Rusia y Ecuador afinan acuerdo nuclear pacífico

ENTREVISTA. El embajador de Rusia, Vladimir Sprinchan, avanza a toda máquina, como el icónico ferrocarril Transiberiano de su país. Desde su llegada al Ecuador, en febrero pasado, Sprinchan no ha parado: todas las semanas mantiene una apretada agenda de reuniones con autoridades y representantes de distintos sectores, en el campo público y privado. Su misión es reactivar completamente las relaciones con Ecuador, que estuvieron congeladas desde 2018, con el gobierno de Lenin Moreno, quien privilegió la alianza con Estados Unidos. Dio un giro de 180 grados en relación a su antecesor, Rafael Correa, que se acercó a Rusia desde 2009, devenido en un socio estratégico. 
El embajador ruso busca cuajar varios acuerdos bilaterales. Los principales son el convenio para el empleo de energía nuclear, con fines pacíficos, en el campo de la salud, que se está negociando desde la Secretaría de Control y Aplicaciones Nucleares del Ministerio de Energía, la construcción de un ferrocarril, que dinamice el transporte entre Quito y Guayaquil y se conecte con Colombia, y la venta de vacunas Sputnik V.

Por Arturo Torres

Antes de venir al Ecuador usted fue embajador en Bolivia, ¿Cuál es su perspectiva de la diferencia entre los dos países? ¿Cuáles serían las características de la relación de Ecuador con Rusia?

En Bolivia y Ecuador hace poco tiempo se cambiaron los gobiernos. Mi país tuvo, con el régimen de Evo Morales, unas relaciones muy eficaces, muy amplias, en la esfera de tecnologías avanzadas como la construcción de un Centro de Tecnologías de Energía Nuclear, en hidrocarburos, en el espacio cósmico, además de unos proyectos económicos en construcciones de carreteras. En los próximos años se van a realizar construcciones de plantas, para coches con motores de gas líquido. En Ecuador, los últimos 4 años del gobierno de Lenin Moreno lamentablemente la relación se enfrió y se paralizaron varios proyectos, como la utilización de espacio cósmico en fines pacíficos, el uso pacífico de energía nuclear, la homologación de títulos de ecuatorianos que se graduaron en universidades rusas, entre otros.

Todos esos proyectos se han retomado, inclusive los presidentes Putin y Lasso mantuvieron una conversación telefónica, según tengo entendido.  

Así es. Durante su conversación telefónica, el 5 de agosto, mi presidente presentó a su Mandatario varias ofertas en distintas esferas económicas y humanitarias, entre nuestros países. Todas estas ofertas se van a transformar en una hoja de ruta, para definir qué hacer, responsables, fuentes financieras, etcétera. Tuve reuniones con varios ministros responsables de cada área mencionada en la charla telefónica para avanzar y su resultado depende, obviamente, de la voluntad de ambas partes. Se integró una comisión intergubernamental de colaboración económica y comercial, científica, donde participan varios ministerios, empresarios, productores, agricultores y transportistas. Estamos activando este organismo que no se había reunido desde 2019. Ya se han celebrado, por ejemplo, varias reuniones de productores de bananas, de flores ecuatorianas con sus socios rusos, que serán respaldados por ambos gobiernos.

En septiembre se esperaba que llegue un primer lote de vacunas Sputnik ¿Cómo está ese acuerdo para la importación?
Yo tuve contacto con el presidente Lasso, el 21 de abril, a los 10 días de su victoria en las elecciones. Se presentó ese tema de importación de la vacuna rusa al Ecuador. Inmediatamente después de la transición del mando del 24 de mayo iniciaron las negociaciones entre ambos gobiernos. Lamentablemente, Ecuador no estuvo en el inicio de esa campaña de industrialización de nuestra vacuna y de exportación para nuestros socios extranjeros, como Argentina que firmó el contrato para mandar la vacuna y producirla, en octubre del 2020. Inicialmente estaba previsto que llegue un primer lote en septiembre. La embajada no participa en las negociaciones, porque es la responsabilidad de los gobiernos, en el marco de un acuerdo comercial y económico. Nuestra tarea, nuestro compromiso, es de ayudar a los socios a acercarse. Rusia no solo ofrece Sputnik V, que se utiliza en más de 66 países, sino también de Sputnik Light, que es una vacuna menos eficaz. Sputnik V tiene el 94, 9% de eficacia y Sputnik Light alrededor de 70%, pero es más fácil de transportar, no es necesario mantener esas condiciones de 18 grados bajo cero, es de una sola dosis… Esa base de cooperación, no solamente implicaría la compra de nuestra vacuna sino la posibilidad de industrializarla para su producción en Ecuador.

 ¿Esto se enmarcaría en el acuerdo que había con la universidad Yachay, para construir una fábrica que pueda elaborar vacunas?
Sí, hay esa experiencia con otros países. En Argentina, por ejemplo, además de la importación de la vacuna rusa se industrializa la vacuna.

Esto va a tomar tiempo, de todas formas.
Es necesario inicialmente presentar posibilidades, técnicos de parte ecuatoriana. Si hay un laboratorio, si es necesario construirlo.

El embajador Vladimir Sprinchan llegó al Ecuador en febrero pasado. Antes tuvo misiones diplomáticas en Bolivia, Cuba y Rumania, entre otros países.

Otro acuerdo que se está retomando, y fue parte del primer convenio macro que se firmó en el 2009, en el gobierno de Rafael Correa, es el del uso de energía atómica con fines pacíficos ¿Cómo está ese proyecto?
Sí. Desde 2019 se está trabajando ese borrador en Ecuador. Como me comentó el ministro de Energía, Juan Carlos Bermeo, ya está en el estado de aprobar unos términos finales. Ese es un convenio marco, en el que no se habla de proyectos concretos, detallados; es necesario obtener aprobaciones de parte del parlamento porque la aplicación de la energía lo requiere, aunque sea con fines pacíficos. Es para utilizar tecnologías a favor de la medicina, agricultura, economía, ingeniería, investigaciones de materias primas. En cualquier caso, es energía nuclear, si antes no existía esa rama, esa esfera en su país, son necesarias leyes y documentos que permitan utilizar esta tecnología. Eso se trabaja con la Agencia de Energía Nuclear. En cualquier caso se imponen medidas de seguridad y participan varias estructuras especializadas como el Ministerio de Defensa, el de Gobierno y otros organismos. Esto es para muchos años, pero es necesario crear una base jurídica. Estamos muy cerca del fin del trabajo por la parte ecuatoriana, según me comentaron en la Cancillería y en el Ministerio de Energía. Esta tecnología es muy usada en detección temprana del cáncer. 


El acuerdo es para utilizar tecnologías y energía nuclear, con fines pacíficos, a favor de la medicina, agricultura, economía, ingeniería, investigaciones de materias primas”.


¿En qué otros campos se puede aplicar la energía nuclear?
En la agricultura, en la radiación de los productos agropecuarios, que permite preservarlos por 6 meses y más. Ecuador tiene mucha exportación de productos de agricultura, bananas, otras frutas, rosas. Esta energía no afecta a los productos, pero permite protegerla de parásitos, plagas, es un protector. Dentro de unas semanas esperamos una delegación técnica de Moscú, de nuestra agencia de Energía Nuclear que se llama Rosatom. Van a presentar proyectos concretos, técnicos.

En el tema de financiamiento ¿habría una contraparte, un apoyo de Rusia para financiar eso o solo depende de recursos ecuatorianos?
Depende de negociaciones entre las dos partes. En Bolivia, por ejemplo, mi Gobierno otorgó 300 millones de dólares para la construcción de ese centro especializado para manejo de energía nuclear. El acuerdo entre Rusia y Ecuador depende de las posibilidades de negociaciones de parte del gobierno ecuatoriano. Teniendo en cuenta que además de temas sociales, como la salud, hay temas comerciales para productores, para empresarios que puedan participar en esos proyectos. Pero yo le voy a subrayar de nuevo que la Embajada no va a participar en las negociaciones, participan representantes de los sectores involucrados.

¿Ustedes son un puente?
Sí, un puente. A propósito, en Rusia tenemos una agencia pública que se llama Expocentro que asegura con fuentes financieras la mayoría de los proyectos de empresas rusas con socios extranjeros. En caso de que desaparezca la empresa o aparecen situaciones de fuerzas mayores, el gobierno de Rusia, a través de esta agencia, asegura el desarrollo de este proyecto. Teniendo en cuenta que esa Agencia de Energía Nuclear, es un organismo público.

 

El embajador de Rusia se ha reunido con el presidente Guillermo Lasso; con la titular de la Asamblea, Guadalupe LLori; con el comandante de la FAE, Geovanny Espinel, y con el rector de la UTE, Ricardo Hidalgo, entre otros.

¿Cuál sería la propuesta para un probable proyecto de los trenes?
En mi país se conoce un sueño desde hace muchos años de Ecuador de construir un ferrocarril de Quito a Guayaquil. No solamente para los turistas sino para la industria, para materias primas, para mineros, para productores. Se presentó esa oferta en el gobierno de Lenín Moreno, pero no presentó interés. Hace dos meses nuestra empresa, que es privada, y la más importante en la esfera de ferrocarriles y de construcciones de locomotoras y de vagones, llamada Sienara, presentó su oferta de no solamente construir, sino de unir, de buscar un conglomerado de empresas, porque es un tema muy caro que necesita inversiones de muchos socios. En ese proyecto hay un tema más interesante, Colombia está de acuerdo en conectar sus ferrocarriles con ese tren de Ecuador, para crear un corredor ferroviario más grande. Sienara tiene la confirmación del gobierno de Colombia de ese proyecto.


“El tren no solo sería para los turistas sino para la industria, para materias primas, para mineros, para productores. Se presentó esa oferta en el gobierno de Lenín Moreno, pero no mostró interés


¿Colombia está de acuerdo?
Sí. Y claro que necesita tiempo para verificar las condiciones, verificar territorios, verificar cuánto va a costar ese proyecto. Porque es un proyecto no para un año, es un proyecto para 5 o 10 años de construcción, pero va a crear unas condiciones favorables para sus productores, para su economía.

¿El presidente Iván Duque está de acuerdo con esto?
Yo conozco que el presidente Duque está de acuerdo con el establecimiento de relaciones económicas de la Comunidad Andina con la Unión Económica Euroasiática. Sobre esa idea del ferrocarril, ya se conoce el acuerdo de la Ministra de Economía o de Ferrocarriles. Pero de parte del gobierno, conoce el presidente Duque.

Otro aspecto importante de la relación con Rusia es la entrega de 100 becas anuales para universitarios.
Hemos tenido reuniones con el secretario de la Senescyt para hablar ese tema. Cada año, en los últimos tres o cuatro años, Rusia otorga 100 becas de estudios gratuitos, a estudiantes jóvenes, que solo pagan el transporte y acá, en las mismas condiciones que los rusos, tienen viviendas y todo eso. Además de esas 100 becas, alrededor de 500 jóvenes viajan a Rusia a estudiar en base de contratos comerciales; entonces cada año son 600 jóvenes que aprenden especialidades, profesiones universitarias para cursos completos de 6 años. Son 5 años de estudio, entonces 6 años. Es una cantidad grande y desde los años 60 o 70 Rusia prepara profesionales para su país, ellos están organizados en una asociación de los Profesionales de Universidades de la Unión Soviética y Rusia. La idea de ese acuerdo es reconocer el título, en ambos países. Un agrónomo de Rusia se reconoce agrónomo en Ecuador, un médico en Ecuador se reconoce como médico en Rusia.  Todo eso es necesario actualizar. Hace 5 años, en 2016, mi Gobierno presentó un borrador de ese acuerdo de evolución de títulos, que está caminando.

¿Y ahora retomaron?
Sí, ahora retomamos. El Ministerio de Educación participa en un Comité Ejecutivo de Universidades Bolivianas que dicen “¿Por qué estudian en otros países? Tienen que estudiar en Bolivia, porque tenemos un sistema de educación muy bueno”. Bien, pero es la posición del Gobierno, cada joven puede elegir dónde estudiar, su país u otro país. Además, no hay especialidades modernas en muchos países, como manager en medioambiente, de ecología. Hay otras carreras, por ejemplo, con las tecnologías nucleares, si no existe esa esfera, no hay esa especialidad en la lista de profesiones y estudios, y no se reconoce cuando regresan. Ahora se habla de la creación de una agencia de espacio cósmico regional, de la CELAC. Ecuador como miembro de esa agencia espacial va a buscar especialistas, en Ecuador no hay dónde preparar especialistas cósmicos. Es necesario cambiar la lista de las especialidades en cada país con la aparición de esas ramas de economía.

Veo que ya en el ámbito más gubernamental ha habido intercambio. Han ido policías, militares a recibir cursos en Rusia de capacitación…
Sí, para el Ministerio de Gobierno y más concreto para la Policía. Se realizan varios cursos a corto plazo, no solamente en Rusia. En primer lugar en la región, en Nicaragua, tenemos un centro del Ministerio del Interior de Rusia. En mi país no hay esa diferencia de policía y de Ministerio de Gobierno. El ministerio de Gobierno, de Asuntos Interiores de Rusia encabeza la Policía. Ese ministerio tiene un centro regional, funciona en Nicaragua. Cada año, más o menos, 10 o 15 policías, oficiales de Policía ecuatorianos acuden. Este año conozco que ya participaron unos oficiales, para la segunda parte del año se preparan otros cursos.

¿Eso se realiza en Nicaragua?
La mayoría son en Nicaragua, más cerca, más barato el transporte, no es necesario un traductor, todo es en español.

¿Desde hace cuánto tiempo tienen esta cooperación para capacitar policías?
Más o menos, como yo conozco, son 8 o 7 años. En tiempo del Gobierno de Lenín Moreno también participaron porque los policías no son políticos, ellos tienen tareas especiales, técnicas, jurídicas.

¿Hay algún acuerdo en el campo de seguridad militar que esté en marcha?Hay interés, pero es un tema bastante delicado, parece que no podemos discutirlo, analizarlo públicamente aún. Pero interés existe de ambas partes.