Miles de contagiados con Covid-19 burlan cuarentena en Quito

4.879 infectados con Covid-19 en esta capital rompieron el aislamiento en sus domicilios, en contra de las prohibiciones de los médicos que les confirmaron el diagnóstico. En esta ciudad hay 8.132 infectados confirmados. El 60% no acató el asilamiento, según reportes del sistema de georeferenciación, a partir de los datos proporcionados por las empresas de telefonía celular.

Redacción Código Vidrio

Cada vez más contagiados con coronavirus en Quito burlan la cuarentena para moverse libremente por distintos sectores.

Hasta fines de junio, 4.879 infectados con Covid-19 en esta capital rompieron el aislamiento en sus domicilios, en contra de las recomendaciones de los médicos que les confirmaron el diagnóstico, según un informe del Ministerio de Salud.

El último reporte epidemiológico indica que en esta ciudad hay 8.132 infectados confirmados. El 60% no acató el asilamiento, según reportes del sistema de georeferenciación que utilizan los técnicos de salud, a partir de los datos proporcionados por las empresas de telefonía celular.


 


La georeferenciación es precisa, arroja datos sólidos. En estos casos se utiliza para ubicar a cualquier contagiado en el mapa de la ciudad, en tiempo real. La información se obtiene a partir de un sistema de referencia de coordenadas en una imagen digital, con la información proveniente del celular de los portadores.

Así, estos datos permiten conocer de forma pormenorizada sus movimientos, los sitios que visitan, los lugares por donde circulan, incluso las redes wifi a las que se conectan. Toda esta información proviene del dispositivo celular y puede ser usada para reconstruir cualquier trayecto que haya realizado.

El fin de semana, funcionarios municipales clausuraron locales donde se celebraban fiestas clandestinas, en medio del toque de queda que empieza a las 21:00. Foto Municipio de Quito

El rompimiento o violación de la cuarentena se define como un movimiento de más de 5 kilómetros fuera del domicilio del paciente. A su residencia se la denomina “radiobase domiciliar”. Es el sitio donde el usuario monitoreado ha permanecido, al menos, el 45% de su tiempo durante los primeros 15 días, luego de haber sido diagnosticado positivo.

El diagnóstico tiene tres elementos: la encuesta que realiza el médico al paciente para conocer los síntomas y el contexto epidemiológico, la prueba PCR y la georeferenciación, una vez que se confirma el contagio.

“Es muy grave que estas personas no respeten la cuarentena, porque se dispuso su aislamiento, tras confirmar el diagnóstico de coronavirus, con base en un examen completo”, dijo el ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, entrevistado por este portal.

Dos estudios de georeferenciación

Entre mayo y junio se hicieron dos estudios para medir el impacto de movilidad, como parte del seguimiento epidemiológico a los positivos.

En mayo, el primer análisis estableció que el 54% de los contagiados no acató el aislamiento y se movilizó, poniendo en riesgo a otras personas.


 

Desde marzo, se registró un aumento significativo de violaciones de la cuarentena


“Es muy irresponsable que quienes están contagiados salgan y pongan en riesgo a otras personas que desconocen su estado”, destacó Zevallos, al comentar que si bien los hospitales están al tope de su atención, la situación no está fuera de control. “El virus está contenido -aseguró- porque fortalecimos las atenciones de primer nivel y las derivaciones a los hospitales están funcionando adecuadamente”.

No obstante, el Ministro advirtió que si seis de cada diez contagiados están circulando el riesgo de un rebrote está latente.

Precisamente, el fin de semana las autoridades de la Policía y el Municipio realizaron operativos en varios sectores de la ciudad. Clausuraron locales donde se celebraban fiestas y reuniones sociales nocturnas, con decenas de personas, que violaron el toque de queda, especialmente en Chillogallo.

El personal del Cabildo quiteño y la Policía realizan operativos de control constantes desde el inicio de la cuarentena, en marzo pasado.

Estas dos semanas se estima que Quito estará en el pico de contagios, que se aceleraron cuando se pasó al semáforo amarillo, desde inicios de junio. De hecho, el 1 de julio registró un récord con 711 casos.

Sin embargo, los datos de contagios son un subregistro y apenas muestran un cuadro parcial, según varios especialistas, pues no se han realizado suficientes pruebas PCR en Quito.

La mayoría de infectados habita en Chillogallo, Guamaní, La Magdalena, Chimbacalle, la Ecuatoriana, en el sur, y Belisario Quevedo, Calderón y Cotocollao, en el norte, así como en el Centro Histórico.

La muestra georeferencial es de toda la ciudad y determina que mientras en mayo los contagiados que rompieron la cuarentena se movieron 25 kilómetros semanales, en junio recorrieron 19 kilómetros, cada uno, tres días a la semana, 7 horas al día, en promedio.

¿Cuáles son las zonas de mayor circulación de personas infectadas? La avenida Naciones Unidas, el Centro y el Recreo, al sur, según el análisis.


 


El promedio de horas que los casos confirmados en esta ciudad burlaron la cuarentena se ha mantenido con una tendencia marcada al alza, desde marzo.

¿Quiénes son? Buena parte son vendedores informales que trabajan en las calles y no pueden quedarse en sus casas, porque deben mantener a sus familias, comenta Zevallos.

2 comentarios en “Miles de contagiados con Covid-19 burlan cuarentena en Quito”

  1. Si saben quiénes son, y salen porque necesitan comer, no sería lo más responsable de la este gobierno bueno para nada cubrir sus necesidades básicas para que no salgan??. O es demasiado para el estado ayudar a 4000 personas????

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  2. Quedan indemnes todas las autoridades. Y todo es culpa de la ignorante y aborrregada masa. / 70 mil contagiados diarios en EEUU solo es culpa de ellos. Brillante deducción Mr. Trump. / Contrasten con esta tercermundista incompleta y falaz estrategia, con la severidad ejemplar de la sanción y la georreferencia, de los modelos de seguimiento con drones y acompañamiento diario en el Asia. / Es un crimen social colectivo lo que están haciendo Yunda Moreno Otto y esos zoquetes asintomáticos que en otros modelos urgentes estarían confiscados bienes empleos y «libertades». Pero si acá hacen cuota de repartición hasta de nuestros hospitales, ¿qué esperar sino que Moreno y Yunda y los gremios empresariales que sabían que pasar de rojo mediocre amarillo patito era un crimen?

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