos como privados, que intervenimos en el proceso estemos preparados”.
Comité Empresarial
Ocho días después los representantes del Comité se reunieron con autoridades del gobierno para exponerles sus propuestas, pero los días siguientes no tuvieron respuesta.
Por eso, el 16 de junio enviaron otra comunicación al presidente Moreno insisténdole en que considere los cambios planteados. Por ejemplo, para evitar que la figura de “licitación corporativa”, creada en su decreto, sea usada solo en las operaciones logísticas, y que se contemple la posibilidad de comprar bienes y servicios para el sistema de salud estatal.
También recalcaron la necisidad de eliminar la entrega de contratos a un solo proveedor como ha ocurrido sistemáticamente en la pandemia. Este portal precisamente denunció que el Ministerio de Salud dio un contrato de más de 4 millones de dólares a Pedro Chicaiza, como persona natural, para la dotación de mascarillas. Eso pese a que no contaba con permisos para comercializar ese tipo de insumos.
Ese contrato fue anulado por mutuo acuerdo y el sistema de salud no recibió más de cinco millones de mascarillas. La Cartera de Estado tuvo que ejecutar otro contrato sobre la marcha para suplir la demanda del personal sanitario.
En su carta, los empresarios proponen al Gobierno que replique las experiencias del sector privado de Argentina y Brasil, que tienen un sistema digital que monitorea cada medicamento e insumo que llega a los hospitales. La idea es gestionar una guía de identificación de medicamentos, que a través de un código de barras siga la presencia, uso y entrega de los insumos.
Para los proveedores privados es importante que cada hospital se encargue de generar esta guía y de los procesos para adquirir productos. Ese es el punto más crítico de la propuesta, porque el presidente Moreno cuestionó el sistema anterior, que daba esa potestad a cada centro.
Asedim pide fortalecer la transparencia
Para la directora de la Asociación Ecuatoriana de Distribuidores e Importadores de Insumos Médicos (Asedim), Cristina Murgueitio, la posibilidad de que cada hospital gestione sus recursos no era mala, pero en el pasado fue “defectuosa por la falta de control y de transparencia”. Por eso, añadió, «nuestras propuestas buscan reforzar la transparencia y el control de las contrataciones de insumos médicos, siguiendo todas las normativas vigentes».
Adicionalmente, el Comité pidió al Gobierno que aplique un proyecto piloto bajo este sistema por dos años, que incluya a los 30 medicamentos que mayores complicaciones hayan registrado en la red pública (falsificados, robados, etc.).
“En esta etapa se deberá tomar en cuenta la necesidad de acondicionar etiquetas a nivel local, así como la entidad que deberá, bajo los protocolos más estrictos de seguridad, ser el custodio de la base de datos del sistema”, se explicó en la carta.
Otro punto fundamental es -según los empresarios- que solamente los proveedores que cuenten con todos los permisos y razón social sean contratados. En los últimos dos años se detectó que 433 proveedores no cumplían con las normas establecidas por la Agencia de Regulación y Control Sanitario, ARCSA.
Entre ellos existían bufetes de abogados, de contadores, papelerías, ferreterías y de venta de comida recibieron contratos en hospitales públicos.
“Se debe exigir los permisos de funcionamiento y certificación de Buenas Prácticas de Manufactura o de Buenas Prácticas de Almacenamiento Distribución y Transporte, así como también un Registro Único de Contribuyentes (RUC), habilitado para el giro de negocio”.
Finalmente, recomendaron la creación de un comité interinstitucional para la coordinación entre entidades de la red pública. Este organismo sería liderado por el Ministerio de Salud, con la participación del Servicio de Compras Públicas como vigilante de los procesos.
La cuenta del ex presidente Rafael Correa en Twitter es la punta de lanza de la estrategia política para mantener a flote su movimiento en redes. Desde ella se dirigen los ataques y se viralizan todo tipo de mensajes a través de una bien estructurada red de cuentas satélites. Hasta el 16 de junio, @Mashirafael tenía 3.693.984 seguidores en Twitter, la cifra más alta de un político ecuatoriano. No obstante, según Spark Toro, una herramienta de Twitter para verificar la veracidad de los followers, el 42.8% es falso. Es decir, más de un millón y medio de cuentas.
Redacción y producción multimedia Código Vidrio
El bombardeo de mensajes de Rafael Correa en medio de la pandemia del Covid-19 es intenso. No da tregua. Twitter se convirtió en su trinchera. Dispara un promedio de 51 tuits diarios, 357 por semana. Su principal blanco es el gobierno de Lenin Moreno.
La cuenta de @Mashirafael es la punta de lanza de la estrategia política para mantener a flote al correísmo en redes. Desde ella se dirigen los ataques y se viralizan todo tipo de mensajes a través de una bien estructurada red de cuentas satélites, manejadas por centenares de colaboradores, incluidos trolls, y más de 6.000 replicadores, militantes de la revolución ciudadana.
Medir su impacto es complicado. Pero un solo mensaje de Correa, quien está prófugo en Bélgica, puede llegar como rebote a algunos millones de usuarios. Esto ocurre gracias a sus 3.693.984 seguidores y porque mantiene un promedio de 1.500 retuits en cada mensaje.
Este promedio de difusión de mensajes y repliques aumentó con la llegada de la pandemia. Por ejemplo, durante las protestas de octubre pasado, el tuit con mayor impacto del ex Mandatario fue “Yo también soy un zángano”. Se difundió el 4 de octubre pasado y tuvo 1.158 repliques y más de 1.900 likes.
Sin embargo, en los meses del pico del Covid-19 Correa triplicó esa media. En la última semana su mensaje con mayor impacto fue: “Consulta financiada con fondos públicos, más de 30 asambleístas sobornados. Si se lo sabía hace tiempo, ¿por qué ahora?. Moreno ya está fuera, pero permitirán su fuga del país. Subirá Sonnenholzner, futuro candidato de la oligarquía en binomio con… ¡10/20! ¡Pobre país!”.
Este trino, difundido el 15 de junio, alcanzó 6.463 retuits y likes. Una cifra solo comparable con las que alcanzaba cuando era presidente y recibía el apoyo de todo el aparataje estatal.
Durante la crisis por el coronavirus, informes de Inteligencia establecieron que se emprendieron 13 campañas simultáneas de desinformación replicadas por toda su maquinaria digital y seguidores.
Correa se volvió un tuitero obsesivo hace más de nueve años. Hoy él escribe personalmente sus mensajes, sube sus videos y fotografías.
Daniel Galarza, experto en redes y marketing digital, explica que un tuit del ex mandatario puede alcanzar un universo de 25 millones de personas. Esto gracias a la cadena que tendió desde cuando estuvo en el poder.
En el primer eslabón están los grupos barriales, llamados Comités de la Revolución Ciudadana, que se comunican a través de chat de WhatsApp y desde ahí articulan el apoyo digital. También están los grupos más grandes, con cientos de integrantes que desempeñan un rol determinado, como los Guerreros Digitales; trolls y bots que trabajan para impulsar a Correa.
En esa línea también entran los medios, llamados alternativos, que mantienen presencia en WhatsApp, Telegram, Twitter y Facebook. En otro nivel están los ex colaboradores del correísmo y finalmente medios internacionales como Página 12, RT o afines a la izquierda.
Correa tiene un perfil agresivo y provocador. Del 15 al 18 de junio pasados sus palabras más repetidas y replicadas por sus seguidores se relacionaron con revertir todas las acciones del gobierno de Lenin Moreno, especialmente las posibles concesiones de las empresas públicas, si su movimiento gana las elecciones el 2021. También amplificaron las duras críticas al secretario del gabinete, Juan Sebastián Roldán.
Según la herramienta Mentionlytics, el expresidente también vende en redes la esperanza de un cambio y pone como punto de partida las próximas elecciones. Las palabras más usadas fueron: ganamos, 2021, dedicación.
Mientras estuvo en la Presidencia, hasta mayo del 2017, también empleó su cuenta para acercarse a su militancia. Patentó el término atender para delegar el trabajo a sus subalternos y mostrar públicamente su preocupación por la gestión pública. El cumplimiento de esos compromisos estaba en manos de su asesor más cercano, César Montalvo, quien verificaba cómo respondieron las autoridades responsables. Era su brazo derecho con las estadísticas.
En el poder, Correa usó fondos públicos para crear cientos y quizás miles de cuentas falsas controladas por troll centers, algunos de los cuales eran operados desde entidades públicas, por funcionarios dedicados a esa tarea a tiempo completo.
Correa y el acoso en línea
En total, nunca se sabrá cuántos de estos avisperos digitales atacaron a los ecuatorianos para Correa o cuántos empleados trabajaron en ellos. “Pero lo que sí está claro es que Correa era su líder”, según la investigación ´Trolls hechos en casa: los mercenarios digitales de Ecuador´ https://restofworld.org/2020/ecuador-correa-twitter-trolls/, divulgada el 16 de junio pasado en el medio Rest of Word, una organización periodística internacional sin fines de lucro.
En el poder, Correa convirtió a las sabatinas en un circo para desprestigiar a medios, periodistas y críticos. Entonces se activaban sus ejércitos de trolls para acosar a sus detractores en redes.
Correa, de alguna forma, patentó el ataque selectivo y acoso en línea a nivel mundial, según el medio Resto del Mundo. Perfeccionó esta técnica de hostigamiento dentro de una estrategia, anclada a su maquinaria mediática oficial y los enlaces ciudadanos, un paredón de escarnio público. Durante las sabatinas, “los trolls convertían los pensamientos de Correa en trending topics en tiempo real”.
También tenían otras tareas. “Correa enviaba cinco tuits los lunes a las 8 a.m. y esa era la agenda política de la que iba a hablar esa semana”, dijo Roberto Chávez, periodista del sitio Wambra, entrevistado por Danielle Mackey. “Tenía ‘likes’ y retuits de inmediato, los mensajes se repetían: ‘Sí, mi presidente. Gracias por todo, mi presidente’”.
Cualquiera que criticara públicamente al entonces presidente se arriesgaba a convertirse en objetivo. Una vez ubicados los críticos, Correa exponía sus nombres y sus sitios de trabajo para que sus tropas digitales los acosen y amenacen. En varios casos pedía intervenir a los jueces, contra medios y periodistas, acusándolos de linchamiento mediático, cuya figura incluyó como delito en la Ley de Comunicación, que fue eliminada en este régimen.
Así, Correa sentó un precedente. Contratar trolls y actuar en consecuencia “se convirtió en parte de lo que implica ejercer el poder presidencial en Ecuador”, aunque su sucesor Lenin Moreno tiene muchos menos trolls, según el reportaje de Mackey.
“Sin embargo, empleados de los departamentos de comunicaciones ministeriales aún se quejan en grupos privados de WhatsApp porque se espera que tuiteen en apoyo de la administración. Pero, dado que el gobierno de Moreno está operando bajo un esquema de austeridad, uno se imagina que no puede permitirse un ejército de trolls del tamaño de su predecesor”.
El trolling fue un gran éxito para Correa y desde entonces se ha convertido en una estrategia para movilizarse en torno a cualquier causa política. “Después de Correa, la práctica de utilizar trolls se esparció y democratizó”, según Martha Roldós, citada en la publicación.
Lo cierto es que al contratar trolls y pagarles con dinero del gobierno, Correa cambió la forma en que se desarrollan los debates sobre creencias, políticas y candidatos en Ecuador.
Hoy mantiene intacta esa estrategia en redes sociales, pero sin el financiamiento estatal.
Mashirafael tiene 42,8% de fake followers
Hasta el 16 de junio, @Mashirafael tenía 3.693.984 de seguidores en Twitter, la cifra más alta de un político ecuatoriano. No obstante, según Spark Toro, una herramienta digital de Twitter para verificar la buena salud de los followers, el 42.8% es falso. Es decir, más de un millón y medio de cuentas.
De acuerdo con esta herramienta, las cuentas con un tamaño similar tienen una mediana de 41% de seguidores considerados falsos, con lo cual la de Correa supera la media de este ranking, que también incluye al presidente Lenin Moreno.
Más de un tercio de sus seguidores (33,3%) interactúa con las cuentas virtuales de Rusia Today, la cadena estatal de noticias del Krelim, donde Correa mantiene su programa de entrevistas con personalidades políticas y académicas. Este año se cumple la cuarta temporada del espacio denominado “Conversando con Correa”.
Otro buen porcentaje (28,5%) de sus militantes sigue a la actual vicepresidenta argentina Cristina Kirchner, en tercer lugar, separado solo por décimas, están quienes interactúan con el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, llegando a un total de 28,1%.
El expresidente tiene un programa en la cadena rusa RT, a la que precisamente siguen en redes muchos de sus simpatizantes. Aquí en una entrevista con el líder de Podemos, Pablo Iglesias.
La mayoría de las cuentas que apoya al ex mandatario está en Estados Unidos. Luego en Ecuador, Reino Unido, Canadá, México, Venezuela y Cuba. En Nueva York tiene un 6,9%, Washington 6,5%, Nueva Jersey 4,8% y en cuarto lugar aparece Quito, con 4%. Mientras que Guayaquil está en el noveno lugar.
¿Dónde están las cuentas que siguen a Correa?
En la estructura de seguidores de Correa hay cuentas que replican e interactúan constantemente. Spark Toro ubicó como las principales a Compromiso RC, que aglutina a militantes de su movimiento y a sus ex ministros Andrés Arauz, Guillaume Long y Fausto Herrera.
Según ha denunciado el Gobierno, en este grupo también se incluyen las redes sociales del ex vicepresidente Jorge Glas, del excanciller Ricardo Patiño y sus coidearios Gabriela Rivadeneira, Virgilio Hernández, entre otros.
Correa ha cambiado varias veces la portada de su cuenta
Además, difunden sus mensajes Ruta Kritica, Confirmado, Voces ECU, El Estado Net, La otra cara… Estos espacios son dirigidos por ex colaboradores de Correa y amplifican la difusión de sus mensajes con un retuit de la cuenta del ex Presidente. También generan sus propios contenidos, en su mayor parte para validar tesis del coreísmo o ataques a quienes consideran sus opositores. Voces ECU ha negado ser parte de ese pool.
En marzo pasado, cuando empezó la crisis, el Gobierno denunció la participación de operadores del coreísmo que elaboraban fake news, y actúan sobre la marcha, con hechos coyunturales de gran impacto. El rastreo de esas noticias los llevó hasta México y Venezuela, desde donde se publicaba parte de esos contenidos. En una semana detectaron la difusión de más de 340 noticias falsas para causar conmoción y un sentimiento de negativismo entre la población, el personal de salud y seguridad.
Facebook cierra su cuenta
Facebook es la red social con más impacto en Ecuador. Las últimas mediciones (2019) evidenciaron que existían 12 millones de usuarios, superando con un margen de ocho millones Twittere Instagram.
En esta red, Correa tenía una cuenta que sumaba un millón y medio de seguidores. Pero, en abril del año pasado esa empresa cerró su cuenta. Lo hizo luego de las denuncias contra el presidente Lenin Moreno, en el caso llamado Inapapers.
Correa denunció una violación de sus derechos y abrió otra cuenta, que no duró ni 24 horas en ser suspendida por los administradores de la empresa.
Cuando Facebook cerró su cuenta, Correa abrió otra en una red rusa
Entonces, el ex presidente optó por tener una cuenta en la red rusa VK. Hasta el 17 de junio, sumaba 25.472 seguidores y la mantenía activa con los mismos mensajes que difunde en Twitter. La red no tiene impacto en Ecuador.
Por eso, la estrategia de la plataforma el correísmo ha sido mantener cuentas genéricas en Facebook, que son masificadoras de contenido. Las principales son Revolución Ciudadana Activa, con 58.000 integrantes; Guerreros Digitales, con 56.000; Lealtad Correísta, con 24.400, y Rafael Correa Delgado, con 163.000.
Código Vidrio, como parte del proyecto (des) Información, inicia una serie sobre el manejo de las cuentas en Twitter de cuatro de los personajes políticos con más influencia: el presidente Lenin Moreno, el vicepresidente Otto Sonnenholzner, el ex presidente Rafael Correa y Jorge Glas. En este primer informe revelamos que el 59% de los más de un millón de seguidores del primer mandatario está en Estados Unidos y el 15% en Ecuador. El porcentaje de usuarios no confiables del Mandatario es del 40%. Buena parte apareció en Twitter los últimos cuatro meses. La Segcom aseguró que el gobierno no ha contratado empresas para crear cuentas ficticias, pues no tiene fondos para ese propósito. Las cuentas del Presidente crecen orgánicamente -explicó- con seguidores nuevos por la gestión oficial y debido a un trabajo sistemático de producción de mensajes y audiovisuales.
Redacción y producción multimedia Código Vidrio
Buena parte de los seguidores del presidente Lenin Moreno en Twitter coincide o interactúa con Nathan Allen Pirtle, el joven gurú del marketing digital en Estados Unidos.
El 28,8 por ciento de las cuentas partidarias del Primer mandatario tiene un contacto habitual con el empresario, según Spark Toro, una herramienta de Twitter que audita la buena salud de los followers y usuarios de esa red social.
Esta tendencia no es habitual en las cuentas de los políticos ecuatorianos con más seguidores en esta red. Por ejemplo, la mayoría simpatizantes del vicepresidente Otto Sonnenholzner sigue a Moreno; los de Jorge Glas al ex presidente Rafael Correa. Y los partidarios del ex presidente siguen a la cadena rusa de noticias RT, financiada por el gobierno de Vladimir Putin.
Nathan Allen es dueño de la empresa Work With The Coach. Según la revista Forbes, ayuda “a los líderes a conectarse auténticamente con sus fanáticos y consumidores”. Entre sus clientes están los raperos Nicki Minaj, Lil Wayne; la bailarina y cantante Paula Abdul; el actor venezolano Fernando Carrillo; la banda británica Bush e individualmente a su vocalista Gavin Rossdale.
El 27,9% de militantes en redes de Moreno sigue a Rossdale. Muy cerca, y en tercer lugar, aparece la cuenta del @Mashirafael, con el 27,8%.
Esta cuenta de Moreno tiene 1.027.990 simpatizantes. La mayoría está en EE.UU., principalmente en los estados de Nueva York, California, Florida, Texas, Pensilvania, Missouri e Illinois. Suman el 59%.
En Ecuador está el 15% de sus cuentas de seguidores, que se concentran en Quito, Guayaquil, Santo Domingo de los Tsáchilas y Cuenca. Además, tiene militantes en Inglaterra, Canadá, Australia, México, Colombia…
Consultamos a la Secretaría General de Comunicación, (Segcom), sobre este patrón que evidenciaría la contratación de empresas para mover esas cuentas con usuarios artificiales y robots desde EE.UU. “Segcom no tiene recursos para contratar nada de lo que sugiere la pregunta, y aunque los tuviera, ésa no es su política. Las cuentas del Presidente crecen orgánicamente debido a un trabajo meticuloso en redacción, uso de horarios, elaboración de productos gráficos y audiovisuales”.
Precisamente, esta semana un periodista del medio digital Daily Beast publicó en su cuenta en Twitter un contrato por 37.500 dólares, pagado por el Centro de Inteligencia Estratégica (CIES) al consultor estadounidense Alfredo Balsera, a inicos de este mes. El convenio es para mejorar la imagen del gobierno y para que expertos y otros líderes no gubernamentales en EE.UU. reciban mensajes directos sobre su gestión, en coordinación con el CIES y la Segcom.
También administrará las relaciones generales con los medios; asistirá en la creación de contenido relevante e historias destacas, entrevistas y análisis de portavoces de la administración.
En la Segcom explicaron que el contrato es parte de una estrategia para desmontar las noticias falsas que el correísmo difundió con su poll de cuentas, entre marzo y abril pasados, durante el pico de la emergencia sanitaria por el Covid-19 en Guayaquil.
Este tipo de contrataciones no es reciente. El pago por campañas informativas y de propaganda en el extranjero, con firmas estadounidenses, fue una constante en el gobierno anterior, con millones de dólares de fondos de gastos especiales y del presupuesto del estado.
La Segcom opera las cuentas del Presidente
La comunicación digital de la Segcom gestiona el día a día de las cuentas del Presidente. La estructura orgánica de la entidad tiene personal para definición de contenidos, información, producción y difusión no solo para redes, sino para todo proceso de comunicación.
Países de origen de los seguidores del presidente Moreno
La cuenta de Moreno promedia 1.633 me gusta por tweet, mientras que cuentas similares promedian alrededor de 267. Además, 1.150 retweets por cada tweet.
Alfredo Velazco, de Usuarios Digitales, dice que la cuenta del Presidente es una de las que tiene más usuarios con comportamientos anómalos, en el universo político nacional de Twitter.
Esta organización identifica estos usuarios bajo los siguientes parámetros:
Son cuentas recientemente creadas, la mayoría en este año
No tienen fotos de sus perfiles
Sus nombres son una combinación repetida de letras y números
Su interacción es repetitiva, replicando mensajes de páginas genéricas (poemas, mensajes positivos, fútbol, noticias)
Sus comentarios y réplicas se dirigen a determinados actores políticos
El año pasado, el New York Times publicó un reportaje indicando que el Gobierno había comprado seguidores (falsos) para mejorar la posición de la cuenta en Twitter de Moreno.
La Segcom explicó que efectivamente Twitter eliminó 1.019 cuentas en Ecuador, pero que, según el comunicado de la compañía, estaban vinculadas al partido Alianza País (AP). En buena medida eran falsas y dedicadas a difundir contenido sobre la gestión del presidente Moreno. “Hay una aseveración equivocada, ya que se refiere a cuentas relacionadas al movimiento Alianza País”.
Las cuentas de Twitter, Facebook e Instagram del Presidente son gestionadas por un equipo técnico coordinado por la Segcom en todas las plataformas. “Tienen un crecimiento orgánico constante, por lo que no se necesita realizar ninguna acción atípica para impulsar su incremento”, recalcó la Secretaría.
Esta entidad da las directrices de trabajo a las cuentas digitales de todas las instituciones del Ejecutivo. Pese a contar con ese gran aparato de difusión hay la percepción de que el oficialismo perdió la batalla en redes, especialmente frente al correísmo, que ha copado las plataformas digitales desde 2012.
Para el Gobierno, sin embargo, esa percepción sobre tendencias políticas coresponde a momentos y días específicos, “lo cual es de por sí un análisis limitado. Descuida otros factores como la dedicación del Ejecutivo para promover información verificada, sobre temas de interés público; no para caer en el juego sucio de estructuras que dentro y fuera del país se usan para promover contenidos negativos y fake news, y que en un alto porcentaje se viralizan artificialmente, dentro y fuera del país”.
Precisamente, se han identificado decenas de cuentas creadas desde el anterior gobierno que critican y hostigan a autoridades, políticos de otros partidos, abogados y periodistas, con sus miles de seguidores y un ejército de cuentas trolls.
“Asumir que se ´pierde la batalla´ porque un día en Twitter se posicionan determinadas tendencias negativas políticas, es mirar parcialmente la realidad de la comunicación que circula en el país”.
La portada de la cuenta en Twitter del Presidente se ha actualizado tres veces
El porcentaje de usuarios no confiables del Mandatario llegó al 44% el miércoles 17 de junio, según la herramienta Spark Toro de Twitter. Y se redujo en cuatro puntos, esta semana.
La mayoría de ellos apareció en Twitter en los últimos 120 días; no mantiene un comportamiento común de un usuario de la red social, sin una foto de perfil o dejando de interactuar por largos períodos de tiempo.
Velazco, no obstante, dijo que no puede calificar a estos usuarios no confiables como trolls para impulsar una tendencia política. “Sería cuestionable que se use dinero público para lavar la imagen de un funcionario público”.
Pero sus sospechas se acrecentaron el domingo pasado, luego de que el medio digital La Posta publicara un video denunciando las supuestas contribuciones ilegales a la campaña por la consulta del 2018, que impulsó Moreno.
El Jefe de Estado contestó en su cuenta con dos mensajes. “Refrán de mi abuela: Mientras más cerca estás del culpable, más nervioso se pone. Tienen todo el dinero del mundo y aún muchos se preguntan para qué robaron tanto (para cubrirse las espaldas y comprarlo todo)”.
Este mensaje recibió más de 4.000 retuits y 4.000 me gusta. Usuarios Digitales analizó 3.280 de esos clicks de apoyo. Descubrió que el 67% proviene de cuentas abiertas este año. “Es interesante que algunas tienen días de creación y cientos de seguidores”.
Además, el 67% de cuentas que replicó el mensaje tiene entre 50 y 101 seguidores. Estas cifras le dan una calificación de cuentas medianas.
Muchas manos para difundir un tweet
Hasta el 16 de junio, en la cuenta de Moreno se publicaron 3.970 mensajes. En la última semana disparó 12 tweets y 79 el último mes.
Redactar un mensaje en sus redes no es un trabajo espontáneo. En la redacción y preparación de sus trinos participan asesores, periodistas, las personas de confianza hasta la aprobación del Mandatario, según fuentes de Palacio.
En un día común de trabajo, el equipo de asesoría política pide a la Segcom que redacte una batería de posibles tweets. Los periodistas elaboran un listado de mensajes con sus respectivas ayudas gráficas, video o fotografía.
El presidente Moreno ha aparecido las últimas semanas en cadenas de televisión con un formato diferente, más fresco, con pantallas y otros recursos tecnolólgicos.
Asesores revisan ese trabajo y ajustan los detalles de redacción y estilo. Luego los escalan a funcionarios de mayor confianza como su consejera Rosángela Adoum o el ministro Andrés Michelena, quienes, dependiendo del caso, perfeccionan el contenido, y piden cambios antes de mostrárselo al Mandatario. Todo el proceso es supervisado por el sectetario de Comunicación, Gustavo Isch.
Las cuentas del Presidente mantienen registros de sus actividades con las herramientas que cada red ofrece. Los datos claves son el número de seguidores, horarios, demografía, etc.
Pese a esta planificación y procesos, el Presidente ha tenido resbalones. El último ocurrió cuando tuiteó una fotografía suya mirando una imagen de la premier alemana, Angela Merkel, bajada de Wikipedia, en un costado de su pantala de computador. En el trino, Moreno decía que había conversado con la mandataria, lo cual ocurrió, pero no como sugería su trino, en una treleconferencia, en tiempo real.
Ese mensaje, que fue eliminado a los pocos minutos, desató una oleada de críticas y memes en redes. El tema generó tendencias negativas para el Persidente. Incluso, la cadena rusa RT, en su versión en español, le dedicó un video para parodiar por el mensaje.
Moreno respondió con humor. Sostuvo que nunca hay que “perder la alegría, el optimismo y la esperanza”. Ese tuit se convirtió en el segundo con más reacción en lo que va del año, consiguiendo 7.334 réplicas y likes. El primero fue el refrán de su abuela.
En general, Moreno mantiene en sus mensajes un tono positivo, que evita la confrontación y la descalificación. Eso marca una diferencia sustancial con su antecesor, que ha usado las redes como herramienta de ataque y descalificaión sistemáticos a sus detractores.
Sus mensajes, según la Segcom, procuran “ser constructivos, promover el diálogo, la tolerancia, la defensa de la libertad de expresión y los derechos humanos; fomentan valores, difunden información y alientan a practicar valores cívicos”.