Siete de cada diez políticos usan robots en redes

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ENTREVISTA. Enrique Rodríguez tiene 36 años y es de México. Hace 15 años empezó en la consultoría política. Desde el 2016 entró de lleno en el marketing digital. Entonces, escogió ir por el lado oscuro, hacer el trabajo sucio, creando troll centers y Fake News para candidatos en varios países, incluido Ecuador. En su operación los robots son cruciales para generar tendencias y simular apoyos. Rodríguez está orgulloso de hacer el papel del malo contaminando las redes con trolls, robots y noticias falsas para alborotar las campañas electorales, en algunas ocasiones, con equipos de Rusia, Brasil y Argentina.

Redacción Código Vidrio

¿Por qué decidió ser el malo de la película?
Todos usan el lado B, pero nadie quiere reconocerlo. Me gusta generar tendencias, generar información, generar robots. Ahora todo este proceso es automatizado, este es el nuevo nicho, la automatización. También hay nuevos retos, antes creabas una cuenta, dos, tres o cuatro y no te pasaba nada. Ahora debes derrocar los sistemas de seguridad, que por ejemplo tiene Facebook. Ahí es donde me gustar estar.

En la elaboración de la Fake News primero participa un periodista, luego un editor trabaja en el producto y ahí pasa a un community manager que es el que dispara en las redes sociales. ¿En qué etapa entra usted?
No es tan sencillo, hemos ido cambiando toda la metodología. Antes solamente creábamos cuentas (en redes sociales) y listo. Hoy creamos cuentas, pero con el concepto de  tendencia. Por ejemplo, existe una tendencia en Ecuador totalmente adversa para una persona, yo uso esa tendencia y hago que vea mi contenido. Por otro lado, en cuanto al contenido, generalmente lo generamos aparte del oficial que tú ves normalmente. Tratamos y buscamos contenido con las palabras que la gente usa más o memes, que son lo que más atrae la atención, tienen 15 o 20 veces mayor alcance.

¿Cómo evaden esos controles de Facebook?
Hay un software, aquí nos metemos un poquito al tema de hacking, porque hay navegadores, que usan para el hacking, pero nosotros las usamos para crear cuentas.  No es un Firefox, no es un Safari, son especiales que te ayudan a navegar en términos simples por secciones. Supongamos en 10 secciones, en cada sección puedo ingresar máquinas virtuales, robots y una sola persona puede manejar las 10 secciones y cientos de cuentas. Eso, a grandes rasgos, es lo que hacemos.

¿Qué tan efectivo es este tipo de comunicación política de simulación. Aún existe el debate de la eficacia de la comunicación digital política?
Nosotros, generalmente, creamos robots y no para que hagan solamente comentarios. Este robot tiene la posibilidad de colarse a una comunidad determinada, por ejemplo a la comunidad de deportistas de Guayaquil o en el tema de transporte en Quito. Este robot va haciendo amigos en los grupos, interactúa con las personas que integran la comunidad. Damos un mantenimiento permanente a esas cuentas. Nuestros robots tienen conversaciones con 10 a 15 personas diariamente. En ese momento, ya somos un amigo que en verdad no existe y lo empezamos a empatar con el contenido político que queremos difundir. Por ejemplo, queremos halar una tendencia contra una persona, ya sabemos que botón apretar para que se activen los robots.

¿Ustedes infiltran a un robot, como si fuera una persona de carne y hueso y eso facilita crear tendencias?
Hemos ido encontrando técnicas. Por ejemplo, tengo mil amigos en Facebook y alguno me manda un inbox, que no conozco pero empato con su manera de pensar. Ese momento puedo generar más tendencia. Puede ser cualquier persona y con anticipación sé que serás empático con ese contenido porque has dado likes y preferencia por ello. Un ejemplo sencillo, estoy en el grupo de deportes y mando información de que un candidato invirtió tal cantidad de dinero en deportes y así sucede, creamos ese entronque con las personas.

Pero qué sucede en los países que no tienen robots. Usted trabajó en Ecuador, ¿verdad?, ¿Qué hizo en el país y cómo se ve desde el exterior?
Hemos estado en diferentes tendencias en Ecuador, pero yo no trabajo con el político directamente, sino con su empresa de estrategia digital. Ecuador es un país tremendamente digital, el 89 por ciento de Ecuador está conectado, tiene 15 millones de registros móviles y 12 millones de cuentas de Facebook. En principio puedo afirmar que la mitad, seis millones, deben ser falsas.

 


“A breves rasgos estimo que el 70% de los grandes políticos usan robots, he estado en tendencias en Ecuador y de diferentes partidos y todos los usaron”


 

Cuéntenos una tendencia en la que participó, a breves rasgos
En las últimas elecciones presidenciales en Ecuador nos tocó crear una tendencia con el sentido de miedo. La consigna era que la gente no salga a votar, porque si sale a votar pierdo. Te lo digo a grandes rasgos no te puedo dar más detalles.

¿Fue el día de las votaciones?
Sí, fue para ese día. En ocasiones no contratan para toda la campaña, pero en esa vez solo fue para ese día. Para crear el ecosistema y generar esa tendencia generalmente trabajamos tres semanas antes y esa tendencia en Ecuador dio resultados, ganamos.

¿Entonces fue efectiva?
Sí. Muchas ocasiones las personas piensan que los robots no son efectivos por su recelo a las Fake News. Pero hay diversas maneras de llegar a las personas. Esta es otra técnica, supongamos que en Quito hay un microinfluencer, que tiene entre cinco y diez mil seguidores: él es nuestro guía que nos ayuda a subir la montaña. Nos subimos a él y generamos tendencia. Lo importante es crear tendencias que la gente siga. Pero si tienes un ecosistema instalado por muchos años con robots, trolls, microinfluencers y páginas que difunde Fake News solo deben generar el contenido y lo que hacemos es subir historias de los colores que queremos que ganen. No te puedo decir que todas las hemos ganado, pero el grado de efectividad, cuando se trabaja bien y con anticipación, puede llegar al 80%.

 

¿Cuándo no puede generar ese sistema opta por los microinfluencers?, ¿Eso sucedió en Ecuador?
No podemos usar los robots porque tardarían mucho tiempo en crear comunidades. Podemos usar microinfluencers o rastrear los grupos de cada país. Hay un software para todo, yo puedo pedir a un robot que me entregue una lista de todas las personas que dieron like a la publicación del presidente que tú me digas y me entrega todos los nombres. Entonces, damos mensajes, pautamos información para llegar a las personas que dieron ese like. En esos métodos trabajamos cuando tenemos poco tiempo, por ejemplo cuando con tres semanas previas, trabajamos con influencers y extrayendo información de páginas.

¿Es una técnica general para todos los países o solo para Ecuador? Usted también trabajó en Bolivia, ¿cuál es la diferencia?
La diferencia entre Bolivia y otros países es grande. Cuando trabajamos ahí la gente no se conectaba, no caminaba con el celular en la mano. Fue complicado, porque no podíamos generar comunidades por la mañana, solamente por la noche y el tiempo es más corto. Generábamos comunidades desde las seis de la noche hasta la una de mañana. En Bolivia era muy costoso el dato, el internet móvil es muy caro y la gente prefería conectarse cuando tenía acceso a Wiffi. Trabajamos cuatro meses antes de las últimas elecciones de Bolivia. En ese país, laboramos un equipo mexicano, ruso, brasileño y otro de Argentina. Era un equipo multidisciplinario, porque cada uno tenía su especialidad. Algo curioso es que en Brasil, en las de (Jair) Bolsonaro, otra vez nos encontramos con que los brasileños trabajaban en Whatssap, los rusos con sus herramientas para hacer análisis, pero se quedaron sorprendidos cuando les presentamos las comunidades. Ahí nos ayudamos todos.

¿Han trabajado con equipos ecuatorianos?
Con ellos no me he topado. Una vez en México, en 2012, me encontré con una persona de Ecuador en una campaña para presidente municipal de Monterrey, que es la más importante de Nuevo León.

El Gobierno ecuatoriano ha dicho, especialmente, durante los meses más duros de la pandemia del Covid, que hubo ataques de Fake News desde México y Venezuela, ¿Eso es posible?
Claro. Cuando creas una cuenta se puede identificar su origen, que registra Facebook de México, Venezuela, o cualquier país; pero yo le puedo poner que vivo en Guayaquil, en Quito y cualquier parte, así sea una cuenta de México. Nosotros trabajamos en cuentas de cuatro países, pero totalmente creadas y trabajadas aquí (México). Existe una parte de consultores que trabajan en Ecuador, no yo directamente, pero todos nos conocemos. Por supuesto que hubo gente de México que trabajó en esa tendencia negativa hacia Ecuador en la pandemia del Covid-19.

¿Por el Covid-19?
En ese momento sí, por los muertos de las calles y esas cosas. Entre los consultores nos conocemos y cuando existe un tema de estas dimensiones, nosotros buscamos qué es lo que pasó y al momento de revisar encontramos cuentas de por acá (México). No sé si la mano de obra es más barata en México que en Ecuador, a veces los consultores que tienen conexiones en diferentes países son los que te van conectando. A veces nos contrata un consultor, que a su vez está contratado por otro. En ocasiones tenemos hasta tres consultores, antes de llegar al candidato.

Ecuador está viviendo un boom preelectoral y se están creando muchos medios digitales que aparentemente difunden Fake News. Están comprando cuentas de famosos para crear medios. ¿Son efectivas las norticias falsas, cuando hay una campaña mundial para desterrarlas?
Normalmente este proceso de comprar páginas y otras cuentas es una estrategia. Si eres administrador de tres páginas (una que tiene un millón de seguidores, otra que tiene 100.000 y otra 5000), las tres tienen conexiones y como yo soy el administrador puedo mandar tráfico a cualquiera. Ahora, cuando compro una página muy grande es para gastar en pauta, yo  redireccionó el tráfico hacia mis pequeñas páginas y conecto las tres a una Fake News. Bien direccionada una notica falsa se hace tendencia. También le puede pedir al influencer administrar su página y como no es visible ese cambio, mandamos su tráfico a mis páginas de Fake News para crear comunidades. Generalmente hay una página madre que hace que las pequeñas crezcan.

¿Qué se espera a futuro, que un escenario electoral sea dominado por robots o trolls o aún podemos pensar en una política tradicional, del mitin, el debate?
Las Fake News llegaron para quedarse. El mejor escenario para la infodemia es cuando la gente no simpatiza con los candidatos, cuando ves una encuesta con arriba del 30% de indecisos. Ese es el escenario ideal para noticias fraudulentas.

¿Por qué? si pueden ser descubiertas rápidamente
Porque la gente no empatiza con las propuestas. Si yo tengo un ecosistema creado de cero a cien, vamos poniendo al político de acuerdo a las edades y gustos de las personas, pero le doy la información que yo quiero que vea. Cuando la decisión está cerrada, digamos menos del 10%, hacemos Fake News para robarle votos y golpear directamente al personaje. Por ejemplo, a una persona que defiende los principios tradicionales de la familia, le sacamos o simulamos una infidelidad. Las Fake News apelan a los sentimientos y cuando la ves por una ocasión, no lo puedes creer, pero cuando ya la miras unas tres veces y que uno de tus contactos te envíe el mensaje, vas a dudar. En decisiones cerradas también sacamos las copias de medios verdaderos con información falsa. Cuando esa Fake News logra ser una tendencia apagamos esos medios falsos para que no puedan ser ubicados fácilmente. Lo importante es ser una tendencia, porque en muchas ocasiones a los periodistas de medios reales les gusta publicar las tendencias, si conseguimos eso apagamos los robots, porque la tendencia se está moviendo sola. Yo subo y bajo, aparezco y desaparezco. Ese es mi trabajo.

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