La relación entre el Patrón Norero y el Mashi nació durante el despegue de la revolución Ciudadana

Marcelo Lasso, quien fuera compañero de celda y persona de confianza del narco asesinado Leandro Norero, rindió ayer jueves 28 de marzo su testimonio en el caso Metástasis. Lasso afirmó que Norero tenía conversaciones telemáticas, llamadas y «chateos» con varios cabecillas de bandas y funcionarios, así como con el ex presidente Rafael Correa, quien supuestamente buscaba que intercediera para liberar a Jorge Glas. Desde 2009, el ascenso de ‘El Patrón’ Norero fue vertiginoso. En aquel año, como parte del pacto con el gobierno, 300 líderes de Los Ñetas y Latin Kings se afiliaron Alianza País, en Guayaquil. Luego, buena parte de los expandilleros ocupó cargos públicos.

Redacción Código Vidrio

Eran los primeros años de la «Revolución Ciudadana». Sus líderes, con Rafael Correa y Ricardo Patiño a la cabeza, en uno de sus momentos más delirantes en el poder, no dudaron en afirmar que gobernarían 200 años.

Una de las banderas de su emblemático plan fue el proceso de pacificación con las pandillas de los Latin Kings y Los Ñetas, para reinsertarlos en la sociedad. Un momento clave de ese proceso quedó inmortalizado en una fotografía tomada el 6 de septiembre de 2009 en el Ministerio del Litoral. En el retrato aparecen el entonces presidente Rafael Correa, el nacrotraficante Leandro Norero, y Ricardo Patiño, quien era ministro del Litoral y de Defensa. https://www.elcomercio.com/actualidad/seis-pandillas-firman-acuerdo-paz.html.

Esa fotografía persigue como una sombra a los líderes del correísmo. Este jueves 28 de marzo del 2024 nuevamente se regó como pólvora en las redes sociales, una vez que  se realizó la audiencia para recibir los testimonios anticipados de los testigos protegidos del caso Metástasis.

Desde 2009 el ascenso de ‘El Patrón’ Norero fue vertiginoso. En aquel año, como parte del pacto con el gobierno 300 líderes de Los Ñetas y Latin Kings se afiliaron al movimiento correísta Alianza País, en Guayaquil.

La primera declaración que provocó un remezón en la sala de la Corte Nacional fue la de Marcelo Lasso, compañero de celda y persona de confianza de Norero, asesinado en la cárcel de Cotopaxi. Las declaraciones de Lasso refuerzan las evidencias de cómo han operado y tejido alianzas en el país políticos de varios partidos, incluidos el correísmo y el Partido Socialcristiano, con capos del narcotráfico para buscar beneficios y burlar a la justicia.

En la parte medular de su testimonio, Lasso afirmó que Norero mantenía conversaciones telemáticas y llamadas, con la aplicación encriptada de mensajería Threema, con Rafael Correa.

Según Lasso, el capo y el ex mandatario discutían la liberación del ex vicepresidente Jorge Glas, quien fue condenado por corrupción y está prófugo, refugiado en la embajada de México. “La verdad que hablaron un par de veces. Hablaban más que todo de la libertad del señor Jorge Glas. Leandro y Daniel Salcedo estaban invirtiendo en la libertad del señor Jorge Glas, con fines políticos, pues sabían que eventualmente podía coger fuerza, podía volver a tener un cargo político y sabían que les iba a servir”, dijo Lasso, a quien la fiscal Diana Salazar le preguntó cómo sabía él que se refería a Correa.

-“Porque yo vi las videollamadas, yo lo escuché hablando. Vi su cara. Lo vi hablándote por teléfono. Yo pasaba en la celda con él (Norero)”.

-¿Cómo le decía al señor Correa?

-Mashi”.

No es la primera vez que los líderes del correísmo buscaban el apoyo de Norero para liberar a Glas. En los chats del caso Metástasis, Norero y sus abogados relatan que para liberar a Glas le pagaron al juez Emerson Curipallo (hoy preso) 250 mil dólares, para recibir a cambio favores políticos.

Según investigadores cercanos al caso, Norero se incorporó a las filas del correísmo como un joven líder desde hace 14 años. Con el tiempo, el Patrón Norero se convirtió en un eslabón entre el narcotráfico y la política.

Como ministro del Interior, José Serrano, firmó también un acuerdo con las pandillas que con los años se volvieron peligrosos grupos criminales, a la sombra del paraguas del Gobierno.

Desde 2009, cuando lideraba a Los Ñetas, Norero fue parte del acuerdo de paz que esa pandilla y los Latin Kings lograron con el gobierno.

Pese al deriva fracasada de ese acuerdo, pues hoy los Ñetas y los Latin King son peligrosos grupos criminales, ese proceso ha sido defendido por Correa en su cuenta en X. “El acuerdo de pacificación entre las pandillas urbanas Ñetas y Latin King se logró en 2009…¡hace 14 años! Fue un ejemplo para el mundo. Compararlos con organizaciones criminarles vinculadas al narcotráfico, como los Choneros, Lobos o Tiguerones es supina ignorancia o monumental mala fe”, escribió Correa en 2023.

Ascenso vertiginoso

Tras el acuerdo, el ascenso de Norero fue vertiginoso. En 2009, como parte del pacto 300 líderes de Los Ñetas y Latin Kings se afiliaron al movimiento correísta Alianza País, en Guayaquil. Luego, dentro del plan de Reinserción Económica y Social, buena parte de los expandilleros ocupó cargos en las funciones Ejecutiva, Legislativa y Judicial, así como en la Policía y hasta en las Fuerzas Armadas, según informes de Inteligencia.

Uno de los dirigentes más destacados de los Latin Kings, que ganó protagonismo, fue precisamente el exasambleísta correísta Ronny Aleaga, defensor acérrimo de Correa, hoy prófugo de la justicia, procesado en Metástasis. Aleaga era al parecer un operador central de Norero en la Asamblea. El «Ruso» es uno de los sospechosos de tramar ataques contra el excandidato presidencial Fernando Villavicencio.

Norero fue durante años un narcolavador invisible, intocable por la protección de sus padrinos políticos. En varias ocasiones, Correa mantuvo reuniones con los líderes de las pandillas, que según anunció en ruedas de prensa  tenían “propuestas para impulsar proyectos para la creación de fuentes de empleo y educación». Para ello, pedían la colaboración del Gobierno.

Otro personaje central de esa estrategia fue el exministro del Interio José Serrano, quien también firmó un acuerdo y compromiso político social con los líderes de la Corporación de Reyes Latinos y Reinas Latinas, Ñetas y Master Off Street.

Según Serrano, el acuerdo buscaba la convivencia social pacífica por la seguridad ciudadana y poner el fin de la exclusión de los hombres y mujeres del país.https://www.policia.gob.ec/agrupaciones-juveniles-y-ministerio-del-interior-firman-acuerdo-politico-social/

Y una de las decisiones defendidas por el entonces todo poderoso Ministro fue reconocer que existían otras formas de organización y como primer paso reconocer que estas agrupaciones (las pandillas) son de la sociedad civil, que cuentan con estructuras solidas en los territorios donde funcionan y que son actores estratégicos en todo este proceso de cambio que está viviendo el país” se dijo finalmente en la exposición de motivos que logramos captar.