Tras las huellas ocultas del mariscal Antonio José de Sucre y su esposa, la Marquesa de Solanda

La Batalla de Pichincha marcó la independencia de España. Detrás de este capítulo de la historia hay personajes invisibilizados e historias ocultas. Durante seis meses, una alianza periodística entre revista Vistazo, Código Vidrio con el médico historiador José Torres exploró distintas aristas del tema.

Por María Belén Arroyo, José Torres B. y Arturo Torres R.
Alianza Vistazo – Código Vidrio

Una exploración periodística a fondo, con reportería y testimonios, recogidos en Ecuador y Venezuela, descubrió las facetas desconocidas del mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, su esposa Mariana Carcelén, la marquesa de Solanda, y el secreto que ella guardó hasta el día de su muerte.

En cuatro historias que se publicarán sucesivamente a partir de este jueves 21 de mayo reconstruiremos hechos inéditos ocurridos hace casi 200 años.

Sucre, un pionero del derecho humanitario internacional y figura crucial de la independencia latinoamericana, no quería aferrarse al poder y buscaba la pacificación. Su anhelo era iniciar su vida familiar junto con Mariana Carcelén y su hija Teresita, en Quito, postergada por varios años.

Tras ser asesinado por traidores, en junio de 1830, cuando volvía de una misión política encargada por Simón Bolívar, su viuda –quien entonces tenía 25 años- desafió a los criminales, rescató el cuerpo y lo escondió.

La quiteña Mariana Carcelén murió sin revelar el sitio. El secreto se mantuvo durante 70 años, por un pequeño grupo cercano a la viuda.

En 1900 se descubrió la tumba en un rincón de Quito. Reconstruimos paso a paso el encuentro. Una comisión de expertos forenses avaló el hallazgo. Un médico dirigió la investigación científico-forense para corroborar la autenticidad de los restos. El presidente Eloy Alfaro impulsó esa tarea, para esclarecer la veracidad de las reliquias funerarias. Era necesario. En el siglo XIX hubo tres delegaciones de Venezuela y Bolivia, que llegaron a Quito para reclamar las reliquias del mariscal de Ayacucho.

Este proyecto comprende una vasta reportería: búsqueda en fuentes documentales en Ecuador, Venezuela y Argentina. Parte del trabajo fue la revisión de casi un centenar de cartas de la correspondencia particular de Sucre y Bolívar, de biografías y textos de historia en los archivos de la Casa de la Cultura, Biblioteca Nacional Eugenio Espejo, Biblioteca Aurelio Espinosa Pólit, archivo Juan José Flores, del centro cultural de la PUCE; de la casa de Sucre en Quito y archivos particulares. Además, entrevistas con su principal biógrafo y con uno de los descendientes de la familia Sucre.

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