Facebook pone más filtros a contenido político

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La empresa empezó a exigir que los representantes de medios o páginas que difunden contenidos políticos se registren con su número de cédula o pasaporte. También prohíbe que en Ecuador se divulgue publicidad pautada desde otro país. Los usuarios podrán conocer si esos avisos son pagados por grupos, organizaciones o individuos. Ese procedimiento estará etiquetado como un contenido social, político o electoral.

Redacción Código Vidrio

Los contenidos políticos, sociales y electorales en Facebook deberán tener el nombre y rostro de su responsable. Esta es la última decisión del gigante de las redes sociales que ya se aplica en el Ecuador, para luchar contra la desinformación.

Esta política no es una coincidencia. Facebook fue uno de los canales de mayor difusión de Fake News en las elecciones de Estados Unidos en el 2016. El New York Times investigó la creación de perfiles falsos en esa plataforma para apuntalar la designación de Donald Trump, que se encargaron de la difusión de un batería de noticias falsas.

Un año después, la misma estrategia se repitió en Ecuador y luego ocurrió en Chile, Venezuela, Uruguay, Brasil, El Salvador y Argentina. En estas naciones, según una investigación de la red social, la empresa ecuatoriana Estraterra lideró campañas de desinformación electorales ocultando su contenidos, incluidas fake news, como noticias originadas en medios de comunicación tradicionales.

Por eso, en julio pasado, fueron eliminadas 41 cuentas de Facebook, 77 páginas web y 56 de Instagram, En ese paquete cayeron los portales del Instituto de Pensamiento Político Eloy Alfaro, liderado por el ex presidente Rafael Correa. Además, de su excolaborador, Roberto Wolhlgemuth, quien fue su asesor y uno de los creadores de Estraterra.

Él aseguró que no tenía relación con la divulgación de esta propaganda y que había apelado a Facebook la eliminación de su cuenta, pero hasta el momento no ha sido habilitada nuevamente.

Para el consultor político y experto en marketing Digital, Andrés Elías, la decisión Facebook es acertada. Por eso cree que el registro es bueno para frenar las fake news y todo tipo contenido para denigrar al rival político.

“Nadie va a querer que su cara aparezca en un ataque a un alcalde, por ejemplo, porque se arriesga a una demanda”, explicó el ecuatoriano radicado en México.

El control irá más allá: no solo existirá este registro con número de cédula o pasaporte, sino también se prohibirá que desde un segundo país se paute contenido. Es decir, para verlo en Ecuador se aceptará únicamente avisos generados en nuestro país. Y, adicionalmente, los usuarios podrán reconocer que ese post es pautado por determinado grupo u organización y estará etiquetado como un contenido, social, político o electoral.

También un equipo de Facebook hará una revisión previa del aviso y así verificará que no incumpla con las normas de la comunidad virtual.

Toda esta propaganda irá una especie de biblioteca virtual, donde cualquier persona podrá consultar cómo fue esa pauta, cuánto pagaron por ella, a qué sector social quiso llegar y el impacto en la red social.  Esta información estará colgada por siete años.

Inteligencia artificial y el ojo humano

La lucha contra la desinformación en Facebook cobró fuerza desde la pandemia por el Covid-19. En abril pasado, la red social llegó a un acuerdo con el Gobierno ecuatoriano para mantener un espacio de difusión de las noticias sobre la pandemia y frenar la propagación de noticias falsas.

Es por eso que desde esa fecha las personas que en el exterior buscan noticias sobre la situación de la crisis sanitaria en nuestro país son dirigidas a los sitios oficiales del gobierno, que están incluidos en un espacio especial en la sección noticias.

La importancia de Facebook en la generación de opinión pública en el Ecuador es determinante. Esta es la red que más caló en sus ciudadanos. Según los últimos registros, existen más de 12 millones de cuentas activas en la red social, en una población de 17 millones.

Aunque no cuenta con oficinas en el país, sus equipos de investigadores siguen de cerca el intercambio de información en nuestro territorio. Hay dos clases de registros que realiza permanentemente Facebook.

Uno está conectado por inteligencia artificial, que basada en los algoritmos que mueven a Facebook cumple un control para evitar la creación de perfiles a través de robots, que son usados para masificar un mensaje sin que las personas se den cuenta de los cuentas falsas.

Centros de investigación de contenido

El ojo humano y la experiencia también son fundamentales en esta revisión. La red social cuenta con su equipo de investigadores para descubrir las violaciones a su código de conducta. Los centros de investigación para América Latina se encuentran en Colombia y México.

Para la identificación de noticias falsas tienen varios caminos. Uno es detectar señales, como los comentarios de usuarios que dan cuenta del engaño. También se comprueban los datos y califican su precisión. Además, según Facebook, en esta comprobación se puede incluir llamadas a personas expertas o involucradas; consultar datos públicos y autenticar los videos e imágenes.

Facebook recibe el apoyo de la Agencia France Presse (AFP) para replicar su método de detección de noticias falsas. La AFP diseñó una herramienta que ha sido exitosa para eliminar estos contenidos trucados.

Sus equipos de verificación se instalaron en Argentina, Brasil, Colombia, México y Uruguay, pero con el acuerdo con el gigante informático se extendieron a Ecuador, Venezuela, Bolivia, Chile y Perú.

Una fuente de Facebook aseguró que confían en la neutralidad de la AFP para catalogar un contenido. Sostuvo que para realizar esa verificación se debe cumplir con una revisión previa de la organización que demuestre su independencia y efectividad.

En el caso de encontrar fake news, los navegantes podrán conocer claramente si la información errónea. La red social incluye en el post una etiqueta advirtiendo que ese contenido fue revisado y que pueden leer el contexto adicional sobre dicho contenido.

También las personas que intentan compartir ese mensaje son advertidas  y aunque logre enviarlo, ese texto aparecerá con menor prominencia en la sección noticias, lo que a criterio de Facebook, reduce el impacto en las personas que lo ven.

Otra política de la red es que las páginas y los sitios web que comparten información errónea repetidamente perderán su capacidad de monetizar y publicitar sus mensajes y se eliminará su capacidad de registrarse como una Página de Noticias durante un período de tiempo determinado. Por último y si la conducta es reiterativa la cuenta será eliminada.

 

 

Para el experto en Markenting Héctor Galarza, las acciones que está tomado Facebook son positivas, pero no son suficientes contra los contenidos fraudulentos. Está seguro que buscarán otras maneras para enviar sus mensajes y evitar la nueva herramienta de control.

Las vías para evadir los controles

Hay varios caminos para evadir los controles. Uno de ellos y que se repite constantemente es el plagio de la FanPage y mensajes de un medio de comunicación tradicional. Esto consiste en copiar los colores, tipografía, estilo de redacción y uso de fotografías para enviar un mensaje falso a los navegantes.

La página de diario El Comercio ha sufrido constantes ataques de este tipo, especialmente desde la llegada del Covid-19. Dimitri Barreto, editor web de ese medio, dijo que “entre el mar de especulaciones relacionadas con el covid-19, en medio del confinamiento, la comunidad recurrió a la credibilidad de los medios de comunicación”.

La FanPage de Facebook de ese diario registra la mayor interacción (entre comentarios, posteos compartidos y likes) en Ecuador. Revista Líderes publicó que entre el 16 de marzo del 2020, cuando se declaró el estado de excepción, y el 30 de julio, la página principal de El Comercio en Facebook alcanzó 32´541.000 interacciones, lo que la ubicó en el primer lugar del ranking, según crowdtangle, en Ecuador.

La portada del siguiente medio de comunicación ecuatoriano tuvo 15,2 millones de interacciones, es decir casi la mitad.

Barreto sostuvo que, en ese escenario, no es difícil que actores ajenos al periodismo intenten aprovecharse de cualquier coyuntura, como el proceso electoral, por ejemplo, para crear confusión, engaño o desprestigio a través de contenidos fake que utilicen la tipografía, colores y marca de El Comercio y otros portales.

Las fake news son reportadas a Facebook, para su depuración. “Si un contenido con nuestros colores no está respaldado con una nota periodística en el portal www.elcomercio.com se trata de un fake. Este portal es el tercero más visitado en el país, luego de Google y Youtube.

“Estamos atentos para escuchar a la comunidad, con sus alertas y críticas, no somos infalibles, pero tampoco los responsables de contenidos que destruyan la honra de las personas ni autores de posteos sin insumos periodísticos de respaldo como documentos, fotografías, videos, audios… lícitamente recabados”, dijo el periodista.

Para César Ricaurte, de Fundamedios, el combate a las fake news debe ser integral en la sociedad y no solo la preocupación de una organización, que trabaje como un “francotirador”.

Fundamedios creó hace cuatro años uno de los primeros espacios de verificación del discurso de autoridades: Ecuador Chequea.

“Ha sido un aprendizaje continuo estamos desde el 2016 y nos preparamos en el 2017, una campaña muy sucia y con mucha generación de desinformación.  Debimos verificar el discurso público de los candidatos y aprender sobre la marcha el proceso de verificación de los contenidos. Hemos visto cómo se va descubriendo que la desinformación son redes con proyectos políticos y geopolíticos”.

Su trabajo se incrementó durante las protestas más fuertes contra el presidente Lenin Moreno en octubre del año pasado y con la llegada del coronavirus, en marzo del 2020.

Desde octubre y hasta finalizar el 2019, Ecuador Chequea detectó 88 noticias falsas. Mientras que hasta la fecha llegan a 269.

La mayoría,  92, está relacionada con la pandemia del Covid, según explicó Gabriel Narváez de Ecuador Chequea.  Entre los temas más recurrentes estuvieron medicamentos, vacunas, políticas del presidente Moreno y de gobiernos internacionales.

Para Ricaurte es necesario que la ciudadanía comprenda que la generación de noticias falsas no es el capricho de una persona, sino que se trata de estrategia a escala mundial con determinados intereses políticos y geopolíticos. Su argumento se sustenta en la intromisión en las elecciones estadounidenses, en las ecuatorianas y en otras naciones.

“El combate a la fake news no es un tema de una persona sino de estrategias concertadas, coaliciones solidas de medios, universidades y organización civil e incluso desde instancias gubernamentales”, recalcó.

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