Propaganda rusa y china, en la mira de Twitter

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La red social decidió identificar con etiquetas a los medios de comunicación estatales de Rusia, China, Francia, Estados Unidos y Reino Unido, así como instituciones gubernamentales y funcionarios. El objetivo es que los usuarios reconozcan que se trata de contenido direccionado y no necesariamente informativo, sino propagandístico. 

Redacción Código Vidrio

Twitter en Ecuador es una especia de jungla, un espacio donde todo vale para posicionar contenido de todo tipo (opiniones, noticias, fake news) en la opinión pública. A pesar de que no es la red social más usada en el país, es la preferida en términos de interacción, noticias e información. Y la más influyente.

Esta historia se repite a escala mundial. Por eso, sus creadores emprendieron una lucha contra la desinformación. Este año, la red social decidió identificar con etiquetas a las instituciones gubernamentales, funcionarios y medios de comunicación estatales de Estados Unidos, Rusia, China, Francia y del Reino Unido, integrantes permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Una de las primeras cuentas que recibió esta etiqueta fue @POTUS, la cuenta oficial de quien ocupe el cargo de Presidente de los Estados Unidos. Lo mismo sucedió con @WhiteHouse, que tiene el membrete de institución gubernamental.

Twitter en su comunicado indicó que es un paso importante para que cuando las personas vean una cuenta que discute temas geopolíticos de otro país, “tengan contexto sobre su afiliación nacional y estén mejor informadas sobre a quién representan”.


 

Los chinos se han especializado en usar los medios como canales de propaganda


 

Alfredo Velasco, de Usuarios Digitales, dice que esta lucha es desigual, especialmente sobre los medios de comunicación. Su criterio se basa en que hasta el momento  solo se identifican a medios rusos y chinos.

Ocurre con las agencias de noticias Rusia Today y Sputnik, que cada vez que emiten un tuit o replican un mensaje llevan la etiqueta de “medio afiliado al gobierno ruso”.  Lo mismo sucede con la agencia Xinhua, el Diario del Pueblo o la cadena de tv CGTN del gigante asiático.

Sin embargo, no se toma en cuenta a los medios vinculados o financiados por los otros tres estados, escogidos por Twitter. Esta advertencia además implica que se limite su exposición y difusión entre los usuarios.

“A diferencia de los medios de comunicación independientes, los medios afiliados a un gobierno suelen utilizar su cobertura noticiosa para apuntalar una determinada agenda política. Creemos que las personas tienen derecho a saber cuándo una cuenta de medios está afiliada, directa o indirectamente, a un actor gubernamental”, explicó Twitter, en agosto pasado.


 

Putin usa sus medios para difundir propaganda política mezclada con información


 

Para Velasco está bien que se haga esta distinción, pero debe ser para todos por igual. Lo importante, recalcó, es que la ciudadana tome conciencia de que el crecimiento de esta red social no fue espontáneo: fue ocasionado por el cálculo de líderes políticos e instituciones que creyeron que era un espacio para difundir sus acciones. Y tomaron la decisión porque los medios de comunicación vieron a Twitter como una fuente de información.

Los apoyos falsos que marcan una tendencia

Llegar a ser una tendencia se convirtió en el objeto de deseo de los usuarios de Twitter. Por eso, la red de Jack Dorsey emprendió nuevas políticas para frenar el uso de robots y trolls que simulan un supuesto apoyo multitudinario.

Desde agosto pasado, Twitter decidió eliminar los mensajes repetidos, con una fórmula que buscará los textos copiados de forma literal y sin modificaciones respecto al mensaje original. En su comunicado, la empresa aseguró que ha presenciado un “un aumento en el copy-page, en un intento de muchas cuentas de copiar, pegar y tuitear la misma frase. Cuando veamos este comportamiento, podemos limitar la visibilidad de los tweets”.

Para, Stven Luzuriaga Vargas, especialista en seguridad informática, este no será un trabajo sencillo.  “Es casi imposible controlar con rigurosidad varios formatos (texto, fotos y videos) y evitar que las personas sigan compartiendo el contenido, porque cree en ello”.

Contó que las etapas de controles de Twitter son parecidas a las de Facebook. Primero colocan filtros con sus algoritmos de Inteligencia Artificial, para que luego un equipo de especialista decida qué se elimina de la red y que no.

Esta decisión no siempre es correcta. Por ejemplo, en Ecuador figuras públicas, como el ex presidente Abdalá Bucaram, difunden insultos, acusaciones penales y amenazas contra personas, pero su cuenta no ha sido suspendida por la red social.

También están los casos de seguidores falsos en los perfiles de políticos influyentes. Un reportaje de este portal reveló que el 42.8% de los se,guidores de la cuenta del ex presidente, Rafael Correa,  era falso, según la herramienta digital Spark Toro. Esta cifra se incrementó al 48% para los seguidores del actual jefe de Estado, Lenin Moreno.

Según Velasco, frenar el uso de cuentas robots también es complicado.  “No sé cómo lo van implementar, las personas que están detrás van a sortear estas restricciones”.

Tampoco hay una respuesta desde el ámbito político. Velasco contó que ha remitido, sin éxito, comunicaciones a la Presidencia de la República y a la Secretaría de Comunicación para conocer si tienen una incidencia en las cuentas con comportamientos anómalos que aparecen siempre alrededor de Moreno o de un ministro.

Ellos han identificado por lo menos 3.200 cuentas que apoyan a las acciones gubernamentales y todas tienen comportamientos inusuales con los usuarios de esta red.

Otra implicación es el uso de cuentas de las instituciones públicas y de sus funcionarios para generar esas falsas tendencias. Un hecho que se inició con Correa y que se está repitiendo en el actual gobierno.

Para Luzuriaga, independientemente de estos controles  los usuarios deben conocer de dónde provienen las noticias y los apoyos, porque tendrán una herramienta más de análisis y de educación para no asimilar ni replicar noticias falsas. “Se crea una disyuntiva interesante de responder el usuario si tiene o no una agenda política”.

La educación en redes sociales es clave

Justamente, la preparación de cada persona para frenar las Fake News es fundamental para Danna Avendaño, experta en comunicación digital.  “Lo primero que puede hacer el usuario es revisar diferentes fuentes. Lo que normalmente sucede es que nos quedamos con los titulares, no investigamos. Nos da pereza ver más fuentes de una noticia y la damos por hecho”.

Ella cree que es necesario un proceso de educación en el uso de redes sociales, donde niños, jóvenes y adultos estén vinculados. “Nadie le presta atención a los adultos mayores pero si te fijas y lo analizas son los principales divulgadores de Fake News. Todos tenemos una tía que cree todo lo que lee en redes y lo envía al chat familiar. Es ahí donde nace la desinformación”.

Velasco cree que es proceso de educación personal es fundamental a pocos meses de que se inicie la campaña electoral y tendrá en un Twitter un cuadrilátero especial. Por el momento,  la campaña ha empezado tranquila, “se están calentado  los motores”.  Pero pronto tendremos una explosión de desinformación, de hackeo de cuentas y denuncias masivas de cuentas para tratar de sacarlas del juego.  Ese momento estaremos en la verdadera lucha electoral.

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