“Assange y Correa buscan aparecer como víctimas de EE.UU.”

ENTREVISTA. Este lunes 7 de septiembre se reinicia en Londres, Inglaterra, el juicio de extradición de Julian Assange a Estados Unidos. Desde el año pasado sus abogados impulsan una demanda contra David Morales, CEO de UC Global, que se encargaba de la seguridad de la embajada ecuatoriana en la capital británica. Lo acusan de haber espiado al australiano para la CIA. En esa misma línea, en junio pasado el expresidente Rafael Correa también demandó a Morales por hacerle seguimientos de sus encuentros con el abogado de Assange, Baltasar Garzón, y por elaborar supuestos informes en inglés sobre otras reuniones mantenidas en Bélgica. Entrevistamos a Morales, quien asegura que las denuncias son solo un distractor que busca victimizar a Assange, antes del inicio del proceso de extradición. Y que la denuncia de Assange en su contra no supera la etapa de investigación por falta de pruebas.

Redacción Código Vidrio

¿En qué estado está el juicio que impulsan en su contra los abogados de Julián Assange por un supuesto espionaje a sus actividades en la embajada de Ecuador en Londres?
Está en fase de Instrucción o investigación judicial. Después de casi un año de investigación, todavía no hay ninguna prueba de captación y venta de información a la inteligencia norteamericana. En definitiva, esto todavía no es un juicio, sino una investigación que se ha desarrollado de una forma muy irregular, en mi opinión, que no tiene base ni sustento alguno, que atenta contra mis derechos fundamentales.

¿Pero cuáles son, en concreto, las pruebas aportadas por exempleados de UC Global?
Los indicios presentados contra mi y mi compañía se basan en unas declaraciones de unos testigos que tienen conflictos legales graves con la compañía, por violación de la confidencialidad, intento de venta de información privada y confidencial, apropiación indebida de materiales y dinero. Por eso, fueron despedidos y expulsados de la compañía el trabajador que estaba al frente del área informática y de mi exsocio Manuel Domínguez. Ellos, junto con la defensa de Assange, crean una historia, que convenientemente articulada, uniendo piezas sueltas sobre distintos comunicados, emails y otras conversaciones privadas y confidenciales, nada tienen que ver con los hechos a los que hacen alusión.

¿Se ha podido probar la denuncia de que la información recabada por UC Global en la embajada se enviaba a la CIA?
No, porque en mi declaración inicial ante el Juez instructor expliqué y desmentí esas falacias. Nunca he tenido contacto con agencias de inteligencia norteamericanas. Todo eso pretenden acomodarlo solo porque yo mantenía relaciones laborales y de representación con empresas norteamericanas, lo cual siempre ha sido público: en la web de la compañía se indicaban las compañías con las que teníamos contratos laborales. Esto, en lo absoluto, significa que exista una relación con servicios de inteligencia norteamericanos.

¿Pero en la demanda se presentan correos y testimonios, información proporcionada por sus exempleados?
Una cosa es el relato literario jurídico que se realiza en la querella escrita y otra muy diferente cuando toca justificarlo delante del juez, que hasta ahora no ha recibido ninguna evidencia clara sobre el supuesto espionaje para EE.UU. Se me ha acusado de transferir información de múltiples maneras, dando distintas versiones, mediante el empleo de un servidor que enlazaría directamente con Londres, mi oficina y USA. Todo ese cuento se basa en un proyecto que nunca se puso en marcha, tal y como confirman los propios testigos de la defensa en sus declaraciones.

En el proceso se presentaron evidencias de que con la llegada del nuevo gobierno de Lenin Moreno el pedido de aumentar la vigilancia de las actividades de Assange, sus abogados y visitantes, fue del mismo embajador, ya fallecido, Carlos Abad.
Así es, y es lo que no terminan de comprender o prefieren obviar los abogados de Assange, ya que no les interesa la verdad, sino el ruido mediático y la capacidad de interferir en el juicio de extradición que se reiniciará desde mañana lunes 7 de septiembre en Inglaterra. Esos mails, en los que se pide extremar la vigilancia, son fácilmente comprobables, no solo por qué las cuentas de correo son oficiales, sino porque en los mismos se refleja el número de referencia del comunicado que consta en los archivos del ministerio correspondiente. Dichos correos se han presentado al juzgado para su análisis. Especialmente significativos son los comentarios dolosos, cargados de odio personal en mi contra, que realiza el excónsul Fidel Narvaez, quien es incapaz de asimilar que existiera ese contacto a nivel profesional con el propio embajador. Abad, actuando en nombre de Cancillería, nos pidió trabajar en un escenario confidencial y que se excluyera a ciertos a funcionarios, como Narváez, sobre quienes se sospechaba que filtraban información o no respondían a las órdenes del gobierno.

¿Entonces algunos funcionarios como Narváez realmente servían a Assange y no al Gobierno?
Así es. Podemos discutir sobre la condición, métodos o sobre las razones que han llevado a Assange a su situación actual, pudiendo estar de acuerdo o no. Pero no se puede negar que sus acciones, por las cuales va a ser juzgado y muy probablemente extraditado, han puesto en peligro, no solo a personas, sino que han afectado la defensa nacional de un país, ha filtrado y difundido información privada y confidencial.

¿En esta línea, las acciones que realizaban Assange y sus seguidores desde la embajada atentaban contra Ecuador?
Esto ha quedado claro cuando la propia defensa de Assange ha confirmado en la investigación que su defendido trabajaba de forma independiente, ajeno a las órdenes del gobierno de Ecuador, es decir se consideraban una célula autónoma. Ese fue el caso de la concesión de su nacionalidad y pasaporte diplomático y el plan con el que pretendían que Assange abandonara la embajada para refugiarse en un tercer país. Ese plan, tal como han reconocido los abogados en el juzgado, solo lo conocían ellos y fue desarticulado por Ecuador, no por EE.UU.


Baltasar Garzón admitió que el 21 de diciembre del 2017 la Cancillería ecuatoriana remitió una nota verbal de prohibición de sacar de la embajada a Assange con pasaporte diplomático. Reconoció que el gobierno cambió de opinión y prohibió formalmente darle el pasaporte diplomático”.


¿Qué nuevos elementos aportaron al juicio los testimonios que rindieron Garzón, Stella Morris y Fidel Narváez?
Ninguno. Solo se dedicaron a realizar reivindicaciones políticas sobre la situación de Assange, lectura del guión sobre la defensa de derechos civiles y humanos. Sorprende que Stella Morris dijera que no tenía privacidad total en ninguna habitación con Assange, lo cual es totalmente falso y ridículo. La prueba es que Assange y Morrison mantuvieron relaciones intimas en las habitaciones privadas del asilado. Fruto de ello concibieron dos criaturas, en el interior de la embajada. Assange disponía de espacios privados, donde no solo mantenía sus encuentros íntimos sino que además realizaba reuniones con su equipo. Sobre Narvaéz, lo más destacable de sus declaraciones, además de sus recurrentes ataques a Global, sus empleados, y los gobiernos ecuatoriano y estadounidense, es que reconoce que ellos no tenían obligación de informar  a la Presidencia ni a la nueva Senain. Confirma que él participó en la concesión del pasaporte diplomático a Assange, y que supone -ya que no tiene pruebas- de que UC Global informaba de sus movimientos a EEUU. Por ello, era importante para el Gobierno ecuatoriano saber qué estaba ocurriendo en su sede y solicitaban más información, a través de las peticiones del embajador.

¿Entonces, los abogados de Assange corroboraron que hubo un plan para extraerlo en diciembre de 2017 de la embajada y llevarlo a Rusia, con la coordinación del entonces jefe de la Senain, Rommy Vallejo?
Garzón, Stella y Narváez no nombran directamente a Rusia, siempre declaran que la salida se realizaría a un tercer país, pero todo ello apuntaba a Rusia como destino. La participación del exsecretario de Inteligencia Rommy Vallejo, a espaldas del Gobierno, es confirmada por sus afirmaciones, así como por el equipo legal de Assange que participó en dicha negociación. Dicha operación se planifico y se estuvo a punto de ser ejecutada sin conocimiento del Gobierno, que tan pronto tuvo conocimiento de la operación envió un comunicado a los implicados para que cesaran en sus intenciones, desaprobando la continuación del plan.

¿Entonces, cuál fue el papel de Narváez, quien hoy colabora activamente con los abogados de Assange?
Las actuaciones de Narváez y el resto de diplomáticos no fueron de interés específico para nosotros. Yo entiendo que tendría sus funciones como cónsul ecuatoriano, pero lo que es innegable es su extrema vinculación y dedicación a la misión de Assange. Por eso perdimos la confianza en sus actuaciones, que entraban en conflicto directo con el Gobierno actual. Nuestra labor, en líneas generales, era simplemente prestar asesoramiento y consultoría, servicios de control de accesos y apoyo técnico, todo ello recogido en un contrato legal con la Senain y reafirmado por Cancillería y Presidencia. No sé porque se habla de actuaciones ilegales cuando todas se realizaron en territorio ecuatoriano, bajo la legislación ecuatoriana.


El entonces canciller Ricardo Patiño fue asesorado por españoles que hoy son parte del partido Podemos, que trabajaban en Ecuador y fueron quienes negociaron la entrada de Assange a la embajada. Todo fue conocido por el excónsul Fidel Narváez, quien actuaba más como miembro del equipo de WikiLeaks, recibiendo órdenes del australiano y participando en acciones a espaldas del gobierno ecuatoriano, como los abogados de Assange han reconocido”.


¿Morris aportó algo nuevo? Ella ha reconocido que tuvo sus hijos con Assange mientras pernoctaba en la embajada.
Contó que concibió sus dos hijos con Assange en la embajada y que contrató al actor John Hoo para que los llevara  a la sede, para visitar al asilado, sin el conocimiento del personal diplomático, pese a la insistencia y preocupación del embajador por conocer el porqué ingresaba un menor, sin conocer su identidad. El hecho de que procreara sus hijos en la sede evidencia que el trato era de todo menos opresor para el huésped y su equipo, al menos durante el tiempo en el que UC Global presto sus servicios, hasta el 2018.

Por otro lado, el expresidente Rafael Correa acaba de demandarle a usted porque supuestamente Global lo espiaba para la CIA, y se hacían seguimientos secretos, no consentidos, a sus hijas y esposa. 
Ha sido una gran sorpresa que este Señor (Correa), al cual hemos prestado servicio y conoce bien que mi trabajo con él y su familia siempre se ha basado en mi independencia y protección de la intimidad y confidencialidad, ahora intente sacar provecho para apoyar a su amigo Garzón y distraer de las acusaciones que se realizan contra él por sus problemas legales en Ecuador. Veo que, al igual que Assange, solo busca victimizarse ante la opinión publica para aparecer como un perseguido político de EE.UU. Durante todos los años de servicio no hemos tenido ni una sola queja o problema suyo. Todas nuestras operaciones de seguimiento y vigilancia a su familia fueron consentidas por él.

¿A qué se debe está arremetida de ataques judiciales de los abogados de Assange y Correa?
Esta claro que todo esto corresponde a un ataque coordinado y premeditado de la defensa de Assange, que ha pretendido presentar una teoría basada en una serie de acusaciones creadas “ad hoc” infundadas, tergiversadas, articuladas y difundidas mediante la colaboración de unas personas que se han ofrecido a participar en esta trama. Así, Assange y Correa solo buscan aparecer como víctimas de la “super potencia”. La realidad es que el destino de Assange estaba ya escrito desde cuando entró en la embajada, pese a que no lo quiso ver, se equivocó de estrategia y de escenario. Así mismo han pretendido que estas acusaciones interfieran y distraigan el juicio de extradición.

¿Hay algún plazo para que esta etapa del juicio termine? ¿Qué otras diligencias están previstas para que los jueces deliberen?
Espero que todo esto acabe pronto, soy consciente de que se ha querido mantener la investigación hasta el inicio del proceso de extradición este lunes y así seguir explotando su faceta mediática. Pero prácticamente todas las diligencias están realizadas, los informes de la investigación de la policía sobre los distintos cargos de los que se me acusó han demostrado que no se ha realizado ningún tipo de actividad ilícita o delincuencial. Mientras tanto las actuaciones desarrolladas contra mí solo han perseguido mi “muerte civil”. Nunca pensaron que un “ratón cazara gatos”.