El exlegislador estadounidese Rohrabacher le puso precio a su negociación para indultar a Assange

Según la defensa de Julian Assange, el presidente estadounidense Donald Trump ofreció indultar a Assange si desmentía que Rusia estaba implicada en la filtración de correos electrónicos del Partido Demócrata, en la elección presidencial de 2016. Su mensajero fue el exdiputado republicano Dana Rohrabacher, quien visitó la embajada de Ecuador en Londres en agosto de 2017.

Un informe de UC GLOBAL, que vigiló al hacker y activista por años, registró el encuentro y detalla que el exlegislador, supuestamente, negoció con el huésped un pago para demostrar que Rusia no actuó en el hackeo de las elecciones, a cambio del indulto presidencial.

Las autoridades ecuatorianas en Londres denunciaron que Assange rentabilizó su encierro mediante el apoyo económico que recibía mensualmente, además de los beneficios por la venta de sus apariciones públicas y derechos por los libros y documentales que le hicieron, también cobraba por algunas entrevistas.

Ésta es la primera de cinco entregas del especial sobre ‘Assange, el Huésped que se tomó el Hotel’.

Por Arturo Torres

Durante mucho tiempo Julian Assange montó un tigre. Ahora está a punto de ser devorado por él.

Desesperado por evitar su extradición a Estados Unidos, el líder de WikiLeaks empieza a mostrar cartas, guardadas celosamente por años.

Pero a su vez con esta jugada se destapa una arista poco conocida de sus reuniones en la embajada de Ecuador en Londres: los posibles acuerdos económicos que transó con sus diversos visitantes, interesados en obtener sus favores.

El último as fue divulgado el lunes 24 de febrero por Jennifer Robinson, una de sus defensoras en el tribunal británico que analiza el pedido para que Assange sea juzgado en EE.UU. por las autoridades judiciales, que lo acusan de 17 cargos criminales, por la divulgación de 250 mil cables diplomáticos y de Defensa, en el 2010.

En agosto del 2017, Dana Rohrabacher estuvo en la embajada de Ecuador en Londres, junto al periodista estadounidense Charles Johnson, y se reunió con Assange por dos horas.

Según un documento citado por su abogada, el presidente estadounidense Donald Trump ofreció indultar a Assange si desmentía que Rusia estaba implicada en la filtración de correos electrónicos del Partido Demócrata, en la elección presidencial de 2016. La información fue volcada entre junio y octubre por Assange y sus colaboradores al portal de WikiLeaks desde la embajada de Ecuador en Londres, donde se había mejorado la capacidad y velocidad de las conexiones de internet con el consentimiento de las autoridades del gobierno de Rafael Correa, según reveló una investigación de CNN.

Mientras estuvo asilado, Assange hizo de la sede diplomática una base de operaciones de Wikileaks. Mantuvo reuniones con cientos de personas de distintos países, incluidos extremistas, hackers rusos, alemanes y suecos, políticos, piratas informáticos, espías, anarquistas, informáticos, artistas, periodistas y cineastas, pensadores y defensores de derechos humanos.

Precisamente en los días críticos de la campaña presidencial en EE.UU. mantuvo una serie de encuentros con piratas informáticos de clase mundial, en especial con uno: el alemán Andy Müeller, quien según la inteligencia estadounidense fue el que le entregó el paquete de correos robados a los demócratas por hackers de la inteligencia del Kremlin. Tras difundirse los correos el perjuicio a la campaña de Hillary Clinto fue evidente y tuvo un claro beneficiario: el entonces candidato republicano Donald Trump.

Luego de ganar las elecciones, Trump asumió el cargo en 2017, pero en medio de una avalancha de denuncias sobre su supuesta colusión con Rusia y Wikileaks. En esas circunstancias era crucial para el nuevo mandatario no dejar cabos sueltos de esa relación, investigada por el fiscal especial Robert Mueller, quien concluyó en su informe que Rusia sí intervino con WikiLeaks en las elecciones, aunque descartó que el mandatario hubiera participado.

Tras el escándalo por la participación de WikiLeaks, Assange y sus abogados se mantuvieron en silencio, hasta esta semana.

Según denunció la abogada Robinson, para pedirle que Assange desmintiera la participación de los rusos en el hackeo, Trump le habría ofrecido indultarlo de cualquier delito a través de un emisario: el entonces congresista republicano Dana Rohrabacher, quien se reunió con Assange en 2017.

La cita documentada de Rohrabacher y Assange

La cita del exdiputado con Assange está documentada. Se detalla en un informe de la empresa UC Global, en poder de Código Vidrio, titulado “Negociaciones Huésped”. La firma española fue la encargada de la seguridad y vigilancia del australiano desde 2015 hasta el 2019.

El reporte de 8 páginas destaca que Rohrabacher llegó a la embajada el 16 de agosto de 2017 junto al periodista Charles Carlisle Johnson, propietario de los sitios web, GotNews.com y WeSearchr. com, quien se describe como un troll de Internet, conocido por difundir informaciones escandalosas sin fundamento. Ambos entraron a la sede diplomática a las 19:55 y salieron a las 22:29.

REGISTROS DEL INGRESO DE ROHRABACHER A LA EMBAJADA

Al ingresar, Rohrabacher entregó su teléfono celular encendido al guardia de Global, que lo estuvo revisando todo el tiempo.

“Durante toda la visita el aparato estuvo sonando por los diferentes mensajes de WhatsApp. Tras observar algunas de las notificaciones de mensajes recibidos en el dispositivo, se puede constatar como varios contactos preguntaban con insistencia cómo fue la reunión con el Huésped. La persona que más insiste al observar las notificaciones fue Tim Yale”, indica el informe.

Yale, según verificó este portal, es un acaudalado lobista de California, amigo del excongresista, también oriundo de ese estado. Es dueño de la empresa TellDC, que realiza cabildeos con políticos en el Congreso estadounidense. La firma “proporciona los medios para que los estadounidenses regulares accedan a los funcionarios del gobierno”, según su página web.

Pedimos la versión de Yale, pero no obtuvimos una respuesta.

El presidente Donald Trump alabó durante la campaña presidencial de 2016 el papel de WikiLeaks, al difundir los correos del partido Demócrata, lo cual perjudicó a su opositora Hillary Clinton.

Otro que preguntaba inistententemente cómo le fue en la reunión con Assange era ´Berna´, según detalla el reporte de Global. “En un mensaje le escribó: CU2 dijo que necesitabas 15, ya están 5K listos, hay que esperar un poco por lo demás, pero podrás ofertar”.

Así, Rohrabacher “le había puesto un precio a su intermediación”, según el reporte de Global, que destaca que el entonces legislador “negocia con el huésped para demostrar que Rusia no actuó en el hackeo de las elecciones”.

Rohrabacher no respondió a nuestro pedido para que comentara sobre la supuesta negociación con Assange.

Luego de que la abogada de Assange hiciera pública la denuncia, Rohrabacher subió su versión en su página web. “En ningún momento hablé con el presidente Trump, ni otra persona relacionada con él, sobre Assange. Por mi cuenta estaba buscando información que pensaba que era importante para nuestro país”.

«Cuando conversé con Assange, le dije que si podía darme pruebas sobre quién le había dado realmente los correos electrónicos del Partido Demócrata, entonces llamaría al presidente Trump para que lo indultara», escribió, al reconocer que el hacker sí accedió a darle esa información.

Por eso, a su regreso a EE.UU., llamó a John Kelly, entonces jefe de gabinete de Trump. “Le dije que Assange proporcionaría información sobre los correos electrónicos hackeados a los demócratas en 2016, a cambio de un perdón”.

La Casa Blanca desmintió a la abogada de Assange. «El presidente apenas conoce a Dana Rohrabacher, excepto que es un excongresista. Nunca habló con él sobre este tema y prácticamente sobre ningún otro asunto. Es una pura invención y una mentira absoluta», denunció la portavoz de la Casa Blanca, Stephanie Grisham, en un comunicado.

En septiembre de 2017, el gobierno había confirmado que Rohrabacher llamó a Kelly, para hablar sobre un posible acuerdo con Assange, pero que el funcionario no había transmitido el mensaje a Trump.

Trump invitó a Rohrabacher a la Casa Blanca

El entonces canciller ecuatoriano Guillaume Long dio total respaldo a Assange y sus abogados. Incluso se reunió con Baltazar Garzón en la sede diplomática para coordinar acciones.

Cuatro meses antes de visitar a Assange, Rohrabacher se reunió en la Casa Blanca con el Presidente, quien lo invitó luego de verlo en un programa de la cadena Fox, defendiéndolo de algunas denuncias.

A esas alturas, Rohrabacher era ampliamente conocido en el Congreso por su defensa de los intereses de Rusia y del presidente Vladimir Putin. También apoyó la polémica anexión de Crimea a Rusia y la invasión de ese país a Georgia, en 2008.

Desde 2012, incluso, el FBI le advirtió que espías rusos buscaban reclutarlo como «agente de influencia».

Rohrabacher es un político ducho. Fue parte del gobierno de Ronald Reagan y en esa época conoció y trabajó con Paul Manafort, exjefe de campaña de Trump, quien cumple una sentencia de siete años por fraude y otros delitos, relacionados con la interferencia rusa en las elecciones de 2016. Y también por pedir que la Casa Blanca presionara a funcionarios ucranianos para que investigaran y desacreditaran a personas, tanto en EE. UU. como en Ucrania, quienes habían publicado información condenatoria sobre su trabajo de consultoría política en ese país.

Manafort renunció en agosto de 2016, luego de que se conociera que recibió pagos secretos por 1,2 millones de dólares en efectivo de funcionarios del anterior gobierno ucraniano.

Precisamente en enero pasado Trump enfrentó un juicio político impulsado por los demócratas, del que fue exculpado, por haber presionado al presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, para investigar a su potencial rival de la campaña 2020, Joe Biden.

En el 2013, el exdiputado republicano se reunió con Manafort, que en esa época trabajaba directamente para un partido político ucraniano cercano a las políticas del Kremlin.

Defensor del independentismo catalán

Otra de las facetas de Rohrabacher, un exsurfista defensor del canabis y la legalización de la marihuana, es su apoyo a ultranza del independentismo de Cataluña del estado español, y su relación con extremistas de esa región.

Julian Assange cumple una sentencia en la cárcel de Bermach, a las afueras de Londres. Y ahora enfrenta un proceso de extradición a Estados Unidos.

Precisamente, luego del encuentro con el estadounidense, el “huésped” (Assange) empezó a divulgar una serie de mensajes en Twitter a favor de la consulta en Cataluña, según indica el informe levantado por la empresa de seguridad.

Las constantes publicaciones de Assange sobre Cataluña y las reuniones en la embajada con políticos que promulgan la causa independentista tensionaron las relaciones del gobierno español con Ecuador y con otros países como EE.UU. y Gran Bretaña. A la postre, las interferencias de Assange en la política interna de otros países aceleraron la decisión del presidente Lenin Moreno de retirarle el asilo y entregarlo a las autoridades británicas, en abril del 2019.

“Assange rentabilizó su encierro”

Las alertas sobre los réditos económicos de Assange y su alto costo de manutención para el gobierno se remontan al 2014, cuando las autoridades de la embajada enviaron un correo clasificado a la Presidencia de la República.

“Las continuas fiestas y celebraciones del huésped, implican un aumento del presupuesto que se le dedica a su mantenimiento, algo lamentable cuando ha rentabilizado su encierro mediante el apoyo económico que recibe mensualmente, más los beneficios que ha obtenido por la venta de sus apariciones públicas y derechos por los libros y documentales que ha realizado”, indica la carta de remitida por uno de los altos funcionarios diplomáticos, que tuvo enfrentamientos constantes con él y su equipo, integrado por hasta 17 personas que ingresaban constantemente a la sede, el doble del personal ecuatoriano.

Es por ello -agregó la comunicación- que le transmitimos nuestra preocupación (al Presidente), ya que en su deriva política, puede llegar a afectar la viabilidad de esta sede en el Reino Unido.

Este correo fue enviado en 2014 por las autoridades diplomáticas en Londres a la Presidencia de la República. Alerta sobre los gastos excesivos en el asilado y los supuestos pagos que recibía.

El expresidente Rafael Correa al igual que el excanciller Ricardo Patiño, artífices del asilo, han defendido en reiteradas ocasiones la protección que le dieron a Assange y los gastos que ello implicó por considerar que se trataba de un tema de defensa de los derechos humanos y libertad de expresión.

Un funcionario que monitoreó por años lo que ocurría en la embajada y pidió no revelar su identidad corroboró que mientras estuvo asilado “Assange cuajó negocios y cobraba por todo lo que podía”.
Assange y Wikileaks solo reciben donaciones

El abogado de Assange en Ecuador, Carlos Poveda, ha sostenido en varias ocasiones que su defendido y Wikileaks operan con donaciones de ciudadanos de distintos países y que nunca abusó de su situación de asilo para recibir privilegio alguno del gobienro ecuatoriano o de cualquier organización, al margen de su trabajo como periodista y defensor de la libertad de expresión.

Código Vidrio buscó un pronunciamiento de Poveda y Aitor Martínez sobre las supuestas negociaciones que Rohrabacher habría realizado con Assange para su indulto y sobre los cobros por entrevistas y libros, pero no tuvo una respuesta.

El paso de Assange por la embajada, por cerca de siete años, no solo provocó tensiones con otras naciones, sino que generó afectos de otros grupos y países que se alinearon con Ecuador en su política crítica y hostil, especialmente contra Estados Unidos.

También significó onerosos gastos. El gobierno estima que para seguridad y mantenimiento de Assange se gastaron más de 6,5 millones de dólares desde 2012 a 2019. Una auditoría que realizó la Contraloría confirmó que, por ejemplo, unos 144.000 fueron destinados a gastos en relaciones públicas vinculadas al asilo. Además se cubrieron 332.000 para consultorías y asesoría legal para el australiano, en 2012 y 2013, y 105.000 en alimentos.

Ecuador pagó 20.400 dólares a altas autoridades ecuatorianas para visitar a Assange y atender asuntos relacionados al caso; y en 2015 y 2016 se destinaron 17.600 para misiones, viajes para atender temas jurídicos y políticos.

El rubro más fuerte fue por su seguridad.La empresa UC GLOBAL recibió 5,8 millones de gastos especiales de la Senain para vigilar a Assange y a la sede, entre 2012 y 2018.

2 comentarios en “El exlegislador estadounidese Rohrabacher le puso precio a su negociación para indultar a Assange”

  1. No es que Ecuador haya tenido hostilidad por EE.UU. Lo único que se exige es respeto y trato igualitario (base en Miami). Ecuador defendió su dignidad y el derecho de su pueblo a progresar. Sinceramente muchos estamos de acuerdo en proteger a Assange aunque haya costado tanto dinero porque vemos en el la lucha contra la doble moral y la insensatez de los poderosos que traen al mundo tan miserable y triste

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