Médicos prófugos esperan que Corte Constitucional extinga su sentencia

La vicepresidenta de la Corte Constitucional, Daniela Salazar, estudia los recursos extraordinarios de protección presentados por los médicos Patricio Toscano y Carlos Hurtado, condenados por la muerte de la joven Michelle Cobo durante una operación estética, al igual que de la exgerente de la clínica, María Eugenia Muñoz. Los tres fueron sentenciados por mala práctica profesional, lo cual fue ratificado por todos los jueces que conocieron el caso.   

Redacción Código Vidrio

Aunque el juicio por la muerte de la joven Michelle Cobo terminó con una sentencia condenatoria por mala práctica profesional contra los tres responsables en la Corte Nacional, su familia aún está preocupada por la suerte que el caso puede correr en la Corte Constitucional.

En julio del año pasado, la Corte Nacional ratificó la condena de última instancia contra los médicos Patricio Toscano y Carlos Hurtado, a seis años y ocho meses de prisión, y a la exgerente de la clínica San Gabriel donde se practicó la operación, María Eugenia Muñoz, a tres años de cárcel.

Pese a que los tres condenados están prófugos, sus abogados presentaron recursos extraordinarios de protección en la Corte Constitucional, por supuestas violaciones de sus derechos y el debido proceso. Buscan así que quede sin efecto la sentencia del juicio que duró más de cuatro años.

Actualmente, los recursos están en manos de la magistrada de la Corte Constitucional Daniela Salazar, quien pidió a los tribunales penales de Pichincha que le remitan copias del proceso, para analizarlo y emitir un pronunciamiento, tras evacuar todas las diligencias del caso.

Con los recursos de protección, los sentenciados esperan que la jueza constitucional los exonere de cumplir sus penas.

Para el jurista Farith Simon, la Corte Constitucional no puede revisar el fondo de la sentencia (la culpabilidad de los implicados). Solo «puede considerar que se violó derechos en el trámite o en la decisión y si fuera así pediría que la justicia ordinaria considere nuevamente el trámite del caso».

Michelle Cobo falleció cuando tenía 20 años. Estudiaba Psicología en la Universidad y era voluntaria en una fundación para niños con enfermedades terminales. Archivo particular

Explicó que existe un debate sobre las consecuencias de los fallos de la Corte Constitucional. «Muchos consideran que está en firme la sentencia por ser un recurso extraordinario, otros opinan que está pendiente la decisión y por tanto no se podría mantener la prisión».

Para Gabriel Cobo, padre Michelle, el tribunal deberá ratificar los fallos de todos los jueces penales de Pichincha y de la Corte Nacional, que confirmaron su culpabilidad. “En este caso los jueces constitucionales no pueden cambiar el fondo de la sentencia”.

El litigio judicial empezó en julio del 2016. Entonces, Michelle Cobo tenía 20 años, estudiaba psicología, y hacía un voluntariado cuidando niños con enfermedades catastróficas.

Lo joven se practicó una lipoescultura. Según su padre, confiaron completamente en el médico Toscano, propietario de la cínica Steticus, a quien conocían por referencias familiares.

Toscano difundía ampliamente su trabajo en redes sociales y aseguraba que tenía un récord de 25.000 cirugías exitosas. Sin embargo, la publicidad era engañosa, pues él no es cirujano plástico y un año antes había sido sentenciado por la muerte de la Yadira Cáceres.

Toscano concedió una entrevista a este portal  en la cual reconoció que atendió a la joven y que tenía una relación amistosa con la familia.

El vienes 15 de julio 2012, Michele ingresó al quirófano y luego de la operación sufrió un primer ataque cardíaco, que superó, pero su cuerpo se descompensó aceleradamente. Entonces fue trasladada de urgencia a otro centro de salud, porque la Clínica no contaba con los equipos indispensables para atenderla.

Los primeros exámenes revelaron la gravedad del cuadro: Michelle tenía una severa infección. Y después de varias horas, el 16 de julio, a las 06:45, murió por una septicemia, más conocida como una infección generalizada, provocada por una bacteria.  La Fiscalía de Pichincha llevó adelante la investigación por su muerte y descubrió una serie de irregularidades.

La primera fue que la joven y su familia confiaron en que el médico que la operaría sería Toscano, pero no lo hizo, fue reemplazado por Carlos Hurtado. Según Cobo, ellos nunca dieron su consentimiento para que otro médico la operara.

Según la Fiscalía, las firmas de consentimiento entre la paciente y el médico no se hicieron al mismo tiempo. Hurtado las firmó cuando se enteró que iba a ser investigado.

Además, antes de la cirugía nadie revisó el equipo médico ni de los instrumentos esterilizados. Por eso, el Ministerio Público señaló la responsabilidad de la clínica San Gabriel, ya que no contaba con los permisos para una cirugía especializada.

El médico Patricio Toscano fue sentenciado en dos ocasiones por mala práctica profesional, porque las pacientes fallecieron por negligencias evidentes en operaciones estéticas. Foto archivo

En la investigación también se reveló que la clínica alquilaba su sala de operaciones a médicos externos, sin contar con los equipos necesarios, en caso de una emergencia, que requiriera terapia intensiva.

Con base en estas acusaciones, todas las instancias judiciales determinaron la responsabilidad de Toscano, Hurtado y Muñoz. En julio del año pasado, la Corte Nacional de Justicia rechazó sus recursos de casación confirmando la sentencia contra los tres.

Según Muñoz, existe una persecución en su contra. En su recurso de protección indicó que la Fiscalía no consideró las pruebas a su favor. “Se habla de mala práctica profesional por falta de deber objetivo, cuando mi profesión es abogada y no médica, ni intervine evidentemente en la cirugía”.

Ella también denuncia que su familia ha sido perseguida, que extraños fotografiaban a su esposo e hijos, que son perseguidos por autos sin placas y son víctimas de rastreos digitales.

Cobo confía en que la Corte fallara en derecho, hará justicia, con lo cual su familia podrá cerrar este capítulo tan trágico y doloroso de seis años.