Un actor ingresaba con los hijos de Assange a la embajada

Stella Morris, abogada de Julian Assange, acaba de confirmar que procreó con él dos hijos en la embajada de Ecuador en Londres, que hoy tienen uno y dos años. Este portal reveló, el 1 de marzo pasado, que uno de los niños era ingresado constantemente por un activista de WikiLeaks a la sede diplomática, ocultando que era hijo del australiano y su abogada. Aquí los detalles de la relación que fueron documentados por la empresa de vigilancia UC GLOBAL y alertados a las autoridades ecuatorianas.

Redacción Código Vidrio  

Los excesos marcaron la estadía de Julian Assange en la embajada de Ecuador en Londres. Ayer, precisamente, se acaba de revelar una de las consecuencias de esos desenfrenos: Stella Morris, una de sus abogadas, acaba de confirmar que durante el asilo en la sede procreó dos hijos con el fundador de WikiLeaks, preso en Inglaterra.

El 1 de septiembre pasado, Código Vidrio reveló que la empresa de seguridad UC GLOBAL, que vigilaba la sede, elaboró reportes sobre la relación de Morris con Assange, y que habría tenido un hijo con él, a fines de 2017. En uno de los informes se incluye la fotografía de un amigo de la pareja ingresando a la embajada con un bebé.

Morris, de origen sudafricano, acaba de revelar al periódico inglés Mail on Sunday que el australiano, de 48 años, es el padre de dos niños (uno de un año y otro de dos).

El periódico publicó fotografías de Assange con los niños pequeños y una entrevista con Morris en la que cuenta que “se enamoraron” y planeaban casarse.

Las fotos con Assange y sus hijos fueron entregadas por Stella Morris al diario Mail on Sunday, y luego filtradas por personal de WikiLeaks a otros medios.

La pareja habría concibido su primer hijo el 2016. Según reportes judiciales a los que accedió el medio inglés, Assange fue testigo del nacimiento de ambos niños en hospitales de Londres, a través de un video que transmitió el parto en vivo y conoció al niño mayor, llamado Gabriel, después de que lograran ingresarlo ilegalmente en la embajada.

Ambos niños son ciudadanos británicos.

Este portal tiene un informe de UC GLOBAL donde se detallan los ingresos de uno de los bebés. En el reporte se menciona que el 9 de enero de 2018, el activista inglés de WikiLeaks, Stephen Hoo, entró a la embajada con un pequeño en brazos.

“El Huésped -indica el informe- recibe la visita de Stephen Hoo con el bebé, acompañado como siempre de Stella”.

No era la primera vez que el actor de ascendencia China visitaba a Assange. En varias ocasiones llegaba con un bebé de meses, a quien sostenía en un canguro en el pecho.

En el informe, que no tiene un tono concluyente, se enfatiza que Hoo, que abiertamente había reconocido ser homosexual, no era el padre. Personal de seguridad la embajada también escribió que la abogada Morris desapareció por varios meses del radar de la embajada, antes de la aparición de Hoo con el pequeño, en octubre de 2017.

Aunque Hoo decía que era su hijo, nunca presentó a los guardias un documento de identificación del niño, al ingreso. Las visitas del actor británico siempre coincidían con la llegada de Morris.

Por eso sospechaban la “posibilidad de que el Huésped fue padre durante su confinamiento en la Embajada”.

La relación de Assange y Morris se estrechó en un contexto de relajamiento casi total del Hotel, como se conocía a la embajada, durante el asilo, entre 2012 y 2019.

Festín y resaca en el Hotel

Lo que ocurrió durante el asilo del activista Julian Assange en la sede diplomática tuvo tintes de festín, pero también de una cruda resaca, por los daños colaterales para su salud física y mental.

Mientras estuvo en la sede, el australiano tuvo constantes choques con los embajadores de turno, con personal diplomático y los guardias de seguridad, que intentaban controlar al Huésped, su equipo de abogados, sus colaboradores y cientos de visitantes.

A pesar de los reiterados intentos por limitar el ingreso de colaboradores de Assange y WikiLeaks a la embajada, hubo hasta 17 cercanos al australiano en la delegación al mismo tiempo, como lo revela un informe del entonces embajador Juan Falconi.

Mientras estuvo asilado, Assange contó con la protección del entonces canciller Ricardo Patiño, con quien tenía línea directa, desobedeciendo la autoridad de los embajadores de turno. Foto de archivo.

Del equipo, la abogada Stella Morris era la figura más cercana. Dormía con Assange en la delegación diplomática, según los registros escritos de GLOBAL, membretados como secretos, que se enviaban mensualmente a la entonces Secretaría de Inteligencia, Senain.

Por ejemplo, el primer día de enero de 2018 ella pasó la tarde completa en la embajada, el día 6 también estuvieron juntos y el día 7 se dedicaron a arreglar su dormitorio.

Otra persona que podía pernoctar en la embajada era la actriz Pamela Anderson, una de sus más asiduas defensoras. Según fuentes cercanas a la delegación diplomática, hubo una construcción mediática alrededor de esta relación supuestamente sentimental para asegurar que el caso estuviera en el ojo público, dada la notoriedad de esa figura de la televisión estadounidense.

El Huésped detestaba ser controlado

Assange detestaba ser controlado, ocupaba distintos sitios de la sede indiscriminadamente para sus relaciones y citas con distintos personajes. Eso es advertido en varios informes, tanto del personal de seguridad como de funcionarios diplomáticos. Sabía que era vigilado por un sistema de cámaras, ubicadas en las áreas públicas. Para evitar ser grabado escogía espacios que no eran monitoreados.

Narváez, el excónsul, partidario de WikiLeaks, que era uno de sus hombres de confianza, negó los exabruptos y aclaró que fueron excepcionales. “Assange es una persona sumergida totalmente en su actividad, pocas veces trata o habla de temas que no estén dentro de su trabajo de análisis político, de lo que se va a publicar, de los ataques que le hacen, es tremendamente apasionado. Es poco flexible, muy cerrado en cosas que cree, pierde la paciencia, a veces, pero es difícil que cambie de opinión.

La actriz estadounidense Pamela Anderson es una de las más arduas defensoras de Assange. Lo visitaba constantemente y también se quedó a dormir en la embajada en Londres, varias veces. Fotos de archivo.

El papel de Morris

En el juicio que se ventila en Madrid por el supuesto espionaje a Assange salieron a la luz las gestiones que Stella Morris realizó en favor de Asange.

En una reunión con un testigo, a inicios de 2018, en un almacén al frente de la Embajada, Morris habría mencionado que el equipo de Assange investigó el entorno de la jueza británica Vanessa Baraitser. Así habían conocido que su esposo era un militar activo, que a su vez colaboraba con una empresa de ciberseguridad. A través de una filtración de documentos secretos, esa firma había quedado en ridículo, comprometiendo la eficiencia del trabajo del esposo de la jueza.

En el curso de esa conversación, Morris también habría revelado la existencia de un plan secreto y clandestino para sacar a Assange por la puerta principal, en una “salida victoriosa” hacia un destino seguro, pero todo esto dependía, principalmente, del Gobierno ecuatoriano, “ya que serían ellos los encargados de proveer el vehículo y los medios de salida”.

Se refería a un plan elaborado en diciembre de 2017, que fue conocido por el entonces secretario de Inteligencia, Rommy Vallejo. La canciller de la época, María Fernanda Espinosa, reconoció que buscaban que las autoridades inglesas le concedieran un salvoconducto, para lo cual había sido nombrado funcionario en la embajada de Ecuador en Moscú. Y antes se nacionalizó ecuatoriano, en medio de un proceso irregular, plagado de anomalías, según denunció luego el mismo gobierno.

Assange entró a la embajada el 20 de junio de 2012. Fue expulsado en abril del 2019 y actualmente está preso en Londres, cumpliendo una sentencia por evasión de su arresto domiciliario.

´Pernoctación con personal femenino´

Los reportes sobre las relaciones de Assange y sus invitadas eran constantes. “Advertimos sobre la falta de control del personal colaborador o simpatizantes del huésped que suelen pernoctar en el Hotel (si bien entendemos que hay ciertas acciones que deben de ser contempladas y relajadas, vemos que se produce con bastante frecuencia la pernoctación de personal femenino con el huésped y que esta se produce fuera de la zona de descanso designada al mismo)”.

Pero la situación del australiano cambió radicalmente, desde fines de 2017, luego de la ruptura entre Lenin Moreno y Correa, su eterno defensor, quien le había concedido el asilo a mediados de 2012.

Para septiembre de 2018 el gobierno de Moreno estaba muy preocupado por las continuas intervenciones y excesos de Assange en la política interna de otros países, especialmente EE.UU. y España, y por primera vez aprobó un protocolo de seguridad, que fijaba normas en la sede. Eso, a la larga, definió la suerte de Assange, que en abril de 2019 fue expulsado de la embajada y entregado a la Policía británica.

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