Mendoza creció a la sombra del Gobierno de Moreno

En 2013, el exasambleísta Daniel Mendoza llegó a la Asamblea gracias al pacto de los entonces prefecto de Manabí, Mariano Zambrano, y presidente Rafael Correa. Mendoza, en representación del Movimiento Unidad Primero, fue electo asambleísta alterno de la lista 35.  El pacto entre Unidad Primero y Alianza País se reeditó para las elecciones del 2017. En esa ocasión Mendoza fue candidato principal y ganó las elecciones. Una de sus primeras decisiones fue unirse al grupo de Lenín Moreno, tras su rompimiento con Correa. Hoy está detenido, acusado de delincuencia organizada y asociación ilícita.

Redacción Código Vidrio

Daniel Mendoza entró a las grandes ligas electorales con la venia de Mariano Zambrano, uno de los caciques políticos de la provincia de Manabí. Nacido en 1986 en la ciudad de Bahía de Caráquez, se especializó desde su adolescencia en los negocios por Internet.

En su hoja de vida, que aún está colgada en la página de la Asamblea, se asegura que es “Licenciado Máster Practicante de Programación Neuro Lingüística – PNL.  Además, un experto en comercio electrónico, marketing y negocios por Internet y medios de publicidad online.

En 2016, Mendoza participó directamente en la campaña para la Asamblea, junto a José Serrano y Mariano Zambrano. Foto archivo.

Facilitador, conferencista y  autor del libro: «Estrategias de Marketing Comprobadas para Expandir su Negocio”, que se ubicó como el tercer libro más vendido en la categoría de mercadeo en Amazon.com”.

Su primera incursión en la política fue fundando el Movimiento Fuerza por el Cambio, hacia la Excelencia en la Universidad Católica Santiago de Guayaquil. Allí estudió la carrera de Ingeniería en Comercio y Finanzas Internacionales Bilingüe, que no culminó.

En 2013 llegó a la Asamblea gracias al pacto del entonces prefecto Zambrano y el ex presidente Rafael Correa. Mendoza, en representación del Movimiento Unidad Primero, fue electo asambleísta alterno de Lídice Larrea, de la lista 35.

Sus primeros pasos en el legislativo fueron eclipsados por Larrea. Él era un comodín en las reuniones de menor importancia política. Estuvo en 109 de 375 sesiones del Pleno de la Asamblea, manteniendo un perfil bajo.

Daniel Mendoza aprendió rápidamente el arte del muñequeo. Eso le permitió ganarse la confianza del presidente Lenin Moreno y su círculo cercano. Foto cortesía.

En 2016, Larrea renunció para ser ministra de Rafael Correa y Mendoza fue principalizado como asambleísta.  Estuvo en 95 sesiones y presentó un proyecto legal para ayudar a los afectados por el terremoto en Manabí.

El pacto entre Unidad Primero y Alianza País se reeditó para las elecciones del 2017. En esa ocasión Mendoza fue candidato principal y ganó las elecciones. Una de sus primeras decisiones fue unirse al grupo de Lenín Moreno, tras su rompimiento con Correa.

Ese fue el primer paso para su estrellato. Al poco tiempo fue a la Comisión de Régimen Económico, un espacio clave para los cambios en esa área por parte del Gobierno. También fue nombrado coordinador del grupo Alianza PAIS-Aliados, un mini bloque dentro de la bancada oficialista.

Su influencia dentro del Legislativo era evidente, incluso fue uno de los precandidatos para llegar a la Presidencia, que finalmente recayó en su coideario y amigo César Litardo. Pero Mendoza no se quedó en el limbo: repitió en la presidencia de la comisión económica y logró un puesto en la mesa de Fiscalización. En este lapso mantuvo también contactos con la ministra de Gobierno, María Paula Romo, para cabildeos en el legislativo y buscar su respaldo con ciertos nombramientos.

Mientras esto sucedía organizó su propio movimiento político en Manabí, esta vez alejado de Zambrano. Se trataba del Movimiento Amigo, que recibió el empujón del Consejo Nacional Electoral para  conseguir sus documentos y estar listo para las elecciones del 2021.

Daniel Mendoza fue detenido el 5 de junio, luego de la captura de su asesor en Manabí, con más de 600 mil dólares en efectivo. Está acusado de delincuencia organizada. Foto archivo

Mendoza cae en desgracia

Todo iba a pedir de boca hasta mayo de este año, cuando su asesor Jean Benavides fue detenido en un operativo en Manabí, con más de 600.000 dólares, que según la Fiscalía eran parte de los recursos para la construcción del hospital de Pedernales.

La denuncia fue oficializada por la ministra de Gobierno, María Paula Romo, quien pidió que se investigaran los alcances de esa supuesta red de corrupción. En junio, Mendoza se entregó a la justicia para enfrentar dos procesos penales, bajo los cargos de delincuencia organizada y asociación ilícita.

Acorralado por la justicia y por una investigación interna de la Asamblea, en agosto renunció antes de que sus colegas pidieran su destitución. Ahora está recluido en la cárcel 4 de Quito, y coopera con la justicia.

La Fiscalía investiga quienes más participaron en la red, que incluiría a varios legisladores y otros altos funcionarios gubernamentales.