PODCAST: Una ecuatoriana relata cómo enfrenta el aislamiento por el coronavirus en Nueva York

“No hay niños en las calles, hay escasez de alimentos”

 Cristine Fredericks, 42 años, ecuatoriana nacionalizada estadounidense. Vive en Nassau County, en Long Island, Nueva York. Es escribana de la Corte de Nueva York. Este es su testimonio.

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“Ya no puedo ir al trabajo desde ayer martes. Solo atienden casos de extrema urgencia en tribunales. Solo hay un juez diario. Para casos criminales, porque está de por medio libertad de las personas o de violencia familiar, y los casos de los niños. Casos civiles no se están atendiendo. 

“La Universidad ha sido cerrada desde el miércoles pasado, al igual que escuelas y colegios.  Hasta junio próximo los centros educativos tendrán clases virtuales. No hay niños en las calles. 

“No puedo hacer teletrabajo porque manejo información de procesos judiciales confidenciales. Vivo en Long Island. Teníamos 50 casos hace dos días y hoy llegamos a 200, esto se está saliendo de control. Las autoridades están pidiendo la colaboración de médicos cesantes, jubilados para atender la emergencia. Es una pandemia de consecuencias terribles, insospechadas. 

“Ayer fue nuestro primer día de confinamiento, junto con mi mamá Rita y mi hijo Emilio, que estudia en la universidad. Los precios de las cosas han subido mucho. No hay papel higiénico en centros comerciales, que están desabastecidos. Hay menos alimentos y enlatados. Están desapareciendo.

“Nuestro pasatiempo por el momento es limpiar la casa, arreglar muebles, poco a poco iremos entrando en otros pasatiempos por internet. Les sugiero ver la película Parásito. 

«La mejor manera de evitar el contagio es quedarse en casa, y pensar que es una nueva oportunidad para un cambio en nuestra vida”. 

 

El cuaderno secreto de Julian Assange al descubierto

Código Vidrio accedió a una copia del cuaderno en el que Julian Assange hacía sus apuntes. Ese documento fue hallado por las autoridades diplomáticas ecuatorianas entre las pertenencias del activista de WikiLeaks, tras su expulsión de la embajada en Londres, en abril pasado.

De ese manuscrito se desprende que el australiano estaba al tanto sobre la información que se planeaba filtrar de Ina Papers, la offshore del hermano del presidente Lenin Moreno, en una página creada para ese propósito. Hay indicios de que conocía cuándo se iba a divulgar. Al día siguiente anunció la filtración en su cuenta en Twitter; le siguió el expresidente Rafael Correa, que también estaba al tanto. Entró de lleno en una campaña para desprestigiar al Presidente, que desmintió cualquier relación con la empresa creada en Panamá.   

El documento también revela la preocupación de Assange por el tema económico; su interés por recibir fondos, sus previsiones sobre los gastos de su defensa, y su disgusto porque la embajada ecuatoriana le estaba cobrando por el servicio de internet. En 2020 tenía un proyecto estrella: publicar su autobiografía que cambiaría la narrativa sobre su figura. Eso quedó registrado de su puño y letra.

También quedó documentado su temor de ser  espiado, tanto por el Gobierno ecuatoriano, como por la CIA. Eso consta en varias páginas de su manuscrito, que además describe la situación política interna de Estados Unidos, sus juicios y posible extradición.

Redacción Código Vidrio

Enigmático y calculador. Planificador. Solo un detalle se le escapó de las manos: cuando fue detenido en la embajada ecuatoriana en Londres, en abril de 2019, Julian Assange dejó atrás un manuscrito; un cuaderno de pasta negra dura, en el que hizo sus anotaciones.

Código Vidrio accedió a una copia de este documento por fuentes de la embajada en Londres. El manuscrito revela sus principales preocupaciones, los escenarios y los proyectos del activista y hacker australiano, quien estuvo asilado entre mediados de 2012 y abril de 2019, en la embajada ecuatoriana.

Julian Assange tenia a su disposición tres habitaciones de la embajada. Una de ellas (foto) era usada como su oficina para atender a algunas de sus visitas. Foto Cancillería-informes UC GLOBAL.

El manuscrito es parte de las pertenencias que tenía Assange y fueron inventariadas inicialmente por personal diplomático al mando del embajador Jaime Merchán, quien le notificó el retiro del asilo y lo entregó a la policía británica.

Verficamos con fuentes cercanas a la investigación la veracidad del cuaderno.

Los objetos fueron retirados, entre el 20 y 23 de mayo del 2019, por los fiscales Wilson Toainga y Fabián Chávez, como parte de la asistencia penal solicitada por Estados Unidos dentro del proceso de extradición que encara el creador de WikiLeaks. Todos esos objetos están en Quito bajo custodia de la Policía Judicial.

La defensa de Assange ha criticado duramente la incautación de sus objetos personales, alegando que lo actuado por la Fiscalía atentaba contra los derechos de privacidad del australiano y no era confiable, pues se “rompió la cadena de custodia desde cuando fue detenido por la policía inglesa”.

Advertencia: no se trata de un diario (que también está entre los objetos personales incautados por las autoridades ecuatorianas), ni de un relato enhebrado con el hilo de sus pensamientos o recuerdos. La estructura narrativa es sui géneris.

Es más bien un código, un registro telegráfico con palabras claves que se entrelazan por líneas, flechas, cuadros. Como el lenguaje de un programador, escrito por medio de una secuencia de órdenes en forma de algoritmos, para cumplir en un orden específico.

Deliberadamente complejo ante los ojos extraños; sencillo de descifrar para su equipo cercano. No parece, sin embargo, que haya sido escrito para otro destinatario que él mismo. Es posiblemente el códice de su visión particular de sus amigos y enemigos: no es un hombre de medias tintas el autor de estas páginas.


Estas son algunas de las páginas más relevantes del cuaderno. Se destacan apuntes sobre la offshore Ina, del hermano del Presidente, así como las fechas del plan que se había previsto para su extracción a Rusia en diciembre de 2017. También se apunta la supuesta conexión de la CIA y Lenin Moreno.

En una de las páginas se aprecia, por ejemplo, el dibujo, con trazos infantiles, de un hombre con la soga al cuello. Bien pudiera ser una imagen profética figurada de su propio destino.

Tras un análisis del contenido del manuscrito de Assange establecimos, al menos, cinco temas recurrentes, fundamentales.

El caso Ina Papers

El australiano Julian Assange bien pudo conocer los secretos mejor guardados del Ecuador, antes de su difusión en un sitio web creado con ese propósito. Una página del manuscrito es esclarecedora. Contiene las palabras: “Ec. Lenin. 1 march. Leak. President’s Iphone. Offshore corruption, lavish lifestyle. ‘Ina Papers’”. La traducción es: “Ecuador. Lenin. 1 de marzo. Filtración. El Iphone del Presidente. Corrupción de empresa en ultramar, estilo de vida suntuoso. ‘Ina Papers’”.

Menciona una cifra: 18 millones de dólares. Es el valor que se habría depositado en una de las empresas constituida en 2012, cuando Moreno era vicepresidente de Correa.

Assange, además de las habitaciones que ocupaba, también sesionaba con sus abogados y otros visitantes en la sala de reuniones de la sede. Aquí aparece en una visita del entonces canciller Ricardo Patiño junto a su abogado Baltasar Garzón. Foto informes UC GLOBAL.

Otra de las páginas del manuscrito menciona que “WL retweeted Congress” y relaciona esta frase con Ina Papers, la “compañía off shore del hermano del Presidente, en Panamá”, que sería la traducción del manuscrito. La anotación menciona que hay fotos íntimas de la familia presidencial. Por el contexto debe entenderse que WL significa Wikileaks y que retuiteó información relacionada, desde el 1 de marzo.

En su cuenta de Twitter, Wikileaks deslindó responsabilidad alguna en la filtración de los Ina Papers: aclaró que se limitó a informar en su sitio que una investigación estaba en curso.

Sin embargo, el entonces Secretario de Comunicación, Andrés Michelena, dijo que los Ina Papers formaban parte de un complot internacional de Julian Assange, el presidente venezolano Nicolás Maduro y el expresidente Rafael Correa, para derrocar a Moreno de la presidencia ecuatoriana. En su momento el presidente Moreno también criticó la difusión de 200 fotos personales y familiares de su celular, y responsabilizó a WikiLeaks.

Según la página virtual de apoyo a Wikileaks (Defend Wikileaks), “Ecuador torció los vergonzosos documentos de Ina Papers como pretexto para expulsar a Assange”.

Dos semanas antes, el 19 de febrero del 2019, el portal La Fuente difundió la historia “El Laberinto Offshore del Círculo Presidencial”.

El primer día de marzo, salió al aire el sitio web inapapers.org y una cuenta en Twitter, que no solo difundió el reportaje de La Fuente.

También publicó fotos personales de Moreno y su familia en las que se destacan los supuestos lujos que disfrutaban durante su estancia en Ginebra, entre 2014 y 2016.

Las fotos muestran a Moreno en pijamas en la cama, a sus hijas y su esposa paseando y supuestas compras de ropa, zapatos y joyas.

El 9 de abril, Assange fue expulsado de la embajada del Ecuador en Londres y entregado a la Policía inglesa. No pudo llevarse ninguna de sus pertenencias. Foto archivo.

En esos días, WikiLeaks también difundió los mensajes de «INA Papers» en Twitter.

La filtración de Ina Papers ha sido parte de la campaña sostenida de Correa y sus seguidores en redes sociales para denunciar la supuesta corrupción del Mandatario, quien negó tener una empresa o cuenta offshore en paraísos fiscales.

En abril, la Asamblea y la Fiscalía abrieron investigaciones para determinar la veracidad de las denuncias, hasta ahora sin resultados.

Dinero, dinero…

Varias de las páginas detallan la preocupación de Assange por conseguir fondos. Por juntar con equipo “bueno, disponible y confiable”, para el cual requeriría un millón de libras esterlinas en dos años, mientras que para el juicio debía provisionar otras cinco millones.

Su equipo debería apoyar en labores de contactos con prensa, hacer lobby. En la coordinación debía articularse el trabajo de abogados, asistentes, investigadores y expertos en levantar fondos. Un líder con buen criterio debía encargarse de la coordinación. También debía identificar voceros en varios países en simultáneo (Reino Unido, Estados Unidos y Australia).

Para levantar los fondos, buscaba “donantes ricos”, tanto de Estados Unidos como del Reino Unido.

En otro acápite, los apuntes mencionan que en la sede diplomática ecuatoriana le estaban cobrando la conexión al servicio de internet.

En un apunte hace referencia a Putin, en el contexto de un posible pago. Habla de influencia y poder sobre el proceso, se entiende que el judicial.

En más de una ocasión, las autoridades ecuatorianas en Londres denunciaron por escrito a la Presidencia, que entonces era ocupada por Correa, que Assange rentabilizó su encierro mediante el apoyo económico que recibía mensualmente, además de los beneficios por la venta de sus apariciones públicas y derechos por los libros y documentales que le hicieron, también cobraba por algunas entrevistas.

En sus anotaciones, Assange también se refiere a las posibilidades electorales de Correa, Lenin, Lasso; a Maduro y al golpe de Juan Guaidó, en Venezuela.

Luego de ser apresado por policías ingleses, en Londres también se inició el proceso de extradición a EE.UU. Roger Waters, uno de los fundadores de Pink Floyd (derecha), se cuenta entre sus principales defensores y organiza eventos internacionales y protestas, para que no sea llevado a ese país. Foto archivo.

Su autobiografía

La intención de publicar su autobiografía en 2020 se revela en el escrito. Es una de las pocas veces que deja un registro del año, se destaca la palabra Caída (Downfall), junto a una consigna: crear la nueva narrativa, autobiografía, edad juvenil. Los nombres de Trump, y Hillary Clinton y la abreviatura de Demócratas (Dems) se leen en esta parte. “Tu historia no se ha contado”, se lee en la parte final de la página, junto con una nueva alusión al año (aparentemente, el de la publicación esperada, 2020).

El miedo al espionaje de la CIA

“Ecuador graba todo” se lee en una parte del cuaderno. Una flecha une esta aseveración con la sigla CIA. En un cuadro destacado, se lee que el FBI interrogó al personal (staff).

En otra parte, escribió dos veces las palabras Truman Show y el nombre del actor Jim Carrey. La película, lanzada en 1998, muestra la vida de un personaje de vida monótona y rutinaria. Solo cuando llega a la vida adulta entiende que hay una simulación creada por los productores de un reality show, y que cada instante de su existencia es filmado por cámaras ocultas, mientras millones de teleespectadores fisgonean su vida personal.

Escribió sobre las restricciones a su libertad de expresión. Cerca de esta idea, anotó la palabra tortura. Subrayó las palabras “obligación de protegerme” y “salud”.

LOS EQUIPOS Y PERTENENCIAS DE ASSANGE

Las pertenencias que tenía Assange en la embajada de Ecuador en Londres fueron retiradas, entre el 20 y 23 de mayo del 2019, por los fiscales Wilson Toainga y Fabián Chávez.

Durante tres días, los agentes realizaron la pericia como parte de una asistencia penal al Departamento de Justicia de EE.UU., que impulsa la extradición del creador de WikiLeaks, acusándolo de 17 cargos por difundir información secreta desde 2010.

Mientras estuvieron en la embajada, los fiscales revisaron tres cuartos que eran usados por Assange, a donde solo él podía ingresar con claves de seguridad en dispositivos electrónicos. Uno era usado como su oficina y estaba ubicado al lado del despacho del embajador, Jaime Merchán, en la parte frontal de la sede.

 

Así lucía la habitación donde Assange tenía su oficina, horas después de su expulsión y entrega a la Policía de Gran Bretaña. Se hallaron documentos, equipos, mobiliarios, celulares, libros.. Fotos: personal de la embajada en Londres.

Otro estaba a un costado del angosto pasillo del inmueble, donde guardaba sus equipos. Y la última era su habitación, donde solo se encontraron sus prendas de vestir y objetos personales, según una fuente de la sede.

De la habitación y la oficina, comentó uno de los fiscales, emanaba un olor desagradable, ambos espacios estaban desaseados y maltrechos.

Entre otros objetos, en dos de los cuartos se hallaron: 27 celulares de diferentes marcas y modelos, 11 laptops y computadores, 3 routers, 3 equipos wireless, cables para conexión de internet, 13 CDS, decenas de memorias USB y de video, tarjetas SIM, discos duros portátiles, cámaras fotográficas y de video, 2 grabadoras y 1 modem.

Las autoridades estiman que esos equipos informáticos y celulares tendrían 110 terabytes con miles de archivos cifrados.

Además, Assange tenía en su poder 37.760 euros, 480 libras esterlinas y 100 dólares, así como una tarjeta de débito a su nombre del banco suizo Postfinance, su diario (2013/2014) y un cuaderno de apuntes de pasta negra dura, a cuya copia accedimos.

Carlos Poveda, abogado de Assange en Ecuador, dijo en su momento, tras conocer esa diligencia, que lo actuado por la Fiscalía atentaba contra todos los derechos de privacidad del australiano y no era confiable, pues se “rompió la cadena de custodia desde cuando fue detenido por la policía inglesa”, una vez que Ecuador le retirara el asilo. “Desde ese instante debieron sellarse las habitaciones, los funcionarios diplomáticos no podían recoger sus pertenencias como lo hicieron, sin autorización judicial”.

Un informe firmado por el embajador Jaime Merchán, fechado el 24 de abril, y enviado a la Cancillería con el inventario de todas las pertenencias de Assange, indica que tenía decenas de aparatos electrónicos para conectarse a la red de internet de la embajada de forma clandestina. “Así desplegaba un alto nivel de activismo cibernético” hacia varios países.

LOS GRAFÓLOGOS DESCIFRAN SU CARÁCTER

En marzo del 2017, UC GLOBAL, empresa encargada en esa época de la seguridad en la embajada, pidió un peritaje grafológico y documental de la letra de Assange registrada en otros documentos.

El estudio fue realizado por especialistas titulados por la Universidad de Barcelona en documentoscopia, grafología, criminología y política criminal.

Según el análisis, Assange es una persona que prioriza la realización laboral ante la personal, “probablemente porque consiguió un status de trabajo con mucho esfuerzo y dedicación, sin disponer de ayudas externas o bajo una gran influencia del modelo paterno”.

Informe Grafológico

Su escritura evidencia que es un individuo con ideas claras e inamovibles. Sabe lo que quiere y qué debe hacer para alcanzar sus objetivos, aunque deba ser arrogante, agresivo y extrovertido para lograrlo. Inclusive “puede utilizar medios ilícitos para la finalidad que se propuso”.

Además, sus trazos muestran reacciones impulsivas y no teme entrar en un conflicto-discusión para tener la última palabra. “Puede ser duro y tajante si le atacan o si discrepan con él en una idea que tiene clara, o al menos así lo cree”.

“Puede ser inestable en sus relaciones personales y con el grupo de iguales, aunque también posee cierta empatía y emotividad, pero con los que le importan dentro de su núcleo selectivo”, destaca el estudio.

Los grafólogos identificaron también que tiene conflictos internos, pues “su ambición y valores no siempre van de la mano”.

Informe levantado por el embajador Jaime Merchán de las pertenencias de Assange

Es una persona que se exalta con facilidad -agregan los especialistas- por lo cual “a veces es reconcoroso y muestra total desprecio hacia quien le causa malestar”.

Para tener una relación pacífica con este tipo de personas -indica el estudio- lo más adecuado es no llevarle la contraria. “Afronta la vida sin miedos, con garra y ganas”.

El asilo de Julian Assange se puso en escena, tras meses de ensayos en Londres y Quito

Un mes antes del ingreso formal de Assange a la embajada de Ecuador en Londres, se creó el fondo específico 1335, para la adquisición de muebles y equipos, por 170 mil dólares. Se empleó para las adecuaciones con miras a la permanencia del futuro huésped (Assange) en el ´hotel´. Con ese dinero, se amplió el baño de mujeres, que se convirtió en una habitación con un sanitario empotrado y una ducha para uso exclusivo, en la parte posterior de la sede. 

Desde fines de 2010, el gobierno de Correa trató de contactar a Julian Assange para que le entregara todos los cables del Departamento de Estado de EE.UU. sobre Ecuador. Ese fue el inicio de la relación con WikiLeaks. Luego concretaron una entrevista con Rafael Correa para el canal ruso RT, leal al Kremlin.   

Fidel Narváez, José María Guijarro y la entonces embajadora Ana Albán coordinaron con Ricardo Patiño los acercamientos con el activista y hacker australiano y su equipo. Semanas antes de la concesión del asilo, se intensificaron los contactos y reuniones en Quito y Londres. 

Por Arturo Torres

Fue como una obra teatral. Todo indica que la entrada “sorpresiva” de Julian Assange a la embajada de Ecuador en Londres, el 19 de junio del 2012, fue una simulación política bien planificada.

El guión se armó meses antes en Quito y Londres y tuvo protagonistas, principales y secundarios, que pusieron en escena el melodrama.

Primer acto: El coqueteo. En noviembre de 2010, el viceministro de Relaciones Exteriores, Kintto Lucas, ofreció a Assange la residencia en Ecuador si él lo solicitaba, para conocer de primera mano su versión sobre la difusión de los 250.000 cables filtrados por WikiLeaks del Departamento de Estado.

Pero el presidente Rafael Correa desautorizó a su vicecanciller y criticó a Assange: “Cometió un error al romper las leyes de Estados Unidos y filtrar esa información. Si más tarde se permite que esto suceda sin ninguna sanción, pueden salir cuestiones muy graves para la seguridad del Estado”.

En Ecuador, los diarios El Comercio y El Universo habían empezado a publicar los cables más relevantes, luego de llegar a un acuerdo con WikiLeaks, que les estregó la información.

Después de la divulgación, el canciller Ricardo Patiño, empezó a buscar a toda costa, con sus colaboradores más cercanos, esa información directamente de WikiLeaks.

Julian Assange tenía orden de prisión desde 2010, por pedido de la justicia Sueca. Las autoridades inglesas ordenaron su arresto domiciliario, que cumplía en una propiedad en Norfolk, en las afueras de Londres. Foto tomada del documental Risk.

Correa, mientras tanto, mantenía una guerra sin cuartel contra los medios. Atacó a los dos diarios acusándolos de sesgar los cables, para perjudicar a su administración. Especialmente salió de casillas, luego de la publicación de un cable que denunciaba que el mandatario había nombrado comandante de la Policía a un oficial acusado de corrupción. Expulsó a la embajadora de EE.UU., Heather Hodges, al jefe de la CIA y al Grupo Militar. Eso marcó un rompimiento de facto de las relaciones y acabó con distintos acuerdos de cooperación en áreas de seguridad e Inteligencia, que solo empezaron a retomarse tras su salida del poder, en 2017.

Intereses de Assange y Correa confluyen

Segundo acto: Unidos contra un enemigo común. Los intereses de Correa y Assange empezaron a confluir, frente al mismo antagonista: EE.UU., que había declarado al australiano un hacker peligroso, una amenaza para su seguridad, por divulgar información secreta.

En ese contexto, Correa estrechó alianzas con China, Rusia e Irán, que se acercaron a los países de la órbita bolivariana, como parte de una lucha geopolítica global, para minar la hegemonía estadounidense y de sus aliados.

Casa adentro, sobre la marcha, Patiño armó un equipo de confianza para hacerse cargo del primer contacto con Assange. Lo integraron su asesor José María Guijarro, Chema o Txema, y el cónsul en Gran Bretaña, Fidel Narváez, con el apoyo de la embajadora en Londres, Ana Albán.

Tercer acto: El desembarco español. Chema había llegado al Ecuador con otros españoles de la Fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS), que tuvo convenios y asesorías con el gobierno de Correa, en temas políticos y de comunicación, entre 2007 y 2014.

También eran parte de esa Fundación Pablo Iglesias, Iñigo Errejón y Juan Monedero. Con los años ellos formaron el partido Podemos, que hoy cogobierna en España. De hecho, Iglesias es vicepresidente y Chema diputado.

Simultáneamente, por esos años los españoles habían trabajado para los gobiernos de Hugo Chávez y Evo Morales, y los asesoraron en los procesos constituyentes, al igual que en Ecuador.

Los españoles, que provenían de una vertiente política de izquierda radical y comunista, fueron una especie de puente entre los mandatarios de los países que agitaban la bandera del Socialismo del Siglo XXI y el bolivarianismo.

David Morales, dueño de UC GLOBAL, fue subcontratado por Carlos de Miguel (Der.), de Blue Cell, para dar seguridad a la embajada, un mes después del ingreso de Assange. La foto fue tomada días después en una reunión del personal de la sede diplomática en Londres.

La misión de llegar a Assange fue encomendada a Fidel Narváez, quien trabajaba en el consulado en Londres desde 2010. “Entré en contacto con Assange el primer trimestre de 2011. Accedió a publicar todos los cables de Ecuador en la plataforma de WikiLeaks. Ese fue el inicio de la relación del gobierno con él”, contó Narváez, entrevistado por este portal.

El hacker y activista australiano enfrentaba una investigación de la justicia sueca, por dos denuncias de acoso sexual. Cumplía un arresto domiciliario -ordenado por este caso- en las afueras de Londres, y desde entonces temía que los suecos querían entregarlo a EE.UU.

Assange se había encumbrado vertiginosamente desde el 2006 como una figura mundial, por revelar secretos sobre abusos contra los derechos humanos, corrupción en varios países, crímenes de soldados estadounidenses, que dispararon contra civiles en Irak y Afganistán.

Fidel Narváez y José María Guijarro (Der.) fueron personajes claves para la concesión del asilo a Julian Assange. Ambos coordinaron con el entonces canciller Ricardo Patiño y la embajadora Ana Albán, meses antes de su llegada a la sede. Narváez conectó a Assange con Rafael Correa.

Emergía como un símbolo de la lucha antiimperialista desde su plataforma de Wikileaks. Encajaba plenamente con los postulados del bloque liderado por Chávez, mientras Correa buscaba su propio protagonismo.

El 2012 los acercamientos y contactos del equipo de Assange y funcionarios del gobierno ecuatoriano se aceleraron; sobre todo después de que en febrero un tribunal inglés aceptara el pedido de extradición de Suecia.

Integrantes de WikiLeaks, en Ecuador

Los siguientes días, integrantes de WikiLeaks llegaron desde Londres a Quito y se reunieron en forma reservada en la Cancillería, entre otros, con Chema, quien trabajaba en la Unidad de Análisis Político: ese habría sido el primer paso de la operación asilo, según un funcionario que estuvo al tanto de las reuniones, y pidió el anonimato.

El 25 de marzo arribó a Quito Narváez en el vuelo 743 de Lan Chile, desde Londres, según su registro migratorio. En la Cancillería reportó las novedades y se reunió con el canciller Patiño y Chema. Uno de los temas tratados era la invitación para que Assange residiera en Ecuador, comentó una fuente cercana a WikiLeaks.

Narváez también participó en un taller de evaluación para cónsules en el Ministerio de Relaciones Exteriores y coordinó con la Secom y la Presidencia una entrevista entre Assange y Correa, en el canal Russia Today.

Un alto funcionario cercano esos años a Correa dijo, no obstante, que en la Presidencia no se hablaba del tema, que se mantuvo encapsulado en la Cancillería.

El cónsul regresó a Inglaterra el 13 de abril, en un avión de Iberia (vuelo 464), con disposiciones expresas para afinar los últimos detalles del diálogo, como parte de la estrategia definida.

Registros migratorios de Narváez, Guijarro y su pareja, la española Soledad Santander

“Tuvimos algunos encuentros para organizar la entrevista, le visité en Norfolk. Assange tenía una productora británica que vendía el programa en inglés al canal (financiado por el Kremlin)”, explicó Narváez, quien desde esa época se ganó la confianza del australiano de 47 años.

La premonitoria entrevista en el canal ruso RT

La entrevista por Internet se grabó el 17 de abril. Al revisarla detenidamente se entiende con claridad que era parte de un guión propagandístico, que buscaba posicionar a ambos como adalides de la lucha contra el imperialismo estadounidense, los emporios mediáticos, y las grandes corporaciones.

El 17 de abril del 2012, Assange entrevistó a Correa para un programa del canal ruso RT, donde hoy trabaja también el expresidente. El Kremlin financia ese medio, considerado de propaganda. Foto tomada del video en You Tube. 

Cuarto acto: El as de espadas. A los pocos días de grabar el programa, Correa mostró sus cartas, que señalarían la ruta hacia la entrega definitiva del asilo. En su acostumbrada sabatina dijo que el fundador de WikiLeaks había puesto en “jaque” a Washington y por eso «ha sido perseguido, calumniado, linchado mediáticamente».

Entre tanto, Albán regresó a Londres con instrucciones claras sobre Assange. Hemos buscado varias veces su versión, pero ha preferido no pronunciarse.

Un mes después, el 21 de mayo, la entrevista con el entonces mandatario salió al aire como parte de un nuevo programa llamado ´El mundo del mañana’. En ese diálogo, que transcurrió en un tono muy cordial, Correa dijo combatir a los monopolios mediáticos y a políticos disfrazados de periodistas que buscan “desestabilizar” a su gobierno. Assange solo asentía, concordaba con él en su posición  sobre los medios y la supuesta autocensura de los cables diplomáticos. Correa le dio la bienvenida al “club de los perseguidos”. Ambos sonreían.

A partir de entonces Assange cambió radicalmente de estrategia: difundió las filtraciones que llegaban a WikiLeaks de fuentes anónimas por su cuenta, sin colaborar con los medios que en una primera etapa fueron sus aliados, y luego tomaron distancia.

La extradición a Suecia aceleró el plan

Con el paso de los días, el temor a ser extraditado se volvió la principal preocupación del hacker, que el 30 de mayo de 2012 vivió un día tormentoso.

El Tribunal Supremo inglés confirmó la extradición de Assange, quien, según fuentes cercanas a Wkileaks, quiso adelantar su incursión y permanencia en la embajada de Ecuador en Londres. No obstante, se frenó a último momento al conocer que sus abogados habían ganado 14 días de postergación de su entrega a Suecia y la posibilidad de presentar un último recurso judicial. Solo habría ingresado por breves momentos a la sede y luego se retiró.

Los empleados diplomáticos y de servicios habrían sido conminados por disposición de Cancillería a tareas fuera de la embajada, según memo interno 19-12, hasta el día siguiente.

La embajadora Ana Albán recibió a Assange, el 19 de junio. Las primeras semanas hacía que su asistente preparara la alimentación para ambos, por temor a que lo envenenaran. Foto Cancillería.

Empiezan las remodelaciones, un mes antes del asilo

Quinto acto: Las adecuaciones del Hotel. Siguiendo lo planificado, el 21 de mayo -un mes antes del ingreso formal de Assange a la sede- la embajadora Albán creó el fondo específico 1335, para la adquisición de muebles y equipos, por 170 mil dólares. Según un informe de la Coordinación Administrativa de Cancillería, el fondo era para realizar adecuaciones para la permanencia del futuro huésped (Assange) en el hotel. Con ese dinero se amplió el baño de mujeres, que se convirtió en una habitación con un baño empotrado y una ducha para uso exclusivo. Al baño de hombres se le instaló una ducha y se volvió sanitario de mujeres, que en el futuro sería compartido con Assange. Esa remodelación costó 23.602 dólares, según un informe de la Contraloría.

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Estos documentos registran gastos de las adecuaciones, antes y después de la entrada de Assange


Entre el 31 de mayo y el 11 de junio también se adquirieron equipos de comunicación, dos computadores y una silla giratoria, que costaron 7 mil dólares, lo cual se detalla en la liquidación del Fondo en Finanzas. Se instalaron cámaras, micrófonos, cableados nuevos y las computadoras. Ese año la embajada gastó 465 mil dólares para el mantenimiento de Assange, el costo más alto de los siete años que duró el asilo.

Con el mobiliario y las primeras adecuaciones listas, seis días antes de la llegada del pirata informático, el 13 de junio arribó a Londres, en el vuelo 755 de KLM, Chema Guijarro.  Inmediatamente mantuvo encuentros con Albán y Narváez, que esperaban el ingreso del australiano en cualquier momento.

Su entrada finalmente ocurrió el 19 de junio. Llegó en una moto, con el cabello teñido de rojo, llevaba una chaqueta negra de cuero y gafas oscuras. Los preparativos y su transformación para no ser identificado fueron grabados por un camarógrafo, que estaba junto a la realizadora Laura Poitras, que luego difundió su documental RISK.

Al día siguiente, una vez que el Huésped ya estaba instalado en el Hotel, Chema Guijarro dejó Londres y regresó a Quito, en el vuelo 743 de Lan Chile. A su retorno informó los pormenores de lo ocurrido a Patiño.

En la embajada lo relevó su pareja, la también española Soledad Santander, que llegó desde Quito a Londres en un avión de KLM ese mismo día, 20 de junio. Se integró al personal diplomático como segunda secretaría. También fue contratada Priscila Kohn, que vivía en la capital británica y era muy cercana a Assange y a WikiLeaks, en la línea de Narváez, según un informe enviado a la Senain.  

Pedimos las versiones de Guijarro, Patiño y Correa, pero no obtuvimos respuesta. Tampoco contestaron los abogados de Assange.

Caos y desenfreno en la embajada

Tras el ingreso de Assange, el 19 de junio de 2012, medios de todo el mundo pusieron su atención en su caso, único en la historia diplomática. Foto Cancillería. 

Sexto acto: La embajada de cabeza. La llegada de Assange estaba prevista y autorizada de antemano. Ingresó  directamente sin ningún impedimento del conserje del edificio donde está la embajada, que como regla solo permitía la entrada de visitantes con la autorización previa de la embajadora o su representante, lo cual constaté personalmente en una visita en el 2015, cuando entrevisté por primera vez a Narváez, en la sala de reuniones de la sede.

De un momento a otro, la embajada se volvió un caos. Decenas de personas entraban y salían de la sede, periodistas y fotógrafos de medios de todo el mundo esperaban ansiosos en las afueras la declaración de Assange. Un equipo de 40 policías armados de Scotland Yard cercó la sede, colocó vallas y restringió la circulación, con camiones y patrulleros.

“Esos días fueron muy intensos e inusuales para todos. Entre el personal se dislocaron todas las rutinas, me quedé encerrado con él  y algunos miembros de su equipo por 40 días. Estaba preocupado de que tuviéramos lo esencial, como alimentos y otros implementos”, contó Narváez, que a partir de ese momento no se despegó del huésped, y se volvería “un activista más de WikiLeaks”, según dos embajadores consultados por este medio, aunque él sostuvo que solo realizaba las tareas que le encomendó la embajadora y Cancillería.

En ese período, el principal temor era la incursión de policías para capturar a Assange por la fuerza, ya que había violado su arresto y el asilo no era reconocido por su legislación.

Tras el ingreso, la embajada se volvió un caos. Assange, su equipo y visitantes causaron incidentes de todo tipo. No acataban las reglas de la embajadora, desbordada por la situación. El activista se candidatizó a la diputación en su país, Australia, pero perdió. Foto difundida por WikiLeaks a los medios.

Una alta fuente diplomática que estuvo al frente del proceso dijo que parte de la estrategia era concederle el asilo y luego pedir que el gobierno inglés le diera un salvoconducto para ir a Ecuador. La permanencia indefinida nunca estuvo en los planes de las autoridades ecuatorianas, que insistieron en vano durante años por la entrega del salvoconducto.

La convivencia en la sede se volvió insoportable, especialmente para el personal ecuatoriano. Los primeros problemas y fricciones ocurrieron por la gran cantidad de visitantes que llegaban.

Tratando de calmar las aguas, Albán hizo un primer intento por establecer reglas. Redactó un protocolo y lo entregó a Assange, quien lo pasó por una trituradora de documentos, alegando que no acataría ninguna norma y solo respondía a Correa y Patiño. El 16 de agosto, el Canciller anunció jubiloso que Ecuador le otorgaba el asilo al creador de WikiLeaks, “ante las inminentes represalias que pondrían en riesgo su integridad y su vida, en medio de la solicitud de extradición a Suecia”.

La víspera, en la embajada se temía una incursión violenta de la policía británica, lo cual habría acelerado la decisión.

“No teníamos horarios, dormíamos muy poco, en el piso, con colchones inflables y fundas de dormir”, recordó Narváez. “Estábamos solos. Aún no había una empresa de seguridad resguardando la embajada. Esos días fueron muy duros, de gran zozobra”.

En la última estapa de su permanencia en la sede, Assange recibió el regalo de su mascota, un pequeño gato, que también complicó las labores del personal de aseo. Fue un obsequio de una exembajadora de Argentina. Foto archivos de la embajada.

Después de un mes, la Senain contrató a la empresa ecuatoriana Blue Cell para dar seguridad y proteger a Assange, sus colaboradores y al personal diplomático. El propietario de la empresa era Carlos de Miguel, nacionalizado estadounidense que había tenido contratos con la Secretaría de Inteligencia por su contacto con Pablo Romero, quien recientemente fue extraditado a Ecuador. De Miguel subcontrató a David Morales y a su compañía UC Global, que asumió las tareas de seguridad.

“Inicialmente cuando me contacta, Carlos me comenta que se trataba de un asesoramiento y un estudio para que tomen una decisión. Es cuando llego a la embajada, me presentan a los personajes y veo el panorama, todo estaba de cabeza, fuera de control; realizamos un estudio y propusimos las primeras medidas de contención y control”, contó Morales, quien libra una serie de batallas legales, tras la salida de su empresa de la sede,  en 2018.

Si bien el asilo a Assange puso inicialmente a Ecuador y al gobierno de Correa en la mira mundial, despertando admiración de grupos y activistas afines a WikiLeaks, con los años su imagen se fue deteriorando y agrietó la relación con EE.UU., Gran Bretaña y España.

El círculo para Assange se cierra. Enfrenta un proceso de extradición a EE.UU., que trató de evitar a toda costa esta última década, mientras permaneció cautivo en Londres. Hoy ve más de cerca el rostro de la criatura que despertó en 2010.

El hacker Müller, cercano a Assange, se reunió en Quito con Ola Bini y capacitó a informáticos ecuatorianos

Andy Müller, considerado el brazo derecho de Julian Assange en WikiLeaks, estuvo en Quito en abril pasado. Mantuvo reuniones con el sueco Ola Bini, procesado por un supuesto acceso no consentido a sistemas informáticos del gobierno. También impartió capacitación a informáticos ecuatorianos. La visita del alemán ocurrió dos semanas antes de que Assange fuera expulsado de la embajada en Londres y de que Bini fuera detenido, con pocas horas de diferencia, en la capital ecuatoriana.  

Por Arturo Torres

Los servicios de inteligencia de Ecuador y Estados Unidos siguen la pista de las posibles conexiones entre el alemán Andrew Müller-Maguhn, Julian Assange y el sueco Ola Bini. Assange está acusado de hackear y divulgar información sensible y clasificada de Estados Unidos, con la colaboración de Müller.

Un indicio de esa relación fueron las reuniones que Bini mantuvo en Quito con Müller, a inicios de abril de 2019, una semana antes de que el gobierno ecuatoriano le retirara el asilo a Julian Assange, y de que capturara al sueco en Quito.

Dos altas autoridades del Gobierno y la Justicia ecuatoriana consultadas creen que los encuentros no fueron casuales, sino parte de una estrategia que se ha ido develando sobre el posible ataque a sistemas informáticos de Ecuador y otros países, que se afianzó en el régimen anterior de Rafael Correa.

La defensa de Bini dijo que las reuniones fueron parte de una capacitación que impartió Müller a integrantes del Centro de Autonomía Digital (CAD); uno de sus integrantes también corroboró que dictó un taller de programación.

Desde fines de diciembre del 2017, el personal de seguridad de la embajada de Ecuador en Londres puso énfasis en documentar las reuniones de Assange con Bini y Müller por pedido del gobierno, según consta en un correo al que tuvimos acceso.

Una fuente del gobierno de EE.UU., cercana a la investigación, dijo que hay indicios de que Bini habría colaborado con WikiLeaks, al igual que el alemán Müller.

MIENTRAS ESTUVO EN LA EMBAJADA, ASSANGE FUE VISITADO POR MULLER Y BINI, POR SEPARADO, DESDE 2013  

Bini ha negado ser hacker, asegurando que es un informático defensor de derechos digitales, especializado en desarrollar software libre para la protección de información privada, y ha admitido que es amigo cercano de Assange, pero no integrante de WikiLeaks.

Varios organismos de derechos humanos cuestionan el proceso contra Bini, por supuestas violaciones al debido proceso, incluidas las relatorías de las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos para la libertad de expresión. Ambas señalan arbitrariedades procesales contra el activista del software libre.

Bini enfrenta un juicio penal por un supuesto acceso no consentido a sistemas informáticos de la Corporación Nacional de Telecomunicaciones. Su audiencia preparatoria de juicio estaba prevista para este jueves, pero se pospuso para el 17 de marzo.

En abril de 2019, la policía británica arrestó a Assange, luego de que el Gobierno ecuatoriano le revocara el asilo. El fundador de WikiLeaks cumple actualmente una pena de un año de prisión en Londres por violar las condiciones de su fianza en el Reino Unido, y desde el lunes 25 de febrero enfrenta un proceso de extradición a EE.UU. que lo acusa de atentar contra su seguridad, al revelar informes secretos del Pentágono.

Müller y Bini visitaron a Assange en la embajada, al menos 15 veces los últimos años, separadamente, y mantuvieron reuniones que fueron grabadas por las cámaras de seguridad.

Video de Müller en una visita a Assange en Londres

El sueco visitó a Assange la última vez el 31 de enero de 2019. Müller estuvo con el australiano el 21 de febrero, según los registros de ingreso a la sede diplomática en poder de la Fiscalía.

Müller es considerado por EE.UU. un personaje clave en la interferencia de WikiLeaks en las elecciones presidenciales del 2016. Según la investigación del Fiscal especial Robert Muller, los miles de correos divulgados del Partido Demócrata fueron transferidos personalmente a Assange en la embajada por varios de sus socios: el principal sería el pirata informático Müller-Maguhn, que “pudo haber asistido con la transferencia de esos documentos robados a WikiLeaks”.

Assange y Müller-Maguhn se conocen desde hace muchos años. En 2012, el australiano  lo entrevistó para la cadena rusa oficialista RT, para discutir el futuro de Internet y de la privacidad digital. El alemán también está involucrado con grupos de tecnología masiva y formó parte de la junta directiva de Icann, la organización internacional que rige los dominios de Internet. En declaraciones a The Washington Post negó haber accedido a la información hackeada.

Las reuniones de Bini y Müller en Quito

Müller llegó el 29 de marzo a Quito, procedente de Berlin. Impartió un taller a informáticos del CAD.

Este portal accedió imágenes recabadas de diversas fuentes donde se aprecia al alemán Müller durante su permanencia en Quito, entre el 31 de marzo y el 6 de abril del año pasado.

En las fotografías se lo ve junto a Bini y a integrantes del Centro de Autonomía Digital (CAD), en las calles del centro norte de Quito, ingresando a restaurantes y otros locales.

Según el registro de Migración, el alemán Müller, a quien se consideraba el principal contacto de Assange con el mundo exterior mientras estuvo en la embajada, llegó a Quito el domingo 31 de marzo a las 20:45, en un vuelo de Copa, procedente de Berlín.

Luego se trasladó al Swissotel, donde estuvo alojado durante toda la semana.

Fuentes del CAD, que pidieron el anonimato, confirmaron que mientras estuvo en Quito, Müller dio una capacitación a todos sus integrantes, puesto que estaban empezando algunos proyectos y necesitaban apuntalar la planificación para el trabajo de distintas áreas.

Ola Bini y Müller acudieron a un bar, en el sector del Itchimbía, en el centro de Quito, en abril del 2019.

“Cuando Andy vino inició una semana de planificación de trabajo desde el 1 de abril”, comentó una integrante del CAD.

El CAD es una organización sin fines de lucro con sede en Quito, según consta en su página web. Su objetivo es investigar y programar herramientas técnicas para mejorar la seguridad digital. En 2018 uno de sus fundadores fue Ola Bini.

Entre sus integrantes consta una persona que a la vez fue representante legal de la empresa desarrolladora ToughtWorks-Ecuador, que abrió como subsidiaria de la sede en Chicago, donde antes trabajaba Bini.

El sueco llegó al país ese mismo año con una visa de trabajo junto a su esposa para impulsar la subsidiaria y dar capacitación.

Muller y Bini iban todos los días al CAD, en el centro norte de Quito. 0 integrantes del CAD, realizaron un paseo turístico por el Centro Histórico y visitaron las plazas de San Francisco y Santo Domingo. En la noche, Müller y Bini, que son buenos amigos y tienen las mismas afinidades profesionales, estuvieron en un restaurante, en el sector céntrico, en el Itchimbía.

Una semana de capacitación 

Las reuniones en el CAD se realizaban en la mañana y en la tarde. Müller acudía todos los días, antes de las 9, caminando con una maleta de mano oscura, desde el hotel, que se encuentra a poca distancia del centro.

El martes 2 de abril, Müller y Bini, quienes vestían de negro, junto a unos 2

El resto de la semana las reuniones en el CAD siguieron, hasta el viernes. “Todo el equipo estuvo en el taller, trabajamos en esto para profundizar en la filosofía y metas de la organización, evaluando experiencias anteriores del CAD en Brasil”, según una de las integrantes de la entidad.

Al finalizar el encuentro presentaron resultados de equipos de trabajo y definieron los proyectos e infraestructura que iban a manejar los siguientes meses.

Carlos Soria, abogado de Ola Bini, coincidió al ser consultado en su momento en que Müller estuvo en Quito para un taller de capacitación junto a Bini. “Müller es parte del equipo del CAD y maneja la infraestructura tecnológica en Alemania; imagino que su visita al Ecuador estuvo relacionada con su trabajo”, dijo Soria.

Pasaporte, ficha personal, y registro de Migración del alemán

Müller regresó a Alemania el sábado 6 de abril. Cinco días después Assange y Bini fueron detenidos, en Londres y Quito, con varias horas de diferencia.

Las agencias de Inteligencia de Ecuador y EE.UU.creen que en Quito Bini realizaba un trabajo clave para WikiLeaks, a través de otras empresas desarrolladoras de software y sus contactos con el Gobierno. Sus abogados niegan esa posibilidad y han denunciado que es parte de una estrategia de persecución, orquestada por el gobierno ecuatoriano.

Bini estuvo en Venezuela, semanas antes de su detención

Semanas antes de ser detenido en Quito, el programador sueco asistió al Congreso Internacional de los Pueblos, realizado en Venezuela, con el auspicio del gobierno de Nicolás Maduro.

Ola Bini estuvo en Venezuela en dos ocasiones, la última en febrero del 2019: acudió a un encuentro organizado por el gobierno.

Entre los asistentes destaca en una fotografía la figura de Bini, vistiendo totalmente de negro, con sombrero. En otra imagen se lo ve de pie aplaudiendo las intervenciones de autoridades venezolanas.

Su presencia allí respondió a la celebración de la Asamblea Internacional, realizada en Caracas del 24 al 27 de febrero de 2019. Fuentes cercanas dijeron que fue invitado por los organizadores y acudió para demostrar solidaridad hacia el gobierno de Venezuela.

Según registros migratorios, Bini hizo más de 70 viajes entre finales del 2013 y principios de 2019. La mayoría tenían como destino países como Brasil y Chile. También viajó a Suecia, su país natal; Holanda y España. Solo a Europa se registran 28 viajes hasta abril del 2018.

Defensa de Bini anuncia acciones legales contra jueza Proaño

La audiencia preparatoria de juicio contra Ola Bini, que estaba fijada para mañana, se pospuso una vez más: se realizará el 17 de marzo, por pedido del fiscal del caso Fabián Chávez, quien dijo que no podría acudir porque es parte del equipo de la fiscal Diana Salazar que interviene en el juicio Sobornos, que entró en etapa decisiva estas últimas semanas.

Redacción Código Vidrio

La defensa del sueco Ola Bini anunció que demandará a la jueza Yadira Proaño, por diferir, una vez más, la audiencia preparatoria de juicio por el supuesto “acceso no consentido a sistemas informáticos” del gobierno ecuatoriano.

La diligencia, que estaba programada para este jueves 5 de marzo, fue pospuesta para el 17 de este mes, por pedido del fiscal del caso Fabián Chávez, quien dijo que no podría acudir porque es parte del equipo de la fiscal Diana Salazar que interviene en el juicio Sobornos, que entró en etapa decisiva estas últimas semanas.

Carlos Soria, abogado de Bini, dijo que esta nueva postergación violenta los derechos de su defendido a un debido proceso. “Es inexplicable que la jueza acepte el pedido del fiscal, cuando la audiencia de nuestro caso fue decidida el 29 de enero, antes de que se fijará la del juicio Sobornos, el 6 de febrero”.

Precisamente, Amnistía Internacional acaba de emitir un pronunciamiento pidiendo que las autoridades garanticen un juicio justo a Bini. “El gobierno debe abstenerse de acusar públicamente al defensor digital Ola Bini y de intimidar a su defensa, para que el juicio que enfrenta pueda ser verdaderamente justo. Las organizaciones de la sociedad civil seguiremos de cerca el proceso”, dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

Además se debe garantizar la independencia e imparcialidad del proceso y evitar cualquier injerencia indebida en el mismo, agregó. “En particular, el poder judicial debe verificar que cualquier prueba utilizada contra Bini haya sido obtenida con apego al derecho internacional”.

Para Soria, la postergación no está apegada a derecho, pues afecta la situación de Bini, que tiene limitaciones para su movilidad y manejo de sus cuentas. “Está en total indefensión, secuestrado por el Estado. Sus padres ya han venido en tres ocasiones para intentar acudir a la audiencia”.

Según la ley, la audiencia debía relizarse 15 días después de que concluyó la etapa de instrucción, en agosto pasado, hace seis meses. “La jueza ni sisquiera nos dio la oportunidad de rebatir el pedido del fiscal, por eso consideramos la posibilidad de demandarla,  por no garantizar la tutela efectiva de Ola Bini, con una acción en la Corte Constitucional”.

La sombra de Assange persigue a Bini, que vuelve al banquillo de los acusados

Este jueves se realizará la audiencia preparatoria de juicio contra el sueco Ola Bini, acusado de un supuesto acceso no consentido a sistemas informáticos del Gobierno. La Fiscalía pedirá que el informático sea llamado a juicio formalmente, con base a informes periciales de la policía y la CNT. Su defensa dice que no hay pruebas sólidas y que se trata de una persecución política, por su amistad con Julian Assange, fundador de WkiLeaks.

Redacción Código Vidrio

La jueza penal Yadira Proaño decidirá la suerte judicial del programador sueco Ola Bini, acusado de un supuesto “acceso no consentido a sistemas informáticos” del gobierno ecuatoriano.

La audiencia preparatoria de juicio está fijada para este 5 de marzo, en el juzgado del complejo judicial del norte

El caso contra Bini tiene un cordón umbilical: su relación con el fundador de WikiLeaks Julian Assange, a quien el gobierno ecuatoriano le retiró el asilo el 11 de abril pasado y lo entregó a la policía inglesa.

Ola Bini visitó 15 veces a Julian Assange en la embajada en Londres. Por eso los organismos de inteligencia de Ecuador y EE.UU. creen que es un operador de WikiLeaks, y que vino al país en 2013 con una misión específica.

Assange cumple una condena de 50 semanas de cárcel por evadir su arresto en 2010, y paralelamente enfrenta un proceso de extradición solicitado por Estados Unidos.

Las horas siguientes a la captura del australiano, en 2019, Bini fue detenido en el aeropuerto de Quito, mientras intentaba abordar un avión en el que viajaría a Japón.

La operación -según conoció Código Vidrio- fue coordinada entre autoridades de EE.UU. y Ecuador, que realizaban seguimientos de inteligencia a Bini, por su cercana relación con Assange y WikiLeaks, lo cual ha sido negado por sus abogados.

Los servicios de Inteligencia también investigan las conexiones del sueco, de 37 años, con el alemán Andrew Müller-Maguhn, brazo derecho de Assange, acusado de hackear y divulgar información sensible y clasificada, especialmente durante la campaña presidencial en EE.UU.

Entre junio y octubre de 2016, WikiLeaks publicó miles de correos del Partido Demócrata, filtrados por hackers que trabajan para agencias de Inteligencia de Rusia, según la investigación del fiscal especial Robert Muller.

Bini tiene medidas sustitutivas

Carlos Soria, abogado de Bini, confirmó que la audiencia se realizará este jueves. El informático, acusado de ser hacker por el gobierno, está procesado por el presunto delito de “ataque a la integridad de sistemas informáticos” del gobierno.

Bini estuvo preso en la cárcel de El Inca, en Quito, entre abril y junio de 2019. Salió con un Hábeas Corpus. Tiene medidas sustitutivas. Foto archivo particular.

Estuvo detenido entre abril y el 20 de junio pasado, cuando recuperó su libertad, una vez que la Corte Provincial le concediera el recurso de Hábeas Corpus, estableciendo que su detención fue “ilegal y arbitraria”.

Desde ese día, la Corte le otorgó medidas sustitutivas, por lo cual debe presentarse todos los viernes en la Fiscalía, no puede salir del país y tiene bloqueadas sus cuentas.

Su defensa estima que al otorgársele la libertad a Bini se evidenció que lo actuado en su contra era nulo, pues nunca hubo pruebas del supuesto hackeo en los dispositivos que se le incautaron cuando fue apresado. “Mi defendido está secuestrado por el estado ecuatoriano”, dijo el abogado.

Soria comentó que en la audiencia de juicio probarán de forma contundente que el juicio carece de pruebas y que es una persecución política, por su amistad con Assange.

Desde 2013 a 2019, el programador visitó 15 veces a Assange, mientras estuvo asilado en la embajada de Ecuador en Londres, según reportes de la Cancillería adjuntados al juicio.

Esta es la fotografía que Bini hizo a la página de la CNT, donde aparece un mensaje de advertencia sobre un posible acceso no autorizado a esa información.

Fiscalía ratificará su acusación 

Este portal conoció que el fiscal Fabián Chávez, quien dirige la investigación, pedirá que Bini sea llamado a juicio por acceso no consentido al sistema informático de la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT). Este delito está penado con tres a cinco años de cárcel.

La principal prueba de la Fiscalía contra Bini se basa en informes de la Policía Judicial y de la CNT, que analizaron una fotografía hallada en su celular. La foto encontrada por la Fiscalía evidenciaría que el programador intentó ingresar, sin autorización, en octubre de 2015 a la red de la CNT, que a su vez estaba interconectada con la empresa estatal Petroecuador y la extinta Secretaría Nacional de Inteligencia.

“La red LAN, que consta en la fotografía, es una red local y no pública”, según el informe O&M-REDES IP, 2019-08-016, elaborado por Carlos Medina, responsable de la CNT.  “Al ser una red privada, implicaría que Ola Bini ingresó a la red y una vez que estuvo en la misma intentó infiltrarse al equipo de la CNT, conllevando la intromisión a la red y vulnerando las seguridades establecidas por al empresa pública”.

Luego de ingresar a la red de la empresa desde su computador, Bini fotografió la pantalla con su celular y envió la imagen, a través de WhtasAp, a Marco Arguello. En la foto aparece la dirección IP LAN 181.113.57.169, “que denota un usuario (/home/olabini) y la descripción de prevención de ingreso no autorizado al equipo de la CNT, que daba servicio a Petroecuador-Senain”, indica un informe del perito criminalístico de la Policía, William Castro.

Este video registra la última visita de Bini a Assange, en enero de 2019.
La conversación no se entiende porque Assange encendió un distorsionador. 

Los registros de la red captados en la foto -según ese reporte- indican que es local (privada) y no pública. Bini intentó inflitrarse al equipo de la CNT, vulnerando las seguridades de la empresa pública, según el informe.

A la denuncia en contra de Bini, también se sumó la acusación particular impulsada por la gerente de la CNT, Martha Moncayo, contra Bini y Arguello, por la supuesta vulneración de su sistema. Así busca una “reparación integral por el perjuicio causado”.

Esta es la asistencia penal de EE.UU., que especifica los equipos de Bini que fueron revisados, y la información que contenían.

“La foto no prueba ningún delito”

Sin embargo, la defensa de Bini insiste en que la fotografía no prueba delito alguno. Y para sustentarlo pidió un peritaje autónomo, realizado por Galo Cárdenas, experto en informática.

El informe de la CNT no permite concluir si en el equipo se registró la creación de usuarios, señala el peritaje y añade: “El comando Telnet se lo podía ejecutar desde cualquier parte del mundo, ya que la dirección a la que apunta es una IP publicada al Internet. Sin embargo, la respuesta que el equipo debería dar es una conexión rechazada y no la pantalla que se visualiza en la fotografía”, indica el análisis técnico. “Entonces -agrega- cualquier persona podría ingresar a ese equipo”.

Soria recalca que Bini identificó que el sitio del Gobierno era vulnerable mientras navegaba en Internet, por lo cual envió la foto a Marco Arguello, con quien ha mantenido relaciones de trabajo, para que informara de la vulnerabilidad a esa compañía, con la cual tenía un contrato.

Arguello, otro de los implicados

Arguello también está implicado en este proceso por la Fiscalía. Mantiene relaciones con Bini a través de distintas empresas y actividades privadas, hace varios años.

Peritaje presentado por la defensa del sueco Ola Bini.

Él vendió un servidor a Bini, que mantenían en la empresa Telconet, para almacenar información, con el pago mensual de 5.000 dólares. Arguello también ha negado dentro del proceso su participación en el supuesto intento por vulnerar los equipos de la empresa pública.

Arguello es integrante del Centro de Autonomía Digital (CAD). En 2018 uno de sus fundadores fue Bini, quien también ha sido Director técnico. Entre sus socios están Sara Zambrano, Leslie Jarrín, Marco Arguello y Clara Robayo, según documentos que constan en el proceso.

En 2013, Jarrín también fue representante legal de la empresa desarrolladora ToughtWorks-Ecuador, que abrió como subsidiaria de la sede en Chicago, donde antes trabajaba Bini.

El sueco llegó al país ese mismo año con una visa de trabajo junto a su esposa, de la que luego se separó, para apuntalar la subsidiaria y dar capacitación a programadores.

El CAD mantiene nexos contractuales con ToughtWorks-Ecuador y también con Soporte Libre, otra empresa fundada por Jarrín y Arguello.

RECTIFICACIÓN
Sara Zambrano, presidenta del Centro de Autonomía Digital (CAD), nos envió una carta rectificando dos datos de la nota titulada ‘La sombra de Assange persigue a Bini, que vuelve al banquillo de los acusados’. Esencialmente señala que Clara Robayo ya no forma parte del directorio del CAD, y que esta entidad nunca ha tenido relaciones contractuales con ToughtWorks-Ecuador ni con Soporte Libre.
Los datos publicados por este portal constan en el proceso que se sigue contra Ola Bini. Lamentamos, de todas formas, cualquier equivocación.

Para ver la carta, haga clic aquí

La fiesta de Assange en el Hotel acabó con la cruda resaca en una prisión inglesa

El asilo de Julian Assange en la embajada de Ecuador en Londres estuvo marcado por los excesos. Esto provocó permanentes fricciones y choques con personal de seguridad y funcionarios diplomáticos. Entre su equipo de 17 colaboradores, destacaba la abogada Stella Morris, quien habría tenido una larga relación sentimental con el ´huésped´, según reportes enviados a la Senain desde la sede. Los documentos también sugieren la posibilidad de que el fundador de WikiLeaks hubiera tenido un hijo con ella. Sus abogados no se han pronunciado.

Redacción Código Vidrio

Llegó como una estrella de rock a la embajada ecuatoriana en Londres. Salió como un ermitaño, en medio de un huracán, en manos de la policía británica, en abril de 2019. Siete años de autoencierro le pasaron la factura.

Lo que ocurrió durante el asilo del activista Julian Assange en la sede diplomática tuvo tintes de festín, pero también de una cruda resaca, por los daños colaterales para su salud física y mental.

Hoy vive su peor pesadilla. Enfrenta un proceso de extradición, que arrancó a fines de febrero en Londres, y terminará probablemente en mayo, cuando las autoridades judiciales británicas decidan si lo entregan a Estados Unidos, que lo reclama por supuestos delitos contra sus seguridad nacional, tras la difusión de 250.000 cables que daban cuenta de crímenes de guerra en Afganistán, Iraq y Guantánamo, así como de las actuaciones de embajadores de EE.UU. en todo el planeta.

“El huésped tiene una naturaleza egoísta y de superioridad sobre las personas que le rodean. Le gusta ser el protagonista y que los demás le muestren cierto grado de servilismo. Hace claras muestras de conducta antisocial y no acata normas, a menos que sean las suyas”. Así lo describió un informe de UC GLOBAL, la compañía que daba seguridad a la embajada, requerido a mediados de 2014, por el entonces poderoso Secretario de Inteligencia ecuatoriano, Rommy Vallejo.

Vallejo había asumido el cargo meses atrás, y estaba preocupado por reiteradas quejas de la cabeza de la delegación diplomática, Juan Falconi, quien llegó con la misión de encontrar una rápida salida para que Assange dejara la embajada y si dirigiera a otro país, según comentó.

Pero Falconi tenía otro propósito: poner en orden el Hotel, como se conocía a la sede, y frenar los excesos del Huésped (Assange) y sus variopintos invitados: hackers, espías, extremistas, políticos, filósofos, periodistas, cantantes, artistas, todos subyugados por el ícono de la era digital.

El huésped ocupaba tres cuartos de la estrecha sede, localizada a un costado de Harrods, la lujosa tienda en el centro de Londres. Tenía una oficina junto al despacho del embajador, para antender a sus visitas, aunque también ocupaba la sala de reuniones, un cuarto donde tenía su dormitorio y otro espacio usado para guardar sus cosas.

Assange se sentía intocable y poderoso. En general, no acataba la autoridad de los embajadores, aludía que tenía contacto directamente con Quito, en alusión al entonces canciller Ricardo Patiño y a sus asesores españoles, que luego serían prominentes figuras de la política en su país, especialmente José María Guijarro, Txema, e Iván Orosa, identificados con la línea de izquierda afín a Podemos.

El amigo cercano de Assange, Stphen Hoo, llegó varias veces a la embajada en 2017, con un bebé de pocos meses de edad, que posiblemente no era su hijo.

“Pasa por momentos de depresión (de dos a tres días), que luego derivan en situaciones explosivas de desenfreno, que suele acentuar por un elevado consumo de alcohol (whisky, vino)… El estado físico general del huésped es bueno dentro de la situación en la que se encuentra; dispone de material deportivo que utiliza en forma regular (cinta andadora, lámpara de rayos UVA, juego de pesas); si bien es cierto que últimamente ha cogido algo de sobrepeso ya que la actividad es limitada por razones obvias de espacio”. Así reseña uno de los informes que revisamos la conducta del huéped.

Sus abogados han insistido en que Assange era provocado por el personal de seguridad y por algunos funcionarios diplomáticos, que eran hostiles con él. Carlos Poveda ha indicado que la empresa que lo vigilaba lo espiaba constantemente y que eso desembocaba en algunos incidentes, más bien puntuales. Precisamente, la defensa de Assange impulsa un juicio en Madrid en contra del dueño de la firma Global, David Morales, acusándolo de espiarlo para la CIA, lo cual él ha negado, insistiendo en que se trata de una campaña para victimizar al activista y evitar su extradición.

El caso Assange también ha generado una encendida polémica sobre la libertad de expresión y los derechos humanos. Hay quienes creen que efectivamente EE.UU. lo persigue y quiere sentar un precedente contra la prensa. Eso destaca hoy en un artículo en El Comercio de Perú la analista política Virginia Rosas. “Assange, en su calidad de periodista, debería estar protegido por la primera enmienda de la Constitución estadounidense, que defiende a rajatabla la libertad de prensa. Pero para juzgarlo, Washington desempolvó una ley de 1917, que sanciona los actos de interferencia con las relaciones exteriores de Estados Unidos considerándolas espionaje. Una ley que podría aplicársele, por ejemplo, a la soldado Chelsea Manning”, que actuó como informante de WikiLeaks.

Rienda suelta

Según pudimos constatar por varias fuentes, el desenfreno del líder de WikiLeaks empezó desde 2012, a pocos días de su llegada al hotel. Cuando empezó su asilo la entonces embajadora Ana Albán le entregó un protocolo de convivencia. Pero, muy a su estilo, él pasó el documento por la trituradora de documentos. La entrada a la embajada, burlando a las autoridades inglesas, fue celebrada por el activista y sus seguidores, incluidos funcionarios ecuatorianos como Fidel Narváez, el cónsul, que había jugado un papel importante para que se le concediera el asilo. Él también ha insistido en que Assange fue provocado y tratado en forma hostil, en particular por el actual gobierno.

Un dolor de cabeza para el personal de limpieza

Stella Morris era una de las asiduas visitantes de Julian Assange. Aquí en una reunión con empresarios catalanes.

El personal de limpieza de la embajada dejó varias quejas por escrito, por los excesos y las fiestas, que dejaban huellas en la sede. También era notorio el descuido al aspecto personal del hacker, que caminaba descalzo y en pijama por el lugar, en horas de atención al público.

“Debido a la falta de aseo del señor Assange, la embajada pasa muy a menudo con un olor insoportable, al punto que en épocas de invierno y pese al frío intenso en este país hemos debido tener ventanas abiertas para mejorar la ventilación”, refería tiempo después la responsable de la limpieza en un informe.

La relación sentimental con Stella

A pesar de los reiterados intentos por limitar el ingreso de colaboradores de Assange y WikiLeaks a la embajada, hubo hasta 17 cercanos al australiano en la delegación al mismo tiempo, como lo revela un informe del entonces embajador Juan Falconi.

No todos tenían el mismo nivel de proximidad. Del equipo, la abogada Stella Morris era la figura más cercana y mantuvo una relación sentimental con él, según los reportes de seguridad. Al punto que ella dormía con Assange en la delegación diplomática, según los registros escritos, membretados como secretos, que se enviaban mensualmente a la Secretaría de Inteligencia, Senain.

Por ejemplo, el primer día de enero de 2018 ella pasó la tarde completa en la embajada, el día 6 también estuvieron juntos y el día 7 se dedicaron a arreglar el dormitorio de él, para lo cual utilizaron una escalera.

Pero hubo otros hechos que no pasaron desapercibidos para los agentes de seguridad de la delegación diplomática. Un visitante frecuente de Assange era el actor Stephen Hoo. En varias ocasiones Hoo llegaba con un bebé de meses, a quien sostenía en un canguro en el pecho.

Aunque decía que era su hijo, nunca presentó un documento de identificación del niño, al ingreso. Lo que más llamó la atención a los guardias es que las visitas del actor británico de ascendencia china siempre coincidían con la llegada de Morris.

Por eso, sospechaban la “posibilidad de que el Huésped haya podido ser padre durante su confinamiento en la Embajada”, por las recientes visitas que se están recibiendo de este bebé, siempre acompañado por Stella Morris. “Planteamos la posibilidad de que debido a los lazos afectivos que la misma mantiene con el huésped, el bebé pudiera tener algún tipo de relación entre ambos”.

El informe fue escrito en octubre de 2017, pero no tiene un tono concluyente, aunque sí enfatiza que Hoo, que abiertamente había reconocido ser homosexual, no sería el padre. Personal de la embajada aludía que la abogada desapareció por varios meses del radar de la embajada, antes de la aparición de Hoo con el pequeño.

El 9 de enero de 2018 quedó este registro: “El Huésped recibe la visita de Stephen Hoo con el bebé, acompañado como siempre de Stella”, acompañado de capturas de pantalla del video que lo prueba.

Otra persona que podía pernoctar en la embajada era la actriz Pamela Anderson, una de sus más asiduas defensoras. Según fuentes cercanas a la delegación diplomática, hubo una construcción mediática alrededor de esta relación supuestamente sentimental para asegurar que el caso estuviera en el ojo público, dada la notoriedad de esa figura de la televisión estadounidense.

El papel de la abogada

Stella Morris, abogada de Assange.

Era tal la cercanía de Morris, que en el juicio que se ventila en Madrid por el supuesto espionaje a Assange de UC Global salieron a la luz las gestiones que ella habría hecho en favor de su defendido.

En una reunión con un testigo, a inicios de 2018, en un almacén justo al frente de la Embajada, Morris habría mencionado que el equipo de Assange investigó el entorno de la jueza británica Vanessa Baraitser. Así habían conocido que su esposo era un militar activo, que a su vez colaboraba con una empresa de ciberseguridad. A través de una filtración de documentos secretos, esa firma había quedado en ridículo, comprometiendo la eficiencia del trabajo del esposo de la jueza.

En el curso de esa conversación, Morris también habría revelado la existencia de un plan secreto y clandestino para sacar a Assange por la puerta principal, en una “salida victoriosa” hacia un destino seguro, pero todo esto dependía, principalmente, del Gobierno ecuatoriano, “ya que serían ellos los encargados de proveer el vehículo y los medios de salida”.

Se refería a un plan elaborado meses atrás, en diciembre de 2017, que fue conocido por el entonces secretario de Inteligencia, Rommy Vallejo. La canciller de la época, María Fernanda Espinosa, reconoció que buscaban que las autoridades inglesas le concedieran un salvoconducto, para lo cual había sido nombrado funcionario en la embajada de Ecuador en Moscú. Y antes se nacionalizó ecuatoriano, en medio de un proceso irregular, plagado de anomalías, según denunció luego el mismo gobierno.

Assange detestaba ser controlado, ocupaba distintos sitios de la sede indiscriminadamente para sus relaciones y citas con distintos personajes. Eso es advertido en varios informes, tanto del personal de Seguridad como de funcionarios diplomáticos. Sabía que era vigilado por un sistema de cámaras, ubicadas en las áreas públicas. Para evitar ser grabado escogía espacios que no eran monitoreados.

Narváez, el excónsul que era uno de sus hombres de confianza, negó los exabruptos y aclaró que fueron excepcionales. “Assange es una persona sumergida totalmente en su actividad, pocas veces trata o habla de temas que no estén dentro de su trabajo de análisis político, de lo que se va a publicar, de los ataques que le hacen, es tremendamente apasionado. Es poco flexible, muy cerrado en cosas que cree, pierde la paciencia, a veces, pero es difícil que cambie de opinión. Tiene convicciones muy firmes. No es arrogante como lo describen, quizá cuando está en medio de una entrevista difícil o en una confrontación política puede dar la impresión de ser arrogante, pero no es así en el trato común, es más bien bastante tímido”.

´Pernoctación con personal femenino´

“Advertimos sobre la falta de control del personal colaborador o simpatizantes del huésped que suelen pernoctar en el Hotel (si bien entendemos que hay  ciertas acciones que deben de ser contempladas y relajadas, vemos que se produce con bastante frecuencia la pernoctación de personal femenino con el huésped y que esta se produce fuera de la zona de descanso designada al mismo)”.

La situación de Assange cambió radicalmente, desde fines de 2017, luego de la ruptura entre Lenin Moreno y Rafael Correa, su eterno defensor, quien le había concedido el asilo a mediados de 2012. Para septiembre de 2018 el gobierno de Lenin Moreno estaba muy preocupado por las continuas intervenciones de Assange en la política interna de otros países, especialmente EE.UU. y España, y por primera vez aprobó un protocolo de seguridad, que fijaba normas en la sede.

Moreno dio un giro en sus relaciones y volvió a ser un aliado irrestricto de EE.UU., del cual Correa se había distanciado desde 2010. También recompuso sus nexos con Gran Bretaña, que había considerado la concesión del asilo una afrenta y una provocación para proteger a Assange, investigado por la justicia de ese país.

Las depresiones y excesos de Assange se reportaron constantemente a Quito.

La estabilidad emocional del huésped ya era un tema de preocupación para el embajador de la época, Carlos Abad. En un oficio al canciller José Valencia reportó que “La seguridad se ha vuelto un tema obsesivo para él; pasa algunas horas frente al monitor de cámaras, pasa mucho tiempo en el dormitorio sin salir a comer; los guardias manifiestan que en las noches suele tomar alcohol”.

Estos eventos fueron reportados durante toda la estadía de Assange en la embajada a las autoridades ecuatorianas en Quito, que sobre todo en el gobierno anterior no les prestaron atención, hasta la llegada de Lenin Moreno, que en abril de 2019 lo expulsó y lo entregó a la Policía británica.

Nos contactamos con los defensores de Assange para pedirles su versión sobre todos estos hechos, pero no obtuvimos una respuesta.

El exlegislador estadounidese Rohrabacher le puso precio a su negociación para indultar a Assange

Según la defensa de Julian Assange, el presidente estadounidense Donald Trump ofreció indultar a Assange si desmentía que Rusia estaba implicada en la filtración de correos electrónicos del Partido Demócrata, en la elección presidencial de 2016. Su mensajero fue el exdiputado republicano Dana Rohrabacher, quien visitó la embajada de Ecuador en Londres en agosto de 2017.

Un informe de UC GLOBAL, que vigiló al hacker y activista por años, registró el encuentro y detalla que el exlegislador, supuestamente, negoció con el huésped un pago para demostrar que Rusia no actuó en el hackeo de las elecciones, a cambio del indulto presidencial.

Las autoridades ecuatorianas en Londres denunciaron que Assange rentabilizó su encierro mediante el apoyo económico que recibía mensualmente, además de los beneficios por la venta de sus apariciones públicas y derechos por los libros y documentales que le hicieron, también cobraba por algunas entrevistas.

Ésta es la primera de cinco entregas del especial sobre ‘Assange, el Huésped que se tomó el Hotel’.

Por Arturo Torres

Durante mucho tiempo Julian Assange montó un tigre. Ahora está a punto de ser devorado por él.

Desesperado por evitar su extradición a Estados Unidos, el líder de WikiLeaks empieza a mostrar cartas, guardadas celosamente por años.

Pero a su vez con esta jugada se destapa una arista poco conocida de sus reuniones en la embajada de Ecuador en Londres: los posibles acuerdos económicos que transó con sus diversos visitantes, interesados en obtener sus favores.

El último as fue divulgado el lunes 24 de febrero por Jennifer Robinson, una de sus defensoras en el tribunal británico que analiza el pedido para que Assange sea juzgado en EE.UU. por las autoridades judiciales, que lo acusan de 17 cargos criminales, por la divulgación de 250 mil cables diplomáticos y de Defensa, en el 2010.

En agosto del 2017, Dana Rohrabacher estuvo en la embajada de Ecuador en Londres, junto al periodista estadounidense Charles Johnson, y se reunió con Assange por dos horas.

Según un documento citado por su abogada, el presidente estadounidense Donald Trump ofreció indultar a Assange si desmentía que Rusia estaba implicada en la filtración de correos electrónicos del Partido Demócrata, en la elección presidencial de 2016. La información fue volcada entre junio y octubre por Assange y sus colaboradores al portal de WikiLeaks desde la embajada de Ecuador en Londres, donde se había mejorado la capacidad y velocidad de las conexiones de internet con el consentimiento de las autoridades del gobierno de Rafael Correa, según reveló una investigación de CNN.

Mientras estuvo asilado, Assange hizo de la sede diplomática una base de operaciones de Wikileaks. Mantuvo reuniones con cientos de personas de distintos países, incluidos extremistas, hackers rusos, alemanes y suecos, políticos, piratas informáticos, espías, anarquistas, informáticos, artistas, periodistas y cineastas, pensadores y defensores de derechos humanos.

Precisamente en los días críticos de la campaña presidencial en EE.UU. mantuvo una serie de encuentros con piratas informáticos de clase mundial, en especial con uno: el alemán Andy Müeller, quien según la inteligencia estadounidense fue el que le entregó el paquete de correos robados a los demócratas por hackers de la inteligencia del Kremlin. Tras difundirse los correos el perjuicio a la campaña de Hillary Clinto fue evidente y tuvo un claro beneficiario: el entonces candidato republicano Donald Trump.

Luego de ganar las elecciones, Trump asumió el cargo en 2017, pero en medio de una avalancha de denuncias sobre su supuesta colusión con Rusia y Wikileaks. En esas circunstancias era crucial para el nuevo mandatario no dejar cabos sueltos de esa relación, investigada por el fiscal especial Robert Mueller, quien concluyó en su informe que Rusia sí intervino con WikiLeaks en las elecciones, aunque descartó que el mandatario hubiera participado.

Tras el escándalo por la participación de WikiLeaks, Assange y sus abogados se mantuvieron en silencio, hasta esta semana.

Según denunció la abogada Robinson, para pedirle que Assange desmintiera la participación de los rusos en el hackeo, Trump le habría ofrecido indultarlo de cualquier delito a través de un emisario: el entonces congresista republicano Dana Rohrabacher, quien se reunió con Assange en 2017.

La cita documentada de Rohrabacher y Assange

La cita del exdiputado con Assange está documentada. Se detalla en un informe de la empresa UC Global, en poder de Código Vidrio, titulado “Negociaciones Huésped”. La firma española fue la encargada de la seguridad y vigilancia del australiano desde 2015 hasta el 2019.

El reporte de 8 páginas destaca que Rohrabacher llegó a la embajada el 16 de agosto de 2017 junto al periodista Charles Carlisle Johnson, propietario de los sitios web, GotNews.com y WeSearchr. com, quien se describe como un troll de Internet, conocido por difundir informaciones escandalosas sin fundamento. Ambos entraron a la sede diplomática a las 19:55 y salieron a las 22:29.

REGISTROS DEL INGRESO DE ROHRABACHER A LA EMBAJADA

Al ingresar, Rohrabacher entregó su teléfono celular encendido al guardia de Global, que lo estuvo revisando todo el tiempo.

“Durante toda la visita el aparato estuvo sonando por los diferentes mensajes de WhatsApp. Tras observar algunas de las notificaciones de mensajes recibidos en el dispositivo, se puede constatar como varios contactos preguntaban con insistencia cómo fue la reunión con el Huésped. La persona que más insiste al observar las notificaciones fue Tim Yale”, indica el informe.

Yale, según verificó este portal, es un acaudalado lobista de California, amigo del excongresista, también oriundo de ese estado. Es dueño de la empresa TellDC, que realiza cabildeos con políticos en el Congreso estadounidense. La firma “proporciona los medios para que los estadounidenses regulares accedan a los funcionarios del gobierno”, según su página web.

Pedimos la versión de Yale, pero no obtuvimos una respuesta.

El presidente Donald Trump alabó durante la campaña presidencial de 2016 el papel de WikiLeaks, al difundir los correos del partido Demócrata, lo cual perjudicó a su opositora Hillary Clinton.

Otro que preguntaba inistententemente cómo le fue en la reunión con Assange era ´Berna´, según detalla el reporte de Global. “En un mensaje le escribó: CU2 dijo que necesitabas 15, ya están 5K listos, hay que esperar un poco por lo demás, pero podrás ofertar”.

Así, Rohrabacher “le había puesto un precio a su intermediación”, según el reporte de Global, que destaca que el entonces legislador “negocia con el huésped para demostrar que Rusia no actuó en el hackeo de las elecciones”.

Rohrabacher no respondió a nuestro pedido para que comentara sobre la supuesta negociación con Assange.

Luego de que la abogada de Assange hiciera pública la denuncia, Rohrabacher subió su versión en su página web. “En ningún momento hablé con el presidente Trump, ni otra persona relacionada con él, sobre Assange. Por mi cuenta estaba buscando información que pensaba que era importante para nuestro país”.

«Cuando conversé con Assange, le dije que si podía darme pruebas sobre quién le había dado realmente los correos electrónicos del Partido Demócrata, entonces llamaría al presidente Trump para que lo indultara», escribió, al reconocer que el hacker sí accedió a darle esa información.

Por eso, a su regreso a EE.UU., llamó a John Kelly, entonces jefe de gabinete de Trump. “Le dije que Assange proporcionaría información sobre los correos electrónicos hackeados a los demócratas en 2016, a cambio de un perdón”.

La Casa Blanca desmintió a la abogada de Assange. «El presidente apenas conoce a Dana Rohrabacher, excepto que es un excongresista. Nunca habló con él sobre este tema y prácticamente sobre ningún otro asunto. Es una pura invención y una mentira absoluta», denunció la portavoz de la Casa Blanca, Stephanie Grisham, en un comunicado.

En septiembre de 2017, el gobierno había confirmado que Rohrabacher llamó a Kelly, para hablar sobre un posible acuerdo con Assange, pero que el funcionario no había transmitido el mensaje a Trump.

Trump invitó a Rohrabacher a la Casa Blanca

El entonces canciller ecuatoriano Guillaume Long dio total respaldo a Assange y sus abogados. Incluso se reunió con Baltazar Garzón en la sede diplomática para coordinar acciones.

Cuatro meses antes de visitar a Assange, Rohrabacher se reunió en la Casa Blanca con el Presidente, quien lo invitó luego de verlo en un programa de la cadena Fox, defendiéndolo de algunas denuncias.

A esas alturas, Rohrabacher era ampliamente conocido en el Congreso por su defensa de los intereses de Rusia y del presidente Vladimir Putin. También apoyó la polémica anexión de Crimea a Rusia y la invasión de ese país a Georgia, en 2008.

Desde 2012, incluso, el FBI le advirtió que espías rusos buscaban reclutarlo como «agente de influencia».

Rohrabacher es un político ducho. Fue parte del gobierno de Ronald Reagan y en esa época conoció y trabajó con Paul Manafort, exjefe de campaña de Trump, quien cumple una sentencia de siete años por fraude y otros delitos, relacionados con la interferencia rusa en las elecciones de 2016. Y también por pedir que la Casa Blanca presionara a funcionarios ucranianos para que investigaran y desacreditaran a personas, tanto en EE. UU. como en Ucrania, quienes habían publicado información condenatoria sobre su trabajo de consultoría política en ese país.

Manafort renunció en agosto de 2016, luego de que se conociera que recibió pagos secretos por 1,2 millones de dólares en efectivo de funcionarios del anterior gobierno ucraniano.

Precisamente en enero pasado Trump enfrentó un juicio político impulsado por los demócratas, del que fue exculpado, por haber presionado al presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, para investigar a su potencial rival de la campaña 2020, Joe Biden.

En el 2013, el exdiputado republicano se reunió con Manafort, que en esa época trabajaba directamente para un partido político ucraniano cercano a las políticas del Kremlin.

Defensor del independentismo catalán

Otra de las facetas de Rohrabacher, un exsurfista defensor del canabis y la legalización de la marihuana, es su apoyo a ultranza del independentismo de Cataluña del estado español, y su relación con extremistas de esa región.

Julian Assange cumple una sentencia en la cárcel de Bermach, a las afueras de Londres. Y ahora enfrenta un proceso de extradición a Estados Unidos.

Precisamente, luego del encuentro con el estadounidense, el “huésped” (Assange) empezó a divulgar una serie de mensajes en Twitter a favor de la consulta en Cataluña, según indica el informe levantado por la empresa de seguridad.

Las constantes publicaciones de Assange sobre Cataluña y las reuniones en la embajada con políticos que promulgan la causa independentista tensionaron las relaciones del gobierno español con Ecuador y con otros países como EE.UU. y Gran Bretaña. A la postre, las interferencias de Assange en la política interna de otros países aceleraron la decisión del presidente Lenin Moreno de retirarle el asilo y entregarlo a las autoridades británicas, en abril del 2019.

“Assange rentabilizó su encierro”

Las alertas sobre los réditos económicos de Assange y su alto costo de manutención para el gobierno se remontan al 2014, cuando las autoridades de la embajada enviaron un correo clasificado a la Presidencia de la República.

“Las continuas fiestas y celebraciones del huésped, implican un aumento del presupuesto que se le dedica a su mantenimiento, algo lamentable cuando ha rentabilizado su encierro mediante el apoyo económico que recibe mensualmente, más los beneficios que ha obtenido por la venta de sus apariciones públicas y derechos por los libros y documentales que ha realizado”, indica la carta de remitida por uno de los altos funcionarios diplomáticos, que tuvo enfrentamientos constantes con él y su equipo, integrado por hasta 17 personas que ingresaban constantemente a la sede, el doble del personal ecuatoriano.

Es por ello -agregó la comunicación- que le transmitimos nuestra preocupación (al Presidente), ya que en su deriva política, puede llegar a afectar la viabilidad de esta sede en el Reino Unido.

Este correo fue enviado en 2014 por las autoridades diplomáticas en Londres a la Presidencia de la República. Alerta sobre los gastos excesivos en el asilado y los supuestos pagos que recibía.

El expresidente Rafael Correa al igual que el excanciller Ricardo Patiño, artífices del asilo, han defendido en reiteradas ocasiones la protección que le dieron a Assange y los gastos que ello implicó por considerar que se trataba de un tema de defensa de los derechos humanos y libertad de expresión.

Un funcionario que monitoreó por años lo que ocurría en la embajada y pidió no revelar su identidad corroboró que mientras estuvo asilado “Assange cuajó negocios y cobraba por todo lo que podía”.
Assange y Wikileaks solo reciben donaciones

El abogado de Assange en Ecuador, Carlos Poveda, ha sostenido en varias ocasiones que su defendido y Wikileaks operan con donaciones de ciudadanos de distintos países y que nunca abusó de su situación de asilo para recibir privilegio alguno del gobienro ecuatoriano o de cualquier organización, al margen de su trabajo como periodista y defensor de la libertad de expresión.

Código Vidrio buscó un pronunciamiento de Poveda y Aitor Martínez sobre las supuestas negociaciones que Rohrabacher habría realizado con Assange para su indulto y sobre los cobros por entrevistas y libros, pero no tuvo una respuesta.

El paso de Assange por la embajada, por cerca de siete años, no solo provocó tensiones con otras naciones, sino que generó afectos de otros grupos y países que se alinearon con Ecuador en su política crítica y hostil, especialmente contra Estados Unidos.

También significó onerosos gastos. El gobierno estima que para seguridad y mantenimiento de Assange se gastaron más de 6,5 millones de dólares desde 2012 a 2019. Una auditoría que realizó la Contraloría confirmó que, por ejemplo, unos 144.000 fueron destinados a gastos en relaciones públicas vinculadas al asilo. Además se cubrieron 332.000 para consultorías y asesoría legal para el australiano, en 2012 y 2013, y 105.000 en alimentos.

Ecuador pagó 20.400 dólares a altas autoridades ecuatorianas para visitar a Assange y atender asuntos relacionados al caso; y en 2015 y 2016 se destinaron 17.600 para misiones, viajes para atender temas jurídicos y políticos.

El rubro más fuerte fue por su seguridad.La empresa UC GLOBAL recibió 5,8 millones de gastos especiales de la Senain para vigilar a Assange y a la sede, entre 2012 y 2018.

ROMERO, EL AGENTE DE LOS GASTOS ESPECIALES

Pablo Romero Quezada llegará en las próximas horas al país, extraditado de España. El ex secretario de Inteligencia (2011-2014) está enjuiciado por el secuestro de Fernando Balda, operación coordinada desde la Senain, por pedido del expresidente Rafael Correa. Durante su período en la Senain, hoy CIES, se volvió sistemático el espionaje y hostigamiento a opositores y periodistas. Es poco conocido su papel en el fideicomiso Baba (Odebrecht), que aquí revelamos. Como Secretario de Inteligencia dispuso de más de 200 millones en gastos especiales, usados de forma discrecional. Pese a todas las irregularidades, el entonces contralor Carlos Pólit desvaneció cualquier responsabilidad penal. 

Por Arturo Torres

Tuvo un perfil muy discreto. Sin embargo, una de las pocas fotos en que aparece es icónica: lo muestra sonriente, a bordo de un velero en alta mar, con toda la pinta de un acaudalado empresario.

Pablo Humberto Romero Quezada fue Subsecretario y Secretario Nacional de Inteligencia entre noviembre de 2011 y marzo de 2014. Antes, a inicios de la Revolución Ciudadana, fue el hombre a cargo de la junta administrativa del fideicomiso que coordinó la construcción de la central hidroeléctrica Baba, iniciada por Odebrecht y continuada por la brasileña OAS. La justicia ya lo llamó a rendir cuentas. En enero de 2017 el entonces fiscal general Galo Chiriboga solicitó su detención con fines de investigación. “Se presume su participación en el presunto delito de peculado”.

Sin embargo, el auto se revocó en abril de ese mismo año. ¿La razón? La Secretaría de Inteligencia remitió una información calificada como “Secreta”, “Lo cual modifica las circunstancias que dieron lugar al pedido de la Fiscalía”. Así se esfumó una de las investigaciones en su contra.

El Proyecto de riego Multipropósito Baba, en Los Ríos, fue iniciado por Odebrecht, por 208 millones de dólares. Romero fue clave para santificar la contratación. La firma luego subcontrató por 12 millones de dólares a Megamaq, empresa de Fabricio Correa, hermano del hoy expresidente.

Tras el escándalo en la central San Francisco y la salida de Odebrecht, el proyecto fue encargado a la constructora OAS. Desde enero de 2008, el representante de OAS fue Fabricio Correa. Él trajo a OAS de Brasil en 2007 para construir hidroeléctricas privadas.“Vino un nuevo representante a quien no conozco, y amarró Baba con OAS”. Correa se jacta de haber sido quien denunció el sobreprecio: “se requerían 80 millones para terminar el proyecto, pero el contrato se firmó por 130 millones”. El exdiputado Freddy Bravo asegura que Odebrecht y OAS son dos empresas relacionadas.

Investigación de peculado contra Romero en archivos judiciales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hombre de confianza de Patiño   

Lo cierto es que muchas de las actuaciones de Romero Quezada tuvieron el carácter de reservado. Fue hombre de confianza de Raúl Patiño. Romero fue subsecretario de Inteligencia cuando Patiño era el titular en la Senain. Y asumió la secretaría cuando Patiño se desempeñó como parlamentario andino. Pero desde cuando fue Subsecretario, Romero autorizó el uso gastos especiales. “Todas las autorizaciones sobre el manejo de los gastos especiales fueron realizadas exclusivamente por mí, en base a la Resolución de delegación SENAIN-207-2011, de 15 de noviembre de 2011, que adjunto para su conocimiento. Por tanto, el abogado Raúl Patiño Aroca, nunca autorizó ningún gasto especial”, explicó a Contraloría en un oficio.

Mientras fue Subsecretario, la Contraloría le observó porque usó 76 mil dólares en “Gastos Especiales” de las cuentas de la Senain, en rubros que no tienen relación con Inteligencia, según documentos en poder de este portal. Botones de muestra: canceló 3.300 dólares para un seminario de “Riesgos Financieros y Administración del Terrorismo”.

Se cobraron viáticos por dos mil dólares para una “gira de observación” de los sistemas de inteligencia en el Reino Unido. Se pagaron 54 mil dólares para cursos de inteligencia a uniformados de la FAE y de la Senain. Se erogaron 1.500 dólares para viáticos para una conferencia – seminario sobre “estrés de voz”.

Uno de sus predecesores en el cargo también fue observado por Contraloría. El vicealmirante Luis Yépez Andrade, secretario entre diciembre de 2010 y noviembre de 2011, firmó un contrato por 400 mil dólares, con la compañía estadounidense International Remediation Services (IRS) para agilitar la extradición de los hermanos Isaías al Ecuador (pago de 150 mil dólares) y para recuperar los activos en su nombre y devolverlos al Estado ecuatoriano (pago de 250 mil dólares).

Pero fue en la gestión de Romero como Secretario de Inteligencia cuando se adquirió la mayor cantidad de equipos y sistemas, con cargo a “Gastos Especiales”. Se estima que en su período autorizó más de 150 millones en gastos especiales, de forma discrecinal. Para entonces, aún no se redactaba una normativa interna –llamada vademécum- que buscaba poner ciertos límites a las erogaciones.

Uno de sus contratos más célebres: el que suscribió con 500 Smart Solutions LLC, por 2,3 millones de dólares, para la compra de un “Buscador Inteligente de Datos en la WEB”. Le permitiría recolectar información de fuentes abiertas de Internet, incluyendo redes sociales Twitter, Facebook, Youtube y Linkedin.

La compra se hizo, pero cuando los equipos arribaron al país recién se supo que se requería una infraestructura adicional de telecomunicaciones para que funcionara el sistema.

 

La Comisión del 30S, peresidida por Baca

De gastos especiales de la Senain utilizó recursos para pagar el trabajo de la célebre comisión oficial que investigó la insubordinación policial del 30 de septiembre de 2010, y que corroboró la tesis correísta del golpe blando. De esos fondos se pagaron sueldos a los tres comisionados (Carlos Baca Mancheno, exfiscal; Óscar Bonilla, Diego Guzmán).

Se cubrieron comisiones a otros funcionarios y hasta alquiler de vehículos para la Operación 30S. Además, en su gestión como Secretario de Inteligencia se agenciaron los fondos para la operación que implicó el intento de secuestro del activista y político de opositor Fernando Balda. La planificación implicó el viaje de tres agentes uniformados que trabajaban en Senain hacia Colombia, para contratar una banda delictiva que trató de plagiar a Balda.  Los cheques a favor de uno de los agentes son parte del proceso. Es precisamente por este caso que hoy es extraditado desde España, donde se encontraba prófugo. En este caso también están involucvrados Rafael Correa y el asambleísta José Serrano.

 Documentos reservados de distintas operaciones y compras en la Senain

Sociólogo, magíster en administración de empresas, siempre tuvo un pie en el ámbito privado y otro en el público. Fue miembro del consejo de administración de Petroecuador entre 2005 y 2006. Entonces declaró que tenía una inversión de 11.800 dólares en la Unidad Educativa La Excelencia y acciones en dos compañías en proceso de liquidación, Advantech y Andinaworld.

En 2010 declaró tener un departamento en Samborondón y una oficina en Quito. Para 2014, había vendido el departamento y adquirió una casa en la Urbanización Millán en Guayas. Si bien no declaró sus participaciones en las empresas Producargo y Lucyexpress S.A., sí recibió beneficios económicos de las operaciones de ambas. Así como el rendimiento de la venta de productos agrícolas, que le entregó su hermano Julio Romero.

Fue un convencido devoto de la Revolución Ciudadana, al menos mientras le dio trabajo. Entre 2012 y 2014, contribuyó con 5.500 dólares a como aporte de campaña para el movimiento Alianza PAÍS, según registros a los que este medio accedió.

Durante su administración en la Senain también fue contratada la empresa Blue Cell, de Carlos de Miguel, para dar seguridad al entonces asilado Julian Assange. Mensualmente esa firma, que luego fue relevada por UC Global, recibía pagos promedio de 60 mil dólares mensuales.

María Sol Larrea y el líder de Los Choneros planificaban acciones en la cárcel de Latacunga

Código Vidrio accedió al audio de una conversación telefónica que mantuvieron María Sol Larrea, excoordinadora del IESS, y Jorge Zambrano, cabecilla de los Choneros, en agosto pasado, mientras ambos estaban detenidos en la cárcel de Latacunga. Del diálogo se desprenden revelaciones inquietantes. La principal es la relación estrecha, de extrema confianza y cercanía, de ambos. Todo indica que Larrea planificaba con Zambrano, también señalado como uno de los operadores del cartel de Sinaloa, la forma de intimidar a una guía penitenciaria y de impedir su traslado hacia otro pabellón. El abogado de Larrea dijo que no conocía la existencia de la grabación. Hoy será la audiencia preparatoria de juicio de Mario Carrillo, director de la cárcel, acusado de un supuesto abuso sexual.

Redacción Código Vidrio

“Mira, yo de la negra esa cabrona (guía penitenciaria) necesito solo el número de teléfono, nada más, y yo te digo toda la dirección todo, todo, todo…”.

Quien habla es María Sol Larrea, exfuncionaria poderosa del IESS durante el correísmo, apadrinada por Ramiro González cuando estaba al frente de la seguridad social. Detenida en la cárcel de máxima seguridad de Latacunga, entonces Larrea estaba cumpliendo penas por tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito.

Al otro lado de la línea, su interlocutor es Jorge Luis Zambrano, cabecilla de la banda de Los Choneros, quien fue sentenciado a 25 años por asesinato. Está preso desde 2011 por delitos de extorsión, secuestro y tráfico de armas.

Código Vidrio accedió al audio de una conversación telefónica que mantuvieron Larrea y Zambrano en agosto pasado, mientras ambos estaban detenidos en la cárcel de Latacunga. Al ser un centro de detención de máxima seguridad está sujeto a un monitoreo y vigilancia permanente de las autoridades.

[icon name=»volume-up» class=»» unprefixed_class=»»] Audio Las confidencias de María Sol Larrea con el cabecilla de los Choneros

 

Del diálogo se desprenden revelaciones inquietantes. La principal es la relación estrecha, de extrema confianza y cercanía, de Larrea con Zambrano y su pareja Xaira Meneses. Con el líder de Los Choneros, Larrea planificaba la forma de intimidar a una guía penitenciaria y de impedir su traslado hacia otro pabellón.

El uso de celulares no está permitido en ese ni en ningún centro de detención, pero muchos internos los usan para comunicarse entre sí y con el exterior.

La grabación, que revisamos y transcribimos, está íntegra, sin cortes ni ediciones. Fuentes del Gobierno confirmaron la veracidad del registro y destacaron que se trata de una evidencia contundente que debe investigar la Fiscalía, para confirmar la relación de poderosos funcionarios del correísmo con el crimen organizado y el narcotráfico.

También accedimos a dos videos, que muestran los breves encuentros de Larrea, Zambrano y Meneses, en el pabellón de mínima seguridad. Las filmaciones aportan otro dato: los contactos entre los tres se realizan ante la mirada de guías y policías del centro penitenciario.

Jorge Zambrano es señalado por Inteligencia como el jefe de Los Choneros y encargado de dar seguridad a las operaciones del cartel de Sinaloa en Ecuador. Tres meses antes de la conversación grabada, se desató una guerra entre dos bandas del narcotráfico en prisiones de Guayas, Cotopaxi y Azuay. Los Choneros y los Cubanos se disputaban el control del narcotráfico, dentro y fuera de las cárceles. Hubo motines, muertos y heridos.

Teodoro Coronel, abogado de Larrea, dijo que desconocía la existencia del audio y que su defendida no ha sido notificada con el inicio de investigación formal alguna por este tema. Comentó que, de todas formas, conversaría con su cliente para evaluar su posición, una vez que conozcan en detalle el contenido de la supuesta conversación con el cabecilla de Los Choneros.

Difundimos el audio y los videos porque pueden aportar para esclarecer los nexos de Larrea, personaje de alto nivel e influencia durante el correísmo y pieza clave del esquema de corrupción, con una de las cabezas del crimen en el país.

En la grabación queda claro que el líder de Los Choneros se precia de tener influencia sobre las autoridades penitenciarias; a él recurre Larrea, tras contarle que la quieren cambiar de celda y de pabellón. Y si el traslado se concretaría, dejaría de compartir la celda con Xaira Meneses, pareja de Zambrano.

Durante la conversación -interceptada por agentes- se advierte que Larrea planifica concretar un tema aún más delicado con Zambrano, pero como sospecha que el celular estaba interferido, le dice que buscará otro mecanismo de comunicación, más seguro, como una nota escrita a mano.

¿Cuál es el antecedente de la conversación telefónica? María Sol Larrea por esos días estaba detenida en la cárcel de Latacunga, cumpliendo su condena.

María Sol Larrea era el brazo derecho del entonces presidente del Consejo directivo del IESS, Ramiro González, muy cercano a Rafael Correa, quien lo designó. Larrea y su círculo familiar se beneficiaron con contratos en salud de la seguridad social por 35,6 millones de dólares.

En sus años de opulencia y poder, la ex coordinadora general del IESS, apadrinada por Ramiro González, hoy prófugo en Perú, había aumentado sustancialmente su patrimonio, a partir de contratos millonarios con empresas en las que tenía vínculos familiares.

Para el 16 de agosto de 2019 -fecha de la conversación- Larrea había presentado una denuncia por supuesto abuso sexual contra el director de la cárcel de Latacunga, Mario Carrillo, hermano del actual Comandante de la Policía. El director asumió su cargo el 12 de agosto, es decir, pocos días antes de este diálogo.

A través de sus contactos, Larrea se enteró que sería movida de pabellón, y por lo tanto separada de la novia de Zambrano. Entonces le dijo a Zambrano que no dejaría de estar junto a Xai (Xaira) y que “de aquí me sacarán arrastrada”.

Lo curioso es que le pide a Rasquiña que averigüe si se concretará el cambio, denotando que él tenía contactos entre funcionarios penitenciarios. Él, además, le dice que es fácil simular una ubicación ficticia, aunque ella permanezca en el mismo pabellón.

LA AUDIENCIA DE LLAMADO A JUICIO DE CARRILLO

Entre tanto, este lunes, a las 8:30, se realizará en Latacunga la audiencia preparatoria de llamado a juicio en contra de Mario Carrillo, director de la cárcel de Latacunga.

Carrillo, un coronel retirado del Ejército, está procesado por un supuesto delito de abuso sexual, que se habría cometido en agosto pasado en la cárcel de Latacunga.

Contra Carrillo la Fiscalía formuló cargos e inició una instrucción fiscal, por la acusación particular de Larrea. El abuso sexual no implica violación, sino manoseo y contactos físicos no consentidos.

En la diligencia en la unidad judicial penal de Latacunga, el juez deberá decidir si llama a juicio al implicado o dicta su sobreseimiento. En septiembre, Larrea fue trasladada a la cárcel de Ambato, como una medida de protección, al ser considerada una supuesta víctima; es parte del sistema de testigos de la Fiscalía, según su abogado.

QUIÉN ES RASQUIÑA, CABECILLA DE LOS  CHONEROS

Un operativo conjunto entre la Policía de Ecuador y su similar colombiana terminó en diciembre de 2013 con la recaptura de Jorge Zambrano, alias “JL” o “Rasquiña” en Bogotá. Rasquiña (en el centro con camiseta blanca) había fugado de La Roca diez meses antes, junto con 17 presos más. En la foto aparece esposado y custodiado por tres oficiales de la Policía que lo apresaron.

Lo conocen como ‘JL’ o ‘Rasquiña’. Jorge Luis Zambrano es un manabita nacido en 1981. Pese a que cumplirá 39 años a inicios de octubre, ya es considerado como el veterano líder del grupo Los Choneros.

Esta agrupación es descrita por la Policía como una organización delictiva vinculada con el narcotráfico. Según declaraciones del exministro del Interior, José Serrano, Zambrano habría sido un nexo con el cartel de Sinaloa; su trabajo habría consistido en dar seguridad a los cargamentos de droga. El grupo tomó su nombre de Chone, la ciudad manabita donde sembró violencia durante 10 años.

Zambrano cumple una condena por asesinato en Latacunga. En 2011 fue acusado por la muerte de Jairón Carreño y fue sentenciado a 25 años; en 2012 la justicia lo condenó por el asesinato de José Luis Arroyo, en la cárcel La Roca, en Guayaquil.

Tiene 34 expedientes delictivos. Entre ellos, la denuncia por haber orquestado el ingreso, al estilo cinematográfico, de una ambulancia que escondía drogas, alcohol y armas, a la Penitenciaría del Litoral. La operación Fantasma identificó a la red, en febrero de 2019, semanas después de ese hecho, y la víspera de que un juez emitiera la orden de excarcelación de Zambrano. Esto frustró su liberación, tras 8 años de cárcel. De la audiencia, fue trasladado directamente hacia la cárcel de Latacunga.

Su historial de detenciones tiene 11 registros, el primero data de julio de 2007, por tenencia de armas no autorizadas.

Ante las autoridades tributarias, mantiene un estatus de “persona natural” dedicada a la venta al por mayor y menor de productos de la pesca. Su RUC fue suspendido en 2009.

En estas tomas de video se observa a Zambrano junto a Larrea, quien usa pantalón blanco y chaqueta corta tomate, a una guía penitenciaria, y a su pareja, Xaira Meneses, en la cárcel de Latacunga. Larrea y Meneses compartían la misma celda.

 

Según la Policía, “Los Choneros” y “Los Cubanos” libraron una batalla por el control de drogas tanto en las calles como al interior de varias cárceles (Latacunga, Guayas y Turi). A principios de mayo de 2019, la madre de un presunto integrante de “Los Cubanos” (Darwin Corozo) recibió una grabación de audio, según la cual su hijo iba a ser asesinado. Poco después, dos de los rivales de Corozo, considerados miembros de “Los Choneros”, lo mataron con 31 puñaladas, en Latacunga.

Para mediados de mayo, uniformados de las FF.AA. reforzaron las cárceles del país, en un intento por frenar la ola de violencia desatada al interior de los centros penitenciarios.

 LA TRANSCRIPCIÓN DEL DIÁLOGO 

JL (Jorge Zambrano): Hola mi amor.

Xaira (pareja de Zambrano): Hola mi amor, aquí con SOL.

JL: pensé que me había dejado de querer.

Xaira: No se me acabó el saldo, ahorita estoy hablado del de SOL escucha, mejor dicho, que SOL se acaba de enterar, espérate espérate.

Ma. Sol (María Sol Larrea): Qué tal mi vida.

JL: Cómo estas mi Solcita, cuéntame, qué pasó mi SOL.

Ma. Sol: Qué tal mi vida, como vas.

JL: Bien, aquí enterándome de la novedad de la Xai, ya le dije que ahoritita le mande a abordar para averiguar quién es esa guía que le ha dicho.

Ma. Sol: Le dijo una de las chicas de Juana, no pude hablar directamente con Juana porque estaba su madre, una de las chicas de Juana le dijo que las mismas guías pidieron que nos hagan la vida imposible, que nos saquen la madre.

JL: Escúchame, sabes lo que yo voy a ser, te soy sincero, la guía, esta negra Estupiñán, mal parida hija de puta, discúlpame la palabra, el tocayo le ha llamado y le ha dicho que por favor  ustedes están yendo para allá, ahora ha cogido y se le ha parado en el punto rojo, y que te pasa a ti, no me metas en tus huevadas, que tú tienes tu compromiso allá con esos. O sea dirigiéndose a mí, le digo: qué te pasa, tuvieron una discusión, o sea el tocayo está metido y me dice oye tocayo cógele a esa hijueputa y hazle por ahí, le digo es que obvia razón, a mí no me gusta que le cojan y le susurren por el oído a esta.

Ma. Sol: Que estoy segura que fue ella misma la que hizo eso porque ella mismo fue la que vino. Entró, nos dio la peor celda, o sea ella mismo.

JL: O sea te juro Sol que estamos nadando contra la corriente, que guías, que director, que coordinadora de dirección o sea, yo no sé qué.

Ma. Sol: Tarea de hijueputas, mira yo de la negra esa cabrona necesito solo el número de teléfono, nada más, y yo te digo toda la dirección, todo, todo, todo.

JL: Sí, porque yo ahoritita yo, el tocayo le está dando proceso, ya viene el domingo, yo el domingo porque estoy haciendo subir unos muchachos, porque quiero que le cojan y le diga: ‘oiga vea inspectora aquí es así, asado’, pero de una manera, el uno que haga el papel de bueno y el otro de malo, yo no sé, qué bestia, a mí me da una tristeza.

Ma. Sol: No hables mucho por este teléfono porque siempre es peligroso. ¿Qué te iba a decir? Ayer hubo una reunión con todos los administrativos, nos van a reubicar nos van poner mínima en mínima, mediana en mediana, máxima en máxima, ya esto se corrobora con lo que la pendeja esta enana de mujeres me dijo respecto a la Xai, que a mí me mandaba al “A” (pabellón de máxima seguridad) porque soy de mínima, pero que la Xai no porque es de mediana y tiene que esperar al lunes, y de lo que yo entiendo el lunes es la reubicación. No quieren, no se sabe porque aquí, esta pendeja de la vocera, no quiere decir, porque ya han distribuido los pabellones, a que pabellón vamos cada uno ya; Xai no puede quedar en mediana, se tiene que ir conmigo a mínima, porque a la larga ya tiene el 33% cumplido y ya tendría que haberse bajado a mínima. Yo necesito que junta de tratamiento, esto es más grande, yo necesito que junta de tratamiento considere eso y le mande a mínima a Xai.

JL: ¿Mínima, dónde es?

Ma. Sol: No sé dónde nos vayan a ubicar, parece que les van a ubicar en el “A”, todo lo que es mínima.

JL: Ya, mejor

Ma. Sol: Claro, entonces yo aquí ya hablé con dos personas que no le van a dejar, porque quieren mandarnos al “B”, y el “B” dicen que es lo peor que existe en pabellones, porque si nos mandan al “B” no nos vamos a ir, no nos vamos a mover, aquí hablé con dos personas y en el combo de esta señora estamos la Xai y yo, pero necesito que averigües eso a ver si es verdad o no, la intención va a ser separarnos.

JL: Sí, la reclasificación es muy difícil porque hay de diferentes, porque va a quedar un pabellón con más gente con menos gente y es muy difícil, es lo mismo que pasa acá, y es más, mira, yo tengo para estar en mínima, sin embargo por escrito paso mi papel a mínima pero físicamente me quedo en máxima que sí puedo, sí se puede.

Ma. Sol: Sí, yo sé, pero tú sabes que este viejo hijueputa va a estar muerto de las iras y comido mierda por el simple hecho que tiene una demanda penal pues.

JL: Es que de ahí tienes que agarrarte Sol, ante un Juez de Garantías y ante la Fiscalía de que tú quieres estar segura con la compañera en tal lado.

Ma. Sol: Eso mismo voy a hacer, peor tú sabes que primero te separan y luego cómo arreglas el tema, yo no voy a salir de la celda y no le voy a dejar de la celda a la Xai, a mí me tendrán que sacar arrastrada.

JL: Tienes que reclamar que te han puesto la peor celda.

Ma. Sol: Ya está hecho todo, ya están los escritos y desde antes, entonces no hay mayor inconveniente. Hay otra cosa que te quiero contar, pero necesito un medio súper seguro para contarte, entonces voy a ver si consigo como mandarte una cartita, me entiendes no,  porque es un tema delicado y no quiero hablar por este medio, tú sabes que de ley mi teléfono o cabina, de ley, está pinchado. Entonces voy a ver como me consigo un esfero y un papel para escribirte.

JL: ¿Y eso va con respecto a nosotros ustedes o qué mismo?

Ma. Sol: Sí, ya ahorita me consigo y ya te veo cómo te mando, ya te paso a Xai.

Xaira: Mi amor hola como ves nuestra situación.

JL: Yo no sé qué tienen esas mujeres en contra de ustedes.

Xaira: No sé, que somos creídas, que no nos creemos presas, es algo que no entiendo, trato de entenderlo, yo no me meto con nadie, no soy grosera y con el caso de Sol, de ella piensan que se robó toda la plata del IESS, no sé.

JL: Ni si quiera saben esas presas sobre el IESS.

Xaira: Las presas algunas, yo creo.

JL: No, las guías.

Xaira: Las guías sí saben, claro, te vamos a llamar de otra celda, sí que ella (María Sol) te va a contar, responde.