El exlegislador estadounidese Rohrabacher le puso precio a su negociación para indultar a Assange

Según la defensa de Julian Assange, el presidente estadounidense Donald Trump ofreció indultar a Assange si desmentía que Rusia estaba implicada en la filtración de correos electrónicos del Partido Demócrata, en la elección presidencial de 2016. Su mensajero fue el exdiputado republicano Dana Rohrabacher, quien visitó la embajada de Ecuador en Londres en agosto de 2017.

Un informe de UC GLOBAL, que vigiló al hacker y activista por años, registró el encuentro y detalla que el exlegislador, supuestamente, negoció con el huésped un pago para demostrar que Rusia no actuó en el hackeo de las elecciones, a cambio del indulto presidencial.

Las autoridades ecuatorianas en Londres denunciaron que Assange rentabilizó su encierro mediante el apoyo económico que recibía mensualmente, además de los beneficios por la venta de sus apariciones públicas y derechos por los libros y documentales que le hicieron, también cobraba por algunas entrevistas.

Ésta es la primera de cinco entregas del especial sobre ‘Assange, el Huésped que se tomó el Hotel’.

Por Arturo Torres

Durante mucho tiempo Julian Assange montó un tigre. Ahora está a punto de ser devorado por él.

Desesperado por evitar su extradición a Estados Unidos, el líder de WikiLeaks empieza a mostrar cartas, guardadas celosamente por años.

Pero a su vez con esta jugada se destapa una arista poco conocida de sus reuniones en la embajada de Ecuador en Londres: los posibles acuerdos económicos que transó con sus diversos visitantes, interesados en obtener sus favores.

El último as fue divulgado el lunes 24 de febrero por Jennifer Robinson, una de sus defensoras en el tribunal británico que analiza el pedido para que Assange sea juzgado en EE.UU. por las autoridades judiciales, que lo acusan de 17 cargos criminales, por la divulgación de 250 mil cables diplomáticos y de Defensa, en el 2010.

En agosto del 2017, Dana Rohrabacher estuvo en la embajada de Ecuador en Londres, junto al periodista estadounidense Charles Johnson, y se reunió con Assange por dos horas.

Según un documento citado por su abogada, el presidente estadounidense Donald Trump ofreció indultar a Assange si desmentía que Rusia estaba implicada en la filtración de correos electrónicos del Partido Demócrata, en la elección presidencial de 2016. La información fue volcada entre junio y octubre por Assange y sus colaboradores al portal de WikiLeaks desde la embajada de Ecuador en Londres, donde se había mejorado la capacidad y velocidad de las conexiones de internet con el consentimiento de las autoridades del gobierno de Rafael Correa, según reveló una investigación de CNN.

Mientras estuvo asilado, Assange hizo de la sede diplomática una base de operaciones de Wikileaks. Mantuvo reuniones con cientos de personas de distintos países, incluidos extremistas, hackers rusos, alemanes y suecos, políticos, piratas informáticos, espías, anarquistas, informáticos, artistas, periodistas y cineastas, pensadores y defensores de derechos humanos.

Precisamente en los días críticos de la campaña presidencial en EE.UU. mantuvo una serie de encuentros con piratas informáticos de clase mundial, en especial con uno: el alemán Andy Müeller, quien según la inteligencia estadounidense fue el que le entregó el paquete de correos robados a los demócratas por hackers de la inteligencia del Kremlin. Tras difundirse los correos el perjuicio a la campaña de Hillary Clinto fue evidente y tuvo un claro beneficiario: el entonces candidato republicano Donald Trump.

Luego de ganar las elecciones, Trump asumió el cargo en 2017, pero en medio de una avalancha de denuncias sobre su supuesta colusión con Rusia y Wikileaks. En esas circunstancias era crucial para el nuevo mandatario no dejar cabos sueltos de esa relación, investigada por el fiscal especial Robert Mueller, quien concluyó en su informe que Rusia sí intervino con WikiLeaks en las elecciones, aunque descartó que el mandatario hubiera participado.

Tras el escándalo por la participación de WikiLeaks, Assange y sus abogados se mantuvieron en silencio, hasta esta semana.

Según denunció la abogada Robinson, para pedirle que Assange desmintiera la participación de los rusos en el hackeo, Trump le habría ofrecido indultarlo de cualquier delito a través de un emisario: el entonces congresista republicano Dana Rohrabacher, quien se reunió con Assange en 2017.

La cita documentada de Rohrabacher y Assange

La cita del exdiputado con Assange está documentada. Se detalla en un informe de la empresa UC Global, en poder de Código Vidrio, titulado “Negociaciones Huésped”. La firma española fue la encargada de la seguridad y vigilancia del australiano desde 2015 hasta el 2019.

El reporte de 8 páginas destaca que Rohrabacher llegó a la embajada el 16 de agosto de 2017 junto al periodista Charles Carlisle Johnson, propietario de los sitios web, GotNews.com y WeSearchr. com, quien se describe como un troll de Internet, conocido por difundir informaciones escandalosas sin fundamento. Ambos entraron a la sede diplomática a las 19:55 y salieron a las 22:29.

REGISTROS DEL INGRESO DE ROHRABACHER A LA EMBAJADA

Al ingresar, Rohrabacher entregó su teléfono celular encendido al guardia de Global, que lo estuvo revisando todo el tiempo.

“Durante toda la visita el aparato estuvo sonando por los diferentes mensajes de WhatsApp. Tras observar algunas de las notificaciones de mensajes recibidos en el dispositivo, se puede constatar como varios contactos preguntaban con insistencia cómo fue la reunión con el Huésped. La persona que más insiste al observar las notificaciones fue Tim Yale”, indica el informe.

Yale, según verificó este portal, es un acaudalado lobista de California, amigo del excongresista, también oriundo de ese estado. Es dueño de la empresa TellDC, que realiza cabildeos con políticos en el Congreso estadounidense. La firma “proporciona los medios para que los estadounidenses regulares accedan a los funcionarios del gobierno”, según su página web.

Pedimos la versión de Yale, pero no obtuvimos una respuesta.

El presidente Donald Trump alabó durante la campaña presidencial de 2016 el papel de WikiLeaks, al difundir los correos del partido Demócrata, lo cual perjudicó a su opositora Hillary Clinton.

Otro que preguntaba inistententemente cómo le fue en la reunión con Assange era ´Berna´, según detalla el reporte de Global. “En un mensaje le escribó: CU2 dijo que necesitabas 15, ya están 5K listos, hay que esperar un poco por lo demás, pero podrás ofertar”.

Así, Rohrabacher “le había puesto un precio a su intermediación”, según el reporte de Global, que destaca que el entonces legislador “negocia con el huésped para demostrar que Rusia no actuó en el hackeo de las elecciones”.

Rohrabacher no respondió a nuestro pedido para que comentara sobre la supuesta negociación con Assange.

Luego de que la abogada de Assange hiciera pública la denuncia, Rohrabacher subió su versión en su página web. “En ningún momento hablé con el presidente Trump, ni otra persona relacionada con él, sobre Assange. Por mi cuenta estaba buscando información que pensaba que era importante para nuestro país”.

«Cuando conversé con Assange, le dije que si podía darme pruebas sobre quién le había dado realmente los correos electrónicos del Partido Demócrata, entonces llamaría al presidente Trump para que lo indultara», escribió, al reconocer que el hacker sí accedió a darle esa información.

Por eso, a su regreso a EE.UU., llamó a John Kelly, entonces jefe de gabinete de Trump. “Le dije que Assange proporcionaría información sobre los correos electrónicos hackeados a los demócratas en 2016, a cambio de un perdón”.

La Casa Blanca desmintió a la abogada de Assange. «El presidente apenas conoce a Dana Rohrabacher, excepto que es un excongresista. Nunca habló con él sobre este tema y prácticamente sobre ningún otro asunto. Es una pura invención y una mentira absoluta», denunció la portavoz de la Casa Blanca, Stephanie Grisham, en un comunicado.

En septiembre de 2017, el gobierno había confirmado que Rohrabacher llamó a Kelly, para hablar sobre un posible acuerdo con Assange, pero que el funcionario no había transmitido el mensaje a Trump.

Trump invitó a Rohrabacher a la Casa Blanca

El entonces canciller ecuatoriano Guillaume Long dio total respaldo a Assange y sus abogados. Incluso se reunió con Baltazar Garzón en la sede diplomática para coordinar acciones.

Cuatro meses antes de visitar a Assange, Rohrabacher se reunió en la Casa Blanca con el Presidente, quien lo invitó luego de verlo en un programa de la cadena Fox, defendiéndolo de algunas denuncias.

A esas alturas, Rohrabacher era ampliamente conocido en el Congreso por su defensa de los intereses de Rusia y del presidente Vladimir Putin. También apoyó la polémica anexión de Crimea a Rusia y la invasión de ese país a Georgia, en 2008.

Desde 2012, incluso, el FBI le advirtió que espías rusos buscaban reclutarlo como «agente de influencia».

Rohrabacher es un político ducho. Fue parte del gobierno de Ronald Reagan y en esa época conoció y trabajó con Paul Manafort, exjefe de campaña de Trump, quien cumple una sentencia de siete años por fraude y otros delitos, relacionados con la interferencia rusa en las elecciones de 2016. Y también por pedir que la Casa Blanca presionara a funcionarios ucranianos para que investigaran y desacreditaran a personas, tanto en EE. UU. como en Ucrania, quienes habían publicado información condenatoria sobre su trabajo de consultoría política en ese país.

Manafort renunció en agosto de 2016, luego de que se conociera que recibió pagos secretos por 1,2 millones de dólares en efectivo de funcionarios del anterior gobierno ucraniano.

Precisamente en enero pasado Trump enfrentó un juicio político impulsado por los demócratas, del que fue exculpado, por haber presionado al presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, para investigar a su potencial rival de la campaña 2020, Joe Biden.

En el 2013, el exdiputado republicano se reunió con Manafort, que en esa época trabajaba directamente para un partido político ucraniano cercano a las políticas del Kremlin.

Defensor del independentismo catalán

Otra de las facetas de Rohrabacher, un exsurfista defensor del canabis y la legalización de la marihuana, es su apoyo a ultranza del independentismo de Cataluña del estado español, y su relación con extremistas de esa región.

Julian Assange cumple una sentencia en la cárcel de Bermach, a las afueras de Londres. Y ahora enfrenta un proceso de extradición a Estados Unidos.

Precisamente, luego del encuentro con el estadounidense, el “huésped” (Assange) empezó a divulgar una serie de mensajes en Twitter a favor de la consulta en Cataluña, según indica el informe levantado por la empresa de seguridad.

Las constantes publicaciones de Assange sobre Cataluña y las reuniones en la embajada con políticos que promulgan la causa independentista tensionaron las relaciones del gobierno español con Ecuador y con otros países como EE.UU. y Gran Bretaña. A la postre, las interferencias de Assange en la política interna de otros países aceleraron la decisión del presidente Lenin Moreno de retirarle el asilo y entregarlo a las autoridades británicas, en abril del 2019.

“Assange rentabilizó su encierro”

Las alertas sobre los réditos económicos de Assange y su alto costo de manutención para el gobierno se remontan al 2014, cuando las autoridades de la embajada enviaron un correo clasificado a la Presidencia de la República.

“Las continuas fiestas y celebraciones del huésped, implican un aumento del presupuesto que se le dedica a su mantenimiento, algo lamentable cuando ha rentabilizado su encierro mediante el apoyo económico que recibe mensualmente, más los beneficios que ha obtenido por la venta de sus apariciones públicas y derechos por los libros y documentales que ha realizado”, indica la carta de remitida por uno de los altos funcionarios diplomáticos, que tuvo enfrentamientos constantes con él y su equipo, integrado por hasta 17 personas que ingresaban constantemente a la sede, el doble del personal ecuatoriano.

Es por ello -agregó la comunicación- que le transmitimos nuestra preocupación (al Presidente), ya que en su deriva política, puede llegar a afectar la viabilidad de esta sede en el Reino Unido.

Este correo fue enviado en 2014 por las autoridades diplomáticas en Londres a la Presidencia de la República. Alerta sobre los gastos excesivos en el asilado y los supuestos pagos que recibía.

El expresidente Rafael Correa al igual que el excanciller Ricardo Patiño, artífices del asilo, han defendido en reiteradas ocasiones la protección que le dieron a Assange y los gastos que ello implicó por considerar que se trataba de un tema de defensa de los derechos humanos y libertad de expresión.

Un funcionario que monitoreó por años lo que ocurría en la embajada y pidió no revelar su identidad corroboró que mientras estuvo asilado “Assange cuajó negocios y cobraba por todo lo que podía”.
Assange y Wikileaks solo reciben donaciones

El abogado de Assange en Ecuador, Carlos Poveda, ha sostenido en varias ocasiones que su defendido y Wikileaks operan con donaciones de ciudadanos de distintos países y que nunca abusó de su situación de asilo para recibir privilegio alguno del gobienro ecuatoriano o de cualquier organización, al margen de su trabajo como periodista y defensor de la libertad de expresión.

Código Vidrio buscó un pronunciamiento de Poveda y Aitor Martínez sobre las supuestas negociaciones que Rohrabacher habría realizado con Assange para su indulto y sobre los cobros por entrevistas y libros, pero no tuvo una respuesta.

El paso de Assange por la embajada, por cerca de siete años, no solo provocó tensiones con otras naciones, sino que generó afectos de otros grupos y países que se alinearon con Ecuador en su política crítica y hostil, especialmente contra Estados Unidos.

También significó onerosos gastos. El gobierno estima que para seguridad y mantenimiento de Assange se gastaron más de 6,5 millones de dólares desde 2012 a 2019. Una auditoría que realizó la Contraloría confirmó que, por ejemplo, unos 144.000 fueron destinados a gastos en relaciones públicas vinculadas al asilo. Además se cubrieron 332.000 para consultorías y asesoría legal para el australiano, en 2012 y 2013, y 105.000 en alimentos.

Ecuador pagó 20.400 dólares a altas autoridades ecuatorianas para visitar a Assange y atender asuntos relacionados al caso; y en 2015 y 2016 se destinaron 17.600 para misiones, viajes para atender temas jurídicos y políticos.

El rubro más fuerte fue por su seguridad.La empresa UC GLOBAL recibió 5,8 millones de gastos especiales de la Senain para vigilar a Assange y a la sede, entre 2012 y 2018.

ROMERO, EL AGENTE DE LOS GASTOS ESPECIALES

Pablo Romero Quezada llegará en las próximas horas al país, extraditado de España. El ex secretario de Inteligencia (2011-2014) está enjuiciado por el secuestro de Fernando Balda, operación coordinada desde la Senain, por pedido del expresidente Rafael Correa. Durante su período en la Senain, hoy CIES, se volvió sistemático el espionaje y hostigamiento a opositores y periodistas. Es poco conocido su papel en el fideicomiso Baba (Odebrecht), que aquí revelamos. Como Secretario de Inteligencia dispuso de más de 200 millones en gastos especiales, usados de forma discrecional. Pese a todas las irregularidades, el entonces contralor Carlos Pólit desvaneció cualquier responsabilidad penal. 

Por Arturo Torres

Tuvo un perfil muy discreto. Sin embargo, una de las pocas fotos en que aparece es icónica: lo muestra sonriente, a bordo de un velero en alta mar, con toda la pinta de un acaudalado empresario.

Pablo Humberto Romero Quezada fue Subsecretario y Secretario Nacional de Inteligencia entre noviembre de 2011 y marzo de 2014. Antes, a inicios de la Revolución Ciudadana, fue el hombre a cargo de la junta administrativa del fideicomiso que coordinó la construcción de la central hidroeléctrica Baba, iniciada por Odebrecht y continuada por la brasileña OAS. La justicia ya lo llamó a rendir cuentas. En enero de 2017 el entonces fiscal general Galo Chiriboga solicitó su detención con fines de investigación. “Se presume su participación en el presunto delito de peculado”.

Sin embargo, el auto se revocó en abril de ese mismo año. ¿La razón? La Secretaría de Inteligencia remitió una información calificada como “Secreta”, “Lo cual modifica las circunstancias que dieron lugar al pedido de la Fiscalía”. Así se esfumó una de las investigaciones en su contra.

El Proyecto de riego Multipropósito Baba, en Los Ríos, fue iniciado por Odebrecht, por 208 millones de dólares. Romero fue clave para santificar la contratación. La firma luego subcontrató por 12 millones de dólares a Megamaq, empresa de Fabricio Correa, hermano del hoy expresidente.

Tras el escándalo en la central San Francisco y la salida de Odebrecht, el proyecto fue encargado a la constructora OAS. Desde enero de 2008, el representante de OAS fue Fabricio Correa. Él trajo a OAS de Brasil en 2007 para construir hidroeléctricas privadas.“Vino un nuevo representante a quien no conozco, y amarró Baba con OAS”. Correa se jacta de haber sido quien denunció el sobreprecio: “se requerían 80 millones para terminar el proyecto, pero el contrato se firmó por 130 millones”. El exdiputado Freddy Bravo asegura que Odebrecht y OAS son dos empresas relacionadas.

Investigación de peculado contra Romero en archivos judiciales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hombre de confianza de Patiño   

Lo cierto es que muchas de las actuaciones de Romero Quezada tuvieron el carácter de reservado. Fue hombre de confianza de Raúl Patiño. Romero fue subsecretario de Inteligencia cuando Patiño era el titular en la Senain. Y asumió la secretaría cuando Patiño se desempeñó como parlamentario andino. Pero desde cuando fue Subsecretario, Romero autorizó el uso gastos especiales. “Todas las autorizaciones sobre el manejo de los gastos especiales fueron realizadas exclusivamente por mí, en base a la Resolución de delegación SENAIN-207-2011, de 15 de noviembre de 2011, que adjunto para su conocimiento. Por tanto, el abogado Raúl Patiño Aroca, nunca autorizó ningún gasto especial”, explicó a Contraloría en un oficio.

Mientras fue Subsecretario, la Contraloría le observó porque usó 76 mil dólares en “Gastos Especiales” de las cuentas de la Senain, en rubros que no tienen relación con Inteligencia, según documentos en poder de este portal. Botones de muestra: canceló 3.300 dólares para un seminario de “Riesgos Financieros y Administración del Terrorismo”.

Se cobraron viáticos por dos mil dólares para una “gira de observación” de los sistemas de inteligencia en el Reino Unido. Se pagaron 54 mil dólares para cursos de inteligencia a uniformados de la FAE y de la Senain. Se erogaron 1.500 dólares para viáticos para una conferencia – seminario sobre “estrés de voz”.

Uno de sus predecesores en el cargo también fue observado por Contraloría. El vicealmirante Luis Yépez Andrade, secretario entre diciembre de 2010 y noviembre de 2011, firmó un contrato por 400 mil dólares, con la compañía estadounidense International Remediation Services (IRS) para agilitar la extradición de los hermanos Isaías al Ecuador (pago de 150 mil dólares) y para recuperar los activos en su nombre y devolverlos al Estado ecuatoriano (pago de 250 mil dólares).

Pero fue en la gestión de Romero como Secretario de Inteligencia cuando se adquirió la mayor cantidad de equipos y sistemas, con cargo a “Gastos Especiales”. Se estima que en su período autorizó más de 150 millones en gastos especiales, de forma discrecinal. Para entonces, aún no se redactaba una normativa interna –llamada vademécum- que buscaba poner ciertos límites a las erogaciones.

Uno de sus contratos más célebres: el que suscribió con 500 Smart Solutions LLC, por 2,3 millones de dólares, para la compra de un “Buscador Inteligente de Datos en la WEB”. Le permitiría recolectar información de fuentes abiertas de Internet, incluyendo redes sociales Twitter, Facebook, Youtube y Linkedin.

La compra se hizo, pero cuando los equipos arribaron al país recién se supo que se requería una infraestructura adicional de telecomunicaciones para que funcionara el sistema.

 

La Comisión del 30S, peresidida por Baca

De gastos especiales de la Senain utilizó recursos para pagar el trabajo de la célebre comisión oficial que investigó la insubordinación policial del 30 de septiembre de 2010, y que corroboró la tesis correísta del golpe blando. De esos fondos se pagaron sueldos a los tres comisionados (Carlos Baca Mancheno, exfiscal; Óscar Bonilla, Diego Guzmán).

Se cubrieron comisiones a otros funcionarios y hasta alquiler de vehículos para la Operación 30S. Además, en su gestión como Secretario de Inteligencia se agenciaron los fondos para la operación que implicó el intento de secuestro del activista y político de opositor Fernando Balda. La planificación implicó el viaje de tres agentes uniformados que trabajaban en Senain hacia Colombia, para contratar una banda delictiva que trató de plagiar a Balda.  Los cheques a favor de uno de los agentes son parte del proceso. Es precisamente por este caso que hoy es extraditado desde España, donde se encontraba prófugo. En este caso también están involucvrados Rafael Correa y el asambleísta José Serrano.

 Documentos reservados de distintas operaciones y compras en la Senain

Sociólogo, magíster en administración de empresas, siempre tuvo un pie en el ámbito privado y otro en el público. Fue miembro del consejo de administración de Petroecuador entre 2005 y 2006. Entonces declaró que tenía una inversión de 11.800 dólares en la Unidad Educativa La Excelencia y acciones en dos compañías en proceso de liquidación, Advantech y Andinaworld.

En 2010 declaró tener un departamento en Samborondón y una oficina en Quito. Para 2014, había vendido el departamento y adquirió una casa en la Urbanización Millán en Guayas. Si bien no declaró sus participaciones en las empresas Producargo y Lucyexpress S.A., sí recibió beneficios económicos de las operaciones de ambas. Así como el rendimiento de la venta de productos agrícolas, que le entregó su hermano Julio Romero.

Fue un convencido devoto de la Revolución Ciudadana, al menos mientras le dio trabajo. Entre 2012 y 2014, contribuyó con 5.500 dólares a como aporte de campaña para el movimiento Alianza PAÍS, según registros a los que este medio accedió.

Durante su administración en la Senain también fue contratada la empresa Blue Cell, de Carlos de Miguel, para dar seguridad al entonces asilado Julian Assange. Mensualmente esa firma, que luego fue relevada por UC Global, recibía pagos promedio de 60 mil dólares mensuales.

María Sol Larrea y el líder de Los Choneros planificaban acciones en la cárcel de Latacunga

Código Vidrio accedió al audio de una conversación telefónica que mantuvieron María Sol Larrea, excoordinadora del IESS, y Jorge Zambrano, cabecilla de los Choneros, en agosto pasado, mientras ambos estaban detenidos en la cárcel de Latacunga. Del diálogo se desprenden revelaciones inquietantes. La principal es la relación estrecha, de extrema confianza y cercanía, de ambos. Todo indica que Larrea planificaba con Zambrano, también señalado como uno de los operadores del cartel de Sinaloa, la forma de intimidar a una guía penitenciaria y de impedir su traslado hacia otro pabellón. El abogado de Larrea dijo que no conocía la existencia de la grabación. Hoy será la audiencia preparatoria de juicio de Mario Carrillo, director de la cárcel, acusado de un supuesto abuso sexual.

Redacción Código Vidrio

“Mira, yo de la negra esa cabrona (guía penitenciaria) necesito solo el número de teléfono, nada más, y yo te digo toda la dirección todo, todo, todo…”.

Quien habla es María Sol Larrea, exfuncionaria poderosa del IESS durante el correísmo, apadrinada por Ramiro González cuando estaba al frente de la seguridad social. Detenida en la cárcel de máxima seguridad de Latacunga, entonces Larrea estaba cumpliendo penas por tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito.

Al otro lado de la línea, su interlocutor es Jorge Luis Zambrano, cabecilla de la banda de Los Choneros, quien fue sentenciado a 25 años por asesinato. Está preso desde 2011 por delitos de extorsión, secuestro y tráfico de armas.

Código Vidrio accedió al audio de una conversación telefónica que mantuvieron Larrea y Zambrano en agosto pasado, mientras ambos estaban detenidos en la cárcel de Latacunga. Al ser un centro de detención de máxima seguridad está sujeto a un monitoreo y vigilancia permanente de las autoridades.

[icon name=»volume-up» class=»» unprefixed_class=»»] Audio Las confidencias de María Sol Larrea con el cabecilla de los Choneros

 

Del diálogo se desprenden revelaciones inquietantes. La principal es la relación estrecha, de extrema confianza y cercanía, de Larrea con Zambrano y su pareja Xaira Meneses. Con el líder de Los Choneros, Larrea planificaba la forma de intimidar a una guía penitenciaria y de impedir su traslado hacia otro pabellón.

El uso de celulares no está permitido en ese ni en ningún centro de detención, pero muchos internos los usan para comunicarse entre sí y con el exterior.

La grabación, que revisamos y transcribimos, está íntegra, sin cortes ni ediciones. Fuentes del Gobierno confirmaron la veracidad del registro y destacaron que se trata de una evidencia contundente que debe investigar la Fiscalía, para confirmar la relación de poderosos funcionarios del correísmo con el crimen organizado y el narcotráfico.

También accedimos a dos videos, que muestran los breves encuentros de Larrea, Zambrano y Meneses, en el pabellón de mínima seguridad. Las filmaciones aportan otro dato: los contactos entre los tres se realizan ante la mirada de guías y policías del centro penitenciario.

Jorge Zambrano es señalado por Inteligencia como el jefe de Los Choneros y encargado de dar seguridad a las operaciones del cartel de Sinaloa en Ecuador. Tres meses antes de la conversación grabada, se desató una guerra entre dos bandas del narcotráfico en prisiones de Guayas, Cotopaxi y Azuay. Los Choneros y los Cubanos se disputaban el control del narcotráfico, dentro y fuera de las cárceles. Hubo motines, muertos y heridos.

Teodoro Coronel, abogado de Larrea, dijo que desconocía la existencia del audio y que su defendida no ha sido notificada con el inicio de investigación formal alguna por este tema. Comentó que, de todas formas, conversaría con su cliente para evaluar su posición, una vez que conozcan en detalle el contenido de la supuesta conversación con el cabecilla de Los Choneros.

Difundimos el audio y los videos porque pueden aportar para esclarecer los nexos de Larrea, personaje de alto nivel e influencia durante el correísmo y pieza clave del esquema de corrupción, con una de las cabezas del crimen en el país.

En la grabación queda claro que el líder de Los Choneros se precia de tener influencia sobre las autoridades penitenciarias; a él recurre Larrea, tras contarle que la quieren cambiar de celda y de pabellón. Y si el traslado se concretaría, dejaría de compartir la celda con Xaira Meneses, pareja de Zambrano.

Durante la conversación -interceptada por agentes- se advierte que Larrea planifica concretar un tema aún más delicado con Zambrano, pero como sospecha que el celular estaba interferido, le dice que buscará otro mecanismo de comunicación, más seguro, como una nota escrita a mano.

¿Cuál es el antecedente de la conversación telefónica? María Sol Larrea por esos días estaba detenida en la cárcel de Latacunga, cumpliendo su condena.

María Sol Larrea era el brazo derecho del entonces presidente del Consejo directivo del IESS, Ramiro González, muy cercano a Rafael Correa, quien lo designó. Larrea y su círculo familiar se beneficiaron con contratos en salud de la seguridad social por 35,6 millones de dólares.

En sus años de opulencia y poder, la ex coordinadora general del IESS, apadrinada por Ramiro González, hoy prófugo en Perú, había aumentado sustancialmente su patrimonio, a partir de contratos millonarios con empresas en las que tenía vínculos familiares.

Para el 16 de agosto de 2019 -fecha de la conversación- Larrea había presentado una denuncia por supuesto abuso sexual contra el director de la cárcel de Latacunga, Mario Carrillo, hermano del actual Comandante de la Policía. El director asumió su cargo el 12 de agosto, es decir, pocos días antes de este diálogo.

A través de sus contactos, Larrea se enteró que sería movida de pabellón, y por lo tanto separada de la novia de Zambrano. Entonces le dijo a Zambrano que no dejaría de estar junto a Xai (Xaira) y que “de aquí me sacarán arrastrada”.

Lo curioso es que le pide a Rasquiña que averigüe si se concretará el cambio, denotando que él tenía contactos entre funcionarios penitenciarios. Él, además, le dice que es fácil simular una ubicación ficticia, aunque ella permanezca en el mismo pabellón.

LA AUDIENCIA DE LLAMADO A JUICIO DE CARRILLO

Entre tanto, este lunes, a las 8:30, se realizará en Latacunga la audiencia preparatoria de llamado a juicio en contra de Mario Carrillo, director de la cárcel de Latacunga.

Carrillo, un coronel retirado del Ejército, está procesado por un supuesto delito de abuso sexual, que se habría cometido en agosto pasado en la cárcel de Latacunga.

Contra Carrillo la Fiscalía formuló cargos e inició una instrucción fiscal, por la acusación particular de Larrea. El abuso sexual no implica violación, sino manoseo y contactos físicos no consentidos.

En la diligencia en la unidad judicial penal de Latacunga, el juez deberá decidir si llama a juicio al implicado o dicta su sobreseimiento. En septiembre, Larrea fue trasladada a la cárcel de Ambato, como una medida de protección, al ser considerada una supuesta víctima; es parte del sistema de testigos de la Fiscalía, según su abogado.

QUIÉN ES RASQUIÑA, CABECILLA DE LOS  CHONEROS

Un operativo conjunto entre la Policía de Ecuador y su similar colombiana terminó en diciembre de 2013 con la recaptura de Jorge Zambrano, alias “JL” o “Rasquiña” en Bogotá. Rasquiña (en el centro con camiseta blanca) había fugado de La Roca diez meses antes, junto con 17 presos más. En la foto aparece esposado y custodiado por tres oficiales de la Policía que lo apresaron.

Lo conocen como ‘JL’ o ‘Rasquiña’. Jorge Luis Zambrano es un manabita nacido en 1981. Pese a que cumplirá 39 años a inicios de octubre, ya es considerado como el veterano líder del grupo Los Choneros.

Esta agrupación es descrita por la Policía como una organización delictiva vinculada con el narcotráfico. Según declaraciones del exministro del Interior, José Serrano, Zambrano habría sido un nexo con el cartel de Sinaloa; su trabajo habría consistido en dar seguridad a los cargamentos de droga. El grupo tomó su nombre de Chone, la ciudad manabita donde sembró violencia durante 10 años.

Zambrano cumple una condena por asesinato en Latacunga. En 2011 fue acusado por la muerte de Jairón Carreño y fue sentenciado a 25 años; en 2012 la justicia lo condenó por el asesinato de José Luis Arroyo, en la cárcel La Roca, en Guayaquil.

Tiene 34 expedientes delictivos. Entre ellos, la denuncia por haber orquestado el ingreso, al estilo cinematográfico, de una ambulancia que escondía drogas, alcohol y armas, a la Penitenciaría del Litoral. La operación Fantasma identificó a la red, en febrero de 2019, semanas después de ese hecho, y la víspera de que un juez emitiera la orden de excarcelación de Zambrano. Esto frustró su liberación, tras 8 años de cárcel. De la audiencia, fue trasladado directamente hacia la cárcel de Latacunga.

Su historial de detenciones tiene 11 registros, el primero data de julio de 2007, por tenencia de armas no autorizadas.

Ante las autoridades tributarias, mantiene un estatus de “persona natural” dedicada a la venta al por mayor y menor de productos de la pesca. Su RUC fue suspendido en 2009.

En estas tomas de video se observa a Zambrano junto a Larrea, quien usa pantalón blanco y chaqueta corta tomate, a una guía penitenciaria, y a su pareja, Xaira Meneses, en la cárcel de Latacunga. Larrea y Meneses compartían la misma celda.

 

Según la Policía, “Los Choneros” y “Los Cubanos” libraron una batalla por el control de drogas tanto en las calles como al interior de varias cárceles (Latacunga, Guayas y Turi). A principios de mayo de 2019, la madre de un presunto integrante de “Los Cubanos” (Darwin Corozo) recibió una grabación de audio, según la cual su hijo iba a ser asesinado. Poco después, dos de los rivales de Corozo, considerados miembros de “Los Choneros”, lo mataron con 31 puñaladas, en Latacunga.

Para mediados de mayo, uniformados de las FF.AA. reforzaron las cárceles del país, en un intento por frenar la ola de violencia desatada al interior de los centros penitenciarios.

 LA TRANSCRIPCIÓN DEL DIÁLOGO 

JL (Jorge Zambrano): Hola mi amor.

Xaira (pareja de Zambrano): Hola mi amor, aquí con SOL.

JL: pensé que me había dejado de querer.

Xaira: No se me acabó el saldo, ahorita estoy hablado del de SOL escucha, mejor dicho, que SOL se acaba de enterar, espérate espérate.

Ma. Sol (María Sol Larrea): Qué tal mi vida.

JL: Cómo estas mi Solcita, cuéntame, qué pasó mi SOL.

Ma. Sol: Qué tal mi vida, como vas.

JL: Bien, aquí enterándome de la novedad de la Xai, ya le dije que ahoritita le mande a abordar para averiguar quién es esa guía que le ha dicho.

Ma. Sol: Le dijo una de las chicas de Juana, no pude hablar directamente con Juana porque estaba su madre, una de las chicas de Juana le dijo que las mismas guías pidieron que nos hagan la vida imposible, que nos saquen la madre.

JL: Escúchame, sabes lo que yo voy a ser, te soy sincero, la guía, esta negra Estupiñán, mal parida hija de puta, discúlpame la palabra, el tocayo le ha llamado y le ha dicho que por favor  ustedes están yendo para allá, ahora ha cogido y se le ha parado en el punto rojo, y que te pasa a ti, no me metas en tus huevadas, que tú tienes tu compromiso allá con esos. O sea dirigiéndose a mí, le digo: qué te pasa, tuvieron una discusión, o sea el tocayo está metido y me dice oye tocayo cógele a esa hijueputa y hazle por ahí, le digo es que obvia razón, a mí no me gusta que le cojan y le susurren por el oído a esta.

Ma. Sol: Que estoy segura que fue ella misma la que hizo eso porque ella mismo fue la que vino. Entró, nos dio la peor celda, o sea ella mismo.

JL: O sea te juro Sol que estamos nadando contra la corriente, que guías, que director, que coordinadora de dirección o sea, yo no sé qué.

Ma. Sol: Tarea de hijueputas, mira yo de la negra esa cabrona necesito solo el número de teléfono, nada más, y yo te digo toda la dirección, todo, todo, todo.

JL: Sí, porque yo ahoritita yo, el tocayo le está dando proceso, ya viene el domingo, yo el domingo porque estoy haciendo subir unos muchachos, porque quiero que le cojan y le diga: ‘oiga vea inspectora aquí es así, asado’, pero de una manera, el uno que haga el papel de bueno y el otro de malo, yo no sé, qué bestia, a mí me da una tristeza.

Ma. Sol: No hables mucho por este teléfono porque siempre es peligroso. ¿Qué te iba a decir? Ayer hubo una reunión con todos los administrativos, nos van a reubicar nos van poner mínima en mínima, mediana en mediana, máxima en máxima, ya esto se corrobora con lo que la pendeja esta enana de mujeres me dijo respecto a la Xai, que a mí me mandaba al “A” (pabellón de máxima seguridad) porque soy de mínima, pero que la Xai no porque es de mediana y tiene que esperar al lunes, y de lo que yo entiendo el lunes es la reubicación. No quieren, no se sabe porque aquí, esta pendeja de la vocera, no quiere decir, porque ya han distribuido los pabellones, a que pabellón vamos cada uno ya; Xai no puede quedar en mediana, se tiene que ir conmigo a mínima, porque a la larga ya tiene el 33% cumplido y ya tendría que haberse bajado a mínima. Yo necesito que junta de tratamiento, esto es más grande, yo necesito que junta de tratamiento considere eso y le mande a mínima a Xai.

JL: ¿Mínima, dónde es?

Ma. Sol: No sé dónde nos vayan a ubicar, parece que les van a ubicar en el “A”, todo lo que es mínima.

JL: Ya, mejor

Ma. Sol: Claro, entonces yo aquí ya hablé con dos personas que no le van a dejar, porque quieren mandarnos al “B”, y el “B” dicen que es lo peor que existe en pabellones, porque si nos mandan al “B” no nos vamos a ir, no nos vamos a mover, aquí hablé con dos personas y en el combo de esta señora estamos la Xai y yo, pero necesito que averigües eso a ver si es verdad o no, la intención va a ser separarnos.

JL: Sí, la reclasificación es muy difícil porque hay de diferentes, porque va a quedar un pabellón con más gente con menos gente y es muy difícil, es lo mismo que pasa acá, y es más, mira, yo tengo para estar en mínima, sin embargo por escrito paso mi papel a mínima pero físicamente me quedo en máxima que sí puedo, sí se puede.

Ma. Sol: Sí, yo sé, pero tú sabes que este viejo hijueputa va a estar muerto de las iras y comido mierda por el simple hecho que tiene una demanda penal pues.

JL: Es que de ahí tienes que agarrarte Sol, ante un Juez de Garantías y ante la Fiscalía de que tú quieres estar segura con la compañera en tal lado.

Ma. Sol: Eso mismo voy a hacer, peor tú sabes que primero te separan y luego cómo arreglas el tema, yo no voy a salir de la celda y no le voy a dejar de la celda a la Xai, a mí me tendrán que sacar arrastrada.

JL: Tienes que reclamar que te han puesto la peor celda.

Ma. Sol: Ya está hecho todo, ya están los escritos y desde antes, entonces no hay mayor inconveniente. Hay otra cosa que te quiero contar, pero necesito un medio súper seguro para contarte, entonces voy a ver si consigo como mandarte una cartita, me entiendes no,  porque es un tema delicado y no quiero hablar por este medio, tú sabes que de ley mi teléfono o cabina, de ley, está pinchado. Entonces voy a ver como me consigo un esfero y un papel para escribirte.

JL: ¿Y eso va con respecto a nosotros ustedes o qué mismo?

Ma. Sol: Sí, ya ahorita me consigo y ya te veo cómo te mando, ya te paso a Xai.

Xaira: Mi amor hola como ves nuestra situación.

JL: Yo no sé qué tienen esas mujeres en contra de ustedes.

Xaira: No sé, que somos creídas, que no nos creemos presas, es algo que no entiendo, trato de entenderlo, yo no me meto con nadie, no soy grosera y con el caso de Sol, de ella piensan que se robó toda la plata del IESS, no sé.

JL: Ni si quiera saben esas presas sobre el IESS.

Xaira: Las presas algunas, yo creo.

JL: No, las guías.

Xaira: Las guías sí saben, claro, te vamos a llamar de otra celda, sí que ella (María Sol) te va a contar, responde.

El dirigente indígena Luis Macas encumbró al Defensor y ahora es su subordinado

El dirigente saraguro es Director Nacional del Agua en la Defensoría del Pueblo. Antes  fue parte del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, que en abril del 2019 nombró al defensor del Pueblo, Freddy Carrión. Macas jugó un papel importante en el paro de octubre: participó en la marcha contra el gobierno, exigiendo la derogatoria de eliminación del subsidio a los combustibles y fue un puente para acercar al Defensor con dirigentes y autoridades indígenas de la Sierra Centro. Carrión niega un posible conflicto de interés en la designación de Macas, dejando entrever que no hay un pago de favores.

Por Arturo Torres

El líder indígena Luis Macas mantiene un perfil discreto en la plantilla de la Defensoría del Pueblo. Sin embargo, durante las protestas de octubre tuvo un rol crucial en la estrategia de la Defensoría para acercarse a dirigentes y autoridades del sector. Fue un puente y facilitador de las reuniones con representantes de la Sierra Centro.

“El doctor Macas está trabajando en la Defensoría del Pueblo para fortalecer la Escuela de DD.HH. Estuvo en los recorridos que realizamos por varias provincias, en mesas de diálogo con autoridades locales”, confirma el defensor Freddy Carrión, quien está en medio de una polémica por el informe que elaboró la Defensoría, concluyendo que durante las protestas de octubre hubo 11 fallecidos.

En octubre pasado, el defensor Fredy. Carrión y Luis Macas se reunieron con el prefecto de Tungurahua, Manuel Caizabanda. Foto Defensoría del Pueblo

El reporte fue cuestionado por la ministra de Gobierno, María Paula Romo, por un aparente sesgo a favor del movimiento indígena que denuncia excesos y abuso de la fuerza, y por la metodología usada para identificar a los fallecidos.  Especialmente por incluir en la lista de víctimas a José Rodrigo Chaluisa, cuya identidad y muerte aún no han sido corroboradas oficialmente, según reportes periodísticos.

Durante el paro, el Defensor viajó a Cotopaxi, Tungurahua y Chimborazo, en compañía de Macas y otros funcionarios de la institución como Edwin Piedra, también cercano a la Conaie y Pachakutik, hoy director de Servicios Públicos.

“Nos reunimos en Latacunga con Leonidas Iza, y los prefectos de Cotopaxi, Jorge Guamán y de Tungurahua, Manuel Caizabanda, tratando de alentar un diálogo pacífico con el gobierno, que los manifestantes ejerzan su derecho a la resistencia en paz”, explica Carrión, quien está en el cargo desde abril pasado.

Fue designado Defensor del Pueblo por el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social transitorio, integrado por Julio César Trujillo (fallecido), Luis Macas, Luis Hernánez, Pablo Dávila, Xavier Zavala, Eduardo Mendoza y Miryam Félix.

Luis Macas llegó al Consejo de Participación, designado por la Asamblea, en base a listas enviadas por el presidente Lenin Moreno. Foto: Consejo de Participación.

Carrión fue el mejor puntuado en el concurso de oposición y méritos. Fue designado con cinco votos a favor, uno en contra de Trujillo, y una abstención de Mendoza.

Luego, Carrión ocupó sus primeras semanas en armar su equipo. Se enfocó en designar nuevos directores y adjuntos, pues buena parte del personal es de carrera. 418 funcionarios integran la Defensoría, que tiene un presupuesto anual de 11 millones de dólares.

Carrión recuerda que Macas se integró luego de cuatro meses, es decir entre agosto y septiembre pasados. Aunque el Defensor asegura que está dedicado a formar la Escuela de DD.HH., el dirigente saraguro también es Director Nacional del Agua, Saneamiento y Alcantarillado, según registros públicos de la entidad. Gana un sueldo mensual de USD 2.368.

En el sitio web de la Defensoría del Pueblo está registrado el nombre de Luis Macas, con su cargo: Director Nacional del Agua.

Carrión niega un conflicto de intereses

Al preguntarle sobre un posible conflicto de interés por haber designado a Macas en la Defensoría del Pueblo, ya que él fue uno de los consejeros que lo nombró, Carrión responde:

“En lo absoluto, no hay conflicto. Lo distinto sería que el doctor Macas hubiera trabajado antes en la Defensoría siendo yo defensor, luego hubiera sido consejero de Participación Ciudadana, y yo hubiera optado por ese cargo. Ahí habría un conflicto de intereses”.

Carrión dice que conoció a Macas durante el concurso. “Él llegó a trabajar después de 3 ó 4 meses. No fue de forma inmediata. Buscábamos una persona que tuviera la cosmovisión indígena”.

¿Pero en qué medida el nombramiento de Macas le resta imparcialidad a usted como  Defensor para investigar los excesos de fuerza de la Policía y FF.AA. durante el paro, denunciados por la dirigencia de la Conaie y por la CIDH?
“Eso es completamente falso. Si usted quiere, nosotros somos un contrapoder. Al estado le estamos diciendo constantemente que el límite de su accionar son los DD.HH. de la población, que no puede excederse con la fuerza, pues hay responsabilidades. El hecho de que el doctor Macas esté en la Defensoría no puede ser interpretado como un sesgo en las investigaciones; no se puede poner en duda la capacidad y la integridad del señor Macas”.

Para Carrión el nombramieto de Macas es parte de un esquema inclusivo. Precisamente el martes pasado designó a una indígena de la Ecuarunari como delegada de la Defensoría en Chimborazo.  “La institución nacional de derechos humanos tiene que reflejar la diversidad étnica, y de los grupos excluidos del país, con cholos, negros, indios, mestizos, personas con discapacidad”.

El 9 de octubre Macas participó en la marcha indígena contra el Gobierno, que llegó al centro de Quito, exigiendo la derogatoria del decreto que eliminó el subsidio a los combustibles.

Contactamos a Macas por vía telefónica. Escuetamente confirmó que trabajaba en la Defensoría “en un asunto bastante puntual que es el desarrollo de escuela en formación de derechos”.

Luego se negó a contestar otras preguntas, aduciendo que lo haría en una entrevista personal que podríamos cocretar los siguientes días. Insistimos varias veces desde inicios de enero pero Macas no respondió.

En octubre pasado, el dirigente participó activamente en las manifestaciones convocadas por la Conaie, semanas después de enrolarse en la Defensoría. Encabezó la marcha contra el gobierno que se realizó en Quito y llegó hasta el centro histórico, exigiendo la eliminación del decreto que quitó los subsidios a los combustibles.

En 1986, Macas creó junto a otros dirigentes la Conaie, que presidió varias oportunidades. Fue diputado y candidato a la Presidencia en 2006. Los siguientes años se mantuvo como dirigente histórico de la Conaie, junto a otras personalidades como Nica Pacari, Blanca Chancoso, entre otros.

Piedra, otro cercano a la Conaie

Otro funcionario de la Defensoría que ha sido cercano a la Conaie y a otros movimientos sociales es Edwin Piedra, director de Servicios Públicos. El 10 de octubre acudió junto al Defensor y otros funcionarios al Ágora de la Casa de la Cultura para interceder por la liberación de 10 policías y más de 20 periodistas retenidos.

En la tarde, Piedra acompañó junto a tres personas designadas por la dirigencia indígena al periodista de Teleamazonas Fredy Paredes cuando abandonó el Ágora. Mientras el reportero caminaba hacia la 6 de Diciembre, Piedra lo escoltó y protegió de violentos manifestantes, indígenas y mestizos, que le insultaban, le lanzaban objetos y querían golpearlo. Pese a que estaba a su lado, no pudo impedir que un manifestante le lanzara por la espalda una piedra que le abrió una herida la cabeza, por lo cual se desplomó inconsciente al piso.

El funcionario de la Defensoría, Edwin Piedra, acompañó al periodista Fredy Paredes, luego de su salida de la Casa de la Cultura, donde estuvo retenido. Lo protegió de agresiones de varios manifestantes, pero no pudo impedir que un violento le lanzara una piedra por la espalda, que lo dejó inconsciente.

Semanas después el funcionario también fue delegado por el Defensor para acompañar a la misión de la Comisión Interamericana de DD.HH, durante un recorrido por Cotopaxi para recoger testimonios sobre supuestos excesos de la fuerza pública.

En los 90, Piedra fue asesor financiero de la Conaie. Por esos años también fundó Amazonia Gas, la primera empresa indígena amazónica de propiedad de la Confeniae, que usaba el gas desechado por las petroleras. Entonces, gerenciaba la firma -hoy disuelta- el dirigente de la Conaie, Antonio Vargas, según contó Piedra en una entrevista para la radio Cotopaxi Noticias.

En 2000 fue el candidato del movimiento Pachakutik a la alcaldía de Latacunga, meses después del derrocamiento del entonces presidente Jamil Mahuad, en el que también participó junto al movimiento indígena.

“Las ideas libertarias de lucha social siempre han estado ahí, soy revolucionario de corazón”, dijo Piedra, al referirse a la época cuando fue parte del movimiento subversivo Alfaro Vive Carajo. “No tengo de que arrepentirme de mi pasado”.

La fiscal Moina fue separada del caso Flamingo; hay cabos sueltos sobre nexos con Worley Parsons

La fiscal Jimena Moina, que investigó los presuntos delitos de asociación ilícita y enriquecimiento privado no justificado, en los que está involucrado Pedro Rivadeneira, padre de la asambleísta Gabriela Rivadeneira, fue separada del caso. Desde el lunes la reemplaza Leonardo Alarcón.

La investigación de la fiscal, que tomó nueve meses, tiene cabos sueltos. No profundiza, por ejemplo, en evidencias documentales entregadas desde abril del año pasado por la Secretaría Anticorrupción, el Servicio de Rentas Internas, la Unidad de Lavado de Activos y la Unidad de Análisis Financiero, sobre el origen de los bienes adquiridos por Rivadeneira.

Moina tampoco encontró anomalías o posibles delitos en los nexos entre Jorge Alcívar, quien recibió 670.000 dólares por pagos de arriendos de la empresa Worley Parsons, y Rivadeneira, a quien empleó como administrador en el edificio Flamingo, en Atacames.

Los organismos de control detectaron vacíos y discrepancias que indican, con abundante documentación, supuestos delitos de evasión y lavado, que tampoco fueron recogidos en la acusación de la Fiscal en la audiencia de formulación de cargos, el viernes pasado.

Rivadeneira tuvo ingresos por 213 mil dólares, entre 2011 y 2019. Su empleador y socio, Alcívar, recibió 3,4 millones ese período; mientras el comerciante Mauro Flores percibió 8,6 millones. Hay discrepancias entre lo que tributaron, lo que declararon y el origen de lo que ganaron. Por eso las autoridades sospechan presuntos delitos de lavado y evasión fiscal. Pero esos presuntos ilícitos no se formalizaron, pues la fiscal los desestimó.  

Redacción Código Vidrio

El operativo Flamingo no alzó vuelo la noche del jueves 9 de enero cuando fueron arrestados Pedro Rivadeneira, padre de la legisladora Gabriela Rivadeneria, y su socio Mauro Flores.

Empezó nueve meses atrás, el 25 de abril del 2019. Ese día el entonces secretario Anticorrupción de la Presidencia, Iván Granda, y la directora del Servicio de Rentas Internas, Marisol Andrade, presentaron una denuncia en la Fiscalía para que se investiguen supuestos delitos de evasión tributaria y enriquecimiento privado injustificado, por hechos conectados con contratos en Petroecuador, la Refinería de Esmeraldas y la Refinería del Pacífico.

Jorge Alcívar es el propietario del edificio de departamentos Flamingo, en Atacames. Ese complejo era visitado por familiares del administrador Pedro Rivadeneira, como su hija Gabriela. Durante años, Alcívar arrendó departamentos a la empresa Worley Parsons, que subcontrataba a Tecnazul, de William Phillips, amigo del entonces mandatario Rafael Correa. El estadounidense es esposo de Mónica Hernández, ex asesora de Correa.

En el informe, de 18 páginas, se establecen conexiones contractuales, económicas y laborales entre la empresa de servicios petroleros Worley Parsons International (WPI), Jorge Alcívar Piña y Pedro Rivadeneira.

Entre 2012 y 2015 la firma australiana WPI recibió 227 millones de dólares en contratos, bajo un esquema de sobornos que está en investigación, y fueron firmados por los ex funcionarios del correísmo Carlos Pareja Yannuzzelli y Álex Bravo, sentenciados por delitos contra la administración pública.

Bill Philips en esta foto junto al ex vicepresidente  Jorge Glas, es el dueño de la empresa Tecla Azul.

WPI fiscalizó y gerenció proyectos petroleros que alcanzaron los USD 4.000 millones, entre ellos la rehabilitación de la Refinería de Esmeraldas (2.200 millones), la construcción del Acueducto La Esperanza de la Refinería del Pacífico (obra que diseñó y fiscalizó), y la remediación de la planta de gas de Bajo Alto. Para ejecutar estos trabajos, WPI firmó contratos directos con Petroecuador por 400 millones. Simultáneamente, subcontrató al Grupo Azul, del estadounidense Bill Phillips, esposo de la entonces asesora de Rafael Correa, Mónica Hernández.

Mientras seguían la pista de los contratos, los investigadores se toparon con el nombre de Alcívar Peña, que recibió pagos de WPI por el arriendo de 14 departamentos en el complejo Flamingo Exclusive Apartment, en Atacames.

Pedro Rivadeneira, de 62 años, fue detenido el jueves 9 de enero, en el operativo Flamingo. Luego un juez lo liberó y tiene medidas sustitutivas.

Alcívar, quien se encuentra en Estados Unidos desde mediados del año pasado, es un esmeraldeño de 48 años que alquila bienes inmuebles para comercio y vivienda. Sus familiares sostienen en redes sociales que es un ingeniero que emigró a EE.UU., donde prosperó financieramente y no tiene ninguna relación ilegal con este caso. Es más, aseguran que en julio presentó un escrito notificando el casillero de su defensa, para colaborar con la investigación.

Según informes del SRI, el IESS y la UAFE, a los que accedió Código Vidrio, Alcívar empezó a pagar el Impuesto a la Renta en el 2012, con 9.000 dólares; el siguiente año subió a 11.000, luego bajó su rubro y para el 2015 canceló más de 15.000 dólares. Los años siguientes no declaró un centavo para el pago de tributos.

Tiene 32 bienes, pero solo declaró dos

Sin embargo, sus cuentas no están claras y tienen muchas inconsistencias, según reportes de organismos de control. A su nombre tiene 32 propiedades, avaluadas en más de tres millones, en Guayas, Imbabura, Pichincha y Esmeraldas. Solo en Atacames posee 28 bienes, entre terrenos, casas y el edificio Flamingo. Únicamente dos de los bienes, valorados en un millón de dólares, aparecen en sus registros patrimoniales.

Hay más anomalías. Al cotejar sus declaraciones de Impuesto a la Renta con sus movimientos en el sistema financiero se detectaron inconsistencias entre ingresos y acreditaciones y depósitos a sus cuentas bancarias. Hay diferencias injustificadas por más de dos millones de dólares, según la UAFE y la Secretaría Anticorrupción.

En el edificio de departamentos y suites Flamingo su principal cliente fue la empresa petrolera WP. Entre 2012 y 2016 esa compañía le pagó a Alcívar 673.187 dólares. Los desembolsos se mantuvieron hasta el 2016 y estarían relacionados con el alquiler de departamentos para empleados de la compañía. En ese período, WP tuvo contratos millonarios con Petroecuador, bajo un esquema de coimas y contratos sobrevalorados, firmados sin concursos públicos.

Según registros de la Superintendencia de Compañías, Alcívar no tiene empresas a su nombre ni está registrado como administrador, de lo cual se determina que facturaba el alquiler de los departamentos con su RUC personal.

Entre 2008 y 2011, Alcívar tuvo ingresos en sus declaraciones de IR por solo 45.278 dólares. La UAFE destaca la importancia de este dato en vista de que en ese período construyó el edificio Flamingo. En sus cuentas bancarias tuvo ingresos por 440 mil dólares.»Desde 2012, su declaración de ingresos registra un aumento del 589%».

Entre 2014 y 2019, Alcívar hizo 24 viajes a EE.UU. En los registros de Migración tiene más de 54 salidas del país.

Pedro Rivadeneira, administrador de Flamingo

Edificio de departamentos Flamingo, propiedad de Jorge Alcívar, quien recibió más de 700 mil de Worley Parsons.

El administrador del complejo de departamentos Flamingo en Atacames es Pedro Rivadeneira, padre de la asambleísta Gabriela Riovadeneira, asilada en México desde la semana pasada. Él está acusado de supuesta asociación ilícita, junto con Mauro Flores, quien está detenido y adicionalmente se lo acusa de enriquecimiento privado injustificado.

Para Gabriela Rivadeneira, la detención de su padre es una vendetta política. Ella dejó el país pocas horas antes de su arresto. Ella sostuvo que la Fiscalía no pudo encontrar cuentas millonarias a su nombre ni su vinculación en delito alguno, aunque se investiga el movimiento injustificado de 5,8 millones.

Gabriel Rivera, abogado de Rivadeneira, dijo que fue detenido por acusación de asociación ilícita (más de 50.000 dólares), cuando el monto no reúne las condiciones para tal cosa. “Lo asocian con 5 millones de dólares, pese a que ese monto ni siquiera lo aceptó la Fiscalía en la formulación de cargos, pues pertenece al empresario implicado”, sostuvo.

Rivadeneira fue empleado de Alcívar desde 2017 hasta 2018. Ese año fue contratado con un sueldo mensual de USD 1.560. El año siguiente (2018) Alcívar le subió el salario a 4.800 dólares. Bajo la dependencia de Alcívar están siete personas más.

Un mes antes de ser contratado, Rivadeneira abrió una cuenta de ahorros con Alcívar (nro 2203643310), donde se registran depósitos por 40.000 dólares.

Entre 2011 y 2018, Rivadeneira declaró Impuesto a la Renta por 11.084, pero sus ingresos por depósitos y transferencias fueron de 213 mil. Posee tres propiedades, según informes municipales, en Cotacachi y Otavalo. Una hacienda de 25 hectáreas en Cotacachi fue avaluada en 742 mil dólares, pero la valoración bajó a 471 mil al año siguiente, el 2016. Ninguno de los bienes está incluido en su declaración patrimonial.

Código Vidrio pidió una entrevista a la fiscal Moina, el lunes 13 de enero, pero ella prefirió no pronunciarse. En la presentación de cargos, la agente sostuvo que se detectaron movimientos inusuales por 5,9 millones de dólares, mediante la adquisición de bienes inmuebles y de vehículos. Por eso, Rivadeneira y Flores son investigados por presunta asociación ilícita, una figura penal que podría abrir el paraguas para acusaciones por otros delitos, aunque es compleja de probar.

Diego Pozo, defensor de Flores, cuestionó durante la audiencia de formulación de cargos la imputación del Ministerio Público. Sus argumentos fueron que su cliente puede justificar los montos presentados por la fiscal Moina como injustificados, pues son producto de su actividad económica lícita.

En Imbabura, Flores se dedica, principalmente, a la compra y venta de vehículos con su empresa MFAutos. Esta compañía es una de las más importantes en la provincia. Adicionalmente, su abogado cuestionó que la Fiscalía haya permitido que durante la indagación previa, uno de los señalados en el informe de la UAFE (Alcívar) haya podido presentar sus pruebas de descargo, lo cual no ocurrió con su cliente. Por el momento, Rivadeneira está libre, pero debe presentarse una vez por semana a la Fiscalía de Imbabura. Flores sigue detenido y ha pedido medidas sustitutivas. Para el nuevo fiscal del caso, Leonardo Alarcón, el tiempo es su mayor enemigo: en 90 días deberá presentar las pruebas que sustenten la acusación para sustentar un posible llamado a juicio, o pedir la reformulación de cargos por otros delitos, si encuentra méritos suficientes.

Padre de asambleísta Gabriela Rivadeneira fue detenido por presunto lavado y asociación ilícita en Imbabura

Pedro Rivadeneira fue detenido el jueves 9 de enero, a las 22:10, junto a Mauro Flores en Imbabura. Según la investigación fiscal y de la Unidad de Lavado de la Policía, eran parte de una organización delictiva que realizó movimientos financieros inusuales e injustificados por aproximadamente 5, 9 millones de dólares.

Redacción Código Vidrio

El lugar de residencia de Pedro Rivadeneira es Otavalo

Pedro Ignacio Rivadeneira Sandretti, padre de la asambleísta asilada en México, Gabriela Rivadeneira, fue detenido ayer jueves 9 de enero de 2020, en Imbabura, por policías de la Unidad de Lavado de Activos, adscrita a la Dirección Antinarcóticos.

Proyecto inmobiliario que da nombre al operativo

En el operativo denominado «Flamingo», ejecutado a las 22:10, también fue capturado Mauro Flores Guerra. Según la investigación policial, ambos habrían liderado una organización delictiva implicada en presuntos delitos de asociación Ilícita, enriquecimiento privado no justificado y defraudación tributaria, que operaba en Imbabura, en los cantones de Otavalo y Cotacachi.

Horas antes de la detención de su progenitor, Gabriela Rivadeneira viajó a México, luego de que el gobierno ecuatoriano le concediera el salvoconducto para salir de la embajada mexicana. En esa sede estaba refugiada desde octubre de 2019, al igual que los legisladores Soledad Buendía y Carlos Viteri, con sus respectivas parejas, todos militantes del correísmo.

La investigación del caso fue dirigida por la Fiscalía General, conjuntamente con agentes de la Unidad de Lavado de Activos «ULA». Durante meses los investigadores realizaron el análisis documental de información proporcionada por diversos organismos de control.

Mauro Flores es el segundo detenido del operativo. Se dedica a compra y venta de vehículos

Para concretar los supuestos ilícitos, la organización obtuvo importantes sumas de dinero, producto de la compra-venta de vehículos y la simulación de compra y venta de bienes inmuebles. Producto de estas operaciones realizaron movimientos financieros supuestamente inusuales e injustificados por aproximadamente 5,9 millones de dólares. Según indica un informe de la investigación en poder de Código Vidrio, incrementaron sustancialmente su patrimonio mediante la adquisición de bienes inmuebles y vehículos para el giro del negocio de compra y venta.

Pedro Rivadeneira, según registros documentales, empezó su actividad económica en 2001 en Ibarra. En su página de Facebook aparece domiciliado en Otavalo. En sus redes sociales hace una profusa difusión de la actividad militante y política de su hija.

Precisamente uno de los proyectos inmobiliarios, que se levanta en Esmeraldas, que el padre de Rivadeneira promocionaba, coincide con el nombre del operativo policial “Flamingo”.

Hoy, a las 08:30, está prevista la formulación de cargos en Otavalo, a cargo del fiscal Gustavo Benítez, de Quito.

La expresidenta de la Asamblea, legisladora y hoy asilada es una militante correista

RESULTADOS DEL OPERATIVO

– 2 detenidos
– 4 allanamientos
– 1 vehículo aprehendido
– Incautación de USD 12.000
– 4 celulares
– Equipos Tecnológicos
– Documentos Financieros
– Documentos públicos y privados

La CIDH pide investigar operaciones de uniformados en secuestro y asesinato de periodistas de El Comercio

Los cuerpos de Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra fueron trasladados desde Tumaco a Cali, el 22 de junio de 2018, por integrantes de la policía Colombiana del Gaula. Los hallaron en dos fosas, en la zona de los Cocos, donde supuestamente murieron.

El Equipo de Seguimiento Especial (ESE) de la Comisión Interamericana de DD.HH. presentó en Washington su informe final sobre el secuestro y asesinato de Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra, de El Comercio. La investigación confirma que los cautivos no fueron ejecutados de forma premeditada por los disidentes de las FARC, lo cual deja sin piso la tesis de la fiscalía colombiana. Esto fue revelado por Código Vidrio, en abril-2019.

El ESE pide que se integre una comisión que investigue la realización de operaciones militares y policiales durante el secuestro, reveladas en el libro Rehenes. Determina que las medidas ejecutadas por el estado ecuatoriano en la crisis de seguridad en Esmeraldas fueron insuficientes para precautelar la seguridad de la población y de los periodistas. Hubo diez víctimas mortales.

Los atentados en Esmeraldas se debieron a los golpes de la fuerza pública a las estructuras de FOS. El procurador Íñigo Salvador dijo que el gobierno tomó decisiones adecuadas durante el plagio y brindó todo el apoyo para esclarecer lo ocurrido. La CIDH recomienda que se establezcan mecanismos para una reparación integral a los familiares.

Por Arturo Torres

Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra, de diario El Comercio, no fueron ejecutados de manera premeditada por disidentes del Frente Oliver Sinisterra (FOS). Ese es uno de los principales hallazgos del informe final del Equipo de Seguimiento Especial (ESE) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El reporte, que se hizo público hoy, a las 12:00, en Washington, y coincide con las revelaciones denunciadas en el libro Rehenes y en este portal, recomienda a los gobiernos de Ecuador y Colombia integrar una comisión independiente que investigue si hubo operaciones policiales en el secuestro del equipo periodístico.

El monitoreo del ESE a la investigación del secuestro del equipo periodístico empezó en junio de 2018, con el consentimiento de los dos gobiernos, luego de que la CIDH dictara medidas cautelares para precautelar sus vidas, por pedido de los familiares, Fundamedios y la Fundación Para la Libertad de Prensa de Colombia (FLIP).

El 2 de abril de 2018 se hizo público el segundo video donde se ve a Javier, Paúl y Efraín, por última vez con vida. Javier, abatido, recalca que sus vidas dependían de la decisión del Presidente. Durante su cautiverio fueron trasladados por sus captores a varios poblados ecuatorianos y colombianos, como El Pan y Puerto Rico. Los captores estuvieron hostigados por operaciones, según testimonios.

Desde el secuestro, los parientes y compañeros de los tres denunciaron el ocultamiento de información del gobierno. El reporte de la CIDH coincide en que hasta el momento ni Ecuador ni Colombia han entregado toda la información considerada secreta para esclarecer lo ocurrido.

El régimen sostuvo que proporcionó todos los informes pertinentes para la investigación y que durante la crisis tomó las medidas necesarias para liberar a los secuestrados y precautelar sus vidas.

Entre las principales conclusiones del ESE se establece que la Dirección General de Inteligencia de la Policía (DGI) conoció el riesgo para la seguridad de la población, uniformados y periodistas y las amenazas del FOS, desde el 13 de enero del 2018, dos semanas antes de que ocurriera el atentado con un coche bomba en el cuartel policial de San Lorezo. Desde ese día, la DGI supo que Walter Arízaga, Guacho, pedía liberar a tres de sus hombres, detenidos por la Policía.

Sin embargo, la DGI, encabezada por el general Pablo Aguirre, no compartió esa información con el Mando Único designado por el gobierno para enfrentar la crisis. Por ese motivo, no se aplicó ningún protocolo para garantizar la seguridad de la población y prevenir delitos, tras el estado de excepción, decretado en esos días. No obstante, los jefes policiales indicaron que sí compartieron esa información con el Mando Unificado.

Las medidas del Estado ecuatoriano -agrega el informe- fueron insuficientes para hacer frente a la evidente situación de riesgo extraordinario, generado por la presencia de los grupos delincuenciales armados, así como por sus hechos delictivos y por los anuncios de atentados graves que hicieron a través de un canal de comunicación, que mantenían con el mayor de Policía Alejandro Zaldumbide.

Los investigadores del ESE, encabezados por Luz Adriana Camargo, describen descoordinaciones, vacíos y errores recurrentes de procedimientos y protocolos de seguridad a diferente nivel. Empezando por el comité de crisis y el equipo negociador, y pasando por las operaciones de Policía, FF.AA. hasta las investigaciones poco técnicas de las fiscalías. Es una radiografía que muestra fallas estructurales y estrategias en materia de seguridad en los estamentos políticos y de seguridad, incluidos los sistemas de inteligencia. Por la crisis fallecieron diez personas en la frontera, incluidos 4 marinos, el soldado Wilson Ilaquiche, Katty Velasco y Óscar Villacís.

El equipo Javier Ortega no buscaba entrevistar a Guacho, que era la hipótesis central del fiscal Wilson Toainga y del Gobierno. El ESE constató que el equipo de El Comercio llegó a la zona el 26 de marzo de 2018 para una cobertura periodística; no ingresó por el río, ni por una trocha, ni lo hizo saltando los controles. Por el contrario, pidió autorización al jefe del Mando Único, John Merlo, y quedó registrado en el Destacamento de la Marina en Mataje, lo cual “descartaría una conducta temeraria”.

Una semana antes ocurrieron una serie de atentados y hechos violentos en el poblado Mataje, causados por integrantes del FOS, que le habían declarado la guerra al estado ecuatoriano. Esos ataques fueron conocidos y registrados por los miembros de la fuerza pública. Sin embargo, los militares no tomaron precauciones y dejaron ingresar civiles a la zona, evidenciando fallas graves de descoordinación con sus jefaturas.

Una vez ocurrido el secuestro, el gobierno perdió días valiosos para concretar la liberación. “Pasaron varios días en los que se realizaron gestiones dirigidas a que los canjeables aparentemente volvieran a manifestar su voluntad de aceptar su responsabilidad, diligencias cuya utilidad no aparece vinculada a alguna norma procedimental que imponga dicho acto de ratificacioìn, en momentos en que se considera debiìa obrarse con prontitud”. Quienes se encargaron de negociar la liberación, especialmente un oficial de la Unidad Antisecuestros de la Policía (Unase), no recibieron datos previos de la DGI, que ya sabía lo que exigía Guacho, dos meses antes.

No fueron ejecutados, murieron mientras estaban en movimiento

En otro de los capítulos, el ESE establece contradicciones en la investigación de la Fiscalía colombiana, sobre la forma en que murieron los cautivos. Eso concuerda con la investigación de este portal en la que se evidenció que el examen de las autopsias practicadas en Cali dejaba sin piso la tesis de los gobiernos de Ecuador y Colombia. Ambos estados han insistido en que los cautivos fueron asesinados por los disidentes, en abril del 2018, en la zona de Los Cocos, en Nariño, frontera con Ecuador.

En Cali, los restos del equipo periodístico de El Comercio fueron sometidos a necropsias.

En el documento de 103 páginas se explica que los investigadores del ESE entrevistaron a los patólogos, que realizaron las autopsias, así como a un experto en balística. Todos coincidieron en “no haber hallado evidencia de que las víctimas estuvieran sometidas o atadas en el momento de ser asesinadas”, como indicaron disidentes ante la Fiscalía. Tampoco establecieron patrones de una ejecución planificada.

Las lesiones en cabeza y cuerpo de los tres rehenes eran distintas en cada caso, más compatibles con objetivos a los que se les dispara en movimiento. Los disparos se realizaron a una distancia aproximada de 1,20 metros, por la espalda de las víctimas en su mayoría y con trayectorias de abajo a arriba.

Así, el reporte de la CIDH pone en entredicho la teoría del caso de la Fiscalía colombiana, que reconstruyó el supuesto asesinato de los trabajadores de El Comercio, basándose sólo en testimonios de disidentes, sin contrastarlos con las autopsias, ni con otras pruebas. También pone reparos a la reconstrucción fiscal del itinerario del plagio, pues las versiones de los disidentes no concuerdan con la temporalidad de los hechos.

Cuando murieron ninguna de las víctimas estaba sentada e inmóvil, como ha asumido la Fiscalía. Al recibir los impactos de bala, con armas cortas, con certeza estaban caminando o corriendo.

El análisis de las necropsias, según dos expertos forenses consultados por este portal, sugiere que las muertes pudieron ocurrir en medio de un enfrentamiento armado. Esto coincide con los testimonios recogidos en Rehenes de varios policías y altos oficiales, un informe de la Senain y un reporte del Ministerio de Defensa de Colombia. Todos concuerdan en que durante el rapto hubo sucesivas incursiones armadas en las zonas por donde transitaban, algunas desde el lado ecuatoriano. Eso, al parecer, desencadenó su muerte.

Desde el martes 10 de abril, el presidente Moreno se reunió con directivos de algunos medios, empresarios, cuerpo diplomático, representantes de la Iglesia, para dialogar sobre la situación de los secuestrados. El viernes 13 de abril, confirmó la muerte de los tres rehenes. Las vigilias fuera del Palacio continuaron. Fotos: Presidencia.

El ESE recomienda que ambos estados designen una comisión especial autónoma e imparcial, que acceda a información que aún es reservada y no ha sido desclasificada por los gobiernos. Así se garantizaría a los familiares el acceso a datos en poder de las diferentes agencias policiales y militares, para establecer, entre otros aspectos:

  • Si se autorizó a las fuerzas armadas de Colombia efectuar operativos de buìsqueda desde territorio ecuatoriano para ubicar a alias Guacho durante el plagio.
  • Si hubo o no operativos de fuerzas armadas colombianas para ubicar a Guacho durante el secuestro en ese país. El documento final de la CIDH cita un informe del Ministerio de Defensa de Colombia (también incluido en Rehenes), que ratificó que durante el plagio hubo dos incursiones militares en las zonas donde transitaban los cautivos. “El ESE considera que hay suficientes motivos para investigar estas operaciones”.

En abril del año pasado, luego de que se confirmó que los tres estaban secuestrados, el presidente Lenin Moreno decidió negociar su liberación con Guacho, líder del FOS. Y accedió a un intercambio con tres de sus hombres, detenidos en enero del 2018. Para concretar el canje aseguró que se suspenderían todas las operaciones militares y policiales que podrían arriesgar sus vidas, en Ecuador y Colombia. Esta decisión se tomó sin seguir ningún procedimiento o parámetro, en base a análisis de riesgos y seguridad en este tipo de casos.

Reparación integral para los familiares

El ESE recomienda que Ecuador y Colombia establezcan mecanismos para evaluar y determinar una reparación integral a los familiares de Paul, Javier y Efraín, “pues han sido víctimas de afectaciones a sus vidas por un conflicto protagonizado por grupos armados terroristas”, sin la prevención adecuada de ambos Estados.

También incorporó las observaciones a los proyectos de informe de los gobiernos de Colombia y Ecuador. Ecuador expresó su “desacuerdo con el contenido del proyecto”. Solicitó al ESE limitarse al cumplimiento de sus objetivos y abstenerse “de adelantar criterios sesgados y sin sustento, que busquen direccionar las investigaciones en curso y a establecer la presunta responsabilidad internacional del Estado por los hechos sucedidos”.

El Presidente no levantó la reserva de toda la información

La información oficial proporcionada a la CIDH por ambos estados se contrastó con la suministrada por reporteros e investigaciones abiertas al público. Se incluyeron datos del libro Rehenes, ¿por qué ejecutaron a los periodistas de El Comercio?. Eso fue objetado por Ecuador, pues «el ESE debió ceñirse a la información oficial a la que se tuvo acceso, siendo la que, a su juicio, posee las características de relevancia, objetividad, exhaustividad y fiabilidad».

“En ese sentido, el ESE considera que la investigación realizada por los periodistas Arturo Torres y María Belén Arroyo, así como el resto de las publicaciones mencionadas en este informe, aparecen suficientemente documentadas y contienen información que debiera ser tomada en cuenta por quienes dirigen la averiguación penal, a fin de guiar las actividades investigativas necesarias para clarificar la razón de las inconsistencias advertidas”.

El tema también fue investigado por un colectivo de 20 periodistas de Ecuador y Colombia, del grupo Frontera Cautiva, publicado en octubre de 2018.

La CIDH entiende que el objetivo final de las investigaciones en curso “es reconstruir la verdad de lo sucedido -ya sea confirmando o descartando las versiones oficiales o las periodísticas”.

No obstante, para la CIDH aún resta por esclarecerse varios temas centrales. Entre otros: Cuál fue la estrategia que se trazó para el manejo del secuestro; qué papel cumplió el comité de crisis; quién tomaba las decisiones de los que debía hacerse y cuándo se tomó la decisión de la ruta a seguir.

La conexión Ecuador-Bolivia y sus líderes indígenas

Felipe Quispe Huanca es un líder aimara; avivó el levantamiento indígena que llevó a la caída del presidente Sánchez de Losada, en 2003, en Bolivia. Organizó visitas de indígenas a campamentos de las FARC desde Quito, antes de 2005. Los participantes en los campamentos llegaron como invitados de la Confederación de Nacionalidades Indígenas, Conaie, entonces presidida por Leonidas Iza Quinatoa. El relevo generacional de la familia en las organizaciones indígenas es Leonidas Iza Salazar, quien saltó al ojo público recientemente. Estuvo al frente de las protestas que, durante 11 días, en octubre de 2019, mantuvieron en vilo al Ecuador. Quispe Huanca es uno de los férreos opositores a Evo Morales, quien acaba de renunciar a la Presidencia.

Redacción Código Vidrio

El imperio de Evo Morales se desmoronó en Bolivia. Su maniobra para perpetuarse en el poder, después de ser el mandatario del grupo bolivariano con mayor permanencia en el cargo, encendió la mecha.

Una protesta de esa magnitud no se había visto en Bolivia desde octubre de 2003, cuando se produjo la Guerra del Gas, en el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada. Entonces, los militares dispararon contra las multitudes, para desbloquear vías, porque las ciudades empezaban a vivir desabastecimiento. Fue una masacre. Dejó más de 60 muertos, la mayoría, indígenas.

Pero esta vez, los militares anunciaron que no dispararán contra el pueblo. Ésa es una diferencia sustancial entre las protestas de 2003 y 2019, en ese país.

En los hechos de 2003 participaron líderes indígenas, como cabeza visible. En 2019, Evo Morales fue el que sufrió la embestida de distintos grupos bolivianos, incluidos los idígenas.

Solo semanas antes, en octubre, en Ecuador hubo 11 días de violencia por la eliminación del subsidio a los combustibles.

Son hechos distintos, en países y contextos diversos. Pero hay puntos en común. Más de un personaje cruza todas las historias.

Descontento

Las protestas de 2003 y 2019 en los dos países empezaron por el rechazo ante “paquetazos”, por la política gubernamental frente a combustibles fósiles.

En Bolivia, la Guerra del Gas ocurrió en octubre de 2003. El líder campesino Felipe Quispe Huanca (conocido como Mullku, cóndor en aimara) reivindicó el protagonismo. En 2013 publicó el libro “La caída de Goni. Diario de la Huelga de Hambre”. En él, revela cómo se organizó el plan y describe detalles de la emboscada al Ejército. Deja entrever que luchaban “Por una nación y por un Estado propio”.

¿Su estrategia? “Cortar los suministros de agua y electricidad, quemar a la ciudad por una parte, y por otra, asaltar el Palacio de Gobierno, los cuarteles, las casas de los ricos y matar a los q’aras ministros y otros de la zona sur…”.

En la Guerra del Gas hubo 60 fallecidos. El entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, Goni, que planeaba la privatización del gas y su exportación a través de puertos chilenos, fue derrocado. En el momento más crítico, habría pedido una pistola para suicidarse. No lo hizo y partió al exilio hacia Estados Unidos. Aún no prospera el pedido de extradición para que regrese y enfrente a la justicia. En cambio, varios militares fueron procesados penalmente.

Evo Morales era diputado del Movimiento hacia el Socialismo (MAS), y cabeza de la oposición, por esos días. Debía recibir una condecoración de Muamar El Gadafi, en Libia. Al regreso de ese viaje, pasó por Ginebra y Caracas… Para muchos, el líder cocalero estuvo, convenientemente, viendo los toros de lejos, pero luego tomó ventaja. Al volver a Bolivia, militares le habrían pedido que, como líder opositor, capitalizara el golpe. Pero él habría replicado que no era “Ningún golpista”, negándose a asumir la Presidencia de su país.

Evo Morales estuvo en el poder más de 13 años. Llegó al gobierno en 2006 y renunció el 10 de noviembre de 2019.

 

Álvaro García Linera fue vicepresidente de Bolivia hasta este fin de semana. Fuentes de Inteligencia lo relacionan con el narcotráfico.

A la postre, dos años más tarde, Evo cosechó el triunfo político. Ganó las presidenciales en 2005. Gracias a maniobras electorales, 14 años más tarde ganó en primera vuelta, pero no contaba con el rechazo del pueblo en las calles. Su vicepresidente, Álvaro García Linera, es ajeno al movimiento indígena. Informes de Inteligencia lo vinculan con el narcotráfico.

En su juventud, García Linera fue compañero de armas de Felipe Quispe Huanca, en el Ejército Tupac Katari. La organización estuvo activa entre 1986 y 1992, cuando fue desarticulada y sus miembros, apresados. Esto derivó en el distanciamiento entre Quispe y García Linera. El primero acusaba al segundo de haber delatado a sus excompañeros de armas, cuando estuvo en prisión.

Felipe Quispe es un declarado simpatizante de las FARC, de Colombia. Y ahí es donde entran en escena otros personajes de esta historia. Y la conexión con Ecuador.

El campamento FARC de los Aimaras desde Quito

En 2003 se realizó el Congreso de los Pueblos del Ecuador. Su objetivo era aglutinar a las fuerzas opositoras, contra las políticas “antinacionales” del gobierno de Lucio Gutiérrez, coronel que llegó al poder con la izquierda, y en alianza con los indígenas; pero luego se proclamó el mejor amigo de Estados Unidos.

Asistir a la cita internacional era la fachada para otro propósito: coordinar el viaje de Quispe y de cinco grupos de indígenas, al campamento de las FARC, para recibir capacitación. Entre los primeros bolivianos aimaras que viajaron a entrenarse en la guerrilla había menores de edad.
Quispe Huanca quedó deslumbrado por la experiencia en los campamentos de las FARC, relata el libro “El Juego del Camaleón”, del periodista Arturo Torres. El líder indígena le pidió a Raúl Reyes (el segundo al mando en esa guerrilla), que sus hijos pudieran permanecer tres meses en los campamentos, “porque así aprendían más”.

-“Comuníquele a Quispe que con gusto recibimos a los estudiantes en junio. Espero que me informe cuántos serían y el tiempo disponible para su estadía aquí”- le instruyó Reyes a la mujer que coordinaba toda la logística de las FARC en Ecuador, Nubia Calderón.

El campamento FARC se organizó desde Quito. Para facilitar los traslados y justificar el ingreso de los bolivianos al Ecuador, Nubia Calderón refirió que había buscado el apoyo de Leonidas Iza, quien por entonces era presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie). Según Calderón, pidió al dirigente que facilitara una carta de invitación a un seminario.

-“Conseguí que Leonidas Iza me diera la carta (…). Con él se logró que los reciban y les den alojamiento”- le contó Nubia a Reyes. La carta está en poder de Inteligencia de Colombia.
Los bolivianos llegaron por tierra. Tenían documentos que los acreditaban ciudadanos chilenos. Se hospedaron durante dos días en una fundación ubicada en el centro oriente de Quito, en el barrio El Dorado, cerca al parque Itchimbía.

Iza aseguró que no conoció a Calderón, y que no le dio carta alguna. Admitió ser amigo de Quispe. Reconoció haberlo invitado al Congreso de los Pueblos, pero negó haberse reunido con miembros de las FARC.

A los aimaras no les fue bien en los campamentos guerrilleros. “Dicen que ellos vinieron por corto tiempo y que sus jefes no les explicaron bien la dureza de estas labores. Esta gente no es de mucho trabajo”, llegó a quejarse Reyes, a Nubia Calderón, a través de correos electrónicos.

Juan Meriguet, asesor de Ricardo Patiño y funcionario de Cancillería a cargo de los diálogos del ELN en Quito, se reunió en 2003 con el dirigente indígena Felipe Quispe. en Ecuador. Ese episodio está narrado en el libro El Juego del Camaleón.

 

Contactos en Ecuador

Sin embargo, Quispe era valorado como un buen prospecto por las FARC. Según comunicaciones de Iván Márquez, del Secretariado, “Quispe, bien orientado por nosotros, puede ser una carta hacia el futuro”.

Las FARC tenían un plan de expansión hacia Bolivia y veían en el líder aimara la punta de lanza.

En Quito, Quispe se reunió en Quito con Juan Meriguet, justo un mes después de las protestas de 2003. Fotos –que aquí publicamos- así lo revelan.

Durante el correísmo, Meriguet ocupó altos cargos en la Secretaria de los Pueblos y Movimientos Sociales. Luego, despuntó en la Cancillería. De izquierda radical, Meriguet fue el delegado del Gobierno ecuatoriano durante el proceso de diálogos de paz entre el Gobierno de Colombia y la segunda guerrilla más antigua de ese país, el Ejército de Liberación Nacional.
Meriguet aseguró que no era amigo de Quispe al investigador del libro citado. Sí dijo, en cambio, recordar que el boliviano llegó para el Congreso de los Pueblos. “Lo entrevistamos con otros periodistas en Altercom”. Esta organización noticiosa con tendencia de izquierda estaba dirigida por la esposa de Meriguet, María Augusta Calle. Periodista y militante de izquierda, Calle fue asambleísta constituyente y legisladora durante el correísmo.

Después del encuentro en Quito, Quispe viajó a Venezuela. Fue nombrado presidente honorario de la Coordinadora Continental Bolivariana, brazo político y diplomático de las FARC. La designación se produjo mientras participaba en el Primer Congreso Bolivariano de los Pueblos, con el apoyo del gobierno de Hugo Chávez.

Leonidas Iza dejó la presidencia de la Conaie. En febrero de 2004 sobrevivió a un atentado con armas, luego de regresar de un encuentro de pueblos en Cuba. A su familia y a él los dispararon cuando llegaba a la sede de la organización indígena, al norte de Quito.

15 años más tarde, quien hace noticia es un primo suyo. De idénticos nombre y apellido. Leonidas Iza Salazar, dirigente indígena de Cotopaxi, fue una de las figuras más visibles durante las jornadas de rechazo a la eliminación de los subsidios a los combustibles.

Leonidas Iza Salazar, dirigente indígena de Cotopaxi, fue uno de los personajes claves en la última manifestación contra el gobierno. Es primo de Leonidas Iza, ex presidente de la Conaie.

Él representa a la generación de relevo de los Iza. Con un discurso radical que reivindica la lucha del pueblo indígena y su sistemática marginación, acusa al gobierno de neoliberal y de entregarse a las políticas del Fondo Monetario Internacional, FMI. En 11 días de protesta hubo al menos 10 muertos. Según la dirigencia indígena, la represión fue desmedida.

El gobierno afirmó que había un plan golpista en marcha. Derogó el decreto que eliminaba los subsidios a los combustibles, mientras las organizaciones aseguraban mantenerse en pie de lucha.

En Bolivia, en cambio, Quispe radicalizó su oposición hacia Evo Morales, acusándolo de traicionar el proyecto indígena, luego de sacar provecho del levantamiento de 2003. El 10 de noviembre, Morales, renunció a la Presidencia.

Bolivia: Socio Silencioso en la Empresa Criminal Bolivariana

Por Douglas Farah
IBI Consultants

Especial para Código Vidrio

Evo Morales llegó a la presidencia de Bolivia en 2005. Resultó, aunque no lo parecía en un inicio, el líder autoritario más duradero de la Revolución Bolivariana. Bolivia es el socio principal silencioso en el movimiento para consolidar la alianza regional de estados criminalizados, utilizando el crimen organizado transnacional como un instrumento de política estatal, mientras es el anfitrión de actores extraregionales como Rusia, Irán y China. En la región, uno de sus aliados es Rafael Correa.

Bolivia bajo fuego cruzado. Evo Morales, el candidato del Movimiento al Socialismo (MAS), se postuló ilegalmente para su cuarto mandato presidencial. La manera cómo buscó asegurar la victoria en la primera vuelta encendió la mecha en el país de 11 millones de habitantes, sin salida al mar.

Sus presuntos vínculos con el narcotráfico y sus lujosos hábitos de gasto personal lo pusieron bajo el escrutinio público. Sin embargo, es el líder bolivariano más arraigado. Integra la empresa criminal masiva y multiestatal: la Empresa Criminal Conjunta Bolivariana, a la que llamaremos BJCE, por sus siglas en inglés. Éste es un consorcio de “estados criminalizados”, autoritarios, que defienden el socialismo del siglo XXI, liderados por Venezuela, asesorados por Cuba.

En los últimos 15 años, los miembros del BJCE (que operan en asociación con organizaciones criminales transnacionales adoptadas como instrumentos de poder estatal), saquearon la riqueza de la región y desmantelaron sistemáticamente las instituciones del Estado de derecho en los países que gobiernan.

A principios de la década del 2000, Hugo Chávez de Venezuela usó su enorme riqueza petrolera para financiar las elecciones de los líderes del BJCE en la región, incluidos Morales en Bolivia (2005); Daniel Ortega en Nicaragua (2006); Rafael Correa en Ecuador (2007); Mauricio Funes en El Salvador (2009); y Desi Bouterse, un narcotraficante condenado, en Surinam (2010). Además, Cristina Fernández de Kirchner en Argentina y Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil recibieron fondos venezolanos y fueron aliados cercanos de Chávez.

El principal miembro no estatal del BJCE son las FARC de Colombia, insurgencia marxista fundada en 1964, que evolucionó hasta convertirse en el mayor cartel productor de cocaína en el mundo.

Los gobiernos del BJCE brindaron protección y santuario a las actividades de narcotráfico de las FARC a cambio de financiamiento, ofrecieron áreas seguras de operación de retaguardia.
Este trabajo busca evaluar los esfuerzos fraudulentos del Gobierno de Morales para lograr un cuarto mandato presidencial ilegal, dentro del contexto hemisférico más amplio, y lo que significa para el BJCE.

EL “MILAGRO” ECONÓMICO DE BOLIVIA

Una de las cosas que ha ayudado a mantener a Morales y al MAS fuera de la apretada agenda internacional es que, a diferencia de la mayoría de los líderes de BJCE, Morales tiene un historial de cierto éxito económico y reducción de la pobreza. Sin embargo, Bolivia permanece entre las naciones más pobres del hemisferio. El crecimiento económico se debe en parte a los precios históricamente altos de las materias primas (el valor de las exportaciones de materias primas aumentó de $ 2.2 mil millones al año en 2006 a $ 12.9 mil millones en 2014), la llegada de cientos de millones de ayuda petrolera venezolana y préstamos de China.

Bolivia ha promediado un crecimiento del 4,3 por ciento en la década de 2010-2017, según el Banco Mundial. El Banco Mundial también descubrió que la pobreza extrema ha caído del 12,6 por ciento al 5,8 por ciento durante el mismo período. Pero hay indicios de que el auge económico se está desacelerando a medida que la ayuda venezolana se ha evaporado y los megaproyectos de gasto con poca utilidad han absorbido los ingresos.

Otros signos de creciente debilidad económica son la disminución de las reservas internacionales, que bajaron de $ 15.1 mil millones en 2014 a $ 8.9 mil millones en 2018. También ha experimentado un aumento en la deuda pública bruta de alrededor del 38 por ciento del PIB al 52 por ciento del PIB, un nivel que generalmente provoca una recesión significativa.

Una de las características distintivas de las operaciones de lavado de dinero de BJCE es el desarrollo de megaproyectos económicamente irracionales, a menudo utilizados por el Estado para lavar dinero de drogas en la economía.

Los analistas en Bolivia han estimado que el Gobierno ha gastado unos $ 2 mil millones en los últimos cinco años en “proyectos fantasmas” que no tienen sentido económico y
generan pocos beneficios. Estos incluyen:

  • El proyecto de tocador más visible de Morales, una residencia presidencial de rascacielos con fachada de vidrio de $ 34 millones y 29 pisos que se eleva sobre el centro de La Paz.
  • El estadio de fútbol Hugo Chávez en la región productora de coca de Chimoré, en el medio de la selva del Chapare, a un costo de $ 2.7 millones. Si bien el estadio tiene una capacidad para 15,000 fanáticos, solo 4,000 personas viven en la ciudad.
  • Una modernización y expansión del aeropuerto de $ 19.1 millones en la ciudad de Oruro con el nombre de Morales para cumplir con los estándares internacionales, denominado el “aeropuerto sin pasajeros” y uno con pocos signos de inversión significativa y pocos vuelos internacionales;
  • Una terminal de autobuses que en papel costó $ 563,000, aunque la terminal se había construido para cuando se anunció el nuevo proyecto.

LA MAREA ROSADA Y EL CUADERNO BOLIVARIANO

Morales ha contado públicamente que en una reunión de principios de 2003 con Fidel Castro para discutir la toma de armas contra el gobierno de Bolivia, el líder cubano lo instó a no optar por una insurrección armada para alcanzar el poder. “No hagas lo que hice, no tengas un
levantamiento armado”, asegura Morales que le dijo Castro. “Dirige una revolución democrática, como la de Chávez, con una asamblea constitucional”.

El modelo de celebrar asambleas constitucionales para reescribir y “re-fundar” las repúblicas bolivarianas fue desarrollado por un pequeño grupo de abogados españoles como una forma de concentrar el poder en manos de los líderes revolucionarios y eludir las normas democráticas tradicionales de responsabilidad.

Primero con Chávez, luego con Morales y Rafael Correa en Ecuador, los juristas españoles escribieron las nuevas constituciones para las tres naciones.

Juntos, los líderes bolivarianos que se unieron a los líderes de BJCE fueron llamados la Marea Rosa por su compromiso con el socialismo del siglo XXI.

Si bien Morales es reconocido como un líder indígena, los ideólogos que lo rodean y que ejercen un poder real son parte de la clase política no indígena de alcurnia, a la que el presidente critica regularmente. El vicepresidente García Linera es un exmiembro del pequeño ejército marxista Tupac Katari-EGTK) que cumplió cinco años de prisión (1992-1997) por ataques armados a fines de los años ochenta y principios de los noventa. Puente hacia Chávez (y más tarde Maduro) en Venezuela, las estructuras de inteligencia cubanas y entre otros líderes y grupos de izquierda. García Linera ha sido acusado de participar en el tráfico de cocaína en múltiples ocasiones.

El ministro de Presidencia Juan Ramón Quintana era un oficial militar entrenado en los EE. UU.

que se había forjado una reputación. Hay abundantes informes de fuentes abiertas sobre los vínculos de García Linera y Quintana con el tráfico de cocaína. Ambos asesores fueron traídos al círculo íntimo de Morales, no por casualidad, sino por los cubanos y Chávez cuando Venezuela financió la campaña electoral de Morales.

LA CRIMINALIZACION ESTATAL

El cultivo de coca (la materia prima para hacer cocaína) aumentó de 25,500 hectáreas en 2011, con una capacidad de producción de cocaína de 195 toneladas, a 37,500 hectáreas y una capacidad de producción de cocaína de 275 toneladas en 2016, antes de caer en 2017.

Esta caída se debió en parte a disputas entre los sindicatos de cocaleros en las dos regiones de cultivo de coca de Bolivia, el área de las tierras altas de los Yungas y el sector de las tierras bajas del Chapare.

En la región de Yungas, se han cultivado cantidades relativamente pequeñas de coca durante siglos para uso cultural y medicinal. El cultivo de coca en el Chapare, donde Morales conserva el título de líder del sindicato de cocaleros, comenzó en la década de 1980. Produce mucho más
que los Yungas. Se destina a la producción de cocaína.

En 2011, el general René Sanabria, jefe de inteligencia cuidadosamente seleccionado por Morales de la policía antinarcóticos de Bolivia, fue arrestado en Panamá mientras traficaba 144 kilos de cocaína a los Estados Unidos. Se declaró culpable y fue sentenciado a 15 años de prisión.

Además, a través de informes policiales bolivianos obtenidos por el autor, el gobierno de Morales estaba protegiendo al hijo del líder de la Federación Mexicana de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán, en Santa Cruz, Bolivia, incluido el encubrimiento del accidente aéreo que sufrió Alfredo Guzmán.

García Linera y el entonces ministro del Interior, Sacha Llorenti, participaban en la red de narcotráfico dirigida por el zar de la droga, general Sanabria.

QUÉ VIENE CON MORALES

Si bien Morales y el MAS no han administrado mal la economía, han creado un Estado que prospera enredado con estructuras criminales transnacionales organizadas al más alto nivel y como parte integral de una empresa criminal conjunta dirigida por líderes autoritarios represivos en toda América Latina. Su apoyo internacional proviene de líderes extrarregionales con ideas afines en Rusia, China, Turquía, Irán, Siria y otros lugares afines.

Un cuarto mandato de Morales también permitirá que la producción de coca y el tráfico de cocaína continúen sin cesar y en gran escala en Bolivia. El tráfico de cocaína patrocinado por el Gobierno de Morales en algunos casos, y tolerado en otros, ya tuvo un efecto desestabilizador en vecinos como Brasil, Chile, Paraguay y Argentina. La reelección de Morales consolidará y expandirá la actividad criminal patrocinada por el Estado, mientras fomenta activamente aliados antidemocráticos en la región.

Un GIRO sorprendente dio la investigación fiscal sobre los diez crímenes ocurridos en la frontera norte

Las revelaciones periodísticas en torno al secuestro de Javier, Paúl y Efraín, de El Comercio, así como las permanentes protestas de sus familiares y amigos cambiaron el rumbo de la tesis fiscal en Ecuador, que ahora investiga los hechos desde una perspectiva de Derechos Humanos, y no solo como delitos comunes inconexos del  Frente Oliver Sinisterra. Además, la Fiscalía decidió investigar todos los casos de violencia en la frontera norte, que provocaron diez víctimas, como parte de un solo fenómeno. Esa también ha sido una recomendación del Equipo Especial de Seguimiento (ESE) de la CIDH.

Por Arturo Torres R.

“Voy a cerrar los ojos en voz baja / voy a meterme a tientas en el sueño / En este instante el odio no trabaja / para la muerte que es su pobre dueño / la voluntad suspende su latido / y yo me siento lejos, tan pequeño”. Marcó esos versos de Benedetti con resaltador amarillo. “Antología Poética” era su libro de cabecera. En esas páginas escribió sus propias reflexiones: “Este hombre me sorprende en cada frase, no puedo dejar de leerlo”.

El periodista ecuatoriano Javier Ortega no solo atesoraba el poemario. Tenía su propio sueño: publicar una novela. Ya había escrito, a manera de ensayo, su tesis de licenciatura en Periodismo sobre microtráfico y drogas. Tenía 31 años cumplidos y una carrera en ascenso. En la redacción del diario El Comercio investigó los temas de corrupción (caso Odebrecht en Ecuador) y cubrió la crisis de seguridad en la frontera norte. La ola de violencia se produjo por la reacción de los grupos disidentes de las FARC que, enraizados en ambos lados del límite territorial, se vinculan con carteles de la droga. Se negaron a dejar las armas y a firmar el acuerdo de paz; es más rentable seguir enviando los cargamentos de cocaína por la salida al Pacífico. La organización armada que surgió de las FARC provocó un estadillo que, en el lado ecuatoriano, causó diez muertes durante los primeros meses de 2018.

Vivió su propio calvario. Javier Ortega fue uno de los diez ecuatorianos asesinados en manos del Frente Oliver Sinisterra, FOS. Con Paúl Rivas y Efraín Segarra, integraba el equipo periodístico de diario El Comercio. Fueron secuestrados el lunes 26 de marzo de 2018, en la parroquia ecuatoriana de Mataje, provincia de Esmeraldas, en el límite con Colombia. Los tres murieron baleados con armas cortas el sábado 7 de abril: su cautiverio duró 13 días. Esa noche recibieron varios disparos, y sus cuerpos enterrados en un rincón de la selva colombiana.

Vea también: A las 48 horas desistieron de liberar al equipo de El Comercio

 

Semanas después, en junio de 2018, sus restos fueron encontrados en dos fosas, rodeadas por explosivos. El análisis forense, a cargo de autoridades colombianas, revelado por este portal, contradice la versión oficial sobre las circunstancias del asesinato. Más bien plantea contradicciones respecto a las versiones de testigos protegidos por la Fiscalía de Colombia, que dijeron que fueron ejecutados, mientras expertos forenses que revisaron las autopsias señalan que no hubo premeditación y que murieron mientras caminaban o corrían.

Vea también: Informe de autopsias a periodistas de El Comercio abre dudas sobre una ejecución premeditada

Los periodistas integraban el grupo de relevo. El diario –al igual que otros medios nacionales- cubría con enviados especiales los efectos de la violencia en el poblado de Mataje, Esmerladas. Días antes, una patrulla de infantes de Marina había sufrido un atentado con un artefacto explosivo mientras vigilaba ese lugar. La detonación dejó cuatro víctimas. A partir del 20 de marzo, día del ataque a los marinos, varios reporteros buscaban llegar al sitio y cubrir la historia de esa población, abandonada por el Estado y amenazada por los tentáculos del narco. Solo dos equipos lograron entrar a la zona de fuego: los enviados por diario El Telégrafo, que llegaron el sábado 24 de marzo. Y los periodistas El Comercio, el lunes siguiente.

El 26 de marzo, un marino del retén de Mataje fotografió la camioneta de El Comercio y su conductor Efraín Segarra, antes de que ingresara al poblado donde minutos después fue secuestrado junto a Javier y Paúl. Foto archivo CV.

Javier, Paúl y Efraín fueron secuestrados por tres ecuatorianos, integrantes del frente armado Sinisterra. Luego de varios días de un desesperante silencio, pues inclusive a los familiares de los cautivos se les recomendó no hacer público el hecho, el Estado ecuatoriano anunció que negociaría y canjearía los rehenes por tres hombres de la organización narcodelictiva, detenidos el 12 de enero, en una casa de Mataje donde se hallaron armas y municiones.

La investigación periodística de este portal demostró que la decisión de canje fue tardía; que la anunciada negociación con los captores fue errática. Y que policías de ambos países realizaron incursiones desde el norte del Ecuador hacia la selva colombiana para neutralizar al líder del FOS, Walther Patricio Arizala Vernaza, Guacho. Estas acciones armadas al parecer desencadenaron la ejecución del periodista Javier Ortega; el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor Efraín Segarra, en una noche lluviosa de sábado.

Vea también: Javier, Paúl y Efraín fueron filmados a pocas horas de su secuestro en Mataje por hombres de Guacho

 

Nuevo enfoque de la investigación fiscal

La investigación fiscal en Ecuador en torno al crimen de los tres periodistas dio un giro cuando se cumplió un año de su asesinato. La flamante fiscal general, Diana Salazar, anunció que todos los hechos relacionados con la crisis de la frontera norte se analizarían en su conjunto. Los expedientes fueron asignados a la Fiscalía de la Verdad. El 11 de abril Salazar recibió a los familiares de las víctimas y anunció que analizaría detenidamente el caso.

 

A pocas horas de su posesión, la fiscal Salazar anunció su decisión de investigar a fondo los crímenes de la frontera.

 

En el proceso relacionado con el crimen de los periodistas, la hipótesis de la investigación cambió: al analizar los hechos desde una perspectiva de Derechos Humanos, que estudia la Fiscalía de la Verdad, podría configurarse un caso de ejecución extrajudicial, o crimen de Estado, advierten juristas consultados. En el nuevo enfoque, se investigan además las acciones y omisiones de los agentes estatales como posibles desencadenantes de los crímenes. Especialmente relacionadas con la realización de operaciones combinadas entre las policías de Ecuador y Colombia para capturar al Guacho durante el secuestro de los periodistas. Bajo esta misma línea se indaga el secuestro y asesinato del soldado Wilson Ilaquiche, que está en manos de la fiscal María Belén Corrdedores, de la Comisión de la Verdad Nro 2; y los crímenes de la pareja Óscar Villacís y Katty Velasco, así como de cuatro marinos: el suboficial segundo Luis Mosquera Borja, el cabo primero Wilmer Álvarez Pimentel, el cabo segundo Jairon Sandoval Bajaña y el marinero Sergio Elaje Cedeño.

Lupita, madre del fotógrafo Paúl Rivas, fue recibida con el resto de familiares por la fiscal Diana Salazar, el 11 de abril pasado, en Quito. Foto archivo CV.

¿Cuál fue el detonante del cambio? La revelación periodística, que hizo este portal, sobre la cadena de negligencias desde el Estado ecuatoriano, que empezó mucho antes del secuestro. Arrancó con la crisis del sistema nacional de Inteligencia, que en vez de mapear a los grupos disidentes de las FARC como la principal amenaza a la seguridad, dirigió su artillería a perseguir opositores al proyecto político de la Revolución Ciudadana entre 2007 y 2017. La temida Senain se politizó para servir al Gobierno.

Fue en la administración de Correa, en esa década, cuando la presencia de los carteles de la droga se multiplicó en Ecuador. A inicios de su mandato, el entonces presidente Correa afirmaba que “la droga no es el principal problema ecuatoriano, sino norteamericano, porque se mueren más niños por diarrea que por droga”.

Por falta de coordinación entre las autoridades de Policía y Militares la zona roja de la frontera no fue cerrada al paso de civiles y periodistas, a inicios de 2018. “El cadáver lleva dos días en la calle, cubierto por una sábana. Nadie se atreve a recogerlo”. Así empieza la narración de un reporte que recoge la gravedad de la situación en el poblado fronterizo La Cadena, días antes de que fueran secuestrados Paúl, Javier y Efraín. A pesar de los hechos relatados, ninguna autoridad impidió la llegada de civiles.

La seguridad en los cantones esmeraldeños donde aumentaban los ataques de los irregulares, San Lorenzo y Eloy Alfaro, fue encargada desde inicios de marzo a un Mando Unificado, dirigido por un oficial de la Marina. Este oficial autorizó el paso de los dos equipos por el retén, hacia Mataje. Tanto los periodistas de El Telégrafo como los de El Comercio llegaron a la zona solo después de recibir su permiso.

El responsable del Mando Unificado aseguró a los periodistas de este portal que no estuvo al tanto del intercambio de mensajes entre el líder de los armados, Guacho, y un oficial de la Policía, el mayor Alejandro Zaldumbide. Guacho amenazó con matar a civiles, uniformados y cualquier extraño que apareciera en la zona que controlaba el frente armado.

Guacho era el cabecilla del Frente Oliver Sinisterra hasta diciembre pasado. La Policía de Colombia asegura haberlo abatido, pero hay versiones de que sigue vivo. Foto archivo

 

Por una serie de cambios internos en el comando policial de San Lorenzo, que tiene jurisdiscción sobre Mataje, el uniformado a cargo era el mayor de Policía Zaldumbide. A mediados de enero de 2018 fueron capturados tres hombres de la organización narcodelictiva –Cuco, Tobón y Cuajiboy– en una casa donde escondían explosivos. Al día siguiente de la detención empezó el intercambio de mensajes: Guacho pedía que devolvieran a sus tres hombres.

A partir del 20 de febrero empezó un fluido diálogo por WhatsApp y a través de llamadas telefónicas entre el oficial y Guacho o su delegado, que se hacía llamar Andrés Sinisterra. En más de una decena de comunicaciones, el tono del interlocutor oficial del Estado ecuatoriano es condescendiente y advierte una voluntad por mantener negociaciones con la organización narcodelictiva. En varias ocasiones, el disidente pedía la presencia de un delegado en la zona. Las respuestas eran evasivas, pero denotaban la intención de ganar tiempo.

De la cadena de comunicaciones se desprende que el grupo criminal buscaba además la anulación del acuerdo de cooperación entre los estados de Ecuador y Colombia, que se firmó a mediados de febrero de 2018, luego de la explosión de un coche bomba en la parte posterior del cuartel de policía de San Lorenzo. El hecho, sin precedentes en Ecuador, ocurrió el último fin de semana de enero. No dejó víctimas pero sí una treintena de heridos y daños materiales. Ese atentado buscaba presionar a las autoridades ecuatorianas para dejar libres a los tres hombres de Guacho. El Estado ecuatoriano sabía desde enero cuál era la principal demanda del frente armado.

El 26 de enero un coche bomba estalló en la parte posterior del cuartel policial de San Lorenzo. No hubo muertos ni heridos. Foto de Paúl Rivas, cortesía familiares, Diario El Comercio.

La respuesta ecuatoriana rompió la lógica de la década anterior, gobernada por Correa. En lugar de confrontar con el Estado colombiano, buscó una alianza y firmó el pacto de cooperación, que viabiliza el intercambio de datos de Inteligencia y la realización de operaciones conjuntas entre las policías de ambos países.

La participación de los Estados Unidos en este escenario no puede ser descartada. A los dos días del estallido en el cuartel policial, el FBI envió al experto en explosivos Christopher Rigopoulos. El día en que ocurrió el secuestro visitaban Ecuador el teniente general Joseph Disalvo, subcomandante Militar, y la embajadora Liliana Ayalde, asesora de Política Exterior del Comando Sur de los Estados Unidos. Según informes de Cancillería, “Visitaron el país para reunirse con actores del sector seguridad a fin de definir áreas de cooperación dentro de las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Ecuador”.

Las razones del desenlace

Si bien existía una línea de comunicación fluida entre el frente Sinisterra y un mayor de la Policía ecuatoriana, cuando se produjo el secuestro el Estado ecuatoriano integró un comité de crisis. Además delegó la negociación a un interlocutor, función que en la práctica asumieron tres personas, un representante del Ministerio del Interior y dos oficiales de la Unidad Antisecuestros de la Policía.

Cuando el negociador oficial ecuatoriano (al que Guacho llamaba “doctor Maldonado”) empezó formalmente los diálogos para conseguir la liberación de los rehenes, demostró absoluto desconocimiento de las demandas del grupo armado.

Una semana después del secuestro, los captores enviaron a la prensa colombiana un video que muestra a los rehenes encadenados entre sí. Solo después de que estas imágenes se hicieran públicas el Gobierno anunció que “Haría todo por traerlos con vida”. La decisión para el canje de los tres rehenes se adoptó oficialmente el lunes 9 de abril de 2018. Esto ocurrió dos días después de que fueran asesinados, en la selva colombiana.

A fines de marzo de 2019, este portal reveló la primera prueba de vida de los rehenes. Es un video casero, filmado con celular, en el cual Javier hace público que están en manos de las FARC de Colombia y advierte que sus vidas están en manos del Gobierno ecuatoriano. Estas primeras imágenes fueron ocultadas, hasta que la investigación periodística las sacó a la luz.

La investigación reveló que hubo operaciones conjuntas por parte de uniformados de Colombia y Ecuador, para incursionar en la selva colombiana desde el norte del territorio ecuatoriano. Este hallazgo periodístico se sustenta en pruebas documentales obtenidas en Colombia, el testimonio de un disidente entrevistado en la cárcel de Combita, un informe de inteligencia ecuatoriana y las versiones de media docena de policías ecuatorianos entrevistados. A partir de sus declaraciones, se establece que las operaciones conjuntas pudieron desencadenar el asesinato de los rehenes. Este hallazgo periodístico dejó sin piso la narrativa oficial, según la cual durante el cautiverio se suspendieron acciones armadas que pusieran en peligro la vida de los secuestrados.